Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


Mostrando las entradas con la etiqueta Salud. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Salud. Mostrar todas las entradas

martes, 25 de marzo de 2014

Grrrrrrrrrrrr

Soy una tarada, una estúpida.

Es que no sé qué tiene que pasarme para que de una vez me detenga, en serio.

Nada, estoy molesta conmigo misma por dejarme debilitar por esto de la comida y volver a mis antiguos y pésimos malos hábitos. Desde anoche he estado con unos episodios de náuseas-mareos-asco-debilidad y con una gastritis asquerosa, de la que no sentía hace mucho. Y entonces me acuerdo de que estoy cagada, que mi páncreas no funciona bien y que no está bien jugar con la salud. 

Lo que más rabia me da es que una parte de este fastidio se da porque mi cuerpo ya no funciona como antes. Simplemente me está pasando la factura de mis excesos de antes: no pasa ni una semana comiendo mal y ya estoy al punto de tirarme a mi cama de lo mal que me siento. No sé si busco desmayarme en medio de la calle (Que sería peor que estar en los huesos) o qué, pero no pretendo averiguarlo.

Ya. ¿Qué pasó?
Anoche, en el instituto, me comí unas galletas que NO estaban dentro de mi plan militar, ese que últimamente he terminado asumiendo como "régimen". Me dije "Son unas galletas, estoy gastando energía, no pasa nada". No, definitivamente no me sentí mas gorda (Que al final no es lo que me molesta, es la sensación de poder controlar lo que como más que si me siento o no más "gorda"). Bueno, no pasaron ni 5 minutos y me vino un malestar asqueroso, tuve que oler colonia para ver si el alcohol me ayudaba pero ni así. Y h tenía hambre y me dije "bueno, almorzaré más temprano" (Ya me había mareado hacía unas horas a pesar de que tomé un mejor desayuno, que incluye leche), y me provocó comerme los chocolatitos que como a diario, y PUM me vino la misma sensación de querer vomitar sin sentir náuseas, y mareos y asco y debilidad y puaj, y encima con dolor de estómago.

Y entonces me acordé del bendito tema del azúcar que se me baja cuando estoy en períodos de comer mal y me re-alimento. Y que ya no tengo la misma resistencia de antes y ahora me viene la marejada de todo al toque.

Moraleja: ¡¡¡¡¡COME BIEN ,POR EL AMOR DE DIOS!!!!! La anorexia no es un juego, no puedo vivir a base de snacks, no vuelvas a lo mismo por favor... Gente que me lee, cómo me hubiera gustado sentir esto antes a ver si hacía que me detuviera cuando estuve a tiempo, cómo me hubiera gustado gustarme más, cómo me hubiera haberme dado cuenta de que dejar de existir no era la solución y que pensar de forma negativa de mí misma empeoraba las cosas... ¡El cuerpo quiere vivir, es la naturaleza de todos, e ir en contra trae contratiempos, demoras, y disminuye tanto la calidad de vida...!

¡Si nunca me hubiera enfermado, si nunca se me hubiera ocurrido que si dejaba de comer algo bueno iba a pasar, a modo de sacrificio, quizás ahorita tendría más éxito, sería más feliz!

Bueno. YO NO QUIERO VOLVER A PERDERLO TODO POR CULPA DE ESTO. Ya perdí mis estudios, a mi familia, a mi ex, y encima, perdí tanto, tantísimo tiempo...

Así que nada. No me rindo. Ya comí más, voy a incrementar lo que cene, voy a esforzarme por comer mejor. Lo prometo. LO JURO (Yo no juro así nomás).

Yo voy a ser una persona normal, no voy a permitirme ponerme mal nunca más (O sea, mal mal), y voy a cuidarme de los desbalances de azúcar y de grasas, y voy a comer más de a poquitos (Porque de golpe no es bueno) y y y y 

Me voy a portar bien conmigo misma :)

Me voy porque tengo clases.

Pórtense bien ustedes también, cuiden su cuerpo, cuiden su vida, cuando se sientan mal se van a arrepentir.

viernes, 7 de febrero de 2014

De cómo llegué hasta aquí y a dónde quiero llegar

Es chistoso cómo la vida nos manda lo que necesitamos justo en el momento en que lo necesitamos, si estamos abiertos a recibir lo que sea que venga. Y es gracioso cómo el cielo nos manda señales acerca de las decisiones que debemos tomar.

Siempre he confiado en que el cielo provee. Por eso quizás a veces me dejo demasiado y no actúo. Recién he aprendido que no sólo hay que atraer con el pensamiento y desear con el corazón, sino conseguir con el cuerpo. El resto lo hace la vida.

Han pasado tres semanas desde que comencé con una nueva rutina en algo casi desconocido para mí: el mundo de la publicidad y los efectos. A mí nunca me han entusiasmado demasiado los efectos visuales, y ahora hasta pienso en que diseño gráfico sería una linda carrera técnica a seguir más adelante. Mi trabajo consiste en coordinar: recibir mails, responder, ver que se realicen los pedidos de las agencias de publicidad, hacer cronogramas de realización de las películas a las que les están poniendo efectos y estar atenta a cualquier pedido que puedan hacerme. Es super variado, todos los días hay algo nuevo. Definitivamente cuando vea TV o vaya al cine y vea spots publicitarios me la voy a pasar acordándome de mi chamba y diciéndole a quien tenga cerca "Mira, ese comercial también lo hicimos". ¡Ni qué decir de las películas! Me siento hasta orgullosa de poder meter mi cuchara y opinar :) 

El dueño de la agencia es un descendiente de japoneses joven y muy buena gente que sigue mucho su intuición para la toma de decisiones (Y gracias a eso le va muy bien). Él tiene una mano derecha, la productora, que es quien ve todo lo que se hace en la empresa. Es una chica muy bonita y un par de años mayor que yo, pero super profesional y dulce a la vez. Actualmente yo trabajo con ella asistiéndola... pero quizás no por mucho tiempo. 

Mi jefe me dijo hace unos días algo que me puso muy contenta: "Yo hasta ahora estoy buscando dónde está el truco, porque todo esto contigo es muy raro: apareciste un día tocando la puerta y dejaste tu CV justo cuando estábamos buscando una coordinadora. Y hasta ahora todo va super bien contigo. Tienes mucho talento, todavía no entiendo qué hacías vendiendo softwares o lo que sea que hacías". Yo me esperaba una reprimienda o al menos varios consejos acerca de qué más hacer y qué mejorar, pero nada. Es más: me quiso disuadir de estudiar, porque "Aquí vamos a necesitarte todo el tiempo. Verás, yo me la estoy jugando contigo, por ahora tú estás asistiendo a (mi jefa) pero en un tiempo no muy largo yo quiero que tú hagas su trabajo para que ella pueda dedicarse a vender. Y yo creo que lo puedes hacer porque tienes todo el potencial y las ganas, pero me preocupa cómo haríamos si tienes clases y se cruza con alguna reunión". 

¡Qué curioso está resultando todo! Yo suelo creer bastante en mi instinto (Exceptuando en el tema romántico porque si lo que estoy soñando y percibiendo resulta ser verdad... será tema de otro post), y sabía que este año 2014 me iba a traer muchas cosas buenas... ¡Pero vivirlo es super diferente! O sea, yo ya he hecho trabajo de coordinación antes y quizás por eso no se me hace algo tan complejo... De hecho batallo un montón con las cosas técnicas que se manejan y que yo ni idea tenía, y hasta preferiría hacer trabajo en la cancha antes que coordinarlo (O sea, preferiría actuar EN los comerciales y películas, o grabarlos y editarlos yo)... Pero definitivamente creo que estoy dentro de donde me corresponde estar, y eso me alegra un montón :) ¡Y encima que venga mi chino jefe y me diga que soy talentosa...! 

Estos días, muy aparte de ese presentimiento sobre el amor del que prefiero no hablar porque eso sí me da ansiedad y de ahí no paro, me he estado sintiendo muy plena. Muy yo. Muy armada, estructurada, por fin en mi sitio. No sé cómo explicarlo. Siento como que mi vida está empezando después de todo el sufrimiento de la etapa anterior. ¡Hasta me estoy levantando más temprano en las mañanas y haciendo aunque sea 15 minutos de ejercicios, simplemente para sentirme fuerte y sana! O sea, ¿YO haciendo deporte? Ni en mi internado en Cieneguilla me motivaba tanto desayunar y hacer una serie de sentadillas. Odiaba las rutinas, mucho tiempo estuve así. Pero ahora es distinto: estoy convencida de que hacer ejercicios me hace bien, y como viene de adentro esta motivación de sentirme bien, lo hago. Y tampoco es que me mato ejercitándome: no hago repeticiones. Es simplemente para quitarme la estúpida idea de que lo que como me va a engordar, para tonificar y quitarme fofedades, y ¡para estar más linda!. Los días que no he hecho nada me he sentido un poco culpable, pero me he tratado de convencer de que no es nada malo y que por eso no me voy a echar a perder. Y aquí comienza el tema del cual no he hablado en un montóóóóón de tiempo: mi TCA.

Últimamente estoy empezando a creer que mi problema verdadero es la depresión causada por las frustraciones (A su vez causadas por un sinfín de factores externos como mi situación familiar e internos como mi déficit de atención... Tema del cual aún no hablo porque aún no tengo nada concreto y apenas lo tenga será tema de un post). Y bueno, tiene también un alto contenido conductual. La comida fue el chivo expiatorio, y mi cuerpo pagó los platos. Mi vida se vio terriblemente afectada por todo esto, pero YA NO MÁS: me complace poder decir que voy más de un año sin vomitar lo que como de forma voluntaria y con el propósito de no engordar, que no he hecho ayunos completos en más tiempo, y que me estoy haciendo responsable de forma casi constante de mi alimentación. Quizás suene a justificación, pero me siento orgullosa de casi no saltearme comidas, casi no reemplazar alimentos por otros, y comer de forma nutritiva, variada y hasta darme gustitos (En la vida me habría atrevido, por ejemplo, a comer pasta en la noche. Ahora me importa un bledo porque sé que un plato de tallarines con la salsa creada por mi hermana y su novio no va a hacer diferencia ni en mi peso ni en mi figura, ni me va a hacer mejor o peor persona. Los tallarines de mi hermana son ESPECTACULARES y yo amo la pasta). Me estoy manteniendo sana. Estoy siguiendo un régimen adecuado que me permite verme delgada pero no enferma (Simplemente estoy comiendo normal, sin excesos ni privaciones, nada del otro mundo), los ejercicios están destinados a fortalecer y tonificarme más que a adelgazarme (Por eso no hago mucho) y qué puedo decir, todos los días aparece esa vocecita que me dice que al día siguiente ya no comeré chocolates o helados y que cada día iré recortando mi ingesta hasta acostumbrarme a de nuevo vivir del aire... y todos los días la callo y me como feliz lo que me corresponde. Lo que necesito. Lo que merezco, simplemente por ser un ser humano :)

Hoy justamente encontré de casualidad la historia de una mujer que vivió con su trastorno de la alimentación por fácil 30 años. Contaba cómo empezó, qué cosas tristes le pasaron, reflexiones actuales sobre su salvación y explicaciones psicológicas de su comportamiento, en fin, todo lo que se puede leer en una autobiografía y que sirve de "inspiración"... Y ahí me detengo, porque más que hablar de lo bonito que me está yendo en el aspecto "profesional", quería hacer una reflexión acerca de este tema. 

Comparto con ella la idea de hacer de éste un mundo mejor, de contribuir con la sociedad y ayudar a jóvenes que como yo en algún momento estén desorientadas (no ahora, definitivamente) a encontrar el camino adecuado para una vida satisfactoria. Yo pensé por mucho tiempo que para ello debía exponer mi historia para que la gente supiera lo desolador que puede ser tener una enfermedad psicológica/emocional tan fuerte... Pero ahora lo veo diferente. Quise escribirle un comentario a esta chica puesto que tiene un blog (En inglés), pero, por alguna razón del destino, se borró. En él le preguntaba si tenía la certeza de que haber publicado un libro con su historia haya ayudado a estar bien a más gente de la que podría haber inspirado a estar mal. Y me explico: Cuando alguien quiere oscuridad, va a hacer lo posible por encontrarla, y la va a absorber de cualquier sitio. Lo sé porque he estado ahí. No era necesario que me dijeran números, bastaba con comentarios sutiles como "lo suficiente como para necesitar estar hospitalizada" para inspirarme a estar mal y querer, yo también, estar hospitalizada. Y sé que no soy la única que ha querido enfermarse más. Porque esta enfermedad es así: el hambre es un agujero negro que absorbe todo lo que puede para mantenerse, porque es antinatural. Imagínense, pues, el lindo material "inspiracional" que sacan las autoras de estas tristes historias.

Yo no estoy en contra de escribir sobre una. Yo misma lo hago: lo encuentro terapéutico. A veces sacar los pensamientos más corrompidos y retorcidos de una misma y hacer que otra persona lo lea es realmente purificante. El problema es que, cuando se publica, cualquiera lo puede leer. Y eso es lo peligroso: yo no quiero cargar en mi karma (Lo diré de esta manera, sí, karma) el que una pequeña o un chico utilice mi historia, mis recuerdos, mis emociones y reflexiones para recordar las suyas propias y sentirse mal, o tomar ejemplo de algunas tácticas y mentiras mías para hacerse daño. Simplemente no podría. Ya suficiente con que mi proceso esté en la nube: por eso me cambié de blog. Es bueno sentirse identificado, pero identificarse no es lo mismo que simular y mucho menos imitar. 

Seré honesta: Yo también pensé en publicar un libro con mi historia. He tenido una vida promedio, ningún drama terrible, simplemente muchas piedras en el camino. Como todo mortal. Como la de esta chica cuyo libro pude ojear; sin embargo, ¿Cuál sería la diferencia? ¿Qué aportaría? ¿Quiero ser una fuente de lástima y un mal ejemplo para algunos, quiero ser tristemente célebre o ser halagada y admirada por haber triunfado, al punto de vivir de ello y recordar todo el tiempo que yo también la pasé mal? NO. Yo quiero dejar recuerdo de que luché, de que salí victoriosa, y quiero motivar a otros a intentarlo. Pero no creo que contando pormenores de lo mal que estuve, dando entrevistas y haciendo del tema una forma de vida sea la manera. Todos sufrimos, una lágrima más sólo aumenta el morbo de la gente. Y tampoco creo que tenga que vivir de ello, porque implicaría recordar todos los días que tuve un pasado triste. Eso se convierte en un arma de doble filo. Lo pasado, pisado; mientras menos lo evoco, menos me afecta: cada vez que me meto a los chats, leo una historia o me entero de la situación de alguna amiga me siento mal, recuerdo por lo que pasé y me siento tentada a volver a estar ahí, simplemente por adicción a esa sensación. Y eso está mal. Por eso es que casi no toco el tema; para mí hay cosas más importantes de qué hablar que la comida y lo que hago con ella. Como por ejemplo, las cosas que estoy logrando, y la manera en que estoy consiguiéndolo. Eso, creo yo, es mucho más constructivo que darle vueltas a un asunto que quier dejar atrás como parte de lo que me compone pero que no me define. Yo quiero ayudar, y no tengo problema en hablar; pero primero estoy yo y mi bienestar, y si creo que me puede afectar o tentar a volver a caer, o si ven que en vez de ayudar a crear conciencia estoy creando morbo, por favor, DETÉNGANME. Hay formas y formas.

Este post es un post de autoreafirmación: Hoy, viernes 7 de febrero del 2014, me siento más yo que de costumbre. Pasé por lo que tuve que pasar para por fin ser la mejor versión de mí misma (Y sé que puedo mejorar aún mil veces más), pero no tengo que demostrárselo al mundo entero para sentir que fue real. Eso sólo reafirma el ego. Con que la gente más cercana a mí y que realmente me importa sepa cómo me siento exactamente, creo, es más que suficiente. No quiero exponer mi imagen a la opinión pública: quiero influir en quienes realmente puedan hacer un buen uso de mi experiencia. Y de lo que realmente es utilizable, además. Yo quiero ayudar pero primero estoy yo y mi bienestar, y creo que la mejor manera de ayudar a otros es con el ejemplo. Por eso es que escribo aquí y mantendré mi anonimato, porque creo que es importante saber que se puede tenerlo todo habiendo empezado de cero sin necesidad de poner una cara o nombre que sólo ayude a reconocer y alimentar banalidades. Y voy a seguir escribiendo, teniendo cuidado de no escribir miserias y convertirme en la fácil y conocida víctima de las circunstancias, no: de hecho me voy a sentir super mal y caeré, y sé que en algún momento lo reflejaré porque trato de ser transparente conmigo misma, pero JAMÁS crean que me he rendido si no lo digo explícitamente. Tengan por seguro de que me voy a levantar SIEMPRE. 

Yo me enfermé porque no conocía lo que era estar bien, y recaí porque no valoré estar bien. Pero creo que, por fin he aprendido la lección, que se que es de esas que duran para toda la vida. Ahora me toca seguir haciendo las cosas bien para yo seguir sintiéndome bien y dejarlo manifiesto para enseñar cómo lo hice a los demás, para que los que por algún juego del destino lo lean también lo hagan, y así esta sociedad tan podrida mejore. Dejar salir nuestra luz propia para que la de los demás también pueda brillar.

Ahora por fin siento que se ha ido la suciedad de adentro y que por fin mi luz puede (Y tiene mi permiso de) salir. Y junto con la mía (Como dice un poema de Marianne Williamson, "our greatest fear", con el que también me siento identificada"), le doy pase a los que me rodean a ser luz también. Porque este mundo necesita no de víctimas, sino de ganadores. Para que los demás se sientan bien no es necesario empequeñecerse, sino ser ejemplo de que también se puede ser grande.

"Nuestro mayor miedo no es ser inadecuados/incapaces. Nuestro mayor miedo es brillar sin medida". Porque nos han enseñado que está bien ser menos que el resto. Yo traté de apagarme para que los demás brillen; sólo atraje desgracias a mi vida y no aporté nada positivo a mi entorno. 

Yo quiero ser grande, toda mi vida lo quise.. pero me enfoqué mal. Ahora, y espero no estar cantando victoria demasiado pronto, tengo la convicción de que voy a hacer lo imposible por no volver nunca más a ese estado deplorable en el que estuve sumida por años y en el que hasta ahora a veces me acerco porque en fin, la vida tiene altos y bajos. Soluciones las hay, es cuestión de abrir bien los ojos. 

¿Cómo llegué hasta donde estoy? Sufriendo. Y ahora sé que valió la pena. 




miércoles, 2 de octubre de 2013

Limitada

Paso a esta hora y escribopoco sólo para eportarme. No voya corregir las faltas que pueda tener.

o he escrto antes xq estoy con férula en las dos manos (Sí, ambas), y lo peor que puedo hacr es estaren ñla compu. Pero ya me conocen. Toda la semana pasada he estado trabajando a pesar del dolor horrible hasta los hombros para terminar el mes y queme paguen completo, pero ahora sí estoy con descanso medico y rehabilitsción. Lo bueno de tener una pareja octor es que todo me sal gatis xD

He iniciado terapia psicológica nuevamente. Al primncipio, como suele pasar con las terapias, terminaba siendo un ovillo. Pero la semana pasada tuve mi tercera terapia y sieno que me fue mejor. Plus, he hecho una tonterìa màsrelacionada con mi ex, de la cual no me siento nada orgllosa y termié dañando a Brownie. Pero ni modo, como me dice la nueva psicóloga, "he de hacerme responsable de mis acciones y pensar en las consecuencis". Eso es crecer y madurar: hacerm cargpo de mi vida, y cuidarme de lo que me haga daño.

Hablando de consecuencias, se pasó el plazo para el desalojo pero el dueño del edificio nos ha dado 1 semana mas, y justo hoy por fin cerramos trato con la dueña de nuestro nuevo departamento. Nos mudamos el 15 de octubre al 10mo piso de un edificio e otro barrio pero cerca de donde estoy, es lomás barato y cómodo que hemos encontrado, no hemos dicho ni wau sobre la existencia de los perros (actualmente uno está en calidad de huésped en la casa de un amio de mi hna) y lo bonito es uque POR FIN TENDRÉ UN CUARTO PARA MI SOLA!!!!!! (Lo malo es que, para variar, mi hermana yyo queremos la misma habiaciòn, asñi ue endremos que sortear). Con las manos así no sé cóm voy a hacer para armar cajas y pintar ,mi cuarto!

Algunos días las cosas se ven negrísimas, tengo problemas por todas partes. Pro siempre compruebo lo que he ido aprendendo: en vez de zozobrar, debo simplemente seguir remndo. Tarde o temprano la tormenta pasa y todo mjora :)


(Ah, que cómo me dañé tanto ambas manos? Haciendo fuerza. Traté de abrir dos bombardas -pica pica/cotillón a presión- el sábado pasado en un show, tenía que hacr el movimiento rotatorio como cuando abres un tarro de mermelada, pero etabanhiper duras. Terminé lográndolo a costa de mis muñecas. Lección: stop playing the hero. Lo cual me reuerda que tb debería cuidarme y dejar de escibir en la compu. Chau)

viernes, 16 de agosto de 2013

Puntos medios

Esta semana no ha pasado la gran cosa como para escribir.

Me la he pasado viendo una serie de TV con Brownie.

Operaron a mi perrita ayer para esterilizarla.

Rompí mi chanchito para contar mis ahorros (¡Y me falta poco para mi meta!)

Me han ofrecido un nuevo trabajo.

Volví a darle clases a mi alumnita, que se ha mudado cerca de donde vivía.

... Y salieron los resultados de los análisis que me hice el sábado.

Y sip, en palabras de un endocrinólogo que Brownie consultó, tengo un "discreto aumento de la insulina post-prandial". Salió que mi glucosa en ayunas estaba baja pero dentro de lo normal, y la insulina estaba alta pero dentro de lo normal; pero después de dos horas de un desayuno hipercalórico (un café moka con una donut y un sánguche con huevo), mi glucosa estaba más baja de lo normal para haber comido recién, y mi insulina estaba más alta de lo normal. O sea que por alguna razón secreto más insulina de la que necesito. Falta seguir haciendo exámenes, pero la conclusión es esa: DEBO mantener mis niveles de glucosa estables.

Y lo peor que puedo hacer es saltarme comidas, porque si normalmente mi glucosa tiende a estar baja, si no como voy a seguir secretando igual de insulina y voy a tender a seguir sintiéndome mal. Y obvio, reducir mi ingesta de azúcares simples, conocidos como GOLOSINAS.

Por lo pronto, me enorgullece decir que desde el lunes en la mañana no he probado ni un poco de chocolate. Eso no lo lograba hace tiempo. He estado comiendo más sánguches, cosas integrales y frutas (Y por ahí algún pastel en cantidades pequeñas), y me va bien. Esta semana no me he mareado tanto. Lo chistoso es que Brownie me dice que no es necesario que deje de comer esas cosas, simplemente que reduzca y me cuide. Yo prefiero evitarlas porque me conozco y me voy de un extremo al otro.

Ay, los puntos medios. ¿Por qué será tan difícil para muchas de nosotras encontrarlos?

"Que si no estoy flaca, o he aumentado un poco de peso, o podría estar más delgada de lo que estoy, entonces estoy gorda". Típico pensamiento de TCA. E igual con otras muchas cosas: "Que si no le gusto como yo quiero, entonces no le gusto nada. Que si no me saqué la mejor nota en un examen, entonces está mal. Que si me hacen una observación en el trabajo, entonces soy una inepta".

A ver si dejamos de ser tan autocríticas y exigentes con nosotras para lo negativo. Así como me propuse escribir en mi blog una vez por semana (Y hasta ahora creo que voy bien... después de tres semanas xP ), ahora me propongo procurar encontrar mis puntos medios. Evitar la tragedia y lo drástico. No tengo que quitármelo o dármelo todo para sentir que algo está bien o mal.

¡Busquemos un punto medio!

viernes, 9 de agosto de 2013

Azúcar


Hace un rato que entré a mi turno, vinieron un par de señoras que suelen venir seguido. Estarán en sus sesentas, lo cual es una buena explicación para lo que viene a continuación. Una de ellas, la más parlanchina, que siempre está hablando de la vida, de la Energía, de cosas espirituales, me vio con cara de extrañeza ("¿Habrá sido porque no estaba con mi uniforme puesto porque lo puse a lavar?", me imaginé), y me dijo:

"Cris, eres la única persona en esta escuela de Yoga que llega temprano, a su hora. Nunca he visto a nadie más puntual que tú, eres bien responsable, te felicito".

Me quedé O.O y xD y también n_n' . ¡Cómo se nota que no le ha tocado venir los días en que las sábanas se me han quedado pegadas por alguna razón! Me dio risa y no pude hacer más que agradecerle el cumplido. Pero ahí no quedó. Como toda señora mayor curiosa, empezó a hacerme preguntas del tipo personal. "Ah, o sea ¿vienes en bicicleta?", "Sí, esa morada es la mía", "Qué bien... y ¿por dónde vives?", "Como a un kilómetro de aquí", "Ah, ya... ¿Y no te da miedo manejar también de noche cuando terminas tu turno?", "No, no, lo que pasa es que yo no suelo quedarme hasta la noche, somos part-time, aunque a veces sí lo he hecho". "Ah, qué bien. ¿Entonces estudias?" (Bajo la mirada. Empezó la explicadera) "No, por el momento no", "Ah, pero ¿Qué estudias?", "Medicina", "O.O ¡¡¡Wow!!! ¡Medicina! ¡Te felicito! ¿Y en qué ciclo estás?", "Me quedé entrando a 4to año, pero mis amigos ya se graduaron", "Ah, ya... ¿Y en qué piensas especializarte?", "Psiquiatría", ":O qué bonito...", "Sí, es que aquí falta mucho en ese campo", "Sï, pues, como somos un país tercermundista... ¿Y qué más haces?", "Tengo otro trabajo en las tardes. Estoy juntando plata". "¡Ah, para irte de viaje! :) ", "No... para pagar mi deuda con la universidad".

- "..."

- "Es que si no la cancelo no puedo seguir estudiando o cambiarme de universidad ni nada, así que en las tardes doy clases particulares-"
- "¿De qué?"
- "De todos los cursos, casi. Y también hago shows y actúo"
- "Ah, ¿Shows infantiles?"
- "Sí, me llaman para hacer de Princesa" (Momento del cherry de la empresa que me llama, le dí sus tarjetitas"
- "Ay, gracias, sí, porque justo tengo unos nietos... ¡De repente hasta te he visto actuar! Voy a buscarte en las fotos ;) "
- " (Mirada baja) n_n' "
- "Oye, pero qué versatilidad, ¡eres una chica multifacética!... te felicito, Cristal, porque no cualquiera hace esas cosas". (Yo que pensaba que ya me había halagado suficiente al principio, me dijo lo siguiente). "Tú pensarás que las personas que lo tienen todo pagado están bien y pueden desarrollarse, pero en realidad, te equivocas" (Me quedé mirándola) "En realidad, lo que estás haciendo es la mejor forma de crecer, porque lo duro de la vida que te está tocando vivir es para que puedas desarrollarte y demostrar quién eres y esa fuerza que tienes, y eso te va a hacer una gran persona, porque vas a poder habido desarrollar tus capacidades, no como otras personas que lo tienen todo fácil porque tienen más dinero. Ellos son flojos, no se esfuerzan y no crecen. Acuérdate de mí, tómalo así porque así es".

No sabía qué pensar. Bastante azúcar en sus comentarios. Me sentí super extraña, entre incómoda, halagada y orgullosa. Pero más que nada incómoda. ¡Qué vergüenza!

Y es que yo no lo tomo como algo "grandioso" o "admirable". Creo que la mayor parte de la población mundial hace eso, trabajar para pagarse sus estudios. Y en cuanto a mis actividades extra... bueno, siempre he sido así, siempre he estado metida en mil cosas. Si no me aburro. Pero me da risa y nervios ese tipo de conversaciones, porque es ahí donde desnudo algunos de mis problemas a gente que no me conoce. En fin, que ya mucha azúcar para el día de hoy. No quiero concentrarme en palabras ajenas.

Bueno, en realidad, el tema de este post no era este exactamente. Lo conté porque acababa de pasar y no sé, me sentía incómoda.

Cuando me refería a "azúcar" era por lo siguiente: ayer cumplí 2 mesecitos con Brownie. Saliendo de mi trabajo me encontré nada más y nada menos que con Bruno, el amigo éste que me gustaba tanto hace años, del que hablé en mi blog de la época hasta el cansancio y la saciedad, por el que reforcé el sentirme como una basura inmerecedora e insuficiente. Ese tipo. Estuvimos hablando un buen rato, también estaba su enamorada. Lo curioso es que no le guardo rencor. No siento envidia de la mala porque él esté con ella, ni curiosidad si siente algo por mí (Cosa que sí me pasó en los años posteriores a nuestra "relación"... O sea, cuando estaba internada y quizás un poquito después). De hecho, me dio alegría poder verlo con su chica y conversar con él. En fin, me fui por la rama. Le pedí consejo para saber qué podía regalarle a Brownie, y tal como me lo imaginé, me dijo "boxers. A los hombres nos encantan". Ok, pensé. Será algo barato. Pero en la tienda no sólo no habían baratos, sino que no me provocó regalarle eso porque tb me había dicho que es algo que le gustaría. No, escogí otra cosa. Al final le compré dos chompas, y me salí de mi presupuesto, pero ¿Por qué escatimar gastos? Después de todo, él gasta en mí siempre. Además, no se lo espera. Y por último. SIEMPRE, en todos los regalos que hago, gasto más de lo que había presupuestado. Me encanta regalar. Además le hice una tarjeta con caricaturas. Fue lindo darle la tarjeta porque se enterneció un montón, y se sintió mal porque "habíamos quedado en que no nos íbamos a dar regalos todos los meses", pero como él siempre me da cosas, sentí que me tocaba a mí. Así que cuando saqué el paquete con las chompas puso los ojos como platos (Literalmente), y se puso alegre como un niño. Esperaba una reacción de agradecimiento, no algo tan feliz. Casi muere. Y FELIZMENTE le gustaron las chompas. Es que él se viste un poco serio, como mayor, y pensé que algo más juvenil no le caería mal. Curiosamente, esa chompa le gustó mñas xD

Bueno. Al grano. Luego de ir al cine fuimos a comer... Y de nuevo se me bajó la glucosa.

O sea, la única forma que tengo para comprobarlo son los síntomas y el hecho de que se me pasa cuando como. Y de nuevo, NO ENTIENDO por qué me pasa eso, si me he pasado ya antes días sin comer, o vomitando la vida, o evitando fuentes de energía inmediata, y no me ha pasado eso. Ahora, con esta última recaída y este nuevo "mantenimiento", me está pasando mucho más seguido. Y lo que pienso al respecto me preocupa un poquito.

Anteanoche Brownie me preparó una cena: Fettuccini con salsa blanca, pollo y champignones. Lo máximo. Moría de hambre... Porque no había almorzado y tuve show, y estaba exhausta. Así que en contra de lo que me imaginaba, me comí todo el plato. Como era de esperarse, desperté ayer con algo de pesadez, con esa sensación como si "el estómago o el cuerpo estuviera sucio", y después de la batalla de todos los días, ganó el desayuno. En la chamba también comí, más de lo que había planificado, y eso me dio culpa porque sabía que íbamos a cenar en el Chilli's. Así que tampoco almorcé. Pero tenía mucho frío y algo de hambre, así que me comí una manzana y un poco de torta de chocolate. Antes de salir incluso le di un bocado a esa torta, y en el cine me comí un churro. Creo que ahí estuvo el error: al darme un "shot" de glucosa como ese, mi páncreas secretó demasiada insulina para meterla toda a mis células... al punto de que me quedé sin glucosa de reserva y me empecé a sentir mal. Estábamos ya en el restaurante y yo quería vomitar de las náuseas y el malestar que tenía (Y había nada en mi estómago qué devolver). Como era de esperarse, se me pasó luego de comer un poco. Tuve incluso que obligarme a comer, porque me daba asco, y comí lento y de a pocos

 (Es irónico: náuseas por falta de comida). Pero al final se me pasó. Lo que no se me pasa son las preguntas que rondan mi cabeza, que hacen un circuito de preguntas berrinchudas y respuestas con fundamento médico que va más o menos así:

-¿Por qué antes podía dejar de comer y no me pasaba esto?

- Porque seguramente ahora estás acostumbrada a un nivel alto de glucosa. Recuerda que en tus malas épocas una vez te tomaron un hemograma y test de glucosa y se alarmaron porque estaba en 36, cuando lo mínimo para estar consciente es 70. Pensaban que estabas convulsionando en alguna esquina y se asombraron al verte caminando. Tienes tendencia a la hipoglicemia, Cris. Acéptalo. Deja de jugar con tu cuerpo. Ahora tu cuerpo nota los cambios de glucosa más rápidamente porque está habituado a que no le falte, por eso reacciona de esa forma con un cambio tan corto.

- ¡Pero si comí puro carbohidrato y grasa durante el día!

- ¡Pero tu páncreas secretó mucha insulina porque calculó mal!

- Doctora Crif, ¿eso significa que mi páncreas está fallando?

- ... Temo decirte que es posible. Sucede que en las personas con alta ingesta de carbohidratos, obesidad y vida sedentaria, el páncreas se acostumbra a secretar mucha insulina para poder quitar esa azúcar de la sangre y meterla a las células, ya sea como energía o como producto de almacenamiento; pues bien, llega un momento en que ese páncreas "colapsa", se cansa y ya no produce las cantidades necesarias de insulina. A eso se le llama Diabetes tipo II. Y con los síntomas que tienes, los desajustes de glucosa que te has hecho en todos estos años, tus hábitos alimenticios irregulares, el comer un día tallarines y luego nada, el mantenerte conciente con caramelos y el matar a las células beta de tu páncreas y el resto de tu cuerpo con desnutrición severa varias veces, pues lo lógico sería que desarrolles diabetes.

Diabetes.

Diabetes.

- Espera, no te adelantes. La otra opción es que tengas tendencia a producir la hormona contraria a la insulina, el glucagon. 

¿Será esta pre-diabetes o lo que sea que me pase una consecuencia de mi TCA?

La respuesta me parece obvia.

Y mientras tanto, yo sigo jugando con la comida... Hoy por poco no desayuno, y no está en mis planes almorzar. Y así de conchuda lo cuento.

Pautas a seguir recomendadas por Dr. Crif:
- ¡¡¡¡DEJA DE EXPERIMENTAR CON TU CUERPO!!!! Ya sabes que puedes pasarte tiempo sin comer, que adelgazas si lo haces, que te desnivelas en cuanto a nutrientes, ¡todo eso ya lo pasaste!
- Test de insulina NOW.
- Mantener mis niveles de glucosa estables.
- Llevar conmigo siempre caramelos de emergencia y ¡Evitar comérmelos si no estoy una, pues!
- Reemplazar postres con sacarosa por frutas.

Ya les voy contando a ver si dejo de jugar con mi glucosa, porque ganas de dejar de comer no me faltan. Cada tarde es un "¡Pero si no como, nadie se va a dar cuenta! ¿Cómo sería dejar de comer un día ahora?". Lo chistoso es que estoy como al principio, me llega engordar o no, la idea es jugar con la comida y con mis sensaciones, y cuando como lo disfruto. No parece TCA.



Esta batalla diaria a veces se pone fastidiosa.

Apuesto lo que quieran a que termino comiendo en el almuerzo. Simplemente por costumbre, o hábito, o sentido común. Es lo que más me impulsa a seguir con esto del mantenimiento.

Ah, obvio que no he logrado vencer mi récord de "más tiempo sin TCA".