Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


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domingo, 11 de febrero de 2018

Reto Día 4

Estamos viendo qué almorzar.

Siempre es un lío el almuerzo familiar de los domingos porque todos comemos diferente. El domingo pasado hice berrinche porque fuimos a un lugar que me traía malos recuerdos y no había nada que yo quisiera comer. Si no soy yo, es mi hermana la que se queda mirando lo que el resto come. La diferencia es que ella maneja mejor sus emociones últimamente. Yo me puse como chiquita y me escondí en el baño, y terminé fregándola más.

Ayer tuve show. Me hicieron esperar hora y media para empezar, me parece una falta de respeto que las familias te citen a una hora y te digan que corras tu horario en función de lo que a ellos les parece, sólo por esperar más invitados. Y peor falta de respeto que quien dirige el barco acepte lo que dice la mamá sólo por complacerla, sin pensar en el bienestar de los trabajadores. Hice mi show con sonrisa fingida, aún me cuesta sonreír de verdad, sin culpas, sin vergüenza, incluso a los niños. Sentir alegría de verdad está cerca, pero aún la rechazo inconscientemente.

Y algo curioso, me estuvo escribiendo uno de los entrenadores que me llevó a mi casa cuando me descompensé. Me preguntó si estaba mejor y me estuvo hablando un poco durante el día.

Debo apestar a soltería.


Reto de escribir:
Día 4: Escribe sobre alguien que te inspira:

No me inspira especialmente nadie. Diría que mi mamá, por la fuerza que tiene cuando se trata de enfrentar problemas o situaciones difíciles como las de fin de año pasado hasta el día de hoy. O mi mejor amiga, por su fortaleza e independencia, por su "hacendosidad", prolijidad, organización. Está viviendo en Madrid porque quiere una plaza de médico ahí y justo ayer fue su examen. Se ha preparado meses para ese día, sola en un mundo desconocido. La admiro por ser capaz de hacer muchas cosas, es muy capa.


Reto del autoestima:
Día 4: ¿Cuál es el cumplido que te cuesta aceptar sobre tí misma?

Todos. Y ninguno a la vez. Porque en el fondo sé que tienen algo de cierto, sólo que no necesariamente lo veo.

Mi relación con los cumplidos ha cambiado. Los puedo agradecer y aceptar sin interiorizarlos. No sé si eso es mejor o peor que lo de antes. Si me dicen "eres bonita" digo "gracias", por educación, pero eso no significa que yo esté de acuerdo.

"Eres muy bonita", "eres muy buena", "eres una trome", "vales mucho", "te quiero mucho", "me importas", "que lindo cantas/actúas/bailas/pintas/escribes/haces", "te admiro", "eres muy capaz"... cualquier cosa relacionada con mi capacidad, valía o aspecto me haría sonrosar si no estoy con mi defensa en alto.

Postearé una foto de mi maquillaje de ayer. Lo hice yo. Me gustó cómo me quedó, como raras veces. Hay que subir el autoestima de alguna manera.

Reconozco que a veces me salen bien algunas cosas.


***

(Post edit)
Me acabo de enterar de una noticia que me ha dejado medio en shock: 
Brownie, mi ex, se casó el mes pasado. 

Nada más y nada menos que con la chica con la que siempre quiso estar y sí, estuvo: antes de mí, durante su relación conmigo, y por lo que veo, después de mí. A la que yo llamé diciéndole que le cedía mi lugar. La que me dijo que no quería saber nada de él porque tenía problemas (yo concuerdo). La chica de sus sueños, el amor de su vida.

Me alegra mucho que sea feliz, me parece un cuento de hadas. Es una historia linda.

Pero algo en mí no termina de estar contenta. No por él, claro. Nunca estuve realmente enamorada de él. Me siento rara por mí.

Casarse es una de las máximas de mucha gente, y me incluyo. Es el bendito "happily ever after" de los cuentos que tanto me gustan desde niña, el inicio feliz de una nueva vida. Para mí significa eso, el inicio feliz que yo hasta ahora no encuentro.

Tengo un concepto de él un poco negativo por las cosas que pasaron... supongo que todos pueden redimirse y espero que haya sido su caso. Pero me hizo daño. Y eso, de alguna forma, no lo perdono. Enterarme de que se casó es como un "mira, los malos consiguen lo que quieren. Tú no". Claro, si es que yo estoy en el papel de "buena". 

Voy a tratar de hacer el ejercicio de cambiar ese pensamiento porque no hay definitivos, tenía cosas buenas y yo de hecho tengo muchas cosas malas, muchísimas (vamos, si no, no estaría aquí escribiendo, tratando de botar mis sombras).

Me ha hecho sentirme, una vez más, fracasada. Incapaz de lograr nada en el mundo. Mi prima triunfando en el arte, mis primos hombres triunfando en el deporte... mis hermanos y yo, lidiando con la vida, sin resaltar en nada. Me siento una nadie. En eso pensaba antes de enterarme de lo de Brownie, en lo "desgraciado y enfermo" de mi rama familiar. 

¿Podré florecer algún día? ¿Lograr independizarme, alcanzar sueños de pareja y de trabajo, a la par de que mi familia también salga del hueco de la supervivencia en el que estamos hace 18 años?

sábado, 8 de noviembre de 2014

Alienación y reputación

Me provoca contar algo que me pasó anoche, por lo inusual, y porque es algo que (para variar) me ha puesto a reflexionar sobre mí misma. Probablemente voy a parecer una vez más una quinceañera por contar lo que voy a contar. Pero ni modo, pues, ¡¡¡así me pasa!!!


Luego de tener show en la tarde, me fui a casa de un amigo a un mini torneo de Beer-pong. Ahí se apareció Sheldon con un amigo al que llamaré "el Tocayo", a quien conozco de antes por ser amigo de mi ex, Laro. Decidí irme con ellos porque iban a un lugar cerca de mi casa y podían jalarme, pero en el camino decidí quedarme con ellos y seguir a Sheldon en sus "movimientos por la Lima nocturna". Luego de una conversación muy paja en la puerta del primer local y debido a que no logramos entrar, Sheldon decidió ir a su siguiente destino: una fiesta rave.

Nunca había ido a un Rave, que al final no era tan rave porque la música era más bien tranqui. Al parecer es un evento que siempre se hace, y esta ocasión se hizo en un local que recién están terminando de construir, por lo que había polvo de construcción en las paredes y ningún adorno colgado. Pagué mi entrada (SÍ, GASTÉ DINERO EN PAGAR MI ENTRADA) y ya desde la puerta me fui dando cuenta de cómo iba a ser la cosa por dentro: gente drogada y hipster.

Yo no me considero hipster, pero sé que lo parezco, y probablemente lo soy, y me da igual. Muchas veces cuando camino por la calle me han hablado en otros idiomas pensando que soy extranjera y mis amigos siempre me dicen que me visto medio hippie. Con lo tímida que soy en grupos grandes, la vergüenza no me permite moverme mucho, así que mis movimientos de baile son más bien robóticos, semi catatónicos; sumando el cansancio de haber estado casi casi modelando el vestido de Elsa en la fiesta de cumpleaños (Y el hecho de que mis juergas básicamente tienen música infantil y hay chocolates y sanguchitos en vez de alcohol), pues como se entenderá, además de sentirme como un pez fuera del agua, sin maquillaje y vestida como para salir y volver a mi casa sin parar en ninguna parte (Jean, botas marrones, cafarena fucsia, chompa beige de brillos tejida, una casaca de cuerina marrón, cero maquillaje y una trenza en el pelo), me veía RARA.

Lo cual, para fines de esa fiesta, era perfecto, porque por alguna razón, la gente parecía haberse empeñado en vestirse raro xD

Bueno. Estaba parada en un pasillo conversando con mis pocos amigos y varios conocidos, por ahí que saludé a mi prima, siempre hermosa y bien vestida, o a un amigo con el que actué hace años que también conocía a la gente de ahí, o a los amigos de mis amigos, que hay que saludar porque hay que ser educada y vamos, estoy entrenando mis habilidades sociales, no se aprende a ser una socialitè de la noche a la mañana y no lograré sentirme en mi salsa si no interactúo con otros seres humanos cara a cara... Y en eso me presentan a un chico. No era nada feo, pero yo no estaba interesada en gilearme a nadie, sino más bien divertirme y hacer amigos. Por ahí que miraba a ver si había alguien interesante, pero este individuo no calificó como tal. Uno más, de los tantos conocidos que estaban pululando por ahí, que saludan y te miran de reojo mientras conversas con tu gente. Yo, la verdad, estaba más concentrada en parecer relajada, moverme al ritmo de la música como a quien le gusta y evitar autistear, mi especialidad. Tarea un poco difícil si sientes que todos los chicos no gays de la fiesta te miran, sea porque te ves bien o porque te ves mal.

En fin. Estaba sentada en un muro mirando a la gente cuando este chico se sentó a mi costado y luego de preguntarme que hacía por la vida me invito a bailar.

Alerta amarilla.

Le dije que más tarde. Me di cuenta de que me interesaba más conversar con él que bailar, a lo mejor me hubiera gustado que me saque a bailar otro chico que me atrajera más. Pero a los dos minutos me volvió a invitar, y esta vez me pareció muy rochoso decirle que no, así que acepté.

Alerta naranja.

Le advertí que no sabía bailar música electrónica, me relajó el saber que podía hacer lo que me diera la gana y no iba a parecer fuera de lugar (Lo cual me pareció perfecto, creo que si pudiera pertenecer a algún grupo debería ser ese en el que mientras más raro bailas, te mueves, te vistes o hablas, más normal eres), y nada, bajamos a la pista de baile.

No era un lugar abarrotado, por lo que el chico me jaló hacia la mitad de la pista, pero se me pegó como si tuviera personas a su alrededor que lo empujaban hacia mí. No se pegaba como uno se pega sin querer a otra persona, incómodo, mirando a otro lado que no sea la cara de una, no: se me pegaba con toda la conchudez que (espero) el alcohol y la seguridad en uno mismo te permite.

Alerta roja.

Me dio un poco de envidia su seguridad en sí mismo.

El caso es que estaba incómoda (Y a la vez expectante, eso no me suele pasar seguido), por lo que me alejaba lo más que podía (No funcionaba) y redireccionaba sus manos cuando por ahí bajaban más de lo que mis amigos suelen tocar. Hasta ahí, siempre trato de pensar, puede ser simplemente su estilo de baile, una costumbre inconsciente más que un movimiento de seducción, por lo que si bien cuidé de mi espacio personal, no fui clara. Pero cuando empezó a buscar mi cara, ahhh no, ahí, brother, estamos hablando de otra cosa.

Parecerá chistoso que lo cuente, pero muy pocas veces me ha pasado eso de que estoy bailando con alguien y me quiere besar. Una vez fue en mi viaje de promoción. Las chicas con las que fui hacían concurso para ver quién besaba más chicos. Alguna vez en alguna otra discoteca, no recuerdo bien. Pero la mayoría de las veces, como he salido con mi pareja o simplemente no voy a discotecas, no he tenido que anunciar que no estoy interesada con mi lenguaje corporal ni he tenido que defenderme. Así que, en mi ignorancia y apelando a mi sentido común, le alejé las manos y le dije bien clarito: "Discúlpame, pero en serio, no soy de hacer esas cosas. Lo siento": El chico rió, me dijo que no importaba, que igual seguir bailando era divertido, pero como a los 5 minutos y a pesar de distraerlo con un poco de conversación tonta como "qué pajas las luces" o "espero que este paso no se vea muy extraño" volvió a insistir. Así que le dije para volver con mis amigos, porque El Tocayo tenía mi casaca.

No había nadie donde habían estado todos, así que nos pusimos a conversar un poco sobre Halloween. A los pocos minutos me dijo que quería volver al baño y me hizo una seña de que lo espere donde estaba. Felizmente apareció El Tocayo y Sheldon, y aunque les dije que el chico éste me había dicho que lo espere, me dijeron que fuera con ellos a la pista de baile, que daba igual, que no tenía por qué quedarme ahí. Medio culpable me fui con ellos. Al rato nos lo encontramos en otro lado, conversando con otras personas.

No pasó mucho tiempo y decidí irme a mi casa. Eran más de las 2 de la mañana y hoy tenía clases (Y ya no puedo seguir faltando por flojera), así que le pedí al Tocayo que me pasara mis cosas para irme. En el camino a su carro para recoger mi mochila le conté lo sucedido y que me sentía mal por eso, porque "soy una nerd" por no haber besado a este chiquito. Me dijo que aunque ahora la gente se agarra a cualquiera porque le provoca, no tenía por qué aceptar al primero que se me acercara, y que fuera viendo si realmente quiero o no quiero probar alguna vez besar a un desconocido. Después de todo, también soy humana, tengo impulsos y necesidades, y esas cosas que siempre te dicen para tranquilizarte y decirte que si bien no eres rara, siempre es bueno seguirle la corriente al resto aunque sea un poquito.




Pero no. El problema, si es que existe alguno, es que a mí no me gusta seguirle la corriente a las personas en este tipo de cosas. No es culpa de mi educación en colegio de monjas, porque la mayoría es normal y se va a una discoteca bien rica y apretadita a chapar con el que se le plante en frente. Debe ser algo de mi familia, de lo que me enseñó mi mamá. Pensaba que iba a ser lo mismo que con mis parejas, con quienes me suelto relativamente rápido (Tan rápido como me voy encariñando). Pero veo que no.

¿Se puede aprender a ser más mandada? ¿Debería aceptar un beso de un chico que me saque a bailar la próxima vez que alguien se me insinúe, simplemente porque es normal? ¿Soy una cucufata por miedo o porque realmente pienso que ese tipo de cosas no van conmigo?

Ya he hablado de este tema antes, cuando en mayo me bajé la aplicación esta de Tinder y sopesé la posibilidad de probar conocer gente por la vía fácil. El punto es que yo no busco algo superficial, y sé que en una discoteca no voy a entablar amistad con alguien churro que se me acerca a bailar (Si es que tengo suerte, porque usualmente no me interesa la gente que se me acerca). No me gusta esta sociedad vana en la que el amor es cosa de un beso y a la vez un beso no significa nada. Simplemente no me parece divertido andar compartiendo saliva y bacterias con gente que no conozco sólo porque "tengo necesidades y esa persona me parece atractiva", en mi opinión es una manera de justificar la falta de sentido. A mí se me hace mucho más fácil besar a alguien en una reunión que en una discoteca, y que ese alguien sea alguien que no sólo me atraiga físicamente. Será quizás por las veces que he besado a compañeros en escena, pero no me gusta besar a alguien sin sentir nada más que hormonas efervesciendo. Yo quiero algo real, no me gusta la imitación. Pero, lamentablemente, al parecer es necesario que tenga que adentrarme en la aventura de dejar de ser un poco yo para sentirme mejor conmigo misma por al menos intentarlo y no quedar mal. Lo digo porque me siento presionada por un grupo social en el que es normal hacer eso y si no lo hago no seré aceptada ni querida. Qué tonto, qué fútil... qué contradictoriamente necesario para poder encajar.

Hoy en la mañana estuve dándole vueltas al tema y he llegado a la conclusión de que podría, sí, aceptar el consejo del Tocayo y quizás más adelante, poco a poco y conforme vaya cogiendo más soltura en situaciones sociales, aceptar que un chico desconocido (QUE ME GUSTE) me bese. ¡Pero no el primero que se me para en frente después de años, pues! ¡Y menos si simplemente no me atrae, si no lo conozco, y si encima me ha hecho sentir como un objeto!

Porque si hay algo que detesto de esta sociedad tan machista es eso, que las mujeres se conviertan en una perra si besa a un chico pero el chico sea un ganador si besa a una chica; que no pueda caminar tranquila en la calle (menos en un bar) sin sentir que estoy en una especie de mostrador, a la vista de los compradores. Además: si ellos pueden, ¿Por qué yo no? Si las personas que me interesan o me han interesado probablemente han hecho eso (O lo están haciendo en este momento), ¿Por qué pensar que me voy a mancillar por eso? No digo que voy a ponerme ropa dos tallas menos, mostrar mis pocos atributos y encamarme con el mejor postor, pero, Dios, algo tengo que vivir, ¿no?


Sí. Pero a mi manera, con dignidad, haciéndome respetar, y piña si es que parezco una monse por no hacer lo que todos hacen. No quiero sacrificar mis principios por parecer algo que no soy.

No sé. Supongo que con los días me iré ordenando internamente. No tengo por qué sentirme mal por ser yo misma.

Creo que más importante que parecer o encajar sería trabajar en esa autoestima que hace que me sienta tan insignificante. Mejor me concentro en eso y en mejorar socialmente con la gente que se me acerca simplemente a conversar (Y que probablemente, en contra de lo que pienso, no busca nada más que eso), no en situaciones como la de anoche.

Me siento mal porque creo que estoy cagada. Pero no me voy a rendir, y voy a seguir luchando por mejorar, sobretodo esa inseguridad. Después de todo, a veces puedo ser el alma de la fiesta y tener conversaciones súper interesantes y profundas, que, finalmente, es lo que a mí me interesa.


Sí, tan mal no estoy.

¡Si tan sólo a alguien le gustara yo por ser así, tal cual como soy, con mis ganas e intentos de cambiar lo malo que hay en mí pero con mis locuras, incluidas las de este blog...!

lunes, 3 de noviembre de 2014

Saliendo del valle


Nada, sólo paso para comentar que estoy mejor :)

Mejor en el sentido "Más animada", "Comiendo un poco más", "Dejando de perder el tiempo con juegos de video y haciendo más cosas por mi vida". En fin, viviendo.

Me hizo bien el mensaje del post anterior, porque me ha ayudado a ver hacia adentro y ver mas objetivamente hacia afuera.

En gran parte es gracias a mi pequeño cambio de actitud, que espero mantener.

Estos (pocos) días he estado creyendo más en la importancia de cuidarme y teniendo más fe en mi futuro, y haciendo cosas por construir uno bueno. Estoy empezando por seguir viendo a mis amigos, tanto nuevos como antiguos. Mi zona de confort es tirarme en mi cama y jugar Bubble Witch saga (Y el resto de jueguitos) en facebook, y me ha estado costando pero estoy saliendo. Sheldon me ha presentado gente y asi él tenga otros planes, voy a reuniones. Ahora que ha sido Halloween tuve varios shows y salí a la calle disfrazada de Elsa (A comprar mi almuerzo en Mc Donald's y a pasear por un parque bastante transitado de mi zona), y en la noche fui a una fiesta de disfraces hasta tarde. Moría de sueño, pero cambiar de actividades vale la pena el esfuerzo. ¡Hasta he salido a comer! Yo, que no gasto dinero en alimentarme decentemente porque "es caro, prefiero comprarme frutas secas y chocolates y sobrevivir con eso mientras no estoy en mi casa", decidí aceptar una invitación de un viejo amigo para ir a su cumpleaños, a cenar en grupo, ¡y gasté más de 50 soles sólo en mí! ¿Y saben qué? ¡Lo valió! No sólo comí rico sino que la pasé muy bien :) Eso también me ha motivado a hacer mejor mis trabajos, y pensar menos paranóicamente. ¿Pretendientes? Quiero mantenerme en la actitud de estos días: No me interesa, y así sufro menos. Llegará en el momento que tena que llegar, ahora es momento de preocuparme de otras cosas, y esto lo he comprendido (POR FIN) gracias al mensajito de Mr. Red :) )Es extraño, pero así me está pasando. Tengo que abrazar mi proceso de crecimiento en vez de huir de él). Estoy más presente en el presente, aquí y ahora, no tanto en mi rinconcito gris. Aprovechando y disfrutando un poquito más.


Bueno, básicamente eso. Mi mamá está un poco detrás de mí para que coma así que no me puedo escapar tan fácil, y bueno, estoy tratando de comer mejor. Y he decidido volver al yoga: Muy aparte de la persona con la que puedo relacionarlo, cuando hacía yoga me sentía bien. Puedo cambiar de pensamiento, y necesito hacer yoga. Siento que mi cuerpo y mi alma me lo están pidiendo a gritos, y ahora sí me siento motivada para retomarlo. Motivada y además con tiempo y dinero.

Ayer me peleé con mi hermana, pero no quiero pensar en las cosas feas que me puede haber dicho o en los muchos defectos que yo tengo que mejorar para ser una persona agradable (Para ella, vivir conmigo es un martirio y me lo ha dicho). Quiero mejorar, pero por mí, para sentirme bien. No sé, además, qué tan cierto sea. Para otras personas ha sido lindo compartir espacios conmigo. Quiero pensar que es cosa de subjetividad.

Eso, y que hay que automotivarse. No soy perfecta, por más que quiera no lo seré, peor puedo re-aprender a sentirme a gusto conmigo misma y dejar de autoagredirme. Sé que tengo cosas buenas, pero tener buena autoestima no significa ni alardear de lo bueno ni lamentarme de lo malo. Significa utilizar las muchas herramientas que sé que tengo para vivir, y vivir bien.


Me da un poco de pena admitirlo, pero soy de las personas que no pueden vivir con mucho estrés por una cuestión de salud. Y eso significa que no debo hacer tantas cosas a la vez, que no soy súper heroína ni capaz como otras personas a las que admiro, y aunque tengo la creencia de que eso significa ser débil y defectuosa, me siento mejor haciendo menos dinero pero disfrutando más. Por eso necesito volver al yoga. Mi espíritu necesita a alimentarse de paz de nuevo.

Finalmente, ¡un poquito de motivación reciente! :)

(Gracias por leerme ;) )




martes, 28 de octubre de 2014

Nido mental rojo

Advertencia: Estás entrando en mi mente. Probablemente no entiendas mucho de lo que digo porque este es un vertedero para desahogarme. Si te gusta saber de líos mentales ajenos o crees que te pueda ayudar a ti ver cómo otra persona desenreda sus marañas, bienvenido.

*********

Ayer sucedió algo que no me esperaba para nada.

Estaba modorreada, en ese estado en el que se está aún decidiendo si despertar o no, viendo las notificaciones de facebook que pudieran haber llegado en la madrugada, costumbre que tengo desde hace tiempo para saber si alguien me habla o sucedió algo importante pero sin mucha esperanza de encontrar algo digno de mención o que pudiera cambiar mi día...

Y, como para cambiar el curso de las cosas, encontré un mensaje de alguien inesperado. 

Era simplemente un saludo bastante correcto, simple y directo. No supe qué hacer, y luego de cranearla un poco y reprimir mi impulso de responder apenas visto el mensaje, lo respondí de la misma manera: cordial, correcto, con una cara feliz al final. 

Puede que no haya sido EL mensaje de la vida, pero a mí me movió el mundo.

No se trata de LA persona de la vida, pero a mí me movió el mundo.

Por lo que significó para mí, por el aprendizaje que estoy teniendo gracias a su paso por mi vida, y por lo que gracias a ese mensaje descubrí que me pasaba.

*********

He estado perdida este mes y medio, sin ánimos de escribir, porque la verdad es que no ha pasado nada demasiado interesante. Despertar, estudiar, trabajar, jugar en la computadora. Fantasear, desear que alguien llegue para hacer mi vida más interesante y tener oportunidad de pasear, disfrutar, viajar. Buscando maneras de socializar. Sí, he puesto mi granito de arena por salir de mi ensimismamiento.

Me asaltaron a finales de Setiembre cerca de mi casa, por lo que tuve que invertir en documentación, y me han prestado un celular por mientras que sólo conecta a facebook (De manera precaria. No tengo whatsapp, ni internet, pero el facebook me salva y con eso puedo sobrevivir hasta que ahorre lo suficiente como para comprarme un aparato nuevo). 

Renuncié al restaurante y ahora sólo estoy en lo de los shows infantiles, que me consumen tiempo porque mi chamba ahí se basa en crear. Crear secuencias para los shows, crear pelucas y disfraces para los personajes. Me he creado mi propio vestuario de Elsa, de Frozen, junto con una amiga que lo cosió, y como ejercicio de paciencia he llenado el corsé de lentejuelas cosiéndolas una por una, y pegando escarcha en la capa con pincel y pegamento especial, con forma de copos de nieve, también uno por uno. Lo cuento porque me siento orgullosa de mi trabajo, ha quedado lindo :) Ha sido una manera de ocupar mi mente en cosas constructivas en vez de rumiar penas. Además, ahora que no estoy en el restaurante estoy mucho más relajada, puedo dormir más y hacer las cosas que me gustan y tener tiempo de hacer trabajos (Que igual hago a última hora, pero bueno, eso es ya más mi tendencia a la procrastinación). 

Con el chico este nunca se concretó nada. Salir del restaurante implicó tener una oportunidad menos para vernos, por lo cual se fue bastante estrés, porque todos los días que tenía turno estaba a la expectativa de que se apareciera. Me cansé de perseguirlo (Me daba remordimiento cada vez que le hablaba), y más luego de que me plantó. Sí, me plantó. Aclaré las cosas con él luego, y simplemente no quedó en nada. Y me cansé: soy insistente pero no me gusta caer pesada, así que estoy en el proceso de aceptar que simplemente no quiere nada conmigo. No me extraña, por lo que no debería entristecerme, pues debería estar acostumbrada al rechazo (Como dije en un post anterior), pero bueno, soy humana, y siento. En su defecto, estoy viendo más seguido a "Sheldon", de quien me he hecho muy amiga, y me pasa la voz a sus planes locos los fines de semana. Me hace bien conocer gente, socializar y hacer cosas que hace tiempo no hago porque tontamente dependo de un novio para hacerlas. Me da gusto estar construyendo amistades y vida social muy aparte de la persona con la que pueda estar, porque eso me da identidad y me llena :) Lo curioso del asunto es que en parte salgo con Sheldon porque él y este chico tienen amigos en común, el sábado pasado esperaba encontrármelo... Pero al parecer tiene un radar para evitarme xD. Así que NEEEXT.

Todo está siguiendo su curso, todo es monótono. Poco a poco me estoy construyendo luego de hacerme casi convertido en polvo después de mis relaciones. Es bueno saber quién soy. A pesar de las circunstancias. 

Pero hay un tema que no me deja del todo tranquila, y es esa insatisfacción, esa sensación de que me falta algo, de que mi vida no está completa. Y que, de una u otra manera, repercute en mi estado de animo y mi alimentación.

Sí, para variar, mi chivo expiatorio.

A veces pienso mi anorexia siempre será sintomática. Luego me acuerdo de que hubo un tiempo en que me costaba menos comer y me pregunto qué había de diferente entonces. Reconozco que estoy dejando que se instale el hábito, que poco hago por cambiarlo porque es cómodo y me da miedo cambiar y sentirme mal (Quienes padecen TCA saben que cuando no hay costumbre, tener comida en el estómago puede ser muy estresante). Casi a diario sueño cosas relacionadas con el internamiento en Cieneguilla, o que vomito. Hoy soñé que por fin me pesaba y salían 35 kilos, que no se notaban porque sí comía y no vomitaba como en el 2009. No tengo idea de cuánto peso, no tengo manera de saberlo tampoco, pero la ropa de nuevo me está sobrando y no me molesto en hacer algo al respecto.

¿Por qué? ¿Por qué las ganas de autoagredirme, si sé que tanto eso como la tristeza no me llevan a nada? ¿Es porque creo que es parte de mi identidad batallar a diario con lo que como? ¿Es porque simplemente es mi manera de ser y tengo que aceptar que el resto de mi vida pasaré por épocas así, pero que sólo será eso, épocas, y que pronto encontraré la motivación interna para no hacerme tanto daño? ¿Es mi vegetarianismo últimamente adquirido una manera más de esquivar la hora del almuerzo o lo hago por convicción? Todas estas preguntas me las hago casi a diario, temiendo haberme vuelto a convertir en ese monstruo que alejó a Laro y que casi me mata. No quiero dar pena, no quiero ser negativa, no quiero estancarme ahí de nuevo... ¡Pero se me hace tan natural...!

Entonces, volviendo a hacer comparaciones, noto que hay algo que me motivaba a comer: el hecho de que me inviten. El comer en casa de mi pareja, que me digan que no soy deseable, que me obliguen a gustarme como me veo. Claro, "si tuviera enamorado comería mejor", es la excusa del mes. "Al menos sentiría que significo algo para alguien, no estaría tan sola". 

Y es que, exceptuando mis perros (Los cuales compiten entre ellos por el que gana más caricias de mi parte), el único momento en el que me siento importante para alguien es en los shows, en los que los niños me abrazan... nombrando a un ser que represento, pero que no soy yo. Este tipo de situaciones me hace preguntarme: ¿Habrá alguien que, algún día, me quiera por quien soy, tal cual, así esté raquítica (Seamos honestos, es más probable que pase eso a que tenga sobrepeso), así no llegue a tener estudios, ni trabajo, que por alguna razón tenga un hijo encima, simplemente por el hecho de ser yo, mi esencia, yo?

Quiero creer que es posible. Me aferro a esa idea para poder encontrar motivación. Con motivación hago las cosas, haciendo las cosas me siento bien conmigo misma, y sintiéndome bien conmigo misma alimento mi alma y obtengo fuerzas y razones para quererme más. Las dudas siempre están, siempre. No tener crisis existenciales sería como no pensar para mí. 

Sí, ando confundida respecto a lo que siento por mí. Estoy en una fase rara tanto interior como socialmente. Construí un muro luego de Mr. Red para que nadie se me acercara, pero me olvidé de que "nadie es una isla" y que, realmente, no soy feliz aislándome. Estoy trabajando por rehacer mis vida social y volverme más amigable sin dejar de ser yo misma (Y me da mucha pena convertirme en un ogro cuando tengo que hacer trabajos de grupo porque "si no dirijo yo, nadie más lo hace"). Probablemente las cosas pasan como pasan porque simplemente no estoy preparada para entablar una relación con alguien, que es lo que yo pienso que necesito. Primero tengo que ser yo y realizarme, y estar consciente de ello, experimentarlo, no sólo decirlo. Eso es algo que choca con mi deseo de no estar sola, pero es necesario. Eso es algo que me mostró Mr. Red. 

El mismo que, descubrí un día, me había bloqueado. Para luego mandarme un saludo.

Entenderán mi confusión: Wait, ¿No lo había espantado? Con todo lo que le dije, desde el fondo de mi corazón y tratando de ser razonable, ¿No era que había salido corriendo pensando que soy una indeseable, loca, necesitada, dependiente y demás adjetivos que harían que un hombre decida no tener nada con una chica? ¿No me había demostrado que no quería saber nada de mí? Entonces, ¿Por qué me ha escrito? ¿Ahora que hago? ¿Le respondo bien? ¿Le respondo mal?

Como verán, soy muy torpe en mis relaciones.

Antes de contestarle con un "Igualmente, Mr. Red :) ", me puse a pensar si realmente quería decirle algo. Pensaba que todo estaba zanjado, su silencio era más que claro. ¿Estaba molesto él conmigo? ¿Estaba molesta yo con él?

He ahí el asunto.

He construído un muro, no para que no me hagan daño, sino para yo no hacerme más daño en mis relaciones. El común denominador ha sido que yo siento/pienso que he metido la pata porque las cosas no han funcionado, y como reprimenda me he aislado y empezado a dejar de comer. No estoy molesta ni con Mr. Red, ni con Laro, ni Brownie, ni el chico indeciso, no: Estoy molesta conmigo misma. Por eso es que no termino de zanjar ninguno de estos asuntos, porque no es con ellos, es conmigo. Por eso es que soy incapaz de atraer gente a mí, porque yo misma me repelo. Porque considero que fui tonta al entregar mi corazón, porque considero que como no me correspondieron, no soy querible, porque aún creo los mensajes de mis ex parejas que me decían que era defectuosa y que nadie me va a querer si no cambio. He estado tratando de cambiar por otros, no por mí. Me he enfocado mal. No he podido entender bien el significado de las cosas que estaban pasando, de nuevo mi percepción me jugó una mala pasada. 

Lo cierto es que no he confirmado si lo que creo acerca de las razones de Mr. Red para "terminar" conmigo es cierto: para mí es más fácil pensar que jugó conmigo y que una vez conseguido lo que quería, se dio cuenta de que soy una chica seria y usó de excusa su viaje para alejarse. Es más fácil pensar eso porque es lo que me han enseñado. Contradictoriamente es fácil también creer que es un buen ser humano y que sus razones han sido más espirituales que otra cosa, lo cual me termina confundiendo. Sea cual sea la razón, el hecho de que me haya saludado me hace pensar mucho, porque implica que ha pensado en mí. Lo cual me hace un mínimo de importante. Yo, que no soy importante para nadie, importante para alguien que es importante para mí. Eso me reconforta.

Así que gracias por pensar en mí, por acordarte de mi existencia, por hacerme reflexionar y observar bien, porque eso me permite desentrañar este lío interno y crecer, que es lo que a fin de cuentas busco: crecer y ser feliz. No andar por la vida de paso, simplemente existiendo, sino encontrarme un significado. Saber que puedo calar en otros me ayuda a darme valor, porque valoro eso.

Yo no sé que pase por su mente. Es un tema escabroso para mí, porque probablemente me costaría creerle si me dice que lo hizo por su viaje más que porque no me quisiera. Pero saber que al menos no me odia me ayuda a limpiar las asperezas que pueda tener con él... Y conmigo misma, gracias a lo que pasó con él. 

Yo había decidido dejar el tema atrás y seguir con mi vida, pero es bien difícil si el círculo no se ha cerrado. Dejar ir no significa olvidar, sino soltar, y yo estaba tratando de enterrarlo para no pensar en cosas que me duelen. Lo mismo digo del "indeciso". Enterrar no implica que algo ha muerto. Menos en mí, que, sabemos, hago lazos sentimentales fuertes con cualquiera que me preste atención porque así estoy de hambrienta de cariño. Lo que siento por Mr. Red no ha muerto porque yo lo decidí así, y por eso me he estado sintiendo mal. No puedo comenzar algo nuevo si no he dejado ir del todo algo del pasado, y no puedo dejar ir del todo algo del pasado si las cosas no están claras. Me paso con Laro, me pasa con este tipo. En el primer caso el tiempo ha hecho su efecto porque me he visto obligada a matarlo, y por las cosas que me he enterado gracias a Sheldon me he decepcionado mucho de él y se que no es el mismo que hace dos años; en el caso de Mr. Red, el que me haya escrito simplemente a saludarme y desearme que ande bien, en cambio, implica buenas intenciones. Y eso me salva, porque yo no quiero estar molesta con él (ni conmigo), porque creo firmemente en que tenemos una conexión especial que no debería ensuciarse (Que no quiero etiquetar con nombres como "amor" o "amistad" porque se convierte en algo limitado), y porque me da esperanzas de que, en algún momento, las cosas con él estarán bien.

Espero no estarme equivocando y malinterpretando para mi beneficio lo que está pasando. 

Es que simplemente me enferma no estar en buenos términos con todo el mundo. Más que por el karma, es por tranquilidad mental. 

Y en lo que a mí respecta, tengo más claro qué es lo que tengo que trabajar conmigo misma. No sólo es buscar cosas de mí que me gusten, porque eso lo tengo identificado. Se trata de un problema que no tenía antes, que se basa en mis relaciones (Porque antes no había tenido ninguna, vivía ensimismada). La problemática es distinta porque yo soy distinta. Antes me sentía desagradable porque mi papá no me quería y las chicas de mi colegio no me hacían mucho caso. Aprendí a tener amigos y a no depender de mi papá. Ahora me siento desagradable porque no consigo interesarle a quien me interesa (Y esto va desde hace años, no es reciente), y eso ya es otro campo en el que tengo que trabajar conmigo misma.

Además, el otro día que luego de meses hablé con mi mamá profundamente, me hizo bien saber que ella reconoce y que me recuerde que estoy en una parte de mi proceso de evolución en la que tenía que pasar por oscuridad para construirme a mí misma (Oooootra vez), que siempre hay alguien arriba que vela por mí, y que estoy aprendiendo.

Me siento agradecida por tener la oportunidad de encontrar una respuesta. Me da esperanza en que puedo volver a estar bien :)

miércoles, 14 de mayo de 2014

Demasiado bueno para ser verdad

¿Qué es lo peor de estar soltera?

Que te moleste el hecho de estarlo.

Hasta hace sólo unos días yo estaba recontra contenta disfrutando de la tranquilidad de mi rutina y de no tener tiempo para nadie más que para mí. Bueno, eso no ha cambiado. La diferencia está en que antes no había nadie que me interesara tanto como para ponerme nerviosa y querer hablarle a toda hora. Está Ra, pero más que cualquier cosa lo veo como amigo.

A este tipo definitivamente no lo veo así.

Lo conocí el día del conciertito. Ya lo ubicaba porque había quedado entre los mejores de un programa concurso de TV (Era el único que recordaba de ese programa y según yo debía ganar). Antes de salir a cantar me invitó a salir con él. "¿Tienes planes para más tarde?", "No", "Ah, porque pensaba ir a X lugar. Fácil vamos más tarde, pues", "Ya". Así de simple, directo, seguro de sí mismo, sin titubear, sin rodeos. Y yo sorprendida de que me haya mirado.

No me llevó ahí, me llevó a un restaurante-bar con fama de ser el lugar más romántico de la Costa Verde.
Nos tomamos un trago. Hablamos un montón, de varias cosas, me divertí como en meses no lo hacía, aunque por ratos el tipo se me hacía demasiado hablador. Me sentí interesante, bonita, tomada en cuenta, aunque estaba medio muda de los nervios. Me dijo cosas como "¿A tí te gusta ser copiloto? Entonces nos vamos a llevar super bien", "te voy a regalar un USB con los videos que me vuelven loco", "tenemos que ver esta película juntos". Yo no atiné a nada más que sonreír y aceptar. ¿Qué hace una chica como yo cuando un hombre atractivo, 5 años mayor, detallista, famosillo y claramente interesado en una le dice indirectamente que quiere conocerla más? Pero en eso no terminó la noche. Puso una canción en su celular, lo puso cerca de mi oído y juntó su cabeza con la mía. Con su otra mano tocó mi mejilla, y mi frente. Me miraba a mí, yo miraba a otro lado y canturreaba. Para mí, eso es una invitación obvia a mirarlo a la cara estando a menos de 10 cm de distancia y besarnos. Y no acepté. Me dejó en la puerta de mi casa a las 12 en punto. Yo estaba hiper cansada porque había tenido turno en la tienda y show además del conciertito. Me pidió mi teléfono, me timbró y me dijo que le encantaría volver a salir conmigo en los siguientes días.

Me mandó un mensaje al día siguiente, yo no tenía saldo y le timbré, y él me llamó inmediatamente. Hablamos, quedamos en salir el miércoles en la noche. Le puso like a varias fotos mías en fb, yo a algunas de él. Me preguntó a dónde me gustaría ir, le dije que por un café y que yo pagaba lo mío y él me mandó un par de indirectas del tipo "eres una especie en peligro de extinción". Hablamos poco esos dos días, y llegó el miércoles.

Me recogió de mi casa, pero no fuimos a tomar un café sino a comer comida árabe. Delicioso. Conversamos y reímos un montón. Íbamos a un pub cerca de ahí a ver a un grupo de funk presentarse, pero nos distrajimos con un piano que había en el parque por el que pasamos y nos quedamos cantando con un extraño que tocaba canciones de Coldplay. Llegamos tarde al pub, se pidió un Mojito, yo nada porque acababa de cenar y me he habituado a no comer mucho de noche. Más conversación, pero esta vez ningún intento de nada. Me volvió a dejar en mi casa poco antes de las 12. Se despidió de mí con un abrazo y me dijo que fácil nos veíamos la próxima semana. O sea, esta semana. Le mandé un mensaje diciéndole que me había divertido un montón y que ojalá la cosa se repitiera, me dijo que de todas maneras.

Le hablé los días siguientes y con las justas me contestó.

Decidí no hablarle yo y hasta ahora no sé nada de él.

Estoy pensando seriamente que algo hice mal.

Y creo saber qué fue: Sor Cristal no besó al príncipe. Y el príncipe se desalentó porque:
a) Dije algo malo.
b) No me esmeré demasiado en arreglarme, a propósito (Para que no se fijara en mi físico y para que no pensara que estaba demasiado entusiasmada).
c) Se dio cuenta de que no soy una cortesana cualquiera, y eso implica tratarme con respeto. Y no está dispuesto a involucrarse en algo así conmigo. Probablemente tiene miedo.
d) No buscaba más que un choque y fuga y al darse cuenta de que conmigo no lo iba a conseguir, se rindió.


Quizás era porque yo estaba sin lentes y él estaba de rockero, y el miércoles en cambio estaba con traje de oficina y DIOS, un hombre en terno se ve cincuenta mil veces mejor que en camiseta. Quizás fue porque estaba cansada y no esperaba que me invitaran a salir, y estaba algo incómoda porque me había tomado a la ligera y pensado que iba a atracar en besarlo así nomás. El punto es que el primer día no me gustó tanto. Pero el Miércoles la situación fue como para caer rendida a sus pies... Y eso fue más o menos lo que pasó conmigo.

Pienso (No, mejor dicho, sé) que estoy exagerando un poco porque después de todo han sido sólo dos salidas. Pero mi lado entusiasmado se pone a pensar y DIOS, no es perfecto, ni siquiera es mi tipo (Demasiado gringo para mi gusto), pero me encanta todo lo que ví. La palabra perfecta para describirlo es "Encantador". Su voz, su sonrisa, su olor, su mirada, sus gestos, sus movimientos corporales, su sentido del humor, su arte, sus intereses... ¡Ayyyy! Yo que pensaba chotearlo sin más terminé hechizada. Hechizada y sintiendo lo que no había sentido desde Laro. De verdad pensé que le llegó la competencia seria, porque ni con Brownie al lado me sentí tan cómoda, con esa electricidad en el aire al estar cerca. Me sorprendió que no salieran chispas.

Lo peor es que me encantaría buscarlo. De hecho, le escribí para saludarlo, hasta el sábado, cuando decidí que no iba a buscarlo más. ¿La razón? Estoy casi 100% segura de que él sabe que causa ese efecto en las mujeres, y que está acostumbrado a que se le lancen encima. Después de todo es guapo, le va bien económicamente, es hiper carismático y sociable, y es medio conocido en el mundo de la música (O sea, que yo que soy una despistada lo ubicara ya es decir bastante). Y bueno, volviendo al punto, no lo busqué porque estoy segura de que no marcaría una diferencia con el resto de chicas. Mientras, lo que yo busco es enamorarme y que me tomen en serio para no sufrir más de la cuenta.

Y lo que me ha tenido medio cabizbaja es que me hubiera FASCINADO seguir conociéndolo.

Lo peor de todo es que creo que este alejamiento tiene que ver con que soy así, tan Monja. Me detesto por eso, porque por tímida, tarada o idealista me pierdo de oportunidades buenísimas de conocer gente y disfrutar de la vida. He estado en una pelea conmigo misma por este tema por varios días, al punto de que pensé seriamente en mandarme, invitarlo a salir, besarlo y que pase lo que tenga que pasar (He is SOOOO sexy!). Pero no: si mi naturaleza no es esa, si no me nació devolverle ese beso, si no se volvió a dar la situación y si le desanimó que yo sea tan "tranquila", pues supongo que es por algo. No puedo ir en contra de mí misma y de lo que creo; y si bien muero de ganas, no creo que sea adecuado besar al primer desconocido que me invita a salir sólo por eso, ganas. Creo que tiene que haber algo más, algún tipo de conexión; y ahora que la siento, el hombre se desaparece del mapa T_T.

Quiero pensar que él se la pierde, porque soy una chica que sí vale la pena. A pesar de lo poca cosa que soy, de mis pocos amigos, de mi casi nula capacidad económica, soy una buena persona y una buena pareja. Pero me acuerdo de lo mosquita muerta que soy y me doy rabia, caracho. Así ni amigos voy a tener. Parezco personaje de novela inglesa del siglo XIX.

Ojalá, ojalá que pronto se aparezca mi Mr. Darcy/Rochester o any fancy surname que tenga a llenar el pequeño pero significativo vacío que siento en mi vida. Porque por ratos, sólo por ratos, cuando no tengo nada que hacer, o llega el fin de semana y recuerdo que todo el mundo tiene un plan y yo no, en esos momentos es que me siento sola y desearía poder interactuar con otro ser humano. Amo la tranquilidad y la independencia, pero no quiero estar sola todos los días.

Supongo que el gran atractivo de este individuo es ese: el hecho de que se haya fijado en mí y exista la posibilidad de ya no estar tan sola.

¡Si pudiera, Gringo, me voltearía mientras sonaba esa canción de The Carpenters y te besaría! Quizás así, al menos arriesgándome, podría hacer distinta esta historia.

Supongo que también estoy un poco herida después de todo lo de Brownie y por eso no quiero gastar mis emociones en gente que no lo merece. Espero que eso signifique madurez.



Actualización: Anoche me llegó al hígado y le hablé. Esta fue la conversación:

Yo: Habla
Q tal?
Él: Holaaa!!!
Estres babe.
Tons of it.
Yo: Uy
X q?
Él: Quiero vivir en frozen! Jajaja
Plata.
Yo: Jajaja
Él: :/
Always.
Yo: Nooo
Él: Mo money mo problems.
Yo: El mal de todos
Pucha
Él: Tengo q perseguir algunos clientes pa que me paguen
Yo: Te iba a preguntar en q andabas pero ya me respodiste xD
Ala, q feo
Él: Jajaja siii....
(Pequeño silencio)
Q pelas te gustan?
Yo: Y aparte de corretear a tus clientes, como has estado?
De todo en realidad
Pero especialmente las q tienen contenido, no soy de mucho cine comercial (a menos q se trate de cosas tipo marvel)
Me imaginaba q estabas ocupado o q t habías molestado
Él: No, porque molesto??
Yo: No se, x q de pronto ya no hablamos xD
X q lo de las peliculas?
Él (15 minutos después): Oh.
 Nada, curiosidad :)
Yo (¿Curiosidad? ¡Curiosidad tu abuela!): Ah ya :)
(Fue, es la confirmación que necesitaba) Bueno, te iba a decir para salir otro día pero veo q andas bien ocupado. Hablamos!
Él: :) bso baby, hablamos!!


Casi le escribo que notaba la falta de interés, pero no había necesidad de ser una bitch y mandarle ondirectas despechadas pues no me ha tratado mal nunca y no somos nada. Así que listo, me quité la espinita, me arriesgué y tengo el panorama más claro. Por eso estoy tranquila :) Aburrida, pero tranquila. He quedado con una amiga en salir de "cacería" uno de estos días... Vamos a ver qué tal me va, y si logro divertirme.

¿Quién pensó que me iba a quedar de brazos cruzados? Hay que hacer q las cosas pasen, y si no pasan, al menos se intentó.

¡Neeeeeeeeeeext! ;)



sábado, 12 de abril de 2014

El resto y yo

Esta entrada va dedicada al amor, a los mosquitos y a mis relaciones.

Casi todos inexistentes.

Gracias a Dios el letargo del aburridísimo verano ha ido pasando y empezó a aparecer gente por ahí, otros por acá; por ahí tengo una presentación de canto así que me estoy reuniendo con un viejo amigo a practicar, va un palito para la cuenta de socialización. El otro día fui a la graduación de mi mejor amiga y me encontré con mucha gente que no veía hace años, otro check para la lista de socialización. Y obviamente, el Instituto, que es tema aparte. Van tres puntos.

Mosquitos; para quienes no me leían en mi blog anterior: en mi argot, mosquito es aquel ser humano con código genético diferente del de las de mi especie que pulula alrededor de una en busca de saciar su hambre, ¿de qué?, pues la de cada uno es diferente. Muchos los llaman “pretendientes” o “love interest”, y a veces puede encajar la palabra “chicos”, pero a mí me gusta el término mosquitos, es más acertado, porque a veces pueden ser molestosos y si llegan a tener contacto contigo, se van volando y te dejan con una marca de su paso. Como el verano ya se acabó, los mosquitos se fueron a hacer sus nidos en otro lado, así que por ese lado, bacán. Así que, en vez de mosquitos, podría decir que estoy retomando el contacto con chicos con los que no hablo seguido.  Un compañero de la universidad, que alguna vez me dejó en mi casa pero nunca fue de mis grandes amigos, me invitó a tomar un café y actualizarnos (sí, actualizarnos o_O), así, de la nada; check para la lista (Nop, no puedo considerarlo mosquito hasta que demuestre interés); me fui al concierto de Kevin Johansen (¿¿¿Lo conocen???  Es lo máximo, es un churro, lo amo… Pero Liniers se roba el show xD ¡ACTITUD SOBRE FÍSICO, SEÑORES!)… Bueno, check a la lista, porque fui con un pata con el que nunca había salido excepto en grupo, en un año nuevo que la pasé en la playa, y todos estábamos emparejados en ese entonces. Y bueno, el pata no es galán de telenovelas pero se defiende, pero lo que es más importante para mí, es un pan de Dios, super sensible, musical (Lo cual le sube mil puntos)… pero nah, no me interesa, y yo tampoco a él. Así que no es mosquito. El concierto,  si bien tuvo sus matices de melancolía, estuvo muy paja, y me alegra haber logrado mi cometido, que era implantarme nuevos recuerdos en mis asociaciones Kevinezcas, y hacer un pequeño escrito para una revista en la que voy a colaborar (Uno de mis profes es el dueño y me ofreció un lugarcito como práctica pre-profesional). ¡Triple check para eso! Encima, un día, de la nada, mi exjefe, el que me sacaba de quicio pero estimo mucho y es socio de mi ex, me visitó en mi chamba porque estaba cerca y hemos estado conversando bien paja. Me ha llamado un par de veces para invitarme a salir pero como vive lejos está un poco complicado unirme a su grupo. Y aunque no me gusta ni me interesa como nada más que patas del alma, y además está saliendo con una chica y me da mucho gusto por él, se convierte en un check más, porque quiero.

Por último, el Instituto. EL INSTITUTO.

¿Por qué el mundo tiene que ser mixto?

¿Por qué los peruanos seremos tan recatados y no nos acercaremos a hablarle a desconocidos cuando nos interesa, cosa que se nota por la mirada?

Es eso, o realmente estoy alucinando y está verde eso de encontrar gente con quién conversar y salir aparte de lo estrictamente necesario por las clases.  Yo no hablo de enamoramiento, no señor, aunque, aquí tengo que ser sincera, soy una romántica empedernida y no puedo evitar preguntarme casi todo el rato si aquel sapo que estoy mirando será mi príncipe imperfecto… “Oh, no es, ha croado”. Si bien soy una solitaria porque no soporto estar rodeada de mucha gente, está en mi naturaleza querer compartir mi vida, mis experiencias, mis pensamientos, ilusiones y pequeñeces con alguien más  (Uy, mis perros están lamiendo el platito donde estaba el pie de manzana que acabo de comer xD). Bueno, vuelvo al grano, que ya mucho me explayé; yo no hablo de enamoramiento en sí… ¡¡¡Hablo de acción!!! De algo que me saque de este letargo existencial, de una oportunidad para salir, reír, bailar, cantar, jugar, conocer,  conversar, ser libre… ¡¡¡disfrutar, pasarla bien, hacer algo distinto a mi rutina!!!

Yo disfruto MUCHO de mandarme la siesta de la semana durante horas y ver películas en mi cuarto mientras ceno, o de pasear a mis perros o caminar escuchando música, la rutina que a seguridad… Pero también hay muchos momentos donde extraño el calor de otra persona, un abrazo, un beso, una sonrisa, un compañero con quien jugar, la otra rutina pero con posibilidad de ser compartida porque hay alguien con quién hacerlo… En realidad, la cosa no está tan mal, pero yo me quejo porque sí, porque no consigo lo que quiero a la velocidad que quiero, porque siempre encuentro una excusa. Estoy consciente de que estoy en una época en la que me toca estar sola y disfrutar de ello, pero por ratos me aburro y me entran las ganas de entrar a un bar o sentarme en el parque y hablarle al primer inocente que vea (Mejor si está guapo :P ).

Bueno. Puedo decir que ya tengo amigos. O algo parecido. Tengo algunas clases con un chico gordito y algo tímido que siempre me pregunta la nota que me saqué en las tareas y me pide que le ayude. En algunas clases me toca con un par de chicas buena gente, que claro, aún no conozco bien, porque a cada una la veo una vez a la semana. En todas me toca con una chica rara, directa y hasta agresiva a la hora de hablar, pero buena en el fondo. Con ella estoy haciendo un programa de radio. Y en casi todas las clases me toca con un chico muy lindo que bueno… no debería, pero es tema aparte.

Y lo es porque, en el estado de aburrimiento en el que estoy, se está convirtiendo en mi elemento distractor predilecto.

Para que se hagan una idea: Yo no soy de las que tienen un ideal de chico o un estereotipo en el que siempre se fijan (¡Porque me he fijado en cada individuo..!). Podría decir que, si hablara de lo físico, Brownie es lo que más se parece al donante de esperma que quiero para mis hijos (Tengo la esperanza de que salgan parecidos a mi familia: de ojos y cabello claro, e inteligentes. Los valores los pongo yo y el colegio. Cuestión de orgullo más que de discriminación). Brownie es muy guapo, y también es inteligente (Dependiendo del día… Lástima que sólo eso). Bueno, este chico, al que llamaré Ra por sus iniciales, no me llamaba la atención al principio porque había tenido una diminuta conversación con un chico muy tierno afuera de mi salón de radio y me pase las dos primeras semanas esperando volver a toparme con él para finalizar la conversación, que se quedó en sus inicios (Por mi culpa, yo boba. Íbamos a entrar al salón en grupos, y yo fui la última. Él se quedó afuera)… Pero nunca lo volví a ver L Y bueno, un día nos pidieron hacer un trabajo grupal en clase y este chico, que siempre se sienta en la primera fila a mi costado, hizo grupo conmigo. Y así empezamos a hablar, con él y con el chico gordito.

¿Alguien ha leído “Crónica de una muerte anunciada”? Bueno, si sí o si no, chántense ésta: el personaje principal, el que muere, se llama Santiago Nasar; este descendiente de árabes, según yo, es el alter ego literario de este chico. Este Ra del que hablo es bien alto, flaco pero musculoso, con rasgos de mulato pero en claro, y bueno, lo más cercano a mi edad que he encontrado (Soy la mayor de mis salones D: ). Resulta una combinación atractiva. Lo suficientemente atractivo como para atontarme de rato en rato, sobretodo porque no  hay nada más que me llame la atención salvo una o dos excepciones xD (Es que mi salón está lleno de mujeres… y el resto son muy chibolos). Pero lo que más me gusta de este chico es que, aparte de buena gente, es serio, es decir, es responsable, participa un montón en las clases, se sienta adelante y tiene la actitud de alguien que está interesado en aprender. APRENDER, no tener amigas ni nada de esas cosas que a mí se me pasan por la cabeza. 


Así que nada, este es el panorama que tengo. Disfruto de cada momento en el Insti porque lo que sucede es impredecible gracias a la participación de otras personas; me gusta molestar a Ra y a este amigo gordito, con quienes suelo hacer mis trabajos (Excepto el de radio, y eso me lo reclamaron. ¡Me sentí tomada en cuenta! Pero no sé qué tanto fue por estima y qué tanto por conveniencia, por mis notas). Me divierto haciendo bromas en el salón y riendo mucho. Llego a mi casa y casi casi que me apago. Me hace bien ver gente nueva. No estoy hecha para los estereotipos ni formalidades, necesito libertad de acción. Soy casi como un pájaro, tranquila, pero cuando menos se espera, emprendo vuelo. Y obvio, vivo en el aire. 

viernes, 13 de diciembre de 2013

Rema, rema



Todavía no me he podido dar un tiempo para mí. Excusas, como siempre. Todos los días encuentro algo mejor que hacer.

Por ejemplo, trabajar. Es la mejor de las excusas. El mes pasado estuve en déficit de actividades y me aburrí al tope, y este mes en cambio casi no estoy en casa. Puro show, puras clases, puras visitas a colegios. Me han salido ampollas en los pies, pero con mucho gusto por tener algo que hacer y desafiarme. Aunque no sea lo que me gusta y no crea en mí, soy una buena vendedora. Pero quiero más.

Mi relación con Brownie sigue igual- tambaleándose. No sé cuántas veces más hemos hablado de terminar, y de hecho yo hasta ahora no le veo la razón de estar con él, excepto porque estoy mejor con él que sin él. Conveniencia, miedo a estar sola, llámenle lo que quieran. Me da igual, todos estos errores con él me hacen más humana y real. Hubieron días en que lo vi con ese brillo especial y de encanto, y lo imaginé cargando a mis hijos con la ternura de un padre protector. Me quedé embelesada con sus ojos y sus movimientos, como hacía tanto tiempo no me pasaba. Y vino él a pisotearlo todo de nuevo con un "Tengo la fantasía de buscar a mi ex, no sé si debería volver con ella". Toma, Cristal, un poco de ácido para matar los pequeños brotes. Después de eso no he vuelto a sentir esa magia que tanto anhelaba y que empezaba a renacer. Hasta ahora la busco. Lo más irónico es que mientras él me dice cada uno de sus pensamientos y dudas existenciales, yo con las justas puedo aceptar las mías. Contárselas lo desarma y quita la poca estabilidad que hay. Yo soy el soporte esta vez. Me pesa ser el suyo, con las justas quiero ser el mío.

Bien dicen todos, desde los científicos, pasando por mi mamá, hasta el buen Drexler: "Nada se pierde, todo se transforma. Lo que das es lo que recibes y recibes lo que das". La Energía no se crea ni se destruye. El amor, los sentimientos son energía. Los pensamientos, las intenciones son energía.

Creo que con él estoy aprendiendo lo doloroso que es estar con alguien "enfermo". Así como mis relaciones lo deben haber sentido conmigo. Estoy viviendo en carne propia las dudas existenciales, la fragilidad emocional y la incertidumbre de alguien que no sabe qué hacer consigo mismo- más que seguir remando.

Enamorada no estoy. Lo que siento es algo distinto. Se parece al compromiso, al saber que por ahora no me queda de otra. Me gusta estar con él, creo que me viene bien después de todo, aunque las cosas distan de ser ideales. Tampoco es un castigo, pero no tengo lo que desearía. Ese calor del que hablé en el post pasado no, no crece. Por momentos nada más. Cuando se hace grande viene el agua de sus miedos y lo apaga. Me da miedo alimentar mi fuergo por gusto. Cuido de gastar mis emociones, ya tan usadas. Tengo desgano de sentir.

Me da rabia no ser lo que me hubiera gustado ser a estas alturas de mi vida. Y no ser para las personas que quiero y que quise lo que ellos deseaban, necesitaban... y merecen.

En estas fechas pienso mucho en quienes, porque la vida lo dicta así, no están caminando a mi lado. Me alegra saber que caminan, que tienen nuevos amigos, amores y problemas, pero lamento mucho no poder caminar con ellos. Para mí fue un privilegio tenerlos como padre, o como amigos. Me da mucha rabia que no haya sido recíproco, que hoy por hoy no quede el más mínimo interés por mí, y que yo no pueda acercarme porque sé que no soy bien recibida, que hacerlo me expondría al desengaño y gastar más emociones que no me sobran, que ya nada va a ser alegría y despreocupación al pasar tiempo juntos como antes. Me siento distinta al resto de personas por eso, por extrañar y pensar en gente que ni piensa en mí. "El ego, maldito lastre que me hace cuestionarme mi propia importancia en el mundo. Que cree que no resaltar significa no existir"

Últimamente me estoy pasando de estúpida. Bien armada hasta los dientes pero de desprendimiento, dentro de mí sigo siendo la misma ilusa que cree que el amor por otros justifica el sacrificio. Busqué y hablé por teléfono a MC, la constante en la vida de Brownie, con quien estuvo esos días que no compartió conmigo. Le pedí que vuelva con él. Pensé que eso lo haría feliz. Al final sólo lo perdonó por cagarla y dejarla por mí, pero volvió a asegurar que no quiere nada con él. Eso "lo liberó", se prometieron no volverse a ver nunca más, pero él sigue soñando con ella y hasta hace poco dudaba si ir en su búsqueda. Lo único que lo detiene es el saber que ella ya pasó la página, y es alguien de carácter que cumple lo que dice. Cree que me ama, es en realidad eso lo que quiere sentir.

Tengo un nuevo trabajo, me recuerda mucho a lo que me dedicaba el año pasado. Me recuerda a esas personas, y me doy cuenta de que les puede beneficiar. Sé que no me conviene arriesgar mi emociones, que no necesitan que me preocupe por ellos, que ni siquiera existo en sus cabezas, pero voy y lo primero que hago es contactarlos, porque simplemente quiero que les vaya bien. ¿Y YO DÓNDE QUEDO?

El doctor Jesús me dijo que ser complicada no tiene que ser una maldición, sino una virtud. Porque las personas complicadas tienen profundidad y se enfocan en las cosas importantes de la vida.

Yo ya me estoy ahogando en tanta profundidad. Me quemo en tanta nostalgia. Desecho el drama pero me aferro al recuerdo. Recuerdo las promesas que hice y los priorizo por sobre la realidad que me impide realizarlas. Sigo fiel a mis afectos, como el perro ese que se quedó esperando a su amo en la estación del tren hasta el día de su muerte. Me encantaría ser diferente, alegre, amiguera, deseada, exitosa. Me gustaría no ser yo. De repente así me iría mejor en todo, y no sufriría tanto por depresión, que es el exceso de profundidad.

Debería ser más egoísta y pelear como el resto de personas por quienes quiero. Pero tengo el gran defecto de la sumisión, y prefiero no causar molestias. Sé que si me apareciera en casa de mi papá me quebraría, que si hablo con alguno de los que fueron mis amigos pero lo son más de mi ex terminaré cagada, y me pregunto ¿Cómo rayos hago para perdonar? ¿Cómo confiar luego de haber sido decepcionada? ¿Habrá alguien que me quiere y me extraña como yo lo hago? "Tanta lágrima, tanta lágrima y yo..."

Y yo sigo añorando. Y queriendo. Y anteponiendo a mí para tapar la pena con alegría de otros. Regalando hasta lo que no tengo en vez de pensar en mí y conseguir lo que necesito: Tranquilidad, amor, éxito.

"Rema, rema, rema"
Eso hago. Con todas mis fuerzas. Me enfoco en lo poco que tengo y en las metas que puedo alcanzar. Con un poco de ayuda podré estudiar algo el próximo año en un instituto. Estoy yendo con un nuevo psiquiatra y psicóloga que me atienden gratis. Mi mamá tiene un nuevo pretendiente, mi hermana un nuevo trabajo, las cosas no están tan mal, "El día le irá pudiendo poco a poco al frío".

Quiero que la envidia se acabe. Que por fin pueda ser mi propia vida el ejemplo a seguir. No extrañar ni envidiar a quienes pasan el tiempo con quienes yo quiero estar y no puedo tener a mi lado. Ver fotos de quienes fueron mis amigos cercanos y no seguir preguntándome si alguna vez signifiqué algo o si todavía lo hago, ese deseo tan humano de trascender. Tener a mi lado al amor de mi vida, a mi familia unida y feliz, el trabajo, el hogar, el conocimiento, y poder por fin dejar de trabajar en mí para poder trabajar en otros. Me cuesta recordar que no puedo ser doctora o psiquiatra o psicóloga o siquiera aconsejar a otros si no tengo yo misma las cosas asentadas.

"Sobretodo creo que no todo está perdido"
Lamento ser un solo de tristeza. Las Navidades, los recuerdos de la alegría pasada. Me gusta lo que tengo, lo disfruto. Hasta que me acuerdo de lo que sentí antes o lo que no tengo y quiero tener, y entonces tonta yo me atasco.

"Creo que he visto una luz al otro lado del río"
Estoy en camino. Remo con todas mis fuerzas. Ya quiero cruzarlo.

Prometo menos lágrimas y soledad, y más optimismo y alegrías en mi póximo post. Qué va, en el próximo año. Me prometí que este año sería para mí, pero a sido todo menos eso. Este año me ha tocado bajar la cabeza y aceptar perder. Pero espero poder ganar pronto. Trabajo por ello. Con todas mis fuerzas, como nadie puede imaginarse. Y los voy a sorprender. Van a ver todos de qué estoy hecha.

Tú, que me lees... ¿Qué piensas? ¿Qué harías por alguien que amas pero no puedes tener a tu lado? ¿Se lo harías saber? ¿Lo buscarías? ¿Seguirías remando sin pensar, esperando una nueva oportunidad de la vida, o el olvido definitivo, o seguirías firme en lo que crees y quieres para y con esas personas?

martes, 6 de agosto de 2013

Low battery

Estos últimos días he estado trabajando bastante. Nunca tanto como cuando es época previa a Navidad y exámenes finales, pero no he parado casi. Quizás por eso este último fin de semana me he sentido lánguida y desanimada -sin que realmente me falten los ánimos para hacer cosas, como salir.

Han sido días de movimiento emocional. No mucho, la verdad, y por eso no entiendo por qué estoy tan "agotada" (Es la palabra que mejor define mi estatus ahora). Pero de que han habido cosas para contar, las hay.

Estuve leyendo algunos posts antiguos y me llené de esa tristeza y desesperación que sentía en marzo y abril, cuando todo estaba reciente. Qué horrible sensación. Me sorprendió leer algunas cosas y ver cómo luché por pasar la página. No me caben dudas de que soy una mujer fuerte. Lo peor ya lo pasé, es cierto. Pero no puedo evitar que queden muchos rezagos y que mis pensamientos de ese entonces han evolucionado de alguna manera y son otros ahora.

Tengo muchas ganas de escribir, siento que lo necesito, me hace bien. El problema es que, a falta de "drama", no sé de qué desgracia "quejarme" xD Bueno, pues. Las cosas han cambiado en los últimos 10 meses, así que le daré el uso aburrido a mi blog del de una suerte de diario y vertedero de pensamientos y reflexiones (Que es lo que había planeado hacer. Un lugar positivo entre toda la mierda cibernética). Por cierto, he confirmado mis sospechas y hay un "invitado de honor" que lee de vez en cuando lo que escribo. ¡Saluden tod@s a mi ex, Laro! (No prometí no mencionarte sino no hablar más de tí, y por más que me piquen los dedos no pienso hablar más de ese tema. Pero tengo que desahogarme de alguna manera, sino me volveré loca. Me auto-otorgo 3 comodines para usar a lo largo de lo que queda del año, en ocasiones muy contadas, para hablar del tema que ya no quiero tocar. ¡Tengo tantos otros asuntos de qué escribir!)

Bueno. Empecemos. Hay muchas cosas que me gustaría escribir y creo que ninguna está muy relacionada con la otra, así que disculparán mi desorden.

La presunta bajada de batería comenzó la semana pasada. He estado un poco hereje con mis horas de comer, me dieron ganas de rebelarme a la costumbre nueva y volver a letanías que extrañaba. Si hay algo que extraño de estar mal, y es lo más difícil de superar para una persona con TCA, es la sensación de poder y control que se tiene al manejar la comida y "esculpir" con ello el cuerpo hasta llegar a donde se desee. En mi caso, siempre extremista, a donde no debería. Ya hablé del asunto de los paquetes: Yo elegí el paquete completo en el que tenía todo lo que me daría una vida feliz pero dejando de lado la seguridad de mi sitio de confort con el cuerpo y la comida, y ese es el sacrificio que vale la pena hacer por estar bien. La otra opción es elegir mi confort y seguridad, concebibles en un mundo donde la comida es y deja de ser el medio para conseguirlo, y aunque todo lo que hace que la vida satisfactoria de una persona normal se vaya desmoronando alrededor, vivo satisfecha porque mi única razón para vivir, vacía, la tengo conmigo. Por supuesto que es dificilísimo dejarlo, sobretodo por la costumbre, y por eso muchas veces tienta volver a tenerlo. Pero luego pienso en "el paquete, el paquete", y vuelvo a entrar en razón. Pues bien, a eso me refiero: estaba empezando a olvidar los beneficios de El paquete por extrañar los beneficios de El otro paquete. No puedo decir que he entrado 100% en razón, pero me han ayudado un par de cosas que contaré ahora:

Me encontré con Lu, una amiga del internado. Mientras yo pienso en mariposas y planeo cómo tirar mi vida por la basura, ella se esfuerza por metamorfosearse y no puede, porque está en ese nivel nutricional, de obsesión y de confort en el que simplemente no te puedes mover sin ayuda externa. Conversamos. Estaba a punto de cumplir 30 años (Ayer los cumplió) y seguía sin empezar a vivir. Siempre que me comparo me siento mal, ¿Por qué yo sí tuve la fuerza para dejarlo todo y arriesgarme a cambiar, y por qué algunas amigas, que yo veo que son personas hermosas y capaces de todo, no pueden? Y encima viene la ironía: mientras yo estoy planeando maquiavélicamente cómo volver a lo mismo, ella lucha por recuperar su cuerpo y su vida, porque ya casi no le quedan (Me dolió mucho verla como está). Eso sí me hizo entrar en razón. ¡Dios, tengo tantas cosas, he sido tan bendecida desde hace mucho tiempo y yo, malagradecida, pretendo botarlo todo por el water, mientras ella (Y tantos otros), que no puede consigo misma, grita por ayuda sin hacer más ruido que el de las personas que comentan a su alrededor lo feo que se le ve! "No no no. Cris, no seas tonta. Recuerda: El paquete. Recuerda: ya perdiste lo que más amabas, no lo vuelvas a hacer". E hicimos un pacto. Ambas nos íbamos a esforzar en cumplir el régimen y portarnos bien. Y empezamos en ese mismo momento, yendo a un supermercado a comer yogurt y una manzana. Es bueno comer en compañía de alguien con quien te sientes tranquila y no te juzga, que es lo que la motivó a seguir. Lo que yo necesito es simplemente motivación (Ayayay). Lo que ella necesita, en cambio, es disciplina (Eso que no sé de dónde saqué. Supongo que de la costumbre, y del mismo lugar que saqué la disciplina para no comer). Bueno. Ahora, recién lo entiendo porque me está pasando, tanto el despertarme cada día para ir al trabajo como ir a la cocina a comer, en cada oportunidad que tengo que hacerlo, es una decisión. Una muy difícil de tomar, porque ahora sí estoy en medio de la batalla del intento de estabilidad y mantenimiento de los hábitos sanos, pero que por suerte voy ganando casi siempre, porque ya me acostumbré. Ya se me hace casi inercia, ya es un hábito integrado, y así es más fácil.

Aparte de eso, el viernes pasado, Nelly, mi ex-psicóloga, me invitó a dar un discurso en la casa donde estuve internada, en una especie de trueque a cambio de un documento que de alguna manera compruebe que sigo en deuda (monetaria) con la institución. Papel que serviría en el juicio contra mi papá (Ay, esos temas engorrosos. Me enteré el lunes pasado que le había vuelto a mentir al juez diciendo que "ya todos éramos unos profesionales gracias a él". No más hundimiento, yo elegí ponerme en acción y hacer algo para demostrar que es falso en vez de llorar en un rincón, porque efectivamente me dolió). Volviendo al grano del tema, y tal como supuse, mi Brownie estuvo más que feliz de llevarme a dos horas de Lima para conocer ese lugar del que tanto le he hablado. De hecho, está cansado que le toque el tema y hable de "nosotras", incluyéndome, o al revés, dándole poder como si fuera un ente independiente de mí misma. Me pidió que le prometa no hablar más de mi TCA como algo presente, y zaz, se apareció esta oportunidad. Ni modo.

Estuve más de una hora hablando de mi proceso, pero en lo que más me concentré fue en todas las cosas que aprendí. Estaba nerviosa y temblaba mientras hablaba al principio, y después me vino la dislalia verborréica y hablé probablemente sin hilación (Y encima con problemas para decir palabras. Últimamente en vez de decir "la correa del perro" digo "la porro del correa". Ya se imaginarán cuántas veces tuve que parar para evocar palabras huidizas). Pero fue super reconfortante volver a ese lugar donde estuve tan pequeña emocional y físicamente, donde me enseñaron lo que debía hacer en casos de crisis, y donde, a pesar de estar entre cuatro paredes, conocí por primera vez la libertad de la paz. Traté de transmitírselo como pude a esas chicas que me miraban con aburrimiento y luego con lágrimas en los ojos. Y es que yo enfermé por querer ser una mejor persona a través de la piadosidad y otros conceptos vanos y arcaicos del cristianismo (Finalmente cayendo en la culpa), y ahora me doy cuenta de que he logrado eso que siempre quise, ser mejor persona y poder ayudar a los demás, gracias a todo lo que he superado. Se los dije: "las personas en este mundo están enfermas por falta de valores, por concentrarse en cosas superficiales y físicas en las que creen que van a encontrar algo que les llene por dentro y las haga felices, y por evitar enfrentar esos vacíos y defender sus posturas es que hay tanta violencia y adicciones. Recuperarse y trabajar por encontrar el sentido a la vida es lo más grande e importante que un ser humano puede hacer, mucho más que dejar de comer para que otros lo hagan, porque para hacer el bien primero hay que estar bien. Las grandes cosas que podamos lograr en la vida son sólo reflejo del interior rico de una persona llena de amor, al punto de ser capaz de dejar un legado. Y el amor sólo se consigue con amor. Así que siéntanse orgullosas, porque están en el lugar adecuado para lograr empezar de nuevo, encontrarse y formar las bases de eso que quieran lograr. El mayor logro de un ser humano no debería ser el reconocimiento o la posteridad, sino la capacidad de vencer a sus propios demonios, superarse como persona y poder dar amor" (Ok, no lo dije así, escribo mucho mejor de lo que hablo :(. Pero esa era la idea, y creo que la captaron). Después de eso, obviamente, me sentí super bien. Siempre que hago estas cosas siento unos escalofríos bastante cálidos y una alegría y paz inmensas, al punto de que me vuelven a motivar a seguir yo. Brownie estaba preocupado porque pensaba que ver a esas chicas esqueléticas, demacradas y tristes me iba a recordar cosas y ponerme mal. Me insiste en que recuerde que yo soy más que una persona con TCA. Y sí, esta vez le pude responder orgullosa: "Lo sé. Por primera vez, y gracias a todo esto de la recaída y el haberla superado y aprendido de ella, me siento más persona, más Cristal, más completa que nunca". Después le salió el egoísmo y me pidió que no fuera a una reunión que tenía con las chicas de mi colegio porque "me iba a secuestrar", y bueno, cedí. Debe haber estado esperando bastante para que me enfoque en él.

Hablando de mis amigas del colegio: después de 10 años pude hablar con una de ellas, con quienes tenía varios issues sin zanjar. A ella le conté en el 2003 que me cortaba, ella lo contó y se hizo un pequeño lío, luego se alejó de mí y me sentí muy mal, y luego en 5to de secundaria tuvimos un conflicto de intereses y bueno, me dejé llevar por comentarios idiotas de terceros y nuestra relación se desgastó más. La ví la semana anterior en un cumpleaños de una amiga del colegio (En la que presenté a Brownie. Fue chistoso porque conocía a una de ellas, fue alumno de la mamá de una de ellas... y la cumpleañera estaba borrachísima, como cuando éramos colegialas xD). Bueno. Hacía tiempo que habría sido bueno enfrentar ese tema, pero nunca me dieron ganas ni me atreví. No sé qué me pasó después de ese día, pero le escribí un mail contándole todo lo que sentí y me pasó a raíz de los acontecimientos, y con su respuesta, pudimos "hacer las paces".

Ahora que lo leo, y juntándolo con el trabajo (pues he estado casi sin parar dos semanas, recién el domingo que pasó pude despertarme a una hora indecentemente tarde... con la noticia de la muerte de un familiar, que también generó movimiento emocional y esas cosas. Y además tuve show esa tarde), comprendo por qué lo único que quería hacer era dormir. Ayer fui al velorio de este pariente. Era un tío de mi mamá al que le había dado de todo y siempre se recuperaba, pero esta vez le tocó. No es que me afectara su muerte porque lo fuera a extrañar, sino porque mi casa se convierte en el centro de mensajería del más allá. Mi mamá es medium, de esas que ahora ya no se ven, y según la teoría, los espítirus se acercan a las personas que tienen esa capacidad porque la perciben... así que entenderán los escalofríos, la pesadez y el dolor de cabeza. Y más porque a mí tb me pasan esas cosas (Ya mencioné que soy medio bruja. Es chistoso cuando lo confirmo porque describo lo que veo o siento o escucho y mi mamá o hermana lo complementa, y coincide). Me he pasado mucho tiempo negando la existencia de eso, pero la verdad es que por complacer a otras personas y tratar de encajar, no puedo negar mi naturaleza. Le guste a quien le guste, esa soy yo.

Bueno. Mejor voy terminando porque quiero ir al baño y porque ya es hora de regresar a mi casa. Mi turno ya terminó. Definitivamente escribir me desahoga. Quiero pensar que esta liviandad no significa vacío, sino algo positivo como la descarga de estrés y pensamientos/recuerdos que no me ayudan.

Hasta la próxima, pues.


(Me he gastado como medio sueldo en comprar chucherías de Cyzone y Avon, la chica que limpia en mi sede del trabajo vende y no me resistí... este es el anillo de la campaña "Quiérete: contra la anorexia y la bulimia". Lo compré porque, espero, mi plata vaya a algún fondo que ayude en algo contra esto. Brownie me ha reforzado en la humildad: se puede pelear por algo con el perfil bajo, no tengo que vociferar a medio mundo que yo pas(é)(o) por eso. Aquí tienen mi mano. A pesar de comprarme la talla más chiquita, este es el único dedo donde no se me mueve. La caderita de la articulación de los otros no le permite el paso, sino ¬¬. Ya, dejo de huevear).


lunes, 22 de abril de 2013

Tristeza sobre depresión

Me siento terrible el día de hoy.

Y me siento peor aún porque en parte es pena de mí misma. de mi mala suerte. de las cosas que me han pasado en la vida. Me revienta tenerme pena, quiero sentirme bien, ¡pero siento que no puedo!

El fin de semana he estado medio tristonga, desde el viernes. Laro no me ha hablado desde el martes o miércoles (O sea, no me ha mandado mensajes por whatsapp, lo cual veía como algo bueno pues así nos manteníamos alejados. El viernes estaba tan cansada emocionalmente que no me provocaba hacer nada y me puse a ver How I met your mother. El sábado me la pasé durmiendo en la tarde y luego en la nochecita quise ir al cine con mi mamá pero la película que queríamos ver estaba full así que tomamos un café y seguí viendo How I met your mother.

Y ayer domingo, aparte de trabajar en la mañana, fue la celebración de la graduación de una amiga de mi colegio.

Ella siempre fue la mejor (o una de las mejores) del salón, junto conmigo. Estudió medicina en otra universidad, y ayer organizó un almuerzoen su casa. Yo fui, valientemente, a comer ahí. En frente de las chicas del cole. No recuerdo haber hecho eso antes. Por eso me sentí contenta, aunque un poco ansiosa porque la situación era incómoda. Y antes del almuerzo hubo un brindis en el que sus papás hablaron y dijeron lo mucho que se enorgullecían de ella, y de "todas" nosotras, porque ya éramos unas profesionales... No pude evitar dar un paso al costado. Creo que el papá se dio cuenta. "Orgulloso de todas"... Yo no tengo mayor logro en la vida que haber superado a mis propios demonios (Que no es algo fácil, pero...).

No sé. Todas tienen cosas interesantes que contar. ¿Qué puedo responder yo? Si me preguntan por mi hermana, "ah, ella no hace nada por la vida, sólo duerme, come, ve tv y cocina/sale con su novio, porque tienen un montón de problemas de salud y no puede trabajar y tampoco es que tenga muchas ganas".
Si me preguntan por mi mamá, yo tengo que decir que está bien, trabajando, como siempre, porque no le voy a contar al mundo entero la tonelada de problemas amorosos, legales y de dinero que se carga.
Si me preguntan por mi hermano, el único más normal, él está bien... pero no lo veo mucho porque se mudó a la casa de mi abuela, y eso es otra larga historia.
Si me preguntan por mi papá... "No sé, no hablo con él".

Y si me preguntan por mí, que si voy a seguir estudiando, que si ya terminé, que por qué no canto, que por qué no actúo, como si fuera tan fácil como simplemente hacerlo y no tuviera suficiente incertidumbre en mi vida.

¿Algún día me graduaré? Me imaginaba a mi mamá dando ese discurso, esas palabras de orgullo (Quería imaginarme a un papá, pero nada de lo que él diga va a ser válido y eso me hacía llorar). Y lloraba más porque sé que el día que logre eso va a ser un gran suceso. Tanto que no me lo voy a poder creer. Tanto que creo que no va a suceder. Me imagino a mis amigos ahí presentes y orgullosos... y se desvanece. No siento que doy para tanto.

esde la mañana sabía que iba a tener noticias de Laro ese día. En medio de la reunión. Me esperaba que me llamara para salir y yo le dijera que no, pero me decepcioné peor cuando en realidad lo que supe de él sólo fue por un mail de agradecimiento por prestarle a su empresa un mueble para su oficina. "Y que en algún momento se iba a poner en contacto".

Estuve bastante triste la mitad de la reunión. Comí rápido y sin gusto. Me fui antes que el resto, porque estaba cansada emocionalmente.

Hoy soñé con Laro. Para empeorar las cosas, hace unos días tuve un flash en el que por alguna razón tuve la certeza de que él estaba nervioso por otra chica. Y hoy soñé que yo era su amiga pero estaba saliendo con ella, y que estaba confundido entre las dos. Y en un momento me abrazaba y me tocaba y me besaba. Y yo lloraba. Y me desperté angustiada. Y desde ese momento me siento aún peor.

Estoy ansiosa desde la última vez que lo vi. Estoy comiendo más de lo que "debería", muchos dulces y comida basura y me empiezo a sentir culpable. Ayer usé de la crema reductora de mi hermana, y eso no es un buen signo.

Tengo la vana y estúpida esperanza de que me hable. Cada vez que suena mi celular con el tono de mensaje, me pongo ansiosa. Y lo paro revisando de rato en rato para ver si no hay nada nuevo. Nop, nunca lo hay. Sólo son cosas de la gente de mi trabajo que me mandan a hacer o me indican cómo hacer.

Me siento super triste. Dios, ¡lo extraño demasiado!
Es por esta sensación que quise ser su amiga. Me desespero si no hablo con él, si no sé de él. Me desespero cuando sé de él. Me desespero siempre, porque las cosas no pueden ser como yo quiero. No me quiere, no quiere estar conmigo. Y de nuevo eso me hace revivir tantas pérdidas, tantos amores y amistades que se fueron, y me siento muy mal. Estoy luchando por no hundirme, pero necesito descansar. Quiero despertar cuando todo esto se haya acabado. Y temo esos pensamientos porque indican depresión, y eso me altera más, porque ya estoy bastante medicada para esa enfermedad.

Lo único que quiero es que él me abrace, que esté conmigo, que vuelva a decirme cuánto me quiere y me apoya, que esto va a pasar... pero es irónico porque todo este dolor que siento es porque él no está. Él no me va a poder decir cuánto me quiere porque ya no me quiere. No me va a abrazar porque no puede saber cómo me siento, porque tengo, me obligo a estar bien. Sonreir.

"Yo puedo con todo esto", "no es tan grave" "a todo el mundo le ha pasado y yo sé que me voy a sentir mejor en algún momento".

El problema es que no sé cuándo va a ser eso, y mientras tanto, me desespero, porque no tolero tanta tristeza sin desfogarme de alguna manera no constructiva.

Pero luego me pongo a pensar y obvio, ahorita sólo es eso, pero si recayera o si tuviera "esos" problemas empeoraría las cosas y ahí sí que no tendría cómo elevarme.

Por eso me tengo que mantener fuerte, cuidarme, alimentarme, dormir, hacer cosas que me gusten... Hasta que este duelo, esta sensación de soledad, esta tristeza se efumen. O las supere.

Y, de nuevo, ¡Dios! ¡Es tan difícil vivir así!...