Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


Mostrando las entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de abril de 2017

Abstracto


1:46 am.

Mañana tengo clases a las 7 de la mañana. Debería dormirme para despertarme a las 6:30 y bicicletear hasta allá. Debería haber leído el libro sobre la relación de la violencia en los medios de comunicación y el desarrollo en los niños para avanzar mi tesis. Qué va, debería estar avanzando mi tesis en estos momentos.

Pero escribo.

Hace mucho tiempo no siento tanta ansiedad. Hasta se me ha soltado el estómago (a todos les pasa, no me vengan con ascos). ¿Qué pasa mañana, qué es tan importante? Nada.

Nada, en realidad.

Tomé mi dosis condicional de ansiolítico porque ya la cosa está afectándome. ¿Será que tomé mucho mate?


No tengo idea. Lo único que sé es que, después de meses de meses de no tener inspiración, ésta me corre por las venas, llega a mis dedos, y no tengo ganas de otra cosa que escribir. Y escribir, y escribir, y pensar, y escribir. Siento el flujo de las palabras dentro de mí como una ola que me lleva, sin que yo pueda hacer mucho, hasta este pequeño rincón en la web, en el que por tanto tiempo dejé mi huella mental y por tanto tiempo abandoné.

¿Mis razones? Suficientes como para hacerlo. La vida real me consume, y no tengo tiempo para pensar demasiado y escribir cosas que no quiero que lean. He vuelto a mi yo reservado y natural, coherente con mi personalidad, y me gusta. Sólo que a veces, a veces, nace el impulso escritor, como motivado por una descarga eléctrica que me hace temblar todo el cuerpo, y la única manera de calmar mi mente procrastinadora es ésta: escribiendo.

No quiero contar nada en especial, es lo chistoso. No tengo ganas de poner al día a nadie, porque la gente a la que realmente le importo está a mi alrededor, o me contacta por escrito, no me busca por aquí. No tengo ganas de anunciarle nada al mundo porque he reaprendido a ser perfil bajo, escojo que no me conozcan porque me basta con que me conozcan las pocas personas que me conocen bien, inclulyéndome a mí misma, y eso me gusta, me siento contenida, estable, madura. No tengo un mensaje específico que lanzar por el internet, algo que solía tratar de emitir, como un escrito dentro de una botella, inmaculado hasta que alguien lo encuentre y lo lea (quien deba hacerlo), porque en realidad no soy quien para dar consejos ni lecciones ni inspirar ni nada. Me basta y me sobra con mi vida.

Sólo quiero expresarme. Deshacerme de esta ansiedad que me tiembla en el pecho y no me deja concentrarme.

Hoy ha sido un día movido, por eso estoy movida, por eso no atino a hacer lo que debo. Últimamente he tenido noticia de varias personas con TCA, y eso me tiene preocupada. Por qué no aceptarlo, sí, estoy preocupada. Incluso mantuve una conversación bonita e interesante con una compañera que me confesó que había tenido bulimia y yo le confesé que había tenido anorexia y resultó ser lindo conectar en ese nivel con alguien porque te sientes comprendida. Pero no puedo evitar estar movida.

Porque recordar es volver a vivir.

Por mi mente pasan muchas frases, situaciones, proyectos... Sí, ya sé pensar hacia futuro, me aburre pensar en lo que ya viví porque es repetido. Me pica en mi conciencia la idea de escribir sobre lo que sé. ¿Quién soy yo para dar consejos, por un lado? Sé mucho de muchas cosas pero no soy experta en nada. ¿Qué gano confesándome ante la sociedad? En realidad, me victimizaría, y desde que aprendí a dejar de lado el drama, lo juro, no es una idea que me parezca atractiva. Por eso ya no escribo por aquí: no quiero más drama. No quiero recordar/volver a vivir, tengo suficiente con mi presente (influenciado por el pasado, no puedo negar que hay cosas que siguen ahí), no quiero que me conozcan por esto. Quiero, en cambio, ser reconocida por mis logros, por lo bueno que puedo aportar. Entonces, ¿Es bueno escribir sobre lo que experimenté y cómo lo vengo manejando tan bien durante tanto tiempo? ¿Aporta a la sociedad? ¿Sería inmolarme como una heroína el escribir sobre la anorexia y bulimia y conseguir cierto reconocimiento morboso? ¿Lo haría por los demás?

No estoy tan segura. Ya no quiero dedicarme a salvar vidas porque tengo suficiente manteniendo la mía a salvo. No tengo fuerzas para ser el paño de lágrimas de nadie, me cansa, me debilita, me genera ansiedad, me devuelve a esas épocas y me distrae de mis metas, que tanto me costó adquirir. Pero una parte de mí quiere escribir, quiere expresarse, porque sabe que soy buena en eso, y sabe que tengo un mensaje importante que decir. Porque sabe que tiene potencial para ayudar a otros. Porque, no como salvación de los demás, sino como acto de redención de mí misma, el publicar mis pensamientos puede servir como aporte a la sociedad y terapia de autorreconocimiento de todo lo que he logrado, no de cuánto he fallado.

Mi vida es genial. Estoy feliz donde estoy, haciendo lo que hago. Hay personas que echo de menos, pero de las que he aprendido a vivir lejos sin que eso me lastime. Hay personas que amo con locura, más de lo que pensé que amaría, y otras de las que me alejé más de lo que creí posible alguna vez. Me conozco cada vez mejor, y cada día se me hace más fácil boicotear mis autoboicots. Porque los tengo, sí: hoy no quise cenar, estoy gordita para mis estándares, me llega tener rollos y grasa en la papada, brazos, panza, caderas, piernas... Pero caray, estoy con una gastritis tan fea que si no como, me muero de dolor. Si tengo dolor, o si estoy débil o triste, no funciono. Si no funciono, no alcanzo mis objetivos. Algo hay que digerir. Me he convertido en una guerrera 24/7 y me enorgullezco de mí misma por no dejarme consumir por el drama. Me afectan menos los problemas cotidianos, me preocupo más por solucionar que por analizar. He cambiado para bien. Me siento libre, tranquila la mayoría del tiempo. Siempre pensando que no soy la gran cosa, pero eso no va a cambiar nunca. Me conformo, y me siento feliz, siendo una hormiga más de la colmena, que puede dejar huella a su alrededor, pero que no es más que nadie.

¿Por qué escribir? Porque me gusta. Me causa placer (aunque el teclado de esta computadora no me gusta tanto). Porque es parte de mí, porque es algo que había olvidado hacer (aunque sigo siendo "La alumna que tiene problemas de síntesis").

No puedo proyectarme aún a largo plazo, y eso está bien. Simplemente no soy así. Estoy cerca de terminar mi carrera, todo un hito en mi vida, porque la anterior la dejé a la mitad, y esta me ha ayudado a crecer inconmensurablemente. A veces me pongo a pensar qué haré una vez que ya no me tenga que matricular y más bien buscar trabajo... ¿Oficina? No, por favor. ¿Agencia? Dios me libre, no puedo estar bien viviendo bajo mucho estrés. ¿Seguir con los shows? Letanías necesarias, de momento, para subsistir. ¿Negocio propio? El año pasado creía más en mi idea que ahora, que veo de forma más realista que mis productos valen más de lo que alguien puede pagar y no son necesarios. ¿Qué rayos haré cuando termine mi carrera? No quiero volver a vender mi tiempo por dinero que no lo vale haciendo cosas que no me ayudan, esa lección la estoy terminando de aprender. No quiero volver a faltar a mis ideales y no quiero aportar a mantener el mundo como está, aletargado, inconsciente. Tendría que ser mi propia jefa y producir, ¿pero qué?

Por eso, al menos en las últimas horas, se ha vuelto tan satisfactoria e interesante la idea de escribir. Ser yo misma. Porque sé que tengo mucho para dar, el problema es que no sé por dónde enfocarlo. Tengo muchas herramientas nuevas para vivir mejor. Cómo he cambiado, cómo he crecido.

Deberían pagarnos por vivir y por tener el potencial de cambiar el mundo, caray. Así conseguir las cosas necesarias para subsistir no sería tan difícil y no habría tanta desigualdad.

2:16 am. Me siento más liberada. Espero sea suficiente para poder avanzar mi tesis.

Gracias, pequeño espacio en el internet, por soportar (de ser soporte, de contener) mis manifestaciones.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Sobre la debilidad

Y bueno. Como es Diciembre, fin de año y esas cosas, he decidido que voy a empezar con el análisis del año.

Soy de las mayores en mi trabajo. Sobre mí están las dueñas y algunos coordinadores, padres de familia; mi jefa, que casi no duerme de todo el tiempo que trabaja ahí, y una chica de mi edad que se acaba de casar. Me siguen chicos de menos de 23 años, y niñas de 15.

Creo que está de más explicar el contenido de las conversaciones.

Se han armado un par de parejitas en el elenco además de las ya existentes. Además del tema "trabajo" o "estudios", el tema "amor" es el favorito en las conversaciones grupales. Usualmente no participo porque no tengo mucho qué decir. No me gusta gastar mi voz gritando para que me escuchen en el carro, o aconsejar a chicas que, por lo que puedo ver, terminan dos veces por semana con el enamorado pero se juran amor eterno. Me gusta ser observadora (Quizás peco de pasiva, pero usualmente es mi rol), pero el otro día no pude evitar participar.

Y es que escuché, entre otros muchos comentarios, un "sí, estoy volviendo con la chica con la que había terminado hace un mes, pero se la estoy haciendo larga porque no quiero mostrar debilidad".

¿Debilidad?

Esto es lo que creo, es lo que me ha pasado a mí y lo que les dije a estos chicos: Mostrar tus emociones en ningún contexto significa debilidad. Al contrario, hay que ser valiente para dejarse al descubierto. Ser débil no es cosa de emociones o sentimientos: ser débil es la actitud de dejarse vencer.

Tener la capacidad de sentir y tener preferencia por alguna persona y lo que nos pide no es ser débil. En cambio, dejarse llevar por emociones destructivas y pisotear por alguien a quien queremos, sólo porque lo queremos, eso es ser débil. Este chico, que mencionó lo de la debilidad, estaba siendo molestado por ser un pisado, que hacía lo que ella le pedía, aún así no le gustara. "Bueno, lo hago para evitar problemas con ella, porque sino se molesta y me hace roches. Prefiero llevar la fiesta en paz".

Conozco esa postura. Conozco personas que la tienen o tuvieron. Yo misma la he tenido. Y no es agradable, no, sobre todo cuando ese "llevar la fiesta en paz" incluye dentro de un paréntesis un "a costa mía". Aquí hay dos temas, en realidad: Hasta qué punto se es capaz de soportar cosas de otra persona "por mantener la armonía", y el tema que planteé en un principio. ¿En qué momento hay que tener vergüenza de lo que sentimos, y cuándo lo que sentimos por un ex es real, simple costumbre, o necesidad de estar acompañados?

Sobre la primera cuestión:
Soy experta en mantener la fiesta en paz. De buena manera, porque así es mi carácter y porque muchas veces no me molesta ceder con tal de ver a la otra persona feliz, o esforzarme por lo mismo. De la mala manera también, permitiendo que tomen decisiones por mí y jueguen con mis emociones. No quiero pecar diciendo "yo nunca", pero puedo decir que este año he crecido en ese aspecto porque he descubierto lo que quiero, lo que no, lo que soy capaz de tolerar y perdonar y lo que otra persona debería ser capaz de hacer por mí. Y no es que pida mucho.

Ser pisado no es malo siempre y cuando uno no sólo sea feliz con ello, sino que no se trate de cosas que lo degraden a uno. Por ejemplo, está el hecho de dejar de ver a personas sólo porque la pareja no quiere. Pienso que el simple hecho de que esa situación se presente ya habla de una persona algo conflictiva, celosa/posesiva y, por ende, negativa. El amor no posee, no manda. Uno es libre, y con esa libertad regresa al lado del ser amado. Temer perder a alguien porque ve a una chica bonita (o sale de juerga con los amigos sin parejas) le quita aire a la relación y al final termina cansando.

Las chicas del show pecan de celosas. Son lindas, son talentosas, pero no se valoran, y están detrás del susodicho, lloriqueando cada dos semanas porque hizo tal o cual cosa. Ahora: hablar de relaciones es complicado porque se trata de dos mundos complejos y distintos e implica cierto grado de madurez de ambas partes y bueno, no se puede generalizar en nada; pero creo que hay un patrón, y es que "si sufres en una relación, entonces no es una buena relación". Y no necesariamente por la otra persona, sino porque uno mismo no está preparado y hay cosas en las cuales crecer. Quizás hace falta fortalecer el autoestima y la independencia para lograr apreciar la presencia de otra persona que le sume a tu vida, que apoye, que acepte (no necesariamente que comprenda) y que a pesar de todo decida estar al lado de una. Esa es una de las cosas sobre el amor que creo haber aprendido en este tiempo, porque he estado sola y , justamente, fortaleciendo mi identidad. Estar con alguien no sólo es cuestión de sentimiento, también es una decisión que conlleva ciertas actitudes de respeto, pero siempre respetando la dignidad propia. Porque antes de ser una pareja son dos individuos y hay que quererse. Sino, ¿Qué amor se le va a dar al otro?

Y esto me remonta a algo que aprendí en Cieneguilla: El amor verdadero no te hace sufrir. Quien piensa que parte de estar enamorada implica soportar infidelidades, celos enfermizos, desplantes y desconsideraciones o manipulaciones está recooooooontra mal. El amor por definición excluye todo eso, y aceptarlo evidencia la falta de afecto que uno puede tener y que busca llenar a cualquier costa; es el apego, la necesidad de la compañía de cierta persona y sólo esa persona, la que trae dolor.

Yo soy celosa, pero cero posesiva. Me puede costar dejar ir a largo plazo, pero soy consciente de cuándo hay que cortar algo porque no es adecuado. Me cansé de responsabilizar de mi crecimiento personal a terceros, pero es evidente que con varias situaciones de por medio aprendí a cortar con relaciones insanas que me quitaban energía (mental, emocional, física) y no me aportaban (mental y emocionalmente) nada de valor. ¡Punto para mí!

Por la segunda cuestión: Yo no sé si este chico realmente ama a su ex o lo que sean. Pero lo que dijo me hizo pensar en este asunto: me da pena ver cómo la gente que me rodea aún confunde el hecho de "amar a alguien" con "ser débil". Y es que eso hemos aprendido en esta sociedad machista, materialista, progresista, utilitarista y vacía: "lo que importan son los resultados, da igual cómo lo logres". Una de las enseñanzas más grandes que me dejó Cieneguilla y que es la que estoy teniendo presente últimamente (Porque es algo que a mí también me cuesta) es "disfrutar del camino", hasta que llegue a mi meta. Esa es la razón de mi buen humor: disfrutar el camino es vivir el presente, pero no sólo vivir, sino sentir. Si no se siente no se experimenta plenamente, y por ende, no se aprende. Y yo estoy viva porque quiero aprender, perfeccionarme y dejar algo bueno para los demás, sean mis hijos o mi comunidad. Por eso escribo, porque me gusta dejar huella de mi paso por aquí, y sobre todo, procurar que sea una huella positiva.

Creo que no hay que tenerle miedo a lo que sentimos y mostrarnos tal como somos. Si alguien nos quiere es porque nos conoce, y nos conoce tal como somos, sin máscaras. Cuando uno está en una relación, se supone, está con alguien con quien puede mostrarse tal como es y con la confianza de que va a aceptarlo así sus emociones sean negativas, piense distorsionado y se equivoque, pero siempre con la consigna de acompañarlo a que se corrija y mejore como persona. Esa unión espiritual es la más fuerte de todas y la que yo aspiro volver a tener.

Creo que demostrar "debilidad" por cierta persona no nos hace débiles. Nos hace auténticos con los demás, y honestos con nosotros mismos.

Creo que decir "te quiero", "me gustas", "te extraño" o "eres importante para mí" no deberían ser herramientas para elevar el autoestima de otro, sino para mostrarnos vulnerables, humanos, imperfectos, y aún así, tan dignos de respeto y amor como nuestro objeto de deseo. Debería ser una manera de validarnos a nosotros mismos, de mostrarnos respeto y amor a nuestra propia esencia y naturaleza sensible, no sólo a la existencia de otro.

Estoy en una guerra declarada en contra de las cosas de esta sociedad que creo que están mal, y esta es una de ellas (Aparte de la del acoso callejero, en palabras de mi hermana "ahora soy una piraña y le respondo a quien se meta conmigo"), y pienso batallar por este otro ideal que tengo: el de una sociedad libre de emociones calladas, que siempre terminan pudriéndose y trastornádolo todo, y lo que es peor, generando enfermedades tabúes y malos entendidos que serían fácilmente evitables siendo honestos con uno y transparentes con los demás (por eso me autodenomino Cristal).

¿Por qué me dejé convencer de que era mejor construir un muro a mi alrededor para que nadie se me acerque? ¿En qué momento empecé a tener vergüenza de lo que sentía? ¿Cuándo pensé que querer a alguien que no estaba conmigo era malo? Creo que eso, en parte, es lo que me entristeció tanto todo este tiempo: pensar que era inadecuado. Nop, sentir algo nunca va a ser inadecuado: son las acciones que deriven de esa emoción las que pueden ser inadecuadas. En cierta forma, tener tantas ganas de darle cariño a alguien y no poder hacerlo nos puede desorientar y hasta desesperar. Pero lo mejor no es transformarlo en odio o rencor, o algo mucho peor: orgullo. No. Lo mejor es, como dice mi amada Elsa: dejarlo ir. Decirlo. Dejarlo ser. Seguir amando. Guardarlo intacto en un lugar especial del alma., pero no tratar de eliminarlo. Porque simplemente no se puede. Cansa, pero cansa mucho mas luchar en contra de la corriente. Lo bueno de dejarlo ser es que el amor NUNCA puede traer de regreso rencor ;)

Y es que sentir es estar viva, y estar viva implica felicidad :)

El domingo fue el cumpleaños de Laro, y me invitó a recibirlo con él y sus amigos en un bar. No salté de alegría porque estaba en la movilidad regresando de un evento. ¿Cómo la pasé? Alucinantemente bien. Me reí mucho con la gran amiga que me acompañó, pero me hubiera encantado hablar más con él. Me daba miedo, vergüenza: conozco lo habladores que son sus amigos y no tengo ganas de complicarme con nada que me quite energía como aparentar cosas y eso. Esta situación de retomar contacto con alguien es rara para mí, así que en cada oportunidad estoy con los sentidos bien despiertos, captando información como una maquinita. Estoy un poco ávida de acontecimientos, pero a la vez no tengo nada de prisa (Sobre todo porque vivo para los shows y con las justas como y descanso). Hubo, si, un momento que para mí fue clave: yo estaba volviendo del baño y de casualidad me encontré con él en un pasillo. Ahora lo puedo decir porque ya lo analicé: me reprimí un impulso gigante de abrazarlo. Por poco me abalanzo sobre él de la felicidad. "Felizmente" me contuve, creo, porque no sé cómo lo habría interpretado. A veces hay que comportarse, por consideración con la mente de la otra persona que probablemente no entienda lo que pasa.

Y he aquí el kit de asunto: Nunca me han gustado las cosas sin nombre. Pero empiezo a comprender que hay algunas que requieren, efectivamente, cierta libertad hasta que tomen forma.

Si hay algo que he descubierto en estas semanas es que quiero mucho aún a mi ex. Mucho. No sé de qué manera, pero no puedo evitar sentir algo bonito por él. Creo que en parte es normal porque vamos, ¡es mi ex! ¡Siempre va a haber algo entre él y yo! (Creo que es en parte ese algo lo que hace que mis amigos del show estén terminando y volviendo con sus parejas cada dos por tres). Por otro lado, es algo que me sorprende, porque lo había dado por muerto (O enterrado vivo, que en aras de este asunto es lo mismo), y porque es algo en lo que simplemente no quiero pensar para no complicarme. YO NO QUERIENDO COMPLICARME. Ja.

¡Wait, no, Ja no! ¡Punto para mí!

Bueno. Eso era. No sé qué es, aún no tiene nombre. Lo único que sé es que a mí me hace bien, me trae alegría sentir esto. Fui demasiado feliz a su lado y hoy por hoy no veo la situación con la tristeza de que ya no es así, sino con la alegría de que sucedió. Probablemente él no siente lo mismo y bueno, en realidad, me da igual, porque me basta con que a mí me haga sentir bien. Por eso no se lo digo directamente y más bien permito que lo sepa cuando lea este post ;)

Y ojo, me sorprende que igual puedo querer de una manera similar a otras personas (Como Mr. Red, que está guardadito hasta que sea momento de darle forma también). El corazón no tiene que ser exclusivo de nadie. Mientras más grande, mejor. Eso nos hace fuertes. Y creo que, con todos mis errores y locuras, soy una mujer fuerte. ¡Un punto más para mí! :D

Finalmente: estoy convencida de que hay que dar el ejemplo para poder lograr cambios en esta sociedad. Por eso escribo aquí lo que pienso y siento. Y no tengo vergüenza de que lo sepan los implicados.

Así que los reto a todos ustedes a decir lo que sienten a sus seres queridos (Y no tan queridos) de una manera asertiva, sobre todo ahora que se acerca Navidad y Fin de Año y hay que cerrar capítulos o limar asperezas para empezar bien el próximo año. Se los aseguro: no se van a arrepentir. No lo hagan para conseguir una respuesta o lograr un cambio de actitud de manera inmediata o visible (Como, creo, yo lo estoy haciendo). Tampoco lo hagan para quedar bien con alguien. Háganlo por ustedes, porque no sólo ellos se van a sentir bien: ustedes mismos, aceptando y validando sus propias emociones, van a sentirse más plenos, en paz con el universo, fuertes y agradecidos. Y no por nada dicen que el agradecimiento es la emoción más bonita de todas :)

Yo, por mi parte, estoy agradecida de poder estar viva para poder sentir esta alegría y este amor hacia otras personas :)

martes, 28 de octubre de 2014

Nido mental rojo

Advertencia: Estás entrando en mi mente. Probablemente no entiendas mucho de lo que digo porque este es un vertedero para desahogarme. Si te gusta saber de líos mentales ajenos o crees que te pueda ayudar a ti ver cómo otra persona desenreda sus marañas, bienvenido.

*********

Ayer sucedió algo que no me esperaba para nada.

Estaba modorreada, en ese estado en el que se está aún decidiendo si despertar o no, viendo las notificaciones de facebook que pudieran haber llegado en la madrugada, costumbre que tengo desde hace tiempo para saber si alguien me habla o sucedió algo importante pero sin mucha esperanza de encontrar algo digno de mención o que pudiera cambiar mi día...

Y, como para cambiar el curso de las cosas, encontré un mensaje de alguien inesperado. 

Era simplemente un saludo bastante correcto, simple y directo. No supe qué hacer, y luego de cranearla un poco y reprimir mi impulso de responder apenas visto el mensaje, lo respondí de la misma manera: cordial, correcto, con una cara feliz al final. 

Puede que no haya sido EL mensaje de la vida, pero a mí me movió el mundo.

No se trata de LA persona de la vida, pero a mí me movió el mundo.

Por lo que significó para mí, por el aprendizaje que estoy teniendo gracias a su paso por mi vida, y por lo que gracias a ese mensaje descubrí que me pasaba.

*********

He estado perdida este mes y medio, sin ánimos de escribir, porque la verdad es que no ha pasado nada demasiado interesante. Despertar, estudiar, trabajar, jugar en la computadora. Fantasear, desear que alguien llegue para hacer mi vida más interesante y tener oportunidad de pasear, disfrutar, viajar. Buscando maneras de socializar. Sí, he puesto mi granito de arena por salir de mi ensimismamiento.

Me asaltaron a finales de Setiembre cerca de mi casa, por lo que tuve que invertir en documentación, y me han prestado un celular por mientras que sólo conecta a facebook (De manera precaria. No tengo whatsapp, ni internet, pero el facebook me salva y con eso puedo sobrevivir hasta que ahorre lo suficiente como para comprarme un aparato nuevo). 

Renuncié al restaurante y ahora sólo estoy en lo de los shows infantiles, que me consumen tiempo porque mi chamba ahí se basa en crear. Crear secuencias para los shows, crear pelucas y disfraces para los personajes. Me he creado mi propio vestuario de Elsa, de Frozen, junto con una amiga que lo cosió, y como ejercicio de paciencia he llenado el corsé de lentejuelas cosiéndolas una por una, y pegando escarcha en la capa con pincel y pegamento especial, con forma de copos de nieve, también uno por uno. Lo cuento porque me siento orgullosa de mi trabajo, ha quedado lindo :) Ha sido una manera de ocupar mi mente en cosas constructivas en vez de rumiar penas. Además, ahora que no estoy en el restaurante estoy mucho más relajada, puedo dormir más y hacer las cosas que me gustan y tener tiempo de hacer trabajos (Que igual hago a última hora, pero bueno, eso es ya más mi tendencia a la procrastinación). 

Con el chico este nunca se concretó nada. Salir del restaurante implicó tener una oportunidad menos para vernos, por lo cual se fue bastante estrés, porque todos los días que tenía turno estaba a la expectativa de que se apareciera. Me cansé de perseguirlo (Me daba remordimiento cada vez que le hablaba), y más luego de que me plantó. Sí, me plantó. Aclaré las cosas con él luego, y simplemente no quedó en nada. Y me cansé: soy insistente pero no me gusta caer pesada, así que estoy en el proceso de aceptar que simplemente no quiere nada conmigo. No me extraña, por lo que no debería entristecerme, pues debería estar acostumbrada al rechazo (Como dije en un post anterior), pero bueno, soy humana, y siento. En su defecto, estoy viendo más seguido a "Sheldon", de quien me he hecho muy amiga, y me pasa la voz a sus planes locos los fines de semana. Me hace bien conocer gente, socializar y hacer cosas que hace tiempo no hago porque tontamente dependo de un novio para hacerlas. Me da gusto estar construyendo amistades y vida social muy aparte de la persona con la que pueda estar, porque eso me da identidad y me llena :) Lo curioso del asunto es que en parte salgo con Sheldon porque él y este chico tienen amigos en común, el sábado pasado esperaba encontrármelo... Pero al parecer tiene un radar para evitarme xD. Así que NEEEXT.

Todo está siguiendo su curso, todo es monótono. Poco a poco me estoy construyendo luego de hacerme casi convertido en polvo después de mis relaciones. Es bueno saber quién soy. A pesar de las circunstancias. 

Pero hay un tema que no me deja del todo tranquila, y es esa insatisfacción, esa sensación de que me falta algo, de que mi vida no está completa. Y que, de una u otra manera, repercute en mi estado de animo y mi alimentación.

Sí, para variar, mi chivo expiatorio.

A veces pienso mi anorexia siempre será sintomática. Luego me acuerdo de que hubo un tiempo en que me costaba menos comer y me pregunto qué había de diferente entonces. Reconozco que estoy dejando que se instale el hábito, que poco hago por cambiarlo porque es cómodo y me da miedo cambiar y sentirme mal (Quienes padecen TCA saben que cuando no hay costumbre, tener comida en el estómago puede ser muy estresante). Casi a diario sueño cosas relacionadas con el internamiento en Cieneguilla, o que vomito. Hoy soñé que por fin me pesaba y salían 35 kilos, que no se notaban porque sí comía y no vomitaba como en el 2009. No tengo idea de cuánto peso, no tengo manera de saberlo tampoco, pero la ropa de nuevo me está sobrando y no me molesto en hacer algo al respecto.

¿Por qué? ¿Por qué las ganas de autoagredirme, si sé que tanto eso como la tristeza no me llevan a nada? ¿Es porque creo que es parte de mi identidad batallar a diario con lo que como? ¿Es porque simplemente es mi manera de ser y tengo que aceptar que el resto de mi vida pasaré por épocas así, pero que sólo será eso, épocas, y que pronto encontraré la motivación interna para no hacerme tanto daño? ¿Es mi vegetarianismo últimamente adquirido una manera más de esquivar la hora del almuerzo o lo hago por convicción? Todas estas preguntas me las hago casi a diario, temiendo haberme vuelto a convertir en ese monstruo que alejó a Laro y que casi me mata. No quiero dar pena, no quiero ser negativa, no quiero estancarme ahí de nuevo... ¡Pero se me hace tan natural...!

Entonces, volviendo a hacer comparaciones, noto que hay algo que me motivaba a comer: el hecho de que me inviten. El comer en casa de mi pareja, que me digan que no soy deseable, que me obliguen a gustarme como me veo. Claro, "si tuviera enamorado comería mejor", es la excusa del mes. "Al menos sentiría que significo algo para alguien, no estaría tan sola". 

Y es que, exceptuando mis perros (Los cuales compiten entre ellos por el que gana más caricias de mi parte), el único momento en el que me siento importante para alguien es en los shows, en los que los niños me abrazan... nombrando a un ser que represento, pero que no soy yo. Este tipo de situaciones me hace preguntarme: ¿Habrá alguien que, algún día, me quiera por quien soy, tal cual, así esté raquítica (Seamos honestos, es más probable que pase eso a que tenga sobrepeso), así no llegue a tener estudios, ni trabajo, que por alguna razón tenga un hijo encima, simplemente por el hecho de ser yo, mi esencia, yo?

Quiero creer que es posible. Me aferro a esa idea para poder encontrar motivación. Con motivación hago las cosas, haciendo las cosas me siento bien conmigo misma, y sintiéndome bien conmigo misma alimento mi alma y obtengo fuerzas y razones para quererme más. Las dudas siempre están, siempre. No tener crisis existenciales sería como no pensar para mí. 

Sí, ando confundida respecto a lo que siento por mí. Estoy en una fase rara tanto interior como socialmente. Construí un muro luego de Mr. Red para que nadie se me acercara, pero me olvidé de que "nadie es una isla" y que, realmente, no soy feliz aislándome. Estoy trabajando por rehacer mis vida social y volverme más amigable sin dejar de ser yo misma (Y me da mucha pena convertirme en un ogro cuando tengo que hacer trabajos de grupo porque "si no dirijo yo, nadie más lo hace"). Probablemente las cosas pasan como pasan porque simplemente no estoy preparada para entablar una relación con alguien, que es lo que yo pienso que necesito. Primero tengo que ser yo y realizarme, y estar consciente de ello, experimentarlo, no sólo decirlo. Eso es algo que choca con mi deseo de no estar sola, pero es necesario. Eso es algo que me mostró Mr. Red. 

El mismo que, descubrí un día, me había bloqueado. Para luego mandarme un saludo.

Entenderán mi confusión: Wait, ¿No lo había espantado? Con todo lo que le dije, desde el fondo de mi corazón y tratando de ser razonable, ¿No era que había salido corriendo pensando que soy una indeseable, loca, necesitada, dependiente y demás adjetivos que harían que un hombre decida no tener nada con una chica? ¿No me había demostrado que no quería saber nada de mí? Entonces, ¿Por qué me ha escrito? ¿Ahora que hago? ¿Le respondo bien? ¿Le respondo mal?

Como verán, soy muy torpe en mis relaciones.

Antes de contestarle con un "Igualmente, Mr. Red :) ", me puse a pensar si realmente quería decirle algo. Pensaba que todo estaba zanjado, su silencio era más que claro. ¿Estaba molesto él conmigo? ¿Estaba molesta yo con él?

He ahí el asunto.

He construído un muro, no para que no me hagan daño, sino para yo no hacerme más daño en mis relaciones. El común denominador ha sido que yo siento/pienso que he metido la pata porque las cosas no han funcionado, y como reprimenda me he aislado y empezado a dejar de comer. No estoy molesta ni con Mr. Red, ni con Laro, ni Brownie, ni el chico indeciso, no: Estoy molesta conmigo misma. Por eso es que no termino de zanjar ninguno de estos asuntos, porque no es con ellos, es conmigo. Por eso es que soy incapaz de atraer gente a mí, porque yo misma me repelo. Porque considero que fui tonta al entregar mi corazón, porque considero que como no me correspondieron, no soy querible, porque aún creo los mensajes de mis ex parejas que me decían que era defectuosa y que nadie me va a querer si no cambio. He estado tratando de cambiar por otros, no por mí. Me he enfocado mal. No he podido entender bien el significado de las cosas que estaban pasando, de nuevo mi percepción me jugó una mala pasada. 

Lo cierto es que no he confirmado si lo que creo acerca de las razones de Mr. Red para "terminar" conmigo es cierto: para mí es más fácil pensar que jugó conmigo y que una vez conseguido lo que quería, se dio cuenta de que soy una chica seria y usó de excusa su viaje para alejarse. Es más fácil pensar eso porque es lo que me han enseñado. Contradictoriamente es fácil también creer que es un buen ser humano y que sus razones han sido más espirituales que otra cosa, lo cual me termina confundiendo. Sea cual sea la razón, el hecho de que me haya saludado me hace pensar mucho, porque implica que ha pensado en mí. Lo cual me hace un mínimo de importante. Yo, que no soy importante para nadie, importante para alguien que es importante para mí. Eso me reconforta.

Así que gracias por pensar en mí, por acordarte de mi existencia, por hacerme reflexionar y observar bien, porque eso me permite desentrañar este lío interno y crecer, que es lo que a fin de cuentas busco: crecer y ser feliz. No andar por la vida de paso, simplemente existiendo, sino encontrarme un significado. Saber que puedo calar en otros me ayuda a darme valor, porque valoro eso.

Yo no sé que pase por su mente. Es un tema escabroso para mí, porque probablemente me costaría creerle si me dice que lo hizo por su viaje más que porque no me quisiera. Pero saber que al menos no me odia me ayuda a limpiar las asperezas que pueda tener con él... Y conmigo misma, gracias a lo que pasó con él. 

Yo había decidido dejar el tema atrás y seguir con mi vida, pero es bien difícil si el círculo no se ha cerrado. Dejar ir no significa olvidar, sino soltar, y yo estaba tratando de enterrarlo para no pensar en cosas que me duelen. Lo mismo digo del "indeciso". Enterrar no implica que algo ha muerto. Menos en mí, que, sabemos, hago lazos sentimentales fuertes con cualquiera que me preste atención porque así estoy de hambrienta de cariño. Lo que siento por Mr. Red no ha muerto porque yo lo decidí así, y por eso me he estado sintiendo mal. No puedo comenzar algo nuevo si no he dejado ir del todo algo del pasado, y no puedo dejar ir del todo algo del pasado si las cosas no están claras. Me paso con Laro, me pasa con este tipo. En el primer caso el tiempo ha hecho su efecto porque me he visto obligada a matarlo, y por las cosas que me he enterado gracias a Sheldon me he decepcionado mucho de él y se que no es el mismo que hace dos años; en el caso de Mr. Red, el que me haya escrito simplemente a saludarme y desearme que ande bien, en cambio, implica buenas intenciones. Y eso me salva, porque yo no quiero estar molesta con él (ni conmigo), porque creo firmemente en que tenemos una conexión especial que no debería ensuciarse (Que no quiero etiquetar con nombres como "amor" o "amistad" porque se convierte en algo limitado), y porque me da esperanzas de que, en algún momento, las cosas con él estarán bien.

Espero no estarme equivocando y malinterpretando para mi beneficio lo que está pasando. 

Es que simplemente me enferma no estar en buenos términos con todo el mundo. Más que por el karma, es por tranquilidad mental. 

Y en lo que a mí respecta, tengo más claro qué es lo que tengo que trabajar conmigo misma. No sólo es buscar cosas de mí que me gusten, porque eso lo tengo identificado. Se trata de un problema que no tenía antes, que se basa en mis relaciones (Porque antes no había tenido ninguna, vivía ensimismada). La problemática es distinta porque yo soy distinta. Antes me sentía desagradable porque mi papá no me quería y las chicas de mi colegio no me hacían mucho caso. Aprendí a tener amigos y a no depender de mi papá. Ahora me siento desagradable porque no consigo interesarle a quien me interesa (Y esto va desde hace años, no es reciente), y eso ya es otro campo en el que tengo que trabajar conmigo misma.

Además, el otro día que luego de meses hablé con mi mamá profundamente, me hizo bien saber que ella reconoce y que me recuerde que estoy en una parte de mi proceso de evolución en la que tenía que pasar por oscuridad para construirme a mí misma (Oooootra vez), que siempre hay alguien arriba que vela por mí, y que estoy aprendiendo.

Me siento agradecida por tener la oportunidad de encontrar una respuesta. Me da esperanza en que puedo volver a estar bien :)

viernes, 20 de junio de 2014

El elefante azul


¿Qué pasó con aquella mirada que transmitía esa urgencia de fundirnos en un abrazo interminable?

¿Por qué la alegría de la compañía debe ser opacada por la tranquilidad de la soledad?

¿Cuándo fluir dejó de ser una religión para convertirse en un problema?

Cuando no puedo hacer mis tareas y me la paso distrayendo la mente en tonterías, como series de tv o páginas de chistes, o simplemente durmiendo, es la nueva señal inconsciente de que algo no está bien en mí. De que algo me está pasando, de que algo me molesta o no quiero ver.

Eso significa que es hora de hacer introspección.

Estas dos últimas semanas me las he pasado postergando mis tareas. He sido cumplida y productiva, he tenido buenas ideas sobre todo en las madrugadas, pero he tenido menos ganas de estudiar. Sigo haciendo mis cosas (Un poco tarde pero las hago, mis trabajos son buenos… creo). Sigo yendo al yoga, a cumplir con mis actividades, respondo con una sonrisa, estuve contenta en mi cumpleaños… No me siento mal. Pero sé que algo me pasa.

Y lo único que puede explicar esta sintomatología es lo que ha pasado conmigo y Mr. Red.

No quiero que signifique tristeza. Quiero ser fuerte, inmune, valiente y madura, que este tipo de cosas no me bajen la moral, que pueda seguir adelante como si nada hubiera pasado. 

¿Por qué tengo que sentirme triste porque alguien decide alejarse?

“Ya te lo dije. Me gustas y todo, pero no quiero tener una relación”.

Yo lo entiendo. De verdad que lo entiendo, y también lo acepto. Sé que se está cuidando, que está tratando de que nada lo distraiga de su camino hacia él mismo, y eso es algo que no quiero cambiar de él por nada del mundo porque esa conciencia lo hace especial. Lo que menos quiero es cortarle las alas. ¡Pero no puedo evitar que me duela, pues! Porque estaba naciendo algo bonito (Que ok, no duró mucho, pero fue bonito y me ilusioné) y creí en él y confié en él, y planeé con él, y al final ahora ni nos hablamos, porque él tiene miedo, se está yendo, aún no se siente a gusto consigo mismo, qué sé yo.

¿Y lo que yo decido? ¿Y lo que yo quiero? 

Lo peor es que si no lo acepto, voy a terminar vomitándolo. Y no quiero eso. No quiero escribir una carta de despecho y reclamos. No quiero victimizarme y lamentarme de mi mala suerte (¿Qué podía esperar de alguien que conocí poco y virtualmente?). Me revienta ser tan inocente y ver cuánto me falta madurar, prefiero mil veces cuando hago las cosas bien, al menos no siento vergüenza de mí misma. No soporto sentirme “mal”, “desencajada”, y lo único que sé que puedo hacer, ya que no puedo mostrarle a NADIE mi debilidad, es escribir. Escribir para mí misma, para, una vez más, sorprenderme y defraudarme a mí misma con confesiones de alguien que parece desesperada por atención y cariño. Desesperada no. Pero sí decepcionada.

Lo que quiero es que podamos hablar. Ser amigos. No espero nada de él más que algún comentario sobre algún tema de yoga, o de fotografía, o alguna broma. No espero ninguna invitación, ni confesión, ningún “te quiero”, “quiero verte”, “ya verás que se repetirá pronto :)”.  Eso sería ser más ilusa de lo que ya soy. 

Bueno. Una relación debe ser de dos. Desde un principio esto no tenía pies ni cabeza por la situación en la que él está, y ahora sería injusto para mí ser su "whatever" sólo cuando le provoque verme. Yo me lo merezco todo, sino es mejor nada. Eso, en caso de pareja. Y en caso de amigos, es normal no hablarse por días. Yo hago eso con mi Joseph, y con Annie, y no por eso dejo de quererlos. 

Sólo que, obvio, no hay ningún otro tipo de atracción y encima manifestada hacia ellos.

Dios, ¿Cuándo maduraré?

No me gusta ser así, no me gusta que esto me esté afectando cuando dije que no lo haría, cuando se está cortando todo ahora para evitar peores ratos después, cuando racional y espiritualmente lo comprendo; cuando es por nuestro bien. Son mis emociones y mi irracional tendencia a sentirme poca cosa la que me hace cuestionarme qué tengo de malo (Que trato de pensar que no es mucho) y si no hubiera sido mejor nunca hacerle caso, o por el contrario, convencerlo de que si ambos sentimos algo no está mal huir de ello.

No. Ante todo está la libertad, y yo respeto eso. Lo hice antes con varias personas. Lo haré mil veces más si es necesario. No quiero retener a nadie a mi lado, es lo más vil que podría hacer.

Yo sé que me evita, porque no quiere hacerme daño y que me ilusione. Yo sí lo extraño, extraño hablar de cosas profundas con él. Supongo que duele porque estoy matando eso. Me gustaría que volviera a confiar en mí, saber lo que pasa por su cabeza. Es cuando fue más abierto que más lo quise. Así pensara diferente a mí en algunos temas.

Quiero que quede claro: No voy a quejarme ni decirle nada feo, no voy a molestarme con él tampoco. Simplemente voy a dejar las cosas donde están, y si avanzan, chévere. Otra cosa: yo no creía haber encontrado a mi alma gemela, a la persona con la que pasaría el resto de mis días. No quería proyectarme más allá de algunos varios meses, y sabía que esto duraba para largo pero no de "esa" manera. Saber eso no siempre es bonito. Pero no podía evitar saber que él era alguien especial, que esa conexión y afinidad no se encuentra tan fácilmente con cualquier otro ser humano y que significaba que estábamos unidos, de alguna manera, que una alianza habría significado muchas cosas buenas para nosotros como individuos y para otras personas, y que matar algo cuando aún no terminaba de cobrar forma es muy triste. Yo no siento que esto es lo que iba a durar, sino que se está cortando. Porque implica miedo, y yo he aprendido a dejarme sentirlo y aún así arriesgarme. Y es decepcionante darme cuenta de que el que se paralizó fue él. 

Supongo que él está aprendiendo eso, y está en todo su derecho. Y es mi turno aprender a caer parada de este tipo de decepciones.

De todas maneras, era una locura pretender tener algún tipo de vínculo con una persona que está en medio de su “noche oscura del alma”, y que encima se va de viaje.


Lo único que me da esperanza es que ni él ni yo hemos muerto, y que quizás esto no sea un ”hasta siempre” sino una especie de pausa, meter todo en el congelador (Cosa que dudo posible pero en fin), y que más adelante se presente como una compañía espiritual sobre todas las cosas, y que seamos los “amigos” o “compañeros” en este camino. Después de todo, yo sé esperar, y sé que esto no ha terminado.

Además, la muerte tampoco es el fin.

Y ya, me voy a poner a hacer mi tarea de radio, que tengo que presentarla en una hora.




domingo, 15 de junio de 2014

Peleando

Hoy me sentí como aquella vez en el internado en que no quería hacer nada.

Recuerdo que me empeciné en no salir de mi cama. Hice mis actividades mañaneras sin ganas, desayuné malhumorada, y diciendo queme sentía mal, me quedé en mi cama. En esa época dormía en la cama de arriba de un camarote, por lo que la sensación de intimidad era mayor. Recuerdo que no quise salir a ninguna de las actividades del día, y me estaba zurrando en el hecho de que me podían poner alguna medida correctiva por no cumplir con mi rutina (Entiéndase como castigo). Me llegó ser perfecta, me llegó tener que seguir órdenes, me llegó todo el tratamiento y había decidido que no iba a volver a comer.

Recuerdo que llamaron al almuerzo y yo seguía emperrechinada en mi cama, sin moverme, sin tomar agua, sin nada. Incluso me mandaron a llamar varias veces, una de ellas fue mi psicólogo, el Dr. Jesús, pero yo erre con erre que no quería bajar. Simplemente me sentía cansada de todo, de tener que luchar, de tener que pasar por eso, de tener que estar bien. Llegó la hora del almuerzo, y seguía tirada en mi cama, desperdiciando el día. Para alguien que se ha acostumbrado por meses a tener una rutina inamovible, ya empezaba a hacerse rara la sensación.Y eso que antes de entrar ahí estaba acostumbrada a hacer lo que me diera la gana con mis horarios y actividades, y por lo general, faltaba a todo lo que tenía que hacer por recluirme en mi mundito y la comida. Esa mañana se manifestó mi tendencia derrotista, pero las nuevas costumbres estaban haciendo efecto. Escuchaba las risas de mis compañeras y me provocaba enterarme de lo que pasaba, olía la comida desde lejos y quería probarla. Tenía sed. Me retumbaba el estómago.

Y recordé por qué había ido hasta allá. Por qué había decidido separarme de mi familia y pasar por ese proceso tan difícil: porque había escogido seguir la corriente de los vivos y vivir yo también. No recuerdo bien cuál fue mi conclusión luego de todo. Sólo recuerdo que sentí responsabilidad con las chicas que no estaban tan avanzadas como yo, y que me di cuenta de que no iba a ganar nada tirada en mi cama. Nada iba a cambiar por más que quisiera. La única manera de que las cosas mejoraran era si yo hacía algo. Así que hice de tripas corazón y decidí que era hora de comer. Me senté a la mesa, las chicas me miraron pero nadie dijo nada, como era costumbre, y comí lo que tocaba ese día. Más tarde me sentí agradecida conmigo misma por elegir salvarme.


Hoy me siento agradecida conmigo misma por haber elegido salvarme.

No es de esos días brillantes en los que sonrío fácilmente, y el clima no me ayuda mucho. Hace un frío que de alguna manera me ha congelado por dentro, o es que quizás estoy bloqueando para no estar más triste. No tengo demasiadas razones, pero estoy sensible porque mañana es mi cumpleaños, y para variar, algo "negativo" sucedió en los días cercanos. Y encima el día del padre, y los recuerdos, y los "quisiera que", y ay. Yo lo llamo "Síndrome de Junio". Me pasa siempre en esta época.

Pero, ¿Saben qué? Yo ya no soy la misma.

Estuve leyendo mis posts anteriores y terminé el último del año pasado diciendo que no me iban a encontrar tirada en mi cama. En eso ando. Sé que las cosas "tristes"no tienen que ser "negativas" sólo porque no me traen alegría inmediata, sino que con el tiempo me direccionarán a algo mejor para mí. No sólo me refiero a Mr. Red, con quien me une un cariño extraño, de esos que no se va a poder concretar mientras él no esté seguro de lo que quiere (Aunque según yo sí lo está, y lo que quiere es estar solo), pero que existe y negarlo iría en contra de lo que es, y lo que es tiene que fluir, así que seguiremos siendo amigos (Espero). Me refiero a todo en general.

Ando bajoneada porque en fin, es mi tendencia cuando algo no es como yo quiero. Pero luego trato de ser razonable, y pienso en el tiempo que he pasado luchando conmigo misma, y entonces veo que no ha sido tiempo desperdiciado.

He aprendido muchas cosas el año pasado, y en lo que va de este también estoy entendiendo otras que antes no tenían tanto sentido para mí: y esas van de la mano con el estar sola. Después de todo, y ya lo había dicho antes, yo soy la única persona con la cual voy a pasar el resto de mi vida, y depende de mí el ser mi mejor amiga o mi peor enemiga. Yo he elegido lo primero, porque se siente mejor, porque es más difícil a pesar de que es lo natural, y porque es lo que me lleva a las cosas que me gustaría que me pasen. Entonces,

"Mi felicidad depende sólo de mí. Yo soy dueña de mis emociones, yo escojo cómo sentirme, y yo escojo sentirme bien".

Y para ello, es necesario hacer las cosas que me hacen bien, y procurar que oras tantas me sucedan. Esto también se aplica a las fechas especiales: un buen día no va a suceder porque sí. Yo tengo que hacérmelo. Así que me estoy terminando de convencer de hacer de mañana, que cumplo 26 años, un buen cumpleaños. Me cuesta porque me es difícil no depender de la presencia de otros para sentirme bien, pero creo que es la prueba de fuego que tengo que pasar esta vez. Es algo que había aprendido en el internado y que empecé a olvidar.

Lo segundo,

"A pesar de todo lo negativo, siempre hay una razón para sonreír".

Mirar el vaso completamente lleno, porque el aire también lo ocupa. Enfocarme en lo bonito, no en lo triste. Evadir desencadenantes como música triste, recuerdos de personas que, una vez más, no están conmigo (Lo digo por mi papá, y por Laro. He soñado con él un par de veces en estos días, y eso lo suelo tomar como un signo. Hoy soñé con Mr. Red, pero Laro se ha hecho presente con la música). Y sobretodo, esforzarme por no estar sola: buscar compañía, buscar actividades, moverme. Hacer que las cosas me pasen, no andar pasiva por la vida esperando a que algo caiga del cielo.

Esos son los retos más grandes en estos días en los que me provoca desaparecer (Figurativamente hablando. No quiero tocar mi régimen alimenticio para no llamar a más demonios).

Así que nada. Mañana, espero, despertaré renovada, y me aferraré a las muestras de cariño de quienes me rodean. Porque sí hay gente que me quiere, y deben ser ellos mi prioridad luego de yo misma.


Al fin y al cabo, mañana empiezo un nuevo ciclo, lleno de retos y de oportunidades, y estaría pésimo no aprobar los aprendizajes del último año por floja.

Por lo pronto, tengo dos consignas autoimpuestas:

- No más citas y esas cosas. Releyéndome me di cuenta de lo superficial que se había vuelto mi blog. Es decir, de lo superficial que me había vuelto yo. Está bien dejar el drama de lado, pero tampoco es para irme al otro extremo. Si hablo de alguien, que sea para analizar lo sucedido y sacar lecciones, no para comentar como niña de 17 mis aventuras amorosas (Aunque no les sorprenda que igual lo haga. Tendré que perdonarme, una vez más). Por cierto, que hace varias semanas ya eliminé mi Tinder. Me llegó. Estaba muy feliz con Mr. Red, pero ahora que sólo somos amigos igual no significa que sigo buscando compañía. Si me toca estar sola, es por algo. Y ese algo lo tengo que aceptar, abrazar y sacarle provecho.

- Es hora de despertar. Ya mi mamá me lo ha dicho mil veces, pero recién con la llegada de Mr. Red lo sentí como un sacudón. Y la mejor manera de empezar a enfocarme en mi tarea es haciendo Yoga. Así que aprovecharé mis contactos y practicaré de nuevo. Algo debo hacer para encaminarme y sentirme bien, ¿No?

En fin. Eso es todo.

Creo que estoy creciendo :) Al menos, estoy siendo alguien más agradable para mí misma, y eso hace que me sea más fácil perdonarme cuando tengo que hacerlo xD


viernes, 6 de junio de 2014

Tarea

No tengo muchas novedades que contar, aparte de que todo está bien :) Así que por eso pego aquí una tareíta que me mandaron, que creo que va con el blog. Esta es la visión que tengo acerca de los medios de comunicación y en lo que me gustaría enfocarme como comunicadora, una vez me gradúe :3 (Es un comentario para el curso de radio. Lo voy a locutar, por eso está en mayúsculas. Sí, me dio flojera cambiarlo).

EL SER HUMANO SE DIFERENCIA DEL RESTO DE ESPECIES POR TENER LA CAPACIDAD DE PENSAR, Y GRACIAS A SU RACIOCINIO, DISCERNIR Y CREAR. HA SIDO GRACIAS A ESTA HABILIDAD QUE HEMOS LOGRADO CONSTRUIR UNA SOCIEDAD INDUSTRIALIZADA Y CADA VEZ MÁS MODERNA, EN LA CUAL PODEMOS APOYARNOS PARA MEJORAR NUESTRA CALIDAD DE VIDA. LA INFORMACIÓN EN LA ACTUALIDAD ESTÁ AL ALCANCE DE CASI TODAS LAS PERSONAS. LAS VÍAS DE COMUNICACIÓN NOS PERMITEN LLEGAR HOY A LUGARES INACCESIBLES EN LA SELVA O LEJANOS EN LA LUNA, Y ES BIEN SABIDO QUE GRACIAS A LOS AVANCES DE LA CIENCIA, MUCHOS ENFERMOS TIENEN MÁS PROBABILIDADES DE SANAR. PODRÍA DECIRSE QUE SOMOS MEJORES DE LO QUE ÉRAMOS EN LA EDAD DE PIEDRA, QUE HEMOS AVANZADO. INCLUSO, NUESTROS VALORES HAN EVOLUCIONADO Y, AUNQUE CON ALGO DE DIFICULTAD AÚN, ABRAZAMOS CAMBIOS SOCIALES E IDEOLÓGICOS CON MAYOR CONCIENCIA DE LO QUE ELLOS SIGNIFICAN PARA NOSOTROS: UN AVANCE DENTRO DEL ESCALAFÓN DE LA EVOLUCIÓN HUMANA.

SIN EMBARGO, EXISTE UNA PARADOJA: EL DESARROLLO TECNOLÓGICO HA TRAÍDO TAMBIÉN UN AUMENTO DE MIGRACIÓN DE GENTE DEL CAMPO A LA CIUDAD, EN BUSCA DE MEJORES OPORTUNIDADES DE CRECIMIENTO Y UNA MEJOR VIDA. Y ESTO HA CONLLEVADO AL CRECIMIENTO DESORDENADO DE LAS CIUDADES, QUE AHORA SE PUEDE APRECIAR DE MANERA EJEMPLAR EN LA CIUDAD DE LIMA. ESTE CRECIMIENTO POBLACIONAL HA GENERADO EL AUMENTO DE LA BRECHA ENTRE LAS CLASES SOCIALES -PUES SON LOS MÁS ADINERADOS LOS QUE TIENEN MEJOR ACCESO A LOS BIENES TECNOLOGICOS-, Y CON ESTA BRECHA TAMBIÉN HA CRECIDO EL RESENTIMIENTO DE UNA PARTE HACIA LA OTRA. EL SER HUMANO ES RACIONAL. ESTO LE HA PERMITIDO IMPONERSE AL RESTO DE ANIMALES… PERO NO POR ELLO DEJA DE SER UNO. Y ES ESTE COMPONENTE EMOTIVO E IMPULSIVO EL QUE ESTÁ AFLORANDO JUNTO CON LOS AVANCES TECNOLÓGICOS Y QUE ESTÁ LLEVANDO A LA RAZA HUMANA A LA DECADENCIA.

HOY EN DÍA NO ES RARO TOPARSE CON TITULARES QUE ANUNCIAN DESGRACIAS Y CRÍMENES MACABROS  CUANDO SE CAMINA POR LA CALLE, O ESCUCHAR DE ESCÁNDALOS PROPIOS DE LA NATURALEZA HUMANA, PERO QUE CADA VEZ SE HACEN MÁS COMUNES. ¿ES ESTO UNA COINCIDENCIA? ¿ES LA CONSECUENCIA NATURAL DEL DESARROLLO TECNOLÓGICO? ¿ESTÁN RELACIONADOS LOS AVANCES MATERIALES Y TECNOLÓGICOS CON ESTE FENÓMENO?

ANTES DE LOS AÓS 50’S, AL MENOS EN LIMA, LA GENTE SE HORRORIZABA AL ENTERARSE DE NIÑAS VIOLADAS, MADRES ADOLESCENTES, PADRES ASESINADOS POR SUS HIJOS. LA SOCIEDAD ESTABA MENOS ACOSTUMBRADA A ESCUCHAR NOTICIAS DE ESTE TIPO, SI BIEN SE DABAN. HOY EL EFECTO NO ES EL MISMO: LA GENTE SE HA DESENSIBILIZADO FRENTE AL TEMA. NOS PARECE HORRIBLE, PERO NORMAL. Y DE ESTO PODRÍAN TENER ALGO DE RESPONSABILIDAD LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, QUE EN SU AFÁN DE TRASPARENCIA Y FILOSOFÍAS DEL TIPO LA INFORMACIÓN ES PRIMERO, NOS HICIERON VER EL MUNDO TAL COMO ES: LLENO DE ACTOS GENERADOS POR LAS BAJAS PASIONES. CON LA ÉPOCA DEL TERRORISMO EN EL PERÚ LA SITUACIÓN SÓLO EMPEORÓ: ERA NECESARIO ESTAR INFORMADOS SOBRE QUÉ OCURRÍA Y DÓNDE, PARA TOMAR PRECAUCIONES. PERO TAMBIÉN PORQUE NOS INTERESABA SABER QUÉ OCURRÍA EXACTAMENTE. EL SER HUMANO ES UN SIMIO MUY CURIOSO, Y LOS MEDIOS SE VALEN DE ESA CURIOSIDAD PARA SEGUIR CONTÁNDONOS HISTORIAS DE TERROR. CON TAL DE SEGUIR VIGENTES, ES DECIR, VENDER, ES DECIR, GANAR DINERO, EN ESTOS DÍAS EL SER HUMANO ES CAPAZ DE LO QUE SEA. Y ESTO TIENE MÁS QUE VER CON NUESTROS VALORES QUE CON OTRA COSA.

CONSUMIMOS CHATARRA PORQUE NOS GUSTA. DE IGUAL MANERA, CONSUMIMOS VIOLENCIA PORQUE NOS GUSTA. EL MORBO, EL SEXO, EL ESCÁNDALO ATRAEN LA ATENCIÓN. UN JUEGO DE VIDEO SIN SANGRE ES ABURRIDO PARA LOS NIÑOS; UN SPOT PUBLICITARIO SIN MUJERES VOLUPTUOSAS EN BIKINI NO VENDE. MUCHOS PRODUCTOS NO INDISPENSABLES SE RELACIONAN HOY DÍA CON ACTIVIDADES COTIDIANAS COMO EL SIMPLE HECHO DE COMER. NOS HEMOS CONVERTIDO EN CONSUMIDORES ASIDUOS DE BASURA, Y POCO A POCO NOS ESTAMOS CONVIRTIENDO EN EL PRODUCTO QUE CONSUMIMOS AL APARECER EN LOS MEDIOS DANDO EJEMPLO DE NUESTRAS BAJAS PASIONES. Y MOTIVANDO A OTROS A HACER LO MISMO, DESPUÉS DE TODO, “ES NORMAL, SALE EN LA TELE Y HASTA LAS AUTORIDADES LO HACEN”. ASÍ, SE HA CREADO UN CIRCULO VICIOSO EN EL QUE SE GENERA VIOLENCIA A TRAVÉS DE LA VIOLENCIA DE LA QUE NOS ENTERAMOS, NO SÓLO DE LA QUE YA EXISTÍA POR DEFECTO, PUESTO QUE SE HA NORMALIZADO VIVIR DE ESTA MANERA.

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN TIENEN UN PODER IMPRESIONANTE EN LA MENTE DE LAS PERSONAS, PUES FUERON CREADOS PARA HACER LLEGAR LA INFORMACIÓN A LUGARES CADA VEZ MÁS LEJANOS. SIN EMBARGO, TODO PODER CONLLEVA UNA GRAN RESPONSABILIDAD, Y ACTUALMENTE SE HA SALIDO DE CONTROL. NO NOS PUSIMOS A PENSAR EN QUE A VECES, SABER DEMASIADO CORROMPE LAS MENTES MENOS ENTRENADAS. EN VEZ DE FOMENTAR LA CULTURA Y AYUDAR A QUE ESTA SOCIEDAD PERUANA CREZCA A TRAVÉS DE LA DIFUSIÓN DE CONOCIMIENTO OBJETIVO Y REAL, SE ESTÁ CREANDO UNA CORTINA DE HUMO MUY BONITA E INTERESANTE PERO QUE NOS ESTÁ LLEVANDO A LA PERDICIÓN COMO ESPECIE PUES NOS LANZA UNA Y OTRA VEZ INFORMACIÓN QUE NO NOS SIRVE PARA CRECER COMO SERES HUMANOS. NO POR NADA ES LA REPETICIÓN UN MÉTODO DE APRENDIZAJE. SE CREA ASÍ UN CÍRCULO VICIOSO DE VIOLENCIA EN EL CUAL LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN TIENEN UN PODER REGULADOR.

ESPOR ESO QUE ES DE SUMA URGENCIA REGULAR LA INFORMACIÓN QUE SE EMITE EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN. NO CON EL AFÁN DE CENSURAR, PUES EFECTIVAMENTE LA INFORMACIÓN DEBE SER LIBRE, SINO CON EL AFAN DE EDUCAR ANTES DE INFORMAR. LOS MEDIOS DEBEN COMPROMETERSE EN MEJORAR LA CALIDAD DE SUS CONTENIDOS BASÁNDOSE EN LOS HORARIOS DE EMISIÓN DE MANERA QUE LA INFORMACIÓN LLEGUE A LAS AUDIENCIAS ADECUADAS, PERO TAMBIÉN DEBE APOYARSE EN CÓDIGOS DE ÉTICA MÁS ESTRICTOS Y MEJOR ENFOCADOS QUE PERMITAN QUE LOS CONTENIDOS DE LOS PROGRAMAS DE SEÑAL ABIERTA NOS ENSEÑEN A PENSAR; QUE HAYA MENOS MORBO Y MÁS CEREBRO.

EL PODER DEL ALCANCE DE LOS MEDIOS ES LA MAYOR ARMA QUE PUEDE EXISTIR EN CONTRA DE LA IGNORANCIA: DEBE SER ESTE, ENTONCES, LA PRINCIPAL VÍA PARA EDUCAR LAS MENTES DE LA GENTE CON MENOS RECURSOS Y AYUDARLOS A GENERAR IDEAS QUE QUIZÁS A LOS QUE ESTAMOSEN POSICIONES MÁS PRIVILEGIADAS NO SE NOS OCURREN. DESPUES DE TODO, NOSOTROS NO PODEMOS VER SU REALIDAD, Y SON LOS MEDIOS LOS QUE NOS AYUDARÍAN A HACERNOS LLEGAR ESA INFORMACIÓN A NOSOTROS COMO RETROALIMENTACIÓN. LA EMISIÓN DE CULTURA NO SÓLO DEBE ESTAR ENFOCADA EN GUSTOS, A SU VEZ ESTRUCTURADOS EN HORARIOS PARA QUE EL CONSUMIDOR PUEDA ESCOGER, SINO TAMBIÉN EN NECESIDADES DE APRENDIZAJE Y CONCIENTIZACIÓN DE VALORES Y PENSAMIENTOS QUE NOS AYUDEN A MEJORAR COMO PERSONAS, DESDE LO MÁS PEQUEÑO, PARA DE A POCOS PODER ENFOCARLO EN NUESTRAS CONDUCTAS.

FINALMENTE, LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DEBEN CAMBIAR SU ENFOQUE DE INFORMACIÓN DE HECHOS A UNO EN EL QUE SE PRIORICEN LAS SOLUCIONES Y LAS SITUACIONES POSITIVAS A MODO DE EJEMPLO. EL SER HUMANO ES COMO UN SIMIO, QUE IMITA, PERO TAMBIÉN ES ANIMAL DE COSTUMBRES, Y ES LA PSICOLOGÍA LA QUE DEBE SER NUESTRA GUÍA DE PROGRAMACIÓN. SOBRETODO EN UNA ÉPOCA COMO LA ACTUAL EN LA QUE ESTAMOS TAN A OSCURAS. SÓLO DE ESTA MANERA, REGULANDO Y ENFOCÁNDONOS EN EDUCAR ANTES QUE INFORMAR, ES QUE LA SOCIEDAD PODRÁ REALMENTE SACAR PROVECHO DE LOS AVANCES TECNOLÓGICOS Y SE TOMARÁN DECISIONES MÁS SABIAS QUE BENEFICIARÁN A MÁS PERSONAS.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Quién soy

Hace unos 10 años estuve en un programa de confirmación en un colegio católico. Iba los sábados en la tarde, escuchaba las charlas o seguía las dinámicas que hacían, trataba de no resaltar mucho por pura timidez con los chicos y a la vez trataba de que alguien me hiciera caso (Aunque ya para ese entonces conocía y pensaba en el guitarrero que posteriormente se convirtió en mi primer enamorado, con el que salí menos de dos meses xD), y luego me reunía con mi grupo a conversar del tema de la sesión. Un sábado llegué y el que dirigía las dinámicas nos contó un cuento, que he buscado en internet y bueno, creo que encontré algo similar. Dice así:

"Un hombre muere y va al cielo. Cuando San Pedro lo recibe abre un gran libro encima de su escritorio y le pregunta "¿quién eres?". Él, sin pensarlo, le responde: "Soy Mengano Del Campo". San Pedro no se inmuta y replica: "No te pregunté tu nombre, te pregunté quién eres". El hombre no hace mucho caso y responde: "soy el segundo hijo de Pedro Fuentes y Flor del Águila". San Pedro le dice "No te pregunté quiénes fueron tus padres, sino quién eres tú". El hombre piensa un poco más y contesta: "Soy el esposo de la alcaldesa". Mirándolo, San Pedro le dice: "No te pregunté quién era tu mujer, sino quién eres tú". Él respira hondo, un poco nervioso, y contesta titubeando: "Soy arquitecto". San Pedro baja la cabeza y vuelve a decir: "No te pregunté a qué te dedicabas, te pregunté quién eres". El hombre, impaciente y nervioso, replica: "soy padre de tres niños". San Pedro cierra el libro y le dice: "No te pregunté si tenías hijos, te pregunté quién eres". Él, nervioso, le responde: "soy un hombre; sí, un hombre, así me hizo Dios". San Pedro lo mira fijamente y le dice: "No te pregunté tu sexo, sino quién eres". Él empieza a lagrimear ansiosamente y contesta: "heterosexual". "No pregunté por tu inclinación sexual, sino quién eres tú". El hombre llora desconsolado porque tiene miedo. Y San Pedro murmura: "Todos son iguales, se ufanan de tantas cosas y olvidan lo indispensable". Se levanta, toca su barbilla, da unas vueltas y le dice al hombre: "Por esta vez, haré una excepción contigo. Regresa y averigua quién eres, sólo es una tarea; siempre fue sólo una. Porque quiero una respuesta cuando vuelvas."

Como lo mencioné, han pasado 10 años y aún me acuerdo de ese cuento. Pasando por alto el asunto de San Pedro recibiendo a los difuntos en el cielo, me gustó porque fue el cuento más filosófico que escuché, y porque me di cuenta de que nada de lo que yo tuviera en la vida iba a definir exactamente quién soy yo. Por ahí las cosas que hiciera... Pero creo que va más allá de eso.

En estos días, con el estado de ánimo estable en el que me he manejado (No perfecto: estable. No voy a negar que tengo muchos miedos e inseguridades pero ese no es el tema de este post), con los nuevos descubrimientos que explican muchas cosas sobre mí misma y el tiempo que ha pasado, he estado tratando de responder esa pregunta. ¿Quién soy?

Por mucho tiempo yo tenía un concepto de mí y pensaba que era alguien indefinido, repulsivo, defectuoso, en fin, estaba llena de creencias, muchas de las cuales estaban equivocadas y otras sobredimensionadas; en realidad, eso era lo que yo pensaba acerca de mí y no lo que yo era/soy. Yo quería pensar que yo era eso porque me era más fácil lidiar con esa realidad que con la realidad real (xD), y me convencí de ser alguien oscuro porque para lograr mis fines de desaparecer, necesitaba creer que yo era todo eso y más. Pero a fin de cuentas, las cosas que hacía y que solitas se mostraban les daban pistas a los que estaban más cerca de mí de quién era, aunque yo no lo veía, y me trataron de hacer ver, pero yo no quise. Conforme pasó el tiempo me terminé perdiendo y me resigné a no tener definición, y simplemente hacer lo que podía sin esforzarme demasiado, porque total, no tenía ni metas ni sueños. Recién ahora estoy terminando de descubrirme y me atrevo a decir que me encuentro más agradable de lo que pensé que sería. ¿El truco? Aprender a ser objetiva, a mirar mi interior con los ojos de alguien que no soy yo, y escuchar lo que los demás tienen que decir. Ah, y perderle el miedo a no tener la razón, y el de resaltar por el simple hecho de ser diferente.

Ya lo debo haber mencionado hace varios posts, pero hoy por fin quiero hablar un poquito más a fondo del nuevo descubrimiento que he hecho en mí y que ayuda a terminar de explicar aquellas sombras que no terminaba de comprender ni aceptar. Empecé a visitar a una nueva psicóloga y un nuevo psiquiatra a raíz de mi "crisis" existencial de finales de año y con el propósito de descubrir por qué tenía cierto retraso en mi desarrollo personal-social, y ayudarme a tomar algunas decisiones sobre mi futuro (Sobretodo el profesional). Después de hacerme un extenso examen para ver mi estado cognitivo (Cuyo resultado cuantitativo en realidad es irrelevante pero explica muchísimas cosas), mi psicóloga y psiquiatra me diagnosticaron Trastorno de Déficit de atención con Hiperactividad, que por mi temperamento introvertido no se demuestra en la necesidad de moverme y hablar con otros, sino en una gran inteligencia (según ellos, superior a la normal) que se manifiesta en, vaya, no soy una freak, un vastíííííííííííííííísimo mundo interno, lleno de historias, de personajes, de situaciones, con la capacidad de ver entre líneas, de quedarme horas de horas divagando sin querer salir de mi mundo, sí, eso que se ha visto taaaaaaan a menudo en este y otros espacios. Según ellos, el nivel de inteligencia que tengo explica por qué me iba tan bien en tantas cosas y predice que tengo muy alta potencialidad para aprender lo que quiera y hacer lo que quiera... El problema es que mi incapacidad para organizarme y priorizar me trunca. Más allá de las limitaciones económicas y las pocas oportunidades que he tenido, si yo hubiera descubierto esto antes probablemente me habría cambiado de carrera hace tiempo, o encontrado un mejor trabajo, o tenido un mejor desempeño laboral, y eso a su vez me habría traído menos frustración y por lo tanto menos depresión. Habría aprendido a manejarme en la vida y tomar decisiones. Eso que yo llamaba inmadurez, flojera e incapacidad innata tenía nombre. No es que no me daba la gana de hacer cosas, es que simplemente mi organismo no podía concentrarse; no es que no me daba la gana de tomar decisiones, es que mi cabeza no daba con las soluciones; no es que fuera excesivamente torpe sin razón, o que no tuviera gracia lo que digo, o que no sirviera para algo; es que esa hiperactividad, que se basa en la impulsividad, me hace justamente tener conductas sin pensar, y a la vez ese pensamiento tan ágil hacía que mis comentarios no tuvieran sentido para otros porque, vaya, no están en mi cabeza para entender todo el contexto en el que yo veo las cosas.

Así que, si bien esto está significando un medicamento más en la lista (Hoy fue el primer día que lo tomé, no me da sueño pero me hace sentir muy rara), estoy contenta porque mis problemas tienen arreglo :) Y además, esos defectos y limitaciones que consideraba insuperables y todos esos problemas y situaciones por las que pasé, todo, todo, tienen una explicación. Este en realidad es un tema desconocido hasta el momento para mí y no tengo ganas de escribir demasiado porque no es el tema principal de este post y tendría que dar ejemplos y profundizar y terminaría siendo la cosa más aburrida (Ya de por sí leer a otro hablar bien de sí mismo lo es), pero es importante para mí comentarlo porque ha sido el punto clave para por fin tener una idea mucho más clara y acertada sobre la respuesta a esta terrible y difícil pregunta: ¿Quién soy?

Definitivamente uno va madurando y adquiriendo experiencia y conocimientos y desarrolando habilidades conforme va creciendo y viviendo, y todo esto es demostrable de forma tangible para que los demás tengan una idea de quién es uno, pero en el fondo, la esencia de cada persona siempre es la misma que cuando nacemos (Obviamente va mejorando con lo que se hace en la vida). Y todos nacemos buenos, llenos de amor, de luz y de ganas de vivir. Sino los bebés no tendrían el impulso de respirar y nutrirse para seguir vivos, y uno podría simplemente decir "corazón, deja de latir" o "cerebro, apágate" cuando queramos dejar de existir. Basta con que uno descubra esta esencia, la comprenda y la abrace para poder por fin darle respuesta a la pregunta. Es algo que no se puede explicar con palabras, sino que se tiene que sentir.

Como dice mi psiquiatra, "Yo no soy un conjunto de diagnósticos, yo soy una persona con ciertas características que se pueden clasificar y etiquetar, pero a fin de cuentas soy una persona, única, irrepetible, con una historia de vida y componentes internos que no se van a encontrar en nadie más, y por lo tanto, debo ser tratada como una persona y no como un diagnóstico". Soy mucho más que mis problemas y las cosas que me han pasado, que definitivamente me han construido, pero que no me terminan de definir. Soy mucho más que las cosas que puedo hacer, las habilidades que tengo, la potencialidad que tengo, las cosas que lograré en el futuro; soy mucho más que las emociones que tengo, los pensamientos que me inundan, las sensaciones físicas y los deseos y sueños; soy, SOMOS TODOS, un espíritu, parte del todo, dentro en un ser vivo, con un granito de arena que aportar a esta sociedad tan enferma, con muchas habilidades y potencialidades por desarrollar y con muchos sueños que cumplir para sentirme satisfecha. Queda bajo mi responsabilidad, entonces, enlistar lo que me compone y procurar tener la mejor vida que pueda tener, pero una vez integrado en mí misma el concepto de ser, pues simplemente ya no hay vuelta atrás. Va a ser imposible volver a esa oscuridad que casi me mata.

(Carajo, quería escribir algo más pero ya me olvidé qué era. TDAH strikes back!)

Yo no creo que llegue a definirme a mí misma por completo, porque para eso tendría que llegar al final de mi vida y pasar más tiempo conmigo misma; sin embargo, me voy dando cuenta de que dándole una solución a mis limitaciones me convierto en alguien más querido por mí, que enfocándome en lo que me gusta y dejándome ser me siento más feliz; que viéndome lo más objetivamente posible, aceptando mis errores y grandísimos defectos pero también mis virtudes me convierto en alguien más agradable, y a su vez eso me invita a seguir construyéndome y convirtiéndome en mi mejor versión de mí misma. Sólo así mi verdadero yo sale a la luz y se puede expresar.

Ojo, que esto no es una apología al ego y no estoy diciendo que ya lo logré, felicitacoines a mí; creo que es un camino que hay que recordar todos los días, sobretodo porque tengo la tendencia a olvidar fácilmente lo bueno y útil para seguir bien, y es algo en lo que tengo que seguir trabajando hasta que me toque estirar la pata. Con estas pequeñas palabras trato de definir lo que tengo en mente, pero creo que no voy a poder hacerlo nunca. Definitivamente es un concepto que simplemente se siente, se sabe, como cuando se tiene una corazonada de que algo va a pasar, y estoy escribiendo esto porque es algo que quería expresar y se supone que este es el lugar perfecto para hacerlo. Y como dije en el post anterior: "Si uno deja salir su luz, está dándole el ejemplo/el permiso a los demás para que también lo hagan".

Creo, entonces que en estas semanas he estado la mayor parte del tiempo contenta porque por fin he tenido mayor conciencia de quién soy yo, que al menos he entendido un poco la complejidad del asunto, y que estoy haciendo cosas por desarrollarme, terminar de descubrirme y realizarme.

Supongo, espero, sueño con que, una vez bien trabajado este aspecto, pueda encontrar a alguien que pueda ver, sentir y amar quien soy, en esencia, en lo que ya haya logrado, en lo que sea capaz de lograr y en lo que se me haga difícil para conseguirlo (Y lo tengo que aceptar, aquí está uno de mis mayores miedos: no ser amada/retribuída y quedarme sola, por lo compleja que puedo ser :/ )

Y tú, ¿ya sabes quién eres?



viernes, 7 de febrero de 2014

De cómo llegué hasta aquí y a dónde quiero llegar

Es chistoso cómo la vida nos manda lo que necesitamos justo en el momento en que lo necesitamos, si estamos abiertos a recibir lo que sea que venga. Y es gracioso cómo el cielo nos manda señales acerca de las decisiones que debemos tomar.

Siempre he confiado en que el cielo provee. Por eso quizás a veces me dejo demasiado y no actúo. Recién he aprendido que no sólo hay que atraer con el pensamiento y desear con el corazón, sino conseguir con el cuerpo. El resto lo hace la vida.

Han pasado tres semanas desde que comencé con una nueva rutina en algo casi desconocido para mí: el mundo de la publicidad y los efectos. A mí nunca me han entusiasmado demasiado los efectos visuales, y ahora hasta pienso en que diseño gráfico sería una linda carrera técnica a seguir más adelante. Mi trabajo consiste en coordinar: recibir mails, responder, ver que se realicen los pedidos de las agencias de publicidad, hacer cronogramas de realización de las películas a las que les están poniendo efectos y estar atenta a cualquier pedido que puedan hacerme. Es super variado, todos los días hay algo nuevo. Definitivamente cuando vea TV o vaya al cine y vea spots publicitarios me la voy a pasar acordándome de mi chamba y diciéndole a quien tenga cerca "Mira, ese comercial también lo hicimos". ¡Ni qué decir de las películas! Me siento hasta orgullosa de poder meter mi cuchara y opinar :) 

El dueño de la agencia es un descendiente de japoneses joven y muy buena gente que sigue mucho su intuición para la toma de decisiones (Y gracias a eso le va muy bien). Él tiene una mano derecha, la productora, que es quien ve todo lo que se hace en la empresa. Es una chica muy bonita y un par de años mayor que yo, pero super profesional y dulce a la vez. Actualmente yo trabajo con ella asistiéndola... pero quizás no por mucho tiempo. 

Mi jefe me dijo hace unos días algo que me puso muy contenta: "Yo hasta ahora estoy buscando dónde está el truco, porque todo esto contigo es muy raro: apareciste un día tocando la puerta y dejaste tu CV justo cuando estábamos buscando una coordinadora. Y hasta ahora todo va super bien contigo. Tienes mucho talento, todavía no entiendo qué hacías vendiendo softwares o lo que sea que hacías". Yo me esperaba una reprimienda o al menos varios consejos acerca de qué más hacer y qué mejorar, pero nada. Es más: me quiso disuadir de estudiar, porque "Aquí vamos a necesitarte todo el tiempo. Verás, yo me la estoy jugando contigo, por ahora tú estás asistiendo a (mi jefa) pero en un tiempo no muy largo yo quiero que tú hagas su trabajo para que ella pueda dedicarse a vender. Y yo creo que lo puedes hacer porque tienes todo el potencial y las ganas, pero me preocupa cómo haríamos si tienes clases y se cruza con alguna reunión". 

¡Qué curioso está resultando todo! Yo suelo creer bastante en mi instinto (Exceptuando en el tema romántico porque si lo que estoy soñando y percibiendo resulta ser verdad... será tema de otro post), y sabía que este año 2014 me iba a traer muchas cosas buenas... ¡Pero vivirlo es super diferente! O sea, yo ya he hecho trabajo de coordinación antes y quizás por eso no se me hace algo tan complejo... De hecho batallo un montón con las cosas técnicas que se manejan y que yo ni idea tenía, y hasta preferiría hacer trabajo en la cancha antes que coordinarlo (O sea, preferiría actuar EN los comerciales y películas, o grabarlos y editarlos yo)... Pero definitivamente creo que estoy dentro de donde me corresponde estar, y eso me alegra un montón :) ¡Y encima que venga mi chino jefe y me diga que soy talentosa...! 

Estos días, muy aparte de ese presentimiento sobre el amor del que prefiero no hablar porque eso sí me da ansiedad y de ahí no paro, me he estado sintiendo muy plena. Muy yo. Muy armada, estructurada, por fin en mi sitio. No sé cómo explicarlo. Siento como que mi vida está empezando después de todo el sufrimiento de la etapa anterior. ¡Hasta me estoy levantando más temprano en las mañanas y haciendo aunque sea 15 minutos de ejercicios, simplemente para sentirme fuerte y sana! O sea, ¿YO haciendo deporte? Ni en mi internado en Cieneguilla me motivaba tanto desayunar y hacer una serie de sentadillas. Odiaba las rutinas, mucho tiempo estuve así. Pero ahora es distinto: estoy convencida de que hacer ejercicios me hace bien, y como viene de adentro esta motivación de sentirme bien, lo hago. Y tampoco es que me mato ejercitándome: no hago repeticiones. Es simplemente para quitarme la estúpida idea de que lo que como me va a engordar, para tonificar y quitarme fofedades, y ¡para estar más linda!. Los días que no he hecho nada me he sentido un poco culpable, pero me he tratado de convencer de que no es nada malo y que por eso no me voy a echar a perder. Y aquí comienza el tema del cual no he hablado en un montóóóóón de tiempo: mi TCA.

Últimamente estoy empezando a creer que mi problema verdadero es la depresión causada por las frustraciones (A su vez causadas por un sinfín de factores externos como mi situación familiar e internos como mi déficit de atención... Tema del cual aún no hablo porque aún no tengo nada concreto y apenas lo tenga será tema de un post). Y bueno, tiene también un alto contenido conductual. La comida fue el chivo expiatorio, y mi cuerpo pagó los platos. Mi vida se vio terriblemente afectada por todo esto, pero YA NO MÁS: me complace poder decir que voy más de un año sin vomitar lo que como de forma voluntaria y con el propósito de no engordar, que no he hecho ayunos completos en más tiempo, y que me estoy haciendo responsable de forma casi constante de mi alimentación. Quizás suene a justificación, pero me siento orgullosa de casi no saltearme comidas, casi no reemplazar alimentos por otros, y comer de forma nutritiva, variada y hasta darme gustitos (En la vida me habría atrevido, por ejemplo, a comer pasta en la noche. Ahora me importa un bledo porque sé que un plato de tallarines con la salsa creada por mi hermana y su novio no va a hacer diferencia ni en mi peso ni en mi figura, ni me va a hacer mejor o peor persona. Los tallarines de mi hermana son ESPECTACULARES y yo amo la pasta). Me estoy manteniendo sana. Estoy siguiendo un régimen adecuado que me permite verme delgada pero no enferma (Simplemente estoy comiendo normal, sin excesos ni privaciones, nada del otro mundo), los ejercicios están destinados a fortalecer y tonificarme más que a adelgazarme (Por eso no hago mucho) y qué puedo decir, todos los días aparece esa vocecita que me dice que al día siguiente ya no comeré chocolates o helados y que cada día iré recortando mi ingesta hasta acostumbrarme a de nuevo vivir del aire... y todos los días la callo y me como feliz lo que me corresponde. Lo que necesito. Lo que merezco, simplemente por ser un ser humano :)

Hoy justamente encontré de casualidad la historia de una mujer que vivió con su trastorno de la alimentación por fácil 30 años. Contaba cómo empezó, qué cosas tristes le pasaron, reflexiones actuales sobre su salvación y explicaciones psicológicas de su comportamiento, en fin, todo lo que se puede leer en una autobiografía y que sirve de "inspiración"... Y ahí me detengo, porque más que hablar de lo bonito que me está yendo en el aspecto "profesional", quería hacer una reflexión acerca de este tema. 

Comparto con ella la idea de hacer de éste un mundo mejor, de contribuir con la sociedad y ayudar a jóvenes que como yo en algún momento estén desorientadas (no ahora, definitivamente) a encontrar el camino adecuado para una vida satisfactoria. Yo pensé por mucho tiempo que para ello debía exponer mi historia para que la gente supiera lo desolador que puede ser tener una enfermedad psicológica/emocional tan fuerte... Pero ahora lo veo diferente. Quise escribirle un comentario a esta chica puesto que tiene un blog (En inglés), pero, por alguna razón del destino, se borró. En él le preguntaba si tenía la certeza de que haber publicado un libro con su historia haya ayudado a estar bien a más gente de la que podría haber inspirado a estar mal. Y me explico: Cuando alguien quiere oscuridad, va a hacer lo posible por encontrarla, y la va a absorber de cualquier sitio. Lo sé porque he estado ahí. No era necesario que me dijeran números, bastaba con comentarios sutiles como "lo suficiente como para necesitar estar hospitalizada" para inspirarme a estar mal y querer, yo también, estar hospitalizada. Y sé que no soy la única que ha querido enfermarse más. Porque esta enfermedad es así: el hambre es un agujero negro que absorbe todo lo que puede para mantenerse, porque es antinatural. Imagínense, pues, el lindo material "inspiracional" que sacan las autoras de estas tristes historias.

Yo no estoy en contra de escribir sobre una. Yo misma lo hago: lo encuentro terapéutico. A veces sacar los pensamientos más corrompidos y retorcidos de una misma y hacer que otra persona lo lea es realmente purificante. El problema es que, cuando se publica, cualquiera lo puede leer. Y eso es lo peligroso: yo no quiero cargar en mi karma (Lo diré de esta manera, sí, karma) el que una pequeña o un chico utilice mi historia, mis recuerdos, mis emociones y reflexiones para recordar las suyas propias y sentirse mal, o tomar ejemplo de algunas tácticas y mentiras mías para hacerse daño. Simplemente no podría. Ya suficiente con que mi proceso esté en la nube: por eso me cambié de blog. Es bueno sentirse identificado, pero identificarse no es lo mismo que simular y mucho menos imitar. 

Seré honesta: Yo también pensé en publicar un libro con mi historia. He tenido una vida promedio, ningún drama terrible, simplemente muchas piedras en el camino. Como todo mortal. Como la de esta chica cuyo libro pude ojear; sin embargo, ¿Cuál sería la diferencia? ¿Qué aportaría? ¿Quiero ser una fuente de lástima y un mal ejemplo para algunos, quiero ser tristemente célebre o ser halagada y admirada por haber triunfado, al punto de vivir de ello y recordar todo el tiempo que yo también la pasé mal? NO. Yo quiero dejar recuerdo de que luché, de que salí victoriosa, y quiero motivar a otros a intentarlo. Pero no creo que contando pormenores de lo mal que estuve, dando entrevistas y haciendo del tema una forma de vida sea la manera. Todos sufrimos, una lágrima más sólo aumenta el morbo de la gente. Y tampoco creo que tenga que vivir de ello, porque implicaría recordar todos los días que tuve un pasado triste. Eso se convierte en un arma de doble filo. Lo pasado, pisado; mientras menos lo evoco, menos me afecta: cada vez que me meto a los chats, leo una historia o me entero de la situación de alguna amiga me siento mal, recuerdo por lo que pasé y me siento tentada a volver a estar ahí, simplemente por adicción a esa sensación. Y eso está mal. Por eso es que casi no toco el tema; para mí hay cosas más importantes de qué hablar que la comida y lo que hago con ella. Como por ejemplo, las cosas que estoy logrando, y la manera en que estoy consiguiéndolo. Eso, creo yo, es mucho más constructivo que darle vueltas a un asunto que quier dejar atrás como parte de lo que me compone pero que no me define. Yo quiero ayudar, y no tengo problema en hablar; pero primero estoy yo y mi bienestar, y si creo que me puede afectar o tentar a volver a caer, o si ven que en vez de ayudar a crear conciencia estoy creando morbo, por favor, DETÉNGANME. Hay formas y formas.

Este post es un post de autoreafirmación: Hoy, viernes 7 de febrero del 2014, me siento más yo que de costumbre. Pasé por lo que tuve que pasar para por fin ser la mejor versión de mí misma (Y sé que puedo mejorar aún mil veces más), pero no tengo que demostrárselo al mundo entero para sentir que fue real. Eso sólo reafirma el ego. Con que la gente más cercana a mí y que realmente me importa sepa cómo me siento exactamente, creo, es más que suficiente. No quiero exponer mi imagen a la opinión pública: quiero influir en quienes realmente puedan hacer un buen uso de mi experiencia. Y de lo que realmente es utilizable, además. Yo quiero ayudar pero primero estoy yo y mi bienestar, y creo que la mejor manera de ayudar a otros es con el ejemplo. Por eso es que escribo aquí y mantendré mi anonimato, porque creo que es importante saber que se puede tenerlo todo habiendo empezado de cero sin necesidad de poner una cara o nombre que sólo ayude a reconocer y alimentar banalidades. Y voy a seguir escribiendo, teniendo cuidado de no escribir miserias y convertirme en la fácil y conocida víctima de las circunstancias, no: de hecho me voy a sentir super mal y caeré, y sé que en algún momento lo reflejaré porque trato de ser transparente conmigo misma, pero JAMÁS crean que me he rendido si no lo digo explícitamente. Tengan por seguro de que me voy a levantar SIEMPRE. 

Yo me enfermé porque no conocía lo que era estar bien, y recaí porque no valoré estar bien. Pero creo que, por fin he aprendido la lección, que se que es de esas que duran para toda la vida. Ahora me toca seguir haciendo las cosas bien para yo seguir sintiéndome bien y dejarlo manifiesto para enseñar cómo lo hice a los demás, para que los que por algún juego del destino lo lean también lo hagan, y así esta sociedad tan podrida mejore. Dejar salir nuestra luz propia para que la de los demás también pueda brillar.

Ahora por fin siento que se ha ido la suciedad de adentro y que por fin mi luz puede (Y tiene mi permiso de) salir. Y junto con la mía (Como dice un poema de Marianne Williamson, "our greatest fear", con el que también me siento identificada"), le doy pase a los que me rodean a ser luz también. Porque este mundo necesita no de víctimas, sino de ganadores. Para que los demás se sientan bien no es necesario empequeñecerse, sino ser ejemplo de que también se puede ser grande.

"Nuestro mayor miedo no es ser inadecuados/incapaces. Nuestro mayor miedo es brillar sin medida". Porque nos han enseñado que está bien ser menos que el resto. Yo traté de apagarme para que los demás brillen; sólo atraje desgracias a mi vida y no aporté nada positivo a mi entorno. 

Yo quiero ser grande, toda mi vida lo quise.. pero me enfoqué mal. Ahora, y espero no estar cantando victoria demasiado pronto, tengo la convicción de que voy a hacer lo imposible por no volver nunca más a ese estado deplorable en el que estuve sumida por años y en el que hasta ahora a veces me acerco porque en fin, la vida tiene altos y bajos. Soluciones las hay, es cuestión de abrir bien los ojos. 

¿Cómo llegué hasta donde estoy? Sufriendo. Y ahora sé que valió la pena.