Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


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viernes, 13 de diciembre de 2013

Rema, rema



Todavía no me he podido dar un tiempo para mí. Excusas, como siempre. Todos los días encuentro algo mejor que hacer.

Por ejemplo, trabajar. Es la mejor de las excusas. El mes pasado estuve en déficit de actividades y me aburrí al tope, y este mes en cambio casi no estoy en casa. Puro show, puras clases, puras visitas a colegios. Me han salido ampollas en los pies, pero con mucho gusto por tener algo que hacer y desafiarme. Aunque no sea lo que me gusta y no crea en mí, soy una buena vendedora. Pero quiero más.

Mi relación con Brownie sigue igual- tambaleándose. No sé cuántas veces más hemos hablado de terminar, y de hecho yo hasta ahora no le veo la razón de estar con él, excepto porque estoy mejor con él que sin él. Conveniencia, miedo a estar sola, llámenle lo que quieran. Me da igual, todos estos errores con él me hacen más humana y real. Hubieron días en que lo vi con ese brillo especial y de encanto, y lo imaginé cargando a mis hijos con la ternura de un padre protector. Me quedé embelesada con sus ojos y sus movimientos, como hacía tanto tiempo no me pasaba. Y vino él a pisotearlo todo de nuevo con un "Tengo la fantasía de buscar a mi ex, no sé si debería volver con ella". Toma, Cristal, un poco de ácido para matar los pequeños brotes. Después de eso no he vuelto a sentir esa magia que tanto anhelaba y que empezaba a renacer. Hasta ahora la busco. Lo más irónico es que mientras él me dice cada uno de sus pensamientos y dudas existenciales, yo con las justas puedo aceptar las mías. Contárselas lo desarma y quita la poca estabilidad que hay. Yo soy el soporte esta vez. Me pesa ser el suyo, con las justas quiero ser el mío.

Bien dicen todos, desde los científicos, pasando por mi mamá, hasta el buen Drexler: "Nada se pierde, todo se transforma. Lo que das es lo que recibes y recibes lo que das". La Energía no se crea ni se destruye. El amor, los sentimientos son energía. Los pensamientos, las intenciones son energía.

Creo que con él estoy aprendiendo lo doloroso que es estar con alguien "enfermo". Así como mis relaciones lo deben haber sentido conmigo. Estoy viviendo en carne propia las dudas existenciales, la fragilidad emocional y la incertidumbre de alguien que no sabe qué hacer consigo mismo- más que seguir remando.

Enamorada no estoy. Lo que siento es algo distinto. Se parece al compromiso, al saber que por ahora no me queda de otra. Me gusta estar con él, creo que me viene bien después de todo, aunque las cosas distan de ser ideales. Tampoco es un castigo, pero no tengo lo que desearía. Ese calor del que hablé en el post pasado no, no crece. Por momentos nada más. Cuando se hace grande viene el agua de sus miedos y lo apaga. Me da miedo alimentar mi fuergo por gusto. Cuido de gastar mis emociones, ya tan usadas. Tengo desgano de sentir.

Me da rabia no ser lo que me hubiera gustado ser a estas alturas de mi vida. Y no ser para las personas que quiero y que quise lo que ellos deseaban, necesitaban... y merecen.

En estas fechas pienso mucho en quienes, porque la vida lo dicta así, no están caminando a mi lado. Me alegra saber que caminan, que tienen nuevos amigos, amores y problemas, pero lamento mucho no poder caminar con ellos. Para mí fue un privilegio tenerlos como padre, o como amigos. Me da mucha rabia que no haya sido recíproco, que hoy por hoy no quede el más mínimo interés por mí, y que yo no pueda acercarme porque sé que no soy bien recibida, que hacerlo me expondría al desengaño y gastar más emociones que no me sobran, que ya nada va a ser alegría y despreocupación al pasar tiempo juntos como antes. Me siento distinta al resto de personas por eso, por extrañar y pensar en gente que ni piensa en mí. "El ego, maldito lastre que me hace cuestionarme mi propia importancia en el mundo. Que cree que no resaltar significa no existir"

Últimamente me estoy pasando de estúpida. Bien armada hasta los dientes pero de desprendimiento, dentro de mí sigo siendo la misma ilusa que cree que el amor por otros justifica el sacrificio. Busqué y hablé por teléfono a MC, la constante en la vida de Brownie, con quien estuvo esos días que no compartió conmigo. Le pedí que vuelva con él. Pensé que eso lo haría feliz. Al final sólo lo perdonó por cagarla y dejarla por mí, pero volvió a asegurar que no quiere nada con él. Eso "lo liberó", se prometieron no volverse a ver nunca más, pero él sigue soñando con ella y hasta hace poco dudaba si ir en su búsqueda. Lo único que lo detiene es el saber que ella ya pasó la página, y es alguien de carácter que cumple lo que dice. Cree que me ama, es en realidad eso lo que quiere sentir.

Tengo un nuevo trabajo, me recuerda mucho a lo que me dedicaba el año pasado. Me recuerda a esas personas, y me doy cuenta de que les puede beneficiar. Sé que no me conviene arriesgar mi emociones, que no necesitan que me preocupe por ellos, que ni siquiera existo en sus cabezas, pero voy y lo primero que hago es contactarlos, porque simplemente quiero que les vaya bien. ¿Y YO DÓNDE QUEDO?

El doctor Jesús me dijo que ser complicada no tiene que ser una maldición, sino una virtud. Porque las personas complicadas tienen profundidad y se enfocan en las cosas importantes de la vida.

Yo ya me estoy ahogando en tanta profundidad. Me quemo en tanta nostalgia. Desecho el drama pero me aferro al recuerdo. Recuerdo las promesas que hice y los priorizo por sobre la realidad que me impide realizarlas. Sigo fiel a mis afectos, como el perro ese que se quedó esperando a su amo en la estación del tren hasta el día de su muerte. Me encantaría ser diferente, alegre, amiguera, deseada, exitosa. Me gustaría no ser yo. De repente así me iría mejor en todo, y no sufriría tanto por depresión, que es el exceso de profundidad.

Debería ser más egoísta y pelear como el resto de personas por quienes quiero. Pero tengo el gran defecto de la sumisión, y prefiero no causar molestias. Sé que si me apareciera en casa de mi papá me quebraría, que si hablo con alguno de los que fueron mis amigos pero lo son más de mi ex terminaré cagada, y me pregunto ¿Cómo rayos hago para perdonar? ¿Cómo confiar luego de haber sido decepcionada? ¿Habrá alguien que me quiere y me extraña como yo lo hago? "Tanta lágrima, tanta lágrima y yo..."

Y yo sigo añorando. Y queriendo. Y anteponiendo a mí para tapar la pena con alegría de otros. Regalando hasta lo que no tengo en vez de pensar en mí y conseguir lo que necesito: Tranquilidad, amor, éxito.

"Rema, rema, rema"
Eso hago. Con todas mis fuerzas. Me enfoco en lo poco que tengo y en las metas que puedo alcanzar. Con un poco de ayuda podré estudiar algo el próximo año en un instituto. Estoy yendo con un nuevo psiquiatra y psicóloga que me atienden gratis. Mi mamá tiene un nuevo pretendiente, mi hermana un nuevo trabajo, las cosas no están tan mal, "El día le irá pudiendo poco a poco al frío".

Quiero que la envidia se acabe. Que por fin pueda ser mi propia vida el ejemplo a seguir. No extrañar ni envidiar a quienes pasan el tiempo con quienes yo quiero estar y no puedo tener a mi lado. Ver fotos de quienes fueron mis amigos cercanos y no seguir preguntándome si alguna vez signifiqué algo o si todavía lo hago, ese deseo tan humano de trascender. Tener a mi lado al amor de mi vida, a mi familia unida y feliz, el trabajo, el hogar, el conocimiento, y poder por fin dejar de trabajar en mí para poder trabajar en otros. Me cuesta recordar que no puedo ser doctora o psiquiatra o psicóloga o siquiera aconsejar a otros si no tengo yo misma las cosas asentadas.

"Sobretodo creo que no todo está perdido"
Lamento ser un solo de tristeza. Las Navidades, los recuerdos de la alegría pasada. Me gusta lo que tengo, lo disfruto. Hasta que me acuerdo de lo que sentí antes o lo que no tengo y quiero tener, y entonces tonta yo me atasco.

"Creo que he visto una luz al otro lado del río"
Estoy en camino. Remo con todas mis fuerzas. Ya quiero cruzarlo.

Prometo menos lágrimas y soledad, y más optimismo y alegrías en mi póximo post. Qué va, en el próximo año. Me prometí que este año sería para mí, pero a sido todo menos eso. Este año me ha tocado bajar la cabeza y aceptar perder. Pero espero poder ganar pronto. Trabajo por ello. Con todas mis fuerzas, como nadie puede imaginarse. Y los voy a sorprender. Van a ver todos de qué estoy hecha.

Tú, que me lees... ¿Qué piensas? ¿Qué harías por alguien que amas pero no puedes tener a tu lado? ¿Se lo harías saber? ¿Lo buscarías? ¿Seguirías remando sin pensar, esperando una nueva oportunidad de la vida, o el olvido definitivo, o seguirías firme en lo que crees y quieres para y con esas personas?

miércoles, 21 de agosto de 2013

Un ratito de oscuridad


¿Qué hacer cuando de pronto mi pecho se llena de tristeza?

¿Cuando un estímulo logra que se quiera desatar una tormenta, el desborde de un río caudaloso, en el corazón?

Es bueno bloquear para no recordar ni sentir. Es bueno seguir adelante. Pero a veces una simple llamada, o la mención de un nombre, o una foto, o una situación, me hace recordar cosas que pasaron... y que ya no pasan... y sigo sintiéndome mal porque lo bonito de hace años ya no es ahora.

Tengo el problema de tener emociones enganchadas a mi pasado. Las he trabajado mentalmente. Sé que no hay que llorar sobre la leche derramada sino que hay que hacer algo al respecto. Pero mi naturaleza hipersensible e hiperreflexiva me jala a volver a los momentos, devuelve los pensamientos, y yo, nuevamente, estoy ahí, parada, viendo cómo mi mundo se cae. Experimentándolo de nuevo.

Hay muchas cosas que me gustaría que fueran diferentes. Normalmente puedo vivir sin ellas. Sólo por momentos, esos pequeños momentos en que me permito mirar atrás y querer llorar, es que me duelen tanto. ¡Duelen tantísimo! Sobretodo el ver cómo personas que fueron tan importantes en mi vida simplemente ya no quieren estar en ella. Y yo no puedo hacer nada al respecto, por más que me muera de cariño. Y encima pasan cosas que lo único que hacen es empeorar la desgastada "relación" con esa persona (Si es que aún existe alguna). ¿Cómo no empañárseme la mirada?

Tengo mucha fuerza de voluntad. Si no, no habría desarrollado TCA. Si no, no me habría recuperado esta última vez. Si no, no me mantendría fuerte, mirando el presente y el futuro, sonriéndole a lo que tengo y que tanto bien me hace. Mi actitud no es la misma de hace siquiera un mes. Sé que los "Y si", los "me hubiera gustado" y los "pobre yo, porque me falta tal cosa" no me llevan a nada más que ese círculo vicioso autolimitante y depresivo. Estoy haciendo un buen trabajo al bloquearlos y seguir adelante con mi vida.


Pero, ¡Caray, que tampoco soy de piedra, y en este momento siento que me toca lamentarme un poco, no sé, para sentir que existo, porque debo ser adicta al sufrimiento, porque me da la gana y porque si no le hago caso me va a carcomer por dentro y va a ser peor! Es toda una hazaña el estar donde estoy ahora, afrontando los miles de cambios que se avecinan, las situaciones nuevas, otras no tanto pero sí con diferentes personas, los veredictos que dependen de terceros y que pueden causar terremotos en el mundo... Pero también me canso y me dan ganas de llorar. De lloriquear un rato, lamentarme de lo que no tuve o perdí, y sentirme un poquito inferior.


Extraño, extraño tanto... Lamento lo que pasó... ¡Cómo quisiera!... Me da rabia, pena e impotencia... Siento envidia... ¿Se acordarán de mí? ¿Se sentirán tristes también al pensar en mí?... Si tan sólo yo no hubiera hecho eso... Si tan sólo las cosas no se hubieran dado así... Derrepente fue mi culpa, sí... Eso me hace un ser desagradable y defectuoso... Me doy rabia... Me dan ganas de sucumbir ante esa rabia contra mí misma por no haber podido hacer nada porque las cosas salgan como quería, y eso es contra lo que lucho todos los días (Dios, qué distorsionado)... ¡Y ni siquiera puedo decirlo directamente porque no sirve de nada!

De mí no depende que los demás hagan o sientan algo. Lo único que depende de mí es lo que yo puedo hacer y sentir. Y decido hacer y sentir cosas positivas y productivas.

Por eso escribo lo que siento. Si no lo volcara, me volvería contra mí misma. Ya adopté nuevas técnicas de limpieza interna, como ésta, y he logrado ser mi propia niñera, madre y doctora. Por eso me puedo dar el lujo de estar triste sólo un ratito.

"Un ratito, nada más, Cris; porque recuerda que más tarde tienes que seguir haciendo cosas. Porque te hacen bien y te ayudan a lograr tus metas. ¡Ya estás tan cerca de una de ellas!"

"Recordar el daño que te hicieron, o la tristeza mortal que sentiste en algún momento no te hace bien. Déjalo ir. Déjalo ir todo. Es dañino estar exponiéndose a recuerdos y dolores que ya no son reales. Ya pasó. Ya esas personas siguieron adelante y son felices, y ni les importa lo que sea de tí. Te toca ser igual de dura y olvidar, y perdonar..."


Sí, lo sé... pero si no sintiera estas cosas de vez en cuando, me sentiría mal conmigo misma porque esa no soy yo. Yo soy ahora gracias a todo lo que me pasó, a las personas que están y que estuvieron en mi vida. Yo he perdonado, lo siento así. Pero, ¿olvidar? Creo que no podría. Al menos no mientras las cosas siempre tengan un nexo con la actualidad, mientras hayan tantas cosas que me hagan añorar tanto. Mientras sienta envidia por los que están donde yo estuve. Yo no quiero olvidar nunca, porque sería olvidarme a mí misma, desnaturalizarme. Yo sólo quiero terminar de curar.

¿Será posible terminar de curar?

Tengo estrategias. Concentrarme en los pequeños placeres del día a día, como las cosas que suceden cuando interactúan las personas en la escuela; las risas y bromas que le hago a mi Brownie y todo el calor y amor que me da; la ternura de mis perros, sobretodo la de mi bebé, que luego de la operación me hace más gracias que nunca; una rica y reponedora siesta; cuando juego con niños o converso con mis alumnas; He desarrollado muchas capacidades además para reponerme. ¡Dios, si hasta he convertido este post en una ensalada de pensamientos positivos que tratan de callar los negativos!

Que ahí están. Ahí siguen. Ahí rondan, porque olvidarlos me da pena. Porque son cosas que me importaron, y olvidarlas sería traicionarme a la Cris de ese entonces.

Eso es lo más enfermo y triste de mí misma.



Ya tocará hablar de cosas bonitas en otro post. Me falta terminar de aceptar mi lado oscuro y no sentir vergüenza por quejarme. Después de todo, la naturaleza de todo ser humano es así, contradictoria y con matices.




Voy a estar bien. Es mi tendencia :) Lo bueno de la vida es que nada dura para siempre :)

martes, 30 de abril de 2013

Soltar

Estoy hecha un caos. Un completo caos.

Hace tiempo no me sentía tan mal conmigo misma. Pienso que soy una estúpida, una ilusa, una imbécil, una basura, una nada...

Siento que la vida se me va. Que lo poco que me queda de mi mundo se me ha desmoronado.

Cambios, pérdidas, más cambios. ¿Hasta cuándo?

Estoy en el trabajo, llorando como una cría. Me he tenido que esconder debajo de mi sitio para que no me vean mis clientas, que felizmente a esta hora son pocas. Una de las profes de yoga me vio llorando y siempre tan dulce me ha abrazado y se ha quedado conmigo, muda, mirando cómo trato de calmarme. "Me hago muchos rollos en mi cabeza", me dice.

Bueno. No es agradable perder el amor de tu vida por enésima vez, saber que ambos quieren cosas distintas, recordar entonces los pocos amigos que tienes y lo sola que estás (Porque tu mejor amigo era él), a toda la gente que ha venido y se ha ido mientras yo me quedo aquí, sola. SOLA. "Esto ya debería haberlo superado", me digo. "No es lo peor que me podría pasar", me repito (Genial, una clienta se dio cuenta de mi cara y me ha abrazado). Todo lo que pueden estar pensando. "Ay, pero si no es él, vendrá otro a tu vida, no desesperes, eres joven y muy bonita e inteligente y seguro que hay miles de chicos que morirían por estar contigo". Sí, claro. Con el bagaje de cosas que traigo conmigo y lo complicada y sensible que soy...!

"Ay, pero va a pasar. Vas a ver que dentro de unos meses o años lo vas a ver como si fuera una anécdota y no te va a doler tanto". Seguro. Pero ¿qué hago mientras dura?

"Tú tranki. Yo te presentaré algunos amigos y vas a ver cómo te olvidas". Sí, como si todas las personas fueran igual de especiales y buenas. 

Yo sé que la vida está llena de sufrimiento, pérdidas y frustraciones. He pasado por muchas de ellas. Pero de verdad que a veces, si las cosas van a ser así siempre, me dan muchas ganas de no vivir más para ya no sufrir más. 

Y luego recuerdo lo bueno, y entonces me levanto como esta mañana que me paré de mi cama y tomé la mitad de mi desayuno y me digo "Fuerza, pa'delante, todo va a estar bien, piensa en cosas bonitas, piensa en todas las cosas que sí tienes", me siento afortunada por un rato y veo futuro. Mi intuición me dice que lo hay. Pero ahorita soy tan vulnerable que me avergüenza. Como si el más mínimo viento me fuera a convertir en polvo, como si me fuera  a quebrar en millones de pedazos.

Viniendo para el trabajo en bicicleta pensé en varios momentos que me atropellaba un carro. Y sólo pensaba en su nombre, palabra que no quiero mencionar más. Lo llamé en la mañana para pedirle perdón por las cosas que le dije ayer, pero al final él ya se convenció de que me ha perdido y que no va a funcionar esto de ser amigos. Y entonces recuerdo todo lo bueno y lo malo también y todo el amor que nos teníamos y lo mucho que peleamos por salir adelante y me lleno de rabia y me desespero porque no puedo entender cómo se puede haber desaparecido todo eso. "Que aún te quiero pero no te puedo ofrecer mi amor". 

Me tocan migajas, como siempre. Migajas de parte de las personas que más significan para mí. 

¿Será que es sólo eso lo que me merezco? ¿Por qué nadie me puede dar más, por qué no puedo tener algo bonito, verdadero y que dure para siempre? ¡NECESITO amar a alguien! ¡Me lo pide el cuerpo, el alma, el pensamiento! ¡Quiero un compañero, quiero compartir mis aventuras, mis torpezas, mis deseos, los detalles más cotidianos de mi vida con alguien! ¿Por qué es tan difícil conocer gente? 

Quiero dormir y dormir y dormir y dormir hasta que todo pase. Quiero arrancarme el corazón, los recuerdos y los pensamientos para ya no sufrir más. No aguanto tanto dolor. No me gusta.

Yo de verdad quería/ quiero que él sea el padre de mis hijos. Irme de viaje por el mundo con él. Pasar el resto de mi vida con él. Leer juntos, echarnos juntos a no hacer nada, adornar de a pocos nuestra casita. e verdad lo quería.

Dejar ir lo que más se ama y se deseaba es lo más doloroso que hay.

lunes, 16 de enero de 2012

Un solo de rabia y tristeza


Me siento muy triste.
Anoche estuve en un bajón muy feo, llorando más de una hora con Laro escuchándome por teléfono.
No me siento a gusto conmigo misma (Ni con mi vida). Al menos no tanto.

Mi papá ya me confirmó que no me va a seguir ayudando con mi carrera. Eso significa que ya se desconectó del todo de mí. No hay obligación alguna. No le importa, no tiene más hijos que el pequeñín. Le dije "Ok, entonces me pondré a trabajar". He conseguido ingresar a una academia de teatro, pero para pagarla necesito ganar dinero, porque sé que él no me va a ayudar con eso tampoco. ¿Qué es lo que quiere, que sea una persona sin estudios, que se gane la vida mendigando? Al parecer ni se ha puesto a pensar en eso. "Tú sabes que sí me importa, y hago todo lo que está en mis manos por ustedes, que son mis hijos, y les doy todo lo que tengo, y blah blah blah". MENTIRA. ME DEJAS A LA DERIVA, sin que te importe y sin que te esfuerces (Por tí, mejor si no tienes que hacer nada por mí).

La perspectiva de que voy a ser actriz con formación, aunque no universitaria, me da gusto. Después de todo es a lo que me he estado dedicando. Chambear en teatro para forjarme un caminito que me permita conseguir mejores papeles. Es lo que me gusta hacer.

Pero por otro lado, me llena de incertidumbre. Porque no creo tener el talento necesario para conseguir lo que quiero, porque no voy a tener un trabajo estable, y porque, maldita sea, se necesita un cartón para triunfar en este mundo.

Yo quería ser doctora. Quería poder decir "toma tal pastilla, haz reposo, la salud es lo primero". Quería poder dar charlas para prevenir la anorexia y bulimia, conversar con pacientes y ayudarlos a encontrar soluciones a sus problemas. Quería seguir teniendo la satisfacción de decir "Estudio medicina". Sé que hay otras opciones como pasarme a una universidad nacional, pero todo eso demanda tiempo y también bastante dinero del cual no dispongo, y yo ya me he atrasado mucho tiempo! (No voy a repetir lo de que mis amigos ya están terminando... yo ya me he atrasado y siento que la vida se me va esperando). No tener una carrera, para mí que me han criado con la idea de que "los estudios son lo más importante", es una de las peores cosas que me pueden pasar. Porque me llena de miedo hacia ese futuro tan incierto que me espera, más que si tuviera mi carrera afianzada.


Sé que Dios me ha dado la oportunidad maravillosa de seguir con mi pasión por el arte, pero me friega tener que igual pagar por ello. Y no sólo pagar por ello, tener la perspectiva de una vida llena de altibajos como los que he venido teniendo, y no poder hacer un plan. Yo quiero, NECESITO seguridad. No me molesta tener que trabajar en sí (Me ayuda a tener algo que hacer, es bueno para mí). Me molesta tener que hacerlo porque no me queda de otra, porque mi papá así lo dispuso, porque no le importa negarle casa, comida, estudios a sus hijos (No son ejemplos, ya todo eso nos lo ha negado).

Puedo ser realista. Sé que hay opciones pero me molesta que tengo que decidir. Me friega que las cosas sean tan complicadas ahora y que tenga que arriesgarme a moverme de mi nidito. Hacer las cosas por mí y para mí. Responsabilizarme.

Estoy cansada de llorar. De tener miedo.

Miedo. Eso que moviliza tanto mi TCA.

Tuve terapia grupal el martes y el viernes. la conclusión es que, como ya tengo aprendido a pesar de que no lo estaba haciendo hace tiempo, cada vez que se presenta un reto y siento miedo, incertidumbre, cólera, tristeza, lo canalizo a través de la comida y mi cuerpo. Mis conductas son el reflejo de lo que me pasa y lo que siento. Y ahora que siento tanta rabia y miedo, es "natural" que me preocupe de más en mi cuerpo.

Lo cual no me ayuda a resolver nada, más bien me hace sentir peor.

Tengo muchas ganas de desaparecer y/o no despertarme hasta que todo esto haya pasado. No tengo ganas de luchar, ni fuerzas. No tengo ganas de nada, nada. Quisiera poder disfrutar de este lindísimo verano, de estas vacaciones, no tener que pensar en trabajar, en dinero, en mi cuerpo, en mis estudios, no tener que preocuparme por nada. Que mis papás cubran todo eso, para eso me trajeron al mundo, ¿no? Para hacer felices a 3 criaturas y darles lo que ellos no tuvieron.

Necesito un cachetadón porque sigo lamentándome de lo mismo y así no voy a pararme a hacer nada. Me tengo que mover. Tengo que salir. ¿Y a él? ¡Ni carbón! No tengo ganas de fingir que estoy tranquila con su disposición. No quiero escucharlo, no quiero hablarle. Al menos hasta que tenga las cosas más estables.


Tengo cosas que hacer. Chau.