Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


Mostrando las entradas con la etiqueta Optimismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Optimismo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Un Año Nuevo sincero



Y bueno. Se acabó el año. Se acabó este ciclo de pruebas, se acabó la oportunidad.

Llega otra. Algo nuevo, algo desconocido.

Este año me ha ido muy bien en todo sentido. Creo, verdaderamente, que he aprendido infinidad de cosas y fortalecido otras otras, de manera que me cuesta (me da pena) que se acabe.

En mi caso, la pena se confunde con miedo. Miedo de lo que vendrá, de los retos, de lo que sea que pase. Siendo sincera, me da mucho miedo de que mi buena racha se acabe y vuelva a sufrir.

El año pasado no tenía plan y estaba tranquila, y al final, de improviso, acabé yendo al otro lado de la ciudad a pasarla con mi mejor amiga y la familia de su novio. La pasé lindo.

Este año tengo planeado ir a una fiestita no muy lejos de mi casa. Tengo que invertir y toda la nota. Pero mis amigas me acaban de avisar que van a llegar tarde, lo que significa que probablemente reciba las 12 sola. Y eso me asusta un poco. No es que la manera en que reciba el nuevo año determine cómo me va a ir... Pero me ha aguado un poco el ánimo tan bueno que tenía hace unas horas.

Supongo también que de eso se trata este reto final: de probar que efectivamente hay un chip nuevo en mi cabeza que ha ido tomando fuerza en mis actos y decisiones, y es hora de una prueba final para poder pasar al siguiente nivel (¿De qué? No lo sé). Así que, Cris, desanimarte por algo tan pequeño no vale la pena.

Así que para quitar esas nubecillas de mi soleada cabeza, tengo que soplarlas con la esperanza que me ha estado invadiendo los últimos meses.

Me he autobajado la dosis de antidepresivos porque quiero dejar de tomarlos paulatinamente y siento que voy por muy buen camino. Me ha estado pretendiendo una persona bastante mayor que yo, pero no tengo apuro porque, a pesar de que siento algún tipo de conexión, no siento que sea la persona indicada para mí. Y porque me va bien estando sola. Extraño mucho tener pareja, sobre todo en fechas como hoy, pero haciendo de lado el factor "romance", la paso muy bien. Tengo dinero y trabajo suficiente como para pasarme este verano como más me gusta: disfrutándolo. Tengo planeado que nada me impida irme a la playa y quizás, si es que se puede, al sur. Encontraré la manera de lograrlo.

Eso, eso es lo que he desarrollado en este tiempo: he recuperado la capacidad de lograr lo que me propongo. De fijarme una meta, trazar un camino hacia ella, y recorrerlo. Aún en cosas pequeñas, pero existentes.

Y es que creo que he descubierto la manera de estar enamorada de la vida. No necesito pareja, ni papá, ni demasiadas cosas. Simplemente estar plantada en el presente, con los retos de cada día: buscar qué hacer y encontrarle el sentido a las cosas. Recién, experimentándolo, entiendo lo que antes para mí era un cliché más: "No hay que encontrarle el sentido a la vida para empezar a vivirla, sino vivir para hallar el sentido". No es que se ande en la búsqueda conscientemente todo el tiempo. Es disfrutando de lo pequeño que las alegrías se van sumando y se es feliz. Como me dijeron en el internado, la felicidad no sólo está en la meta que se alcanza, sino en el camino que se recorre para llegar a ella, y pues la verdad es que lo disfruto mucho. Disfruto estando sola, estoy no sólo conforme sino feliz con las cosas que hago y con quien soy, y creo que eso es algo que no tenía ni cuando salí de Cieneguilla. Pero creo que ya había hablado de eso.

Quiero que este año 2015 sea uno bueno, y sé que eso sólo depende de mí, de la actitud que yo tenga hacia las cosas y lo que yo haga. No me pesa ya ser responsable de mi vida en estos aspectos. Por lo pronto, sé que este 2014 se quedará como uno de los mejores años que he tenido. El resto, ya se verá :) No por nada he aprendido a enfrentarme a cosas que antes no podía. Poco a poco, creo, voy a lograr dejar de pasarla mal con menos cosas :)

Deseo realmente que quienes leen esto encuentren esa luz dentro de sí para poder iluminar su camino y el de quienes les rodean. ¡Que este nuevo año esté lleno de amor, claridad y mucha felicidad para todos nosotros y que encontremos (y sepamos mantener) lo que más bien nos hace!



(A esto me refiero cuando hablo de alguien que quiero desde el fondo de mi corazón)


miércoles, 10 de diciembre de 2014

Sobre la debilidad

Y bueno. Como es Diciembre, fin de año y esas cosas, he decidido que voy a empezar con el análisis del año.

Soy de las mayores en mi trabajo. Sobre mí están las dueñas y algunos coordinadores, padres de familia; mi jefa, que casi no duerme de todo el tiempo que trabaja ahí, y una chica de mi edad que se acaba de casar. Me siguen chicos de menos de 23 años, y niñas de 15.

Creo que está de más explicar el contenido de las conversaciones.

Se han armado un par de parejitas en el elenco además de las ya existentes. Además del tema "trabajo" o "estudios", el tema "amor" es el favorito en las conversaciones grupales. Usualmente no participo porque no tengo mucho qué decir. No me gusta gastar mi voz gritando para que me escuchen en el carro, o aconsejar a chicas que, por lo que puedo ver, terminan dos veces por semana con el enamorado pero se juran amor eterno. Me gusta ser observadora (Quizás peco de pasiva, pero usualmente es mi rol), pero el otro día no pude evitar participar.

Y es que escuché, entre otros muchos comentarios, un "sí, estoy volviendo con la chica con la que había terminado hace un mes, pero se la estoy haciendo larga porque no quiero mostrar debilidad".

¿Debilidad?

Esto es lo que creo, es lo que me ha pasado a mí y lo que les dije a estos chicos: Mostrar tus emociones en ningún contexto significa debilidad. Al contrario, hay que ser valiente para dejarse al descubierto. Ser débil no es cosa de emociones o sentimientos: ser débil es la actitud de dejarse vencer.

Tener la capacidad de sentir y tener preferencia por alguna persona y lo que nos pide no es ser débil. En cambio, dejarse llevar por emociones destructivas y pisotear por alguien a quien queremos, sólo porque lo queremos, eso es ser débil. Este chico, que mencionó lo de la debilidad, estaba siendo molestado por ser un pisado, que hacía lo que ella le pedía, aún así no le gustara. "Bueno, lo hago para evitar problemas con ella, porque sino se molesta y me hace roches. Prefiero llevar la fiesta en paz".

Conozco esa postura. Conozco personas que la tienen o tuvieron. Yo misma la he tenido. Y no es agradable, no, sobre todo cuando ese "llevar la fiesta en paz" incluye dentro de un paréntesis un "a costa mía". Aquí hay dos temas, en realidad: Hasta qué punto se es capaz de soportar cosas de otra persona "por mantener la armonía", y el tema que planteé en un principio. ¿En qué momento hay que tener vergüenza de lo que sentimos, y cuándo lo que sentimos por un ex es real, simple costumbre, o necesidad de estar acompañados?

Sobre la primera cuestión:
Soy experta en mantener la fiesta en paz. De buena manera, porque así es mi carácter y porque muchas veces no me molesta ceder con tal de ver a la otra persona feliz, o esforzarme por lo mismo. De la mala manera también, permitiendo que tomen decisiones por mí y jueguen con mis emociones. No quiero pecar diciendo "yo nunca", pero puedo decir que este año he crecido en ese aspecto porque he descubierto lo que quiero, lo que no, lo que soy capaz de tolerar y perdonar y lo que otra persona debería ser capaz de hacer por mí. Y no es que pida mucho.

Ser pisado no es malo siempre y cuando uno no sólo sea feliz con ello, sino que no se trate de cosas que lo degraden a uno. Por ejemplo, está el hecho de dejar de ver a personas sólo porque la pareja no quiere. Pienso que el simple hecho de que esa situación se presente ya habla de una persona algo conflictiva, celosa/posesiva y, por ende, negativa. El amor no posee, no manda. Uno es libre, y con esa libertad regresa al lado del ser amado. Temer perder a alguien porque ve a una chica bonita (o sale de juerga con los amigos sin parejas) le quita aire a la relación y al final termina cansando.

Las chicas del show pecan de celosas. Son lindas, son talentosas, pero no se valoran, y están detrás del susodicho, lloriqueando cada dos semanas porque hizo tal o cual cosa. Ahora: hablar de relaciones es complicado porque se trata de dos mundos complejos y distintos e implica cierto grado de madurez de ambas partes y bueno, no se puede generalizar en nada; pero creo que hay un patrón, y es que "si sufres en una relación, entonces no es una buena relación". Y no necesariamente por la otra persona, sino porque uno mismo no está preparado y hay cosas en las cuales crecer. Quizás hace falta fortalecer el autoestima y la independencia para lograr apreciar la presencia de otra persona que le sume a tu vida, que apoye, que acepte (no necesariamente que comprenda) y que a pesar de todo decida estar al lado de una. Esa es una de las cosas sobre el amor que creo haber aprendido en este tiempo, porque he estado sola y , justamente, fortaleciendo mi identidad. Estar con alguien no sólo es cuestión de sentimiento, también es una decisión que conlleva ciertas actitudes de respeto, pero siempre respetando la dignidad propia. Porque antes de ser una pareja son dos individuos y hay que quererse. Sino, ¿Qué amor se le va a dar al otro?

Y esto me remonta a algo que aprendí en Cieneguilla: El amor verdadero no te hace sufrir. Quien piensa que parte de estar enamorada implica soportar infidelidades, celos enfermizos, desplantes y desconsideraciones o manipulaciones está recooooooontra mal. El amor por definición excluye todo eso, y aceptarlo evidencia la falta de afecto que uno puede tener y que busca llenar a cualquier costa; es el apego, la necesidad de la compañía de cierta persona y sólo esa persona, la que trae dolor.

Yo soy celosa, pero cero posesiva. Me puede costar dejar ir a largo plazo, pero soy consciente de cuándo hay que cortar algo porque no es adecuado. Me cansé de responsabilizar de mi crecimiento personal a terceros, pero es evidente que con varias situaciones de por medio aprendí a cortar con relaciones insanas que me quitaban energía (mental, emocional, física) y no me aportaban (mental y emocionalmente) nada de valor. ¡Punto para mí!

Por la segunda cuestión: Yo no sé si este chico realmente ama a su ex o lo que sean. Pero lo que dijo me hizo pensar en este asunto: me da pena ver cómo la gente que me rodea aún confunde el hecho de "amar a alguien" con "ser débil". Y es que eso hemos aprendido en esta sociedad machista, materialista, progresista, utilitarista y vacía: "lo que importan son los resultados, da igual cómo lo logres". Una de las enseñanzas más grandes que me dejó Cieneguilla y que es la que estoy teniendo presente últimamente (Porque es algo que a mí también me cuesta) es "disfrutar del camino", hasta que llegue a mi meta. Esa es la razón de mi buen humor: disfrutar el camino es vivir el presente, pero no sólo vivir, sino sentir. Si no se siente no se experimenta plenamente, y por ende, no se aprende. Y yo estoy viva porque quiero aprender, perfeccionarme y dejar algo bueno para los demás, sean mis hijos o mi comunidad. Por eso escribo, porque me gusta dejar huella de mi paso por aquí, y sobre todo, procurar que sea una huella positiva.

Creo que no hay que tenerle miedo a lo que sentimos y mostrarnos tal como somos. Si alguien nos quiere es porque nos conoce, y nos conoce tal como somos, sin máscaras. Cuando uno está en una relación, se supone, está con alguien con quien puede mostrarse tal como es y con la confianza de que va a aceptarlo así sus emociones sean negativas, piense distorsionado y se equivoque, pero siempre con la consigna de acompañarlo a que se corrija y mejore como persona. Esa unión espiritual es la más fuerte de todas y la que yo aspiro volver a tener.

Creo que demostrar "debilidad" por cierta persona no nos hace débiles. Nos hace auténticos con los demás, y honestos con nosotros mismos.

Creo que decir "te quiero", "me gustas", "te extraño" o "eres importante para mí" no deberían ser herramientas para elevar el autoestima de otro, sino para mostrarnos vulnerables, humanos, imperfectos, y aún así, tan dignos de respeto y amor como nuestro objeto de deseo. Debería ser una manera de validarnos a nosotros mismos, de mostrarnos respeto y amor a nuestra propia esencia y naturaleza sensible, no sólo a la existencia de otro.

Estoy en una guerra declarada en contra de las cosas de esta sociedad que creo que están mal, y esta es una de ellas (Aparte de la del acoso callejero, en palabras de mi hermana "ahora soy una piraña y le respondo a quien se meta conmigo"), y pienso batallar por este otro ideal que tengo: el de una sociedad libre de emociones calladas, que siempre terminan pudriéndose y trastornádolo todo, y lo que es peor, generando enfermedades tabúes y malos entendidos que serían fácilmente evitables siendo honestos con uno y transparentes con los demás (por eso me autodenomino Cristal).

¿Por qué me dejé convencer de que era mejor construir un muro a mi alrededor para que nadie se me acerque? ¿En qué momento empecé a tener vergüenza de lo que sentía? ¿Cuándo pensé que querer a alguien que no estaba conmigo era malo? Creo que eso, en parte, es lo que me entristeció tanto todo este tiempo: pensar que era inadecuado. Nop, sentir algo nunca va a ser inadecuado: son las acciones que deriven de esa emoción las que pueden ser inadecuadas. En cierta forma, tener tantas ganas de darle cariño a alguien y no poder hacerlo nos puede desorientar y hasta desesperar. Pero lo mejor no es transformarlo en odio o rencor, o algo mucho peor: orgullo. No. Lo mejor es, como dice mi amada Elsa: dejarlo ir. Decirlo. Dejarlo ser. Seguir amando. Guardarlo intacto en un lugar especial del alma., pero no tratar de eliminarlo. Porque simplemente no se puede. Cansa, pero cansa mucho mas luchar en contra de la corriente. Lo bueno de dejarlo ser es que el amor NUNCA puede traer de regreso rencor ;)

Y es que sentir es estar viva, y estar viva implica felicidad :)

El domingo fue el cumpleaños de Laro, y me invitó a recibirlo con él y sus amigos en un bar. No salté de alegría porque estaba en la movilidad regresando de un evento. ¿Cómo la pasé? Alucinantemente bien. Me reí mucho con la gran amiga que me acompañó, pero me hubiera encantado hablar más con él. Me daba miedo, vergüenza: conozco lo habladores que son sus amigos y no tengo ganas de complicarme con nada que me quite energía como aparentar cosas y eso. Esta situación de retomar contacto con alguien es rara para mí, así que en cada oportunidad estoy con los sentidos bien despiertos, captando información como una maquinita. Estoy un poco ávida de acontecimientos, pero a la vez no tengo nada de prisa (Sobre todo porque vivo para los shows y con las justas como y descanso). Hubo, si, un momento que para mí fue clave: yo estaba volviendo del baño y de casualidad me encontré con él en un pasillo. Ahora lo puedo decir porque ya lo analicé: me reprimí un impulso gigante de abrazarlo. Por poco me abalanzo sobre él de la felicidad. "Felizmente" me contuve, creo, porque no sé cómo lo habría interpretado. A veces hay que comportarse, por consideración con la mente de la otra persona que probablemente no entienda lo que pasa.

Y he aquí el kit de asunto: Nunca me han gustado las cosas sin nombre. Pero empiezo a comprender que hay algunas que requieren, efectivamente, cierta libertad hasta que tomen forma.

Si hay algo que he descubierto en estas semanas es que quiero mucho aún a mi ex. Mucho. No sé de qué manera, pero no puedo evitar sentir algo bonito por él. Creo que en parte es normal porque vamos, ¡es mi ex! ¡Siempre va a haber algo entre él y yo! (Creo que es en parte ese algo lo que hace que mis amigos del show estén terminando y volviendo con sus parejas cada dos por tres). Por otro lado, es algo que me sorprende, porque lo había dado por muerto (O enterrado vivo, que en aras de este asunto es lo mismo), y porque es algo en lo que simplemente no quiero pensar para no complicarme. YO NO QUERIENDO COMPLICARME. Ja.

¡Wait, no, Ja no! ¡Punto para mí!

Bueno. Eso era. No sé qué es, aún no tiene nombre. Lo único que sé es que a mí me hace bien, me trae alegría sentir esto. Fui demasiado feliz a su lado y hoy por hoy no veo la situación con la tristeza de que ya no es así, sino con la alegría de que sucedió. Probablemente él no siente lo mismo y bueno, en realidad, me da igual, porque me basta con que a mí me haga sentir bien. Por eso no se lo digo directamente y más bien permito que lo sepa cuando lea este post ;)

Y ojo, me sorprende que igual puedo querer de una manera similar a otras personas (Como Mr. Red, que está guardadito hasta que sea momento de darle forma también). El corazón no tiene que ser exclusivo de nadie. Mientras más grande, mejor. Eso nos hace fuertes. Y creo que, con todos mis errores y locuras, soy una mujer fuerte. ¡Un punto más para mí! :D

Finalmente: estoy convencida de que hay que dar el ejemplo para poder lograr cambios en esta sociedad. Por eso escribo aquí lo que pienso y siento. Y no tengo vergüenza de que lo sepan los implicados.

Así que los reto a todos ustedes a decir lo que sienten a sus seres queridos (Y no tan queridos) de una manera asertiva, sobre todo ahora que se acerca Navidad y Fin de Año y hay que cerrar capítulos o limar asperezas para empezar bien el próximo año. Se los aseguro: no se van a arrepentir. No lo hagan para conseguir una respuesta o lograr un cambio de actitud de manera inmediata o visible (Como, creo, yo lo estoy haciendo). Tampoco lo hagan para quedar bien con alguien. Háganlo por ustedes, porque no sólo ellos se van a sentir bien: ustedes mismos, aceptando y validando sus propias emociones, van a sentirse más plenos, en paz con el universo, fuertes y agradecidos. Y no por nada dicen que el agradecimiento es la emoción más bonita de todas :)

Yo, por mi parte, estoy agradecida de poder estar viva para poder sentir esta alegría y este amor hacia otras personas :)

lunes, 1 de diciembre de 2014

Todos vuelven y gracias

(No estoy con vena escritora hoy así que perdonen la simplicidad)


Estos días han sido super agitados: preparar mis trabajos finales, y a la vez el inicio de la Campaña Navideña en mi chamba (Para que se hagan una idea: Lunes y martes me la pasñe tirada en mi cama resfriada y adolorida; el miércoles grabé de 4pm hasta las 5am, el jueves me pasé toda la mañana y tarde caminando por todo Lima buscando materiales y casi no dormí en la noche, el viernes estuve haciendo trabajos y terminando detalles para el sábado; no dormí en la madrugada y me paré a las 7 para el primer show de la Campaña Navideña, luego me fui al instituto a dar dos exámenes finales y luego volé a animar un cumpleaños. Pero como bien dicen, "sarna con gusto, no pica" ;) ) Y todo esto unido a una mal ganada tendinitis en ambas muñecas. ¿Se acuerdan que el año pasado estuve con férulas en ambas manos? Bueno, por andar de payasa cargando cosas y mil horas en la computadora jugando, me volvió de nuevo el dolorcito y he estado con analgésicos, frío y férulas las dos semanas pasadas. Felizmente ya estoy mejor así que ya puedo escribir contando lo que hace días quería contar:

Hablé con Laro. 

Nos encontramos una semana después de que me habló. Para hacerla corta (porque aún tengo exámenes finales que preparar y no interesa transcribir aquí lo que me dijo), la conversación fluyó mejor de lo que yo misma me había imaginado. Yo me imaginaba que se me iba a salir el resentimiento y todo lo que había guardado todos estos meses, y que iba a venir con una actitud diferente y pidiéndome cosas... Pero nop. Para mi "pesar", esta vez yo no tenía la razón y mi imagen de él (la cual construí todo este tiempo) estaba bastante equivocada.

Hablar con él me ayudó a terminar de sanar esa herida grandota que he tenido todo este tiempo. Aclarar las cosas, conocer su perspectiva y lo que pasó por su cabeza y su corazón todo este tiempo que no he cruzado palabra con él me ha ayudado mucho a dejar ir el pasado. Cerrar el capítulo. Me siento libre y contenta de saber que está ahí, accesible, y que no me va a chotear si lo busco para simplemente saludarlo, desearle que le vaya bien, bromear o quién sabe, más adelante ir al cine con amigos mutuos :)

Sin embargo, más allá de todo lo que pueda haber pasado entre nosotros y las cosas que me pueda haber dicho (Que sólo el tiempo dirá si son verdad o no, aún me niego a creerle al 100% pero me hace bien considerar cierto lo que me dijo en un 70%), quiero rescatar uno de sus comentarios (Parafraseando): 

"Cris, siempre leo tu blog y encuentro mi nombre, y eso me hace sentir halagado; pero también me preocupa, porque veo que arrastras una lista de personas a las cuales piensas que has perdido. Y no es exactamente así. Estás amarrada a tu pasado y es obvio que no vas a poder avanzar si sigues con esa carga".

El que me diga eso, la verdad, me molestó un poco. ¿Qué miércoles hace opinando acerca de mí luego de tanto tiempo de que ni me habla y hasta me ha evitado? ¿Qué le hace creer que leyendo mi blog va a conocer por completo a la persona en la que me he convertido? Aquí no está todo lo que pienso acerca de todo lo que sucede, sólo lo que considero que debo escribir. Y hay otro punto, que es que este blog está "pintado de un color" para darle un sentido, pero mi vida tiene muchos matices y colores distintos. Yo no vivo lamentándome como antes, como parece que él (Y otras personas) piensan.

Sin embargo, y esto es lo que le agradecí, tiene razón en algo: si bien no vivo lamentándome, aún me lamento. Aún me tengo pena, aún vuelvo en este espacio mis tristezas, aún escribo sobre gente que ya no está. Es evidente que no he terminado de dejar ir muchas cosas, y ese es uno de mis más grandes defectos: el apego. El día anterior a encontrarme con él mi mamá también me habló de lo mismo: "el hecho de que haya gente que se aleja físicamente no implica que ya no existan, ni que no te hayan querido o no te sigan queriendo, ni que ya no estén contigo. Tus 'pérdidas' son momentáneas: estás ganando amigos, y eso es más importante que una pareja". 

Así que, señores, ya vislumbro una de mis resoluciones de Año Nuevo: trabajar en esa sensación de abandono tan fuerte que tengo cada vez que alguien querido se aleja. La vida no ha acabado ni acabará porque una relación termina o se convierte en algo distinto. Yo quedo enriquecida con cada persona que pasa por mi vida. Claro, el punto está en convencerme totalmente de ello.

Mi relación con Laro decayó no sólo por mi "culpa". Llegó un momento en que él no supo qué hacer conmigo, y adoptó un papel paternal que simplemente yo no quería ni necesitaba, y eso lo cansó. No fui yo, fue él mismo. Luego de que se fue y estuve con Brownie yo pude pararme solita, construir mi carácter y fortalecer mi actitud (Sobre todo teniendo en cuenta que esta vez era yo la sana y él el enfermo), y todo este año sola me ha servido para continuar conociéndome y construyendo a la verdadera Cristal. Y no creo estar terminada, me falta mucho, pero creo que he avanzado muy bien.


Es verdad que sigo teniendo pensamientos negativos que me minan y me aferro a experiencias negativas por pura costumbre, porque se me hace más fácil vivir con una razón para estar triste, porque la depresión es cómoda. Pero lo cierto es que cuando tengo la oportunidad, y en contra de lo que muchos saben, sé ser feliz. Y lo disfruto un montón :)

Es verdad que últimamente he estado bajoneada, sobre todo porque me sentía sola y aburrida, y luego Mr. Red volvió con fuerza y me contó que se queda allá, lejos... Pero la vida sigue. Y adoptando el consejo de Laro, y todo lo aprendido en este trayecto, dejando de mirar atrás y concentrándome en el presente es lo que me ha ayudado a que el día de hoy, 1ro de Diciembre, me sienta plena. Y sin necesidad de estar acompañada de nadie. Fácil es el bueno humor que tengo porque estoy más libre y empieza Diciembre, que es mi mes favorito del año, pero creo que soy una persona feliz desde hace mucho tiempo. Sólo que a veces me olvido de ello porque me enfoco en lo que me falta y en lo que está mal.

He hecho antes listas de las cosas por las que me siento afortunada, pero creo que hasta ahora no han sido tan sinceras como el día de hoy. En primer lugar, me siento agradecida con la vida por seguir estando de mi lado. Pienso (No, estoy convencida) de que, a pesar de las dificultades que siempre hay, tengo demasiada suerte y soy bendecida en muchísimos aspectos.

Nosotras, las personas con TCA, tenemos un graaaaaaaaan defecto que se llama "perfeccionismo y visión del detalle", que consiste en darle demasiada importancias a las cosas que no nos gustan. Eso, aplicado en el cuerpo, se lee como: "mis caderas miden dos cms más de lo que me gustaría, ergo estoy gorda, y mi imagen mental de mí misma es la de una pera". Fijándonos en los detalles físicos que no nos gustan es que los magnificamos de manera que se crea una imagen completamente distintas de cómo somos. Una técnica que me enseñaron fue tocar mi cuerpo y dibujarme cómo pensaba que me veía. Y eso, creo, se puede aplicar también en el aspecto interno. Tengo hartos defectos (Basta leer este blog para darse cuenta de ellos), pero no son todo de mí, ni siquiera la mayoría. Estoy contenta con ser quien soy la mayoría del tiempo, y eso no sólo es un logro sino una bendición, porque realmente creo que soy genial en muchos aspectos (Me siento orgullosa de mi CI, mi capacidad creativa y crítica, y mi inteligencia emocional). Sólo mirándome de manera objetiva puedo encontrar que soy un ser humano imperfecto, pero con la ventaja de ser consciente de ellos y trabajar por mejorar a cada segundo de mi vida. Mi problema es esa lupa enfocada en lo negativo.

Si me guío por la lista de cosas buenas, encuentro que en segundo lugar está mi familia. Será todo lo disfuncional que se quiera, pero es mi familia, y la adoro. Me estoy llevando cincuenta veces mejor con mi hermana: me he dado cuenta de que sólo era cuestión de esforzarme por escucharla más y darle más cariño. Con saludarla y despedirme de ella he logrado cambios increíbles en nuestra relación que pretendo mantener y mejorar. El problema es que soy mucho como Elsa, acostumbrada a vivir en mi cabeza y sin saber qué hacer cuando tengo alguien a mi costado que quiere ser parte de mi vida. Mi mamá es un caso aparte, está un poquito loca y tiene cosas raras, pero todos los valores que tengo y mucho de mi forma de pensar son gracias a ella. Y los imito porque considero que son cosas buenas que ella me ha enseñado porque son parte de ella. La fe en la gente, la fuerza de lucha (Y también el desorden) son heredados. Mi hermano es un poco lejano, pero por ello más querido cada vez que lo veo. Es un chico muy bueno, inteligente, juguetón y divertido. Mis perros, una fuente de cariño inagotable. Tengo muy grandes amigos, poquitos, pero fieles, que siempre se preocupan por mí, no sólo para pasar un buen rato, sino para ayudarme a crecer. Resalto a Annie chan, que está conmigo para hacer travesuras y para secarme mis lágrimas (literalmente).

Vivo en un departamento bonito, en una zona de la ciudad céntrica, que me encanta. Tengo todo a la mano: mi trabajo a 10 cuadras, el instituto a 5, tiendas y centros comerciales a minutos, y un parque grande donde mirar el mar y el cielo acompañada de mis conchudines. Trabajo en lo que me gusta, y me gusta mi trabajo; estudio una carrera que me gusta, que es lo suficientemente demandante como para ponerle empeño sin sacrificar mi salud ni mi tiempo libre, en la que me va muy bien y en lo que soy muy buena, en un lugar bien implementado y donde respetan mi integridad. 

Problemas y defectos siempre hay, en todos lados. Depende de mí fijarme en ellos o no.

La gente siempre va a estar de pasada. Con la única persona con la que tengo que estar en paz es conmigo misma. 

Y me esfuerzo en mirar lo pequeño, lo positivo. Ese es mi verdadero yo, el que se alegra por un día de sol y un pajarito cantando en mi ventana y no se amarga por cualquier cosa. La que no necesita de alguien más para que apruebe sus actos y la haga sentir especial y querida. 

Me da pena, sí, y me cuesta el cambio de tener a alguien versus que esa persona se vaya. Pero queda conmigo el resto de cosas que he enumerado.

Gracias, Laro, por recordarme que aún tengo cosas en las que trabajar. Por hacerme notar que de nuevo he estado cayendo en la autoconmiseración y autoindulgencia, y que puedo cambiar eso. Gracias por enseñarme que, de verdad, la gente se puede alejar un rato, pero nada es eterno. Ni las relaciones, ni los finales. Gracias por preocuparte por mí y por ser sincero en tus consejos, esas son las críticas que realmente valoro. Yo también te guardo mucho cariño,y aunque no se muy bien quién eres el día de hoy, si veo que estás flaqueando en algo, te lo diré.

Por mi parte voy a seguir trabajando por no bajar la guardia hasta controlar mi detallismo, y concentrarme en las cosas positivas y estables de mi vida. Dejar ir a mis afectos es parte de crecer, y es necesario para poder dejar venir cosas mejores.

Además, y aquí cito un cliché que creo que se aplica: "Déjalo ir. Si de verdad es para tí, regresará".

;)






lunes, 3 de noviembre de 2014

Saliendo del valle


Nada, sólo paso para comentar que estoy mejor :)

Mejor en el sentido "Más animada", "Comiendo un poco más", "Dejando de perder el tiempo con juegos de video y haciendo más cosas por mi vida". En fin, viviendo.

Me hizo bien el mensaje del post anterior, porque me ha ayudado a ver hacia adentro y ver mas objetivamente hacia afuera.

En gran parte es gracias a mi pequeño cambio de actitud, que espero mantener.

Estos (pocos) días he estado creyendo más en la importancia de cuidarme y teniendo más fe en mi futuro, y haciendo cosas por construir uno bueno. Estoy empezando por seguir viendo a mis amigos, tanto nuevos como antiguos. Mi zona de confort es tirarme en mi cama y jugar Bubble Witch saga (Y el resto de jueguitos) en facebook, y me ha estado costando pero estoy saliendo. Sheldon me ha presentado gente y asi él tenga otros planes, voy a reuniones. Ahora que ha sido Halloween tuve varios shows y salí a la calle disfrazada de Elsa (A comprar mi almuerzo en Mc Donald's y a pasear por un parque bastante transitado de mi zona), y en la noche fui a una fiesta de disfraces hasta tarde. Moría de sueño, pero cambiar de actividades vale la pena el esfuerzo. ¡Hasta he salido a comer! Yo, que no gasto dinero en alimentarme decentemente porque "es caro, prefiero comprarme frutas secas y chocolates y sobrevivir con eso mientras no estoy en mi casa", decidí aceptar una invitación de un viejo amigo para ir a su cumpleaños, a cenar en grupo, ¡y gasté más de 50 soles sólo en mí! ¿Y saben qué? ¡Lo valió! No sólo comí rico sino que la pasé muy bien :) Eso también me ha motivado a hacer mejor mis trabajos, y pensar menos paranóicamente. ¿Pretendientes? Quiero mantenerme en la actitud de estos días: No me interesa, y así sufro menos. Llegará en el momento que tena que llegar, ahora es momento de preocuparme de otras cosas, y esto lo he comprendido (POR FIN) gracias al mensajito de Mr. Red :) )Es extraño, pero así me está pasando. Tengo que abrazar mi proceso de crecimiento en vez de huir de él). Estoy más presente en el presente, aquí y ahora, no tanto en mi rinconcito gris. Aprovechando y disfrutando un poquito más.


Bueno, básicamente eso. Mi mamá está un poco detrás de mí para que coma así que no me puedo escapar tan fácil, y bueno, estoy tratando de comer mejor. Y he decidido volver al yoga: Muy aparte de la persona con la que puedo relacionarlo, cuando hacía yoga me sentía bien. Puedo cambiar de pensamiento, y necesito hacer yoga. Siento que mi cuerpo y mi alma me lo están pidiendo a gritos, y ahora sí me siento motivada para retomarlo. Motivada y además con tiempo y dinero.

Ayer me peleé con mi hermana, pero no quiero pensar en las cosas feas que me puede haber dicho o en los muchos defectos que yo tengo que mejorar para ser una persona agradable (Para ella, vivir conmigo es un martirio y me lo ha dicho). Quiero mejorar, pero por mí, para sentirme bien. No sé, además, qué tan cierto sea. Para otras personas ha sido lindo compartir espacios conmigo. Quiero pensar que es cosa de subjetividad.

Eso, y que hay que automotivarse. No soy perfecta, por más que quiera no lo seré, peor puedo re-aprender a sentirme a gusto conmigo misma y dejar de autoagredirme. Sé que tengo cosas buenas, pero tener buena autoestima no significa ni alardear de lo bueno ni lamentarme de lo malo. Significa utilizar las muchas herramientas que sé que tengo para vivir, y vivir bien.


Me da un poco de pena admitirlo, pero soy de las personas que no pueden vivir con mucho estrés por una cuestión de salud. Y eso significa que no debo hacer tantas cosas a la vez, que no soy súper heroína ni capaz como otras personas a las que admiro, y aunque tengo la creencia de que eso significa ser débil y defectuosa, me siento mejor haciendo menos dinero pero disfrutando más. Por eso necesito volver al yoga. Mi espíritu necesita a alimentarse de paz de nuevo.

Finalmente, ¡un poquito de motivación reciente! :)

(Gracias por leerme ;) )




martes, 28 de octubre de 2014

Nido mental rojo

Advertencia: Estás entrando en mi mente. Probablemente no entiendas mucho de lo que digo porque este es un vertedero para desahogarme. Si te gusta saber de líos mentales ajenos o crees que te pueda ayudar a ti ver cómo otra persona desenreda sus marañas, bienvenido.

*********

Ayer sucedió algo que no me esperaba para nada.

Estaba modorreada, en ese estado en el que se está aún decidiendo si despertar o no, viendo las notificaciones de facebook que pudieran haber llegado en la madrugada, costumbre que tengo desde hace tiempo para saber si alguien me habla o sucedió algo importante pero sin mucha esperanza de encontrar algo digno de mención o que pudiera cambiar mi día...

Y, como para cambiar el curso de las cosas, encontré un mensaje de alguien inesperado. 

Era simplemente un saludo bastante correcto, simple y directo. No supe qué hacer, y luego de cranearla un poco y reprimir mi impulso de responder apenas visto el mensaje, lo respondí de la misma manera: cordial, correcto, con una cara feliz al final. 

Puede que no haya sido EL mensaje de la vida, pero a mí me movió el mundo.

No se trata de LA persona de la vida, pero a mí me movió el mundo.

Por lo que significó para mí, por el aprendizaje que estoy teniendo gracias a su paso por mi vida, y por lo que gracias a ese mensaje descubrí que me pasaba.

*********

He estado perdida este mes y medio, sin ánimos de escribir, porque la verdad es que no ha pasado nada demasiado interesante. Despertar, estudiar, trabajar, jugar en la computadora. Fantasear, desear que alguien llegue para hacer mi vida más interesante y tener oportunidad de pasear, disfrutar, viajar. Buscando maneras de socializar. Sí, he puesto mi granito de arena por salir de mi ensimismamiento.

Me asaltaron a finales de Setiembre cerca de mi casa, por lo que tuve que invertir en documentación, y me han prestado un celular por mientras que sólo conecta a facebook (De manera precaria. No tengo whatsapp, ni internet, pero el facebook me salva y con eso puedo sobrevivir hasta que ahorre lo suficiente como para comprarme un aparato nuevo). 

Renuncié al restaurante y ahora sólo estoy en lo de los shows infantiles, que me consumen tiempo porque mi chamba ahí se basa en crear. Crear secuencias para los shows, crear pelucas y disfraces para los personajes. Me he creado mi propio vestuario de Elsa, de Frozen, junto con una amiga que lo cosió, y como ejercicio de paciencia he llenado el corsé de lentejuelas cosiéndolas una por una, y pegando escarcha en la capa con pincel y pegamento especial, con forma de copos de nieve, también uno por uno. Lo cuento porque me siento orgullosa de mi trabajo, ha quedado lindo :) Ha sido una manera de ocupar mi mente en cosas constructivas en vez de rumiar penas. Además, ahora que no estoy en el restaurante estoy mucho más relajada, puedo dormir más y hacer las cosas que me gustan y tener tiempo de hacer trabajos (Que igual hago a última hora, pero bueno, eso es ya más mi tendencia a la procrastinación). 

Con el chico este nunca se concretó nada. Salir del restaurante implicó tener una oportunidad menos para vernos, por lo cual se fue bastante estrés, porque todos los días que tenía turno estaba a la expectativa de que se apareciera. Me cansé de perseguirlo (Me daba remordimiento cada vez que le hablaba), y más luego de que me plantó. Sí, me plantó. Aclaré las cosas con él luego, y simplemente no quedó en nada. Y me cansé: soy insistente pero no me gusta caer pesada, así que estoy en el proceso de aceptar que simplemente no quiere nada conmigo. No me extraña, por lo que no debería entristecerme, pues debería estar acostumbrada al rechazo (Como dije en un post anterior), pero bueno, soy humana, y siento. En su defecto, estoy viendo más seguido a "Sheldon", de quien me he hecho muy amiga, y me pasa la voz a sus planes locos los fines de semana. Me hace bien conocer gente, socializar y hacer cosas que hace tiempo no hago porque tontamente dependo de un novio para hacerlas. Me da gusto estar construyendo amistades y vida social muy aparte de la persona con la que pueda estar, porque eso me da identidad y me llena :) Lo curioso del asunto es que en parte salgo con Sheldon porque él y este chico tienen amigos en común, el sábado pasado esperaba encontrármelo... Pero al parecer tiene un radar para evitarme xD. Así que NEEEXT.

Todo está siguiendo su curso, todo es monótono. Poco a poco me estoy construyendo luego de hacerme casi convertido en polvo después de mis relaciones. Es bueno saber quién soy. A pesar de las circunstancias. 

Pero hay un tema que no me deja del todo tranquila, y es esa insatisfacción, esa sensación de que me falta algo, de que mi vida no está completa. Y que, de una u otra manera, repercute en mi estado de animo y mi alimentación.

Sí, para variar, mi chivo expiatorio.

A veces pienso mi anorexia siempre será sintomática. Luego me acuerdo de que hubo un tiempo en que me costaba menos comer y me pregunto qué había de diferente entonces. Reconozco que estoy dejando que se instale el hábito, que poco hago por cambiarlo porque es cómodo y me da miedo cambiar y sentirme mal (Quienes padecen TCA saben que cuando no hay costumbre, tener comida en el estómago puede ser muy estresante). Casi a diario sueño cosas relacionadas con el internamiento en Cieneguilla, o que vomito. Hoy soñé que por fin me pesaba y salían 35 kilos, que no se notaban porque sí comía y no vomitaba como en el 2009. No tengo idea de cuánto peso, no tengo manera de saberlo tampoco, pero la ropa de nuevo me está sobrando y no me molesto en hacer algo al respecto.

¿Por qué? ¿Por qué las ganas de autoagredirme, si sé que tanto eso como la tristeza no me llevan a nada? ¿Es porque creo que es parte de mi identidad batallar a diario con lo que como? ¿Es porque simplemente es mi manera de ser y tengo que aceptar que el resto de mi vida pasaré por épocas así, pero que sólo será eso, épocas, y que pronto encontraré la motivación interna para no hacerme tanto daño? ¿Es mi vegetarianismo últimamente adquirido una manera más de esquivar la hora del almuerzo o lo hago por convicción? Todas estas preguntas me las hago casi a diario, temiendo haberme vuelto a convertir en ese monstruo que alejó a Laro y que casi me mata. No quiero dar pena, no quiero ser negativa, no quiero estancarme ahí de nuevo... ¡Pero se me hace tan natural...!

Entonces, volviendo a hacer comparaciones, noto que hay algo que me motivaba a comer: el hecho de que me inviten. El comer en casa de mi pareja, que me digan que no soy deseable, que me obliguen a gustarme como me veo. Claro, "si tuviera enamorado comería mejor", es la excusa del mes. "Al menos sentiría que significo algo para alguien, no estaría tan sola". 

Y es que, exceptuando mis perros (Los cuales compiten entre ellos por el que gana más caricias de mi parte), el único momento en el que me siento importante para alguien es en los shows, en los que los niños me abrazan... nombrando a un ser que represento, pero que no soy yo. Este tipo de situaciones me hace preguntarme: ¿Habrá alguien que, algún día, me quiera por quien soy, tal cual, así esté raquítica (Seamos honestos, es más probable que pase eso a que tenga sobrepeso), así no llegue a tener estudios, ni trabajo, que por alguna razón tenga un hijo encima, simplemente por el hecho de ser yo, mi esencia, yo?

Quiero creer que es posible. Me aferro a esa idea para poder encontrar motivación. Con motivación hago las cosas, haciendo las cosas me siento bien conmigo misma, y sintiéndome bien conmigo misma alimento mi alma y obtengo fuerzas y razones para quererme más. Las dudas siempre están, siempre. No tener crisis existenciales sería como no pensar para mí. 

Sí, ando confundida respecto a lo que siento por mí. Estoy en una fase rara tanto interior como socialmente. Construí un muro luego de Mr. Red para que nadie se me acercara, pero me olvidé de que "nadie es una isla" y que, realmente, no soy feliz aislándome. Estoy trabajando por rehacer mis vida social y volverme más amigable sin dejar de ser yo misma (Y me da mucha pena convertirme en un ogro cuando tengo que hacer trabajos de grupo porque "si no dirijo yo, nadie más lo hace"). Probablemente las cosas pasan como pasan porque simplemente no estoy preparada para entablar una relación con alguien, que es lo que yo pienso que necesito. Primero tengo que ser yo y realizarme, y estar consciente de ello, experimentarlo, no sólo decirlo. Eso es algo que choca con mi deseo de no estar sola, pero es necesario. Eso es algo que me mostró Mr. Red. 

El mismo que, descubrí un día, me había bloqueado. Para luego mandarme un saludo.

Entenderán mi confusión: Wait, ¿No lo había espantado? Con todo lo que le dije, desde el fondo de mi corazón y tratando de ser razonable, ¿No era que había salido corriendo pensando que soy una indeseable, loca, necesitada, dependiente y demás adjetivos que harían que un hombre decida no tener nada con una chica? ¿No me había demostrado que no quería saber nada de mí? Entonces, ¿Por qué me ha escrito? ¿Ahora que hago? ¿Le respondo bien? ¿Le respondo mal?

Como verán, soy muy torpe en mis relaciones.

Antes de contestarle con un "Igualmente, Mr. Red :) ", me puse a pensar si realmente quería decirle algo. Pensaba que todo estaba zanjado, su silencio era más que claro. ¿Estaba molesto él conmigo? ¿Estaba molesta yo con él?

He ahí el asunto.

He construído un muro, no para que no me hagan daño, sino para yo no hacerme más daño en mis relaciones. El común denominador ha sido que yo siento/pienso que he metido la pata porque las cosas no han funcionado, y como reprimenda me he aislado y empezado a dejar de comer. No estoy molesta ni con Mr. Red, ni con Laro, ni Brownie, ni el chico indeciso, no: Estoy molesta conmigo misma. Por eso es que no termino de zanjar ninguno de estos asuntos, porque no es con ellos, es conmigo. Por eso es que soy incapaz de atraer gente a mí, porque yo misma me repelo. Porque considero que fui tonta al entregar mi corazón, porque considero que como no me correspondieron, no soy querible, porque aún creo los mensajes de mis ex parejas que me decían que era defectuosa y que nadie me va a querer si no cambio. He estado tratando de cambiar por otros, no por mí. Me he enfocado mal. No he podido entender bien el significado de las cosas que estaban pasando, de nuevo mi percepción me jugó una mala pasada. 

Lo cierto es que no he confirmado si lo que creo acerca de las razones de Mr. Red para "terminar" conmigo es cierto: para mí es más fácil pensar que jugó conmigo y que una vez conseguido lo que quería, se dio cuenta de que soy una chica seria y usó de excusa su viaje para alejarse. Es más fácil pensar eso porque es lo que me han enseñado. Contradictoriamente es fácil también creer que es un buen ser humano y que sus razones han sido más espirituales que otra cosa, lo cual me termina confundiendo. Sea cual sea la razón, el hecho de que me haya saludado me hace pensar mucho, porque implica que ha pensado en mí. Lo cual me hace un mínimo de importante. Yo, que no soy importante para nadie, importante para alguien que es importante para mí. Eso me reconforta.

Así que gracias por pensar en mí, por acordarte de mi existencia, por hacerme reflexionar y observar bien, porque eso me permite desentrañar este lío interno y crecer, que es lo que a fin de cuentas busco: crecer y ser feliz. No andar por la vida de paso, simplemente existiendo, sino encontrarme un significado. Saber que puedo calar en otros me ayuda a darme valor, porque valoro eso.

Yo no sé que pase por su mente. Es un tema escabroso para mí, porque probablemente me costaría creerle si me dice que lo hizo por su viaje más que porque no me quisiera. Pero saber que al menos no me odia me ayuda a limpiar las asperezas que pueda tener con él... Y conmigo misma, gracias a lo que pasó con él. 

Yo había decidido dejar el tema atrás y seguir con mi vida, pero es bien difícil si el círculo no se ha cerrado. Dejar ir no significa olvidar, sino soltar, y yo estaba tratando de enterrarlo para no pensar en cosas que me duelen. Lo mismo digo del "indeciso". Enterrar no implica que algo ha muerto. Menos en mí, que, sabemos, hago lazos sentimentales fuertes con cualquiera que me preste atención porque así estoy de hambrienta de cariño. Lo que siento por Mr. Red no ha muerto porque yo lo decidí así, y por eso me he estado sintiendo mal. No puedo comenzar algo nuevo si no he dejado ir del todo algo del pasado, y no puedo dejar ir del todo algo del pasado si las cosas no están claras. Me paso con Laro, me pasa con este tipo. En el primer caso el tiempo ha hecho su efecto porque me he visto obligada a matarlo, y por las cosas que me he enterado gracias a Sheldon me he decepcionado mucho de él y se que no es el mismo que hace dos años; en el caso de Mr. Red, el que me haya escrito simplemente a saludarme y desearme que ande bien, en cambio, implica buenas intenciones. Y eso me salva, porque yo no quiero estar molesta con él (ni conmigo), porque creo firmemente en que tenemos una conexión especial que no debería ensuciarse (Que no quiero etiquetar con nombres como "amor" o "amistad" porque se convierte en algo limitado), y porque me da esperanzas de que, en algún momento, las cosas con él estarán bien.

Espero no estarme equivocando y malinterpretando para mi beneficio lo que está pasando. 

Es que simplemente me enferma no estar en buenos términos con todo el mundo. Más que por el karma, es por tranquilidad mental. 

Y en lo que a mí respecta, tengo más claro qué es lo que tengo que trabajar conmigo misma. No sólo es buscar cosas de mí que me gusten, porque eso lo tengo identificado. Se trata de un problema que no tenía antes, que se basa en mis relaciones (Porque antes no había tenido ninguna, vivía ensimismada). La problemática es distinta porque yo soy distinta. Antes me sentía desagradable porque mi papá no me quería y las chicas de mi colegio no me hacían mucho caso. Aprendí a tener amigos y a no depender de mi papá. Ahora me siento desagradable porque no consigo interesarle a quien me interesa (Y esto va desde hace años, no es reciente), y eso ya es otro campo en el que tengo que trabajar conmigo misma.

Además, el otro día que luego de meses hablé con mi mamá profundamente, me hizo bien saber que ella reconoce y que me recuerde que estoy en una parte de mi proceso de evolución en la que tenía que pasar por oscuridad para construirme a mí misma (Oooootra vez), que siempre hay alguien arriba que vela por mí, y que estoy aprendiendo.

Me siento agradecida por tener la oportunidad de encontrar una respuesta. Me da esperanza en que puedo volver a estar bien :)

martes, 22 de abril de 2014

Cuando me amé de verdad, por Charles Chaplin + Epifanía

chaplinCuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre: Autoestima.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es Autenticidad.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama Madurez.

Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es Respeto.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama Amor hacia uno mismo.

Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé que eso es Simplicidad.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí la Humildad.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama Plenitud.

Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es… ¡saber vivir!

No debemos tener miedo de cuestionarnos… Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas.


Charles Chaplin.




¿Buscas una solución, una respuesta? Busca en tu interior. Te sientes perdid@, desorientad@ dentro de un torbellino de sucesos, ideas y personas, y no te das el tiempo de estar sol@ contigo mism@ y de ser honest@ en lo que sientes. Deja de pensar con tu cabeza y piensa con tu intuición, con tu corazón. Pregúntale que es lo que quieren. Deja de lado los juicios y críticas. Es hora de que despiertes, es hora de que te alejes de ese aletargamiento. Es hora de que te encuentres contigo mism@. Es hora de ser tú. Es hora de recordarte, de tener el valor y la humildad para ser honest@. Sólo así vas a poder dejar de sentirte como te sientes.


Si es que es verdad que las cosas llegan en el momento en que tienen que llegar, y que todo pasa por algo, quiere decir que los mensajes que he estado recibiendo son enviados en este momento por una razón, y que quienes leen esto lo hacen porque es momento de que reciban este mensaje. A veces ni yo misma me entiendo. A veces me pongo así, receptiva, rara. He aprendido que lo mejor es dejarlo ser, dejarlo fluir, sin juzgar. Sin pensar. Simplemente es. Así es mi naturaleza. Y tengo fe en que si este mensaje le llegará a quien le tenga que llegar, porque algún bien le debe hacer.

Hoy me siento limpia, ligera, libre. Y no tiene nada que ver con la comida ;)

Síp, es verdad: el perdón nos acerca al amor. Y el amor nos salva :)



miércoles, 5 de marzo de 2014

Quién soy

Hace unos 10 años estuve en un programa de confirmación en un colegio católico. Iba los sábados en la tarde, escuchaba las charlas o seguía las dinámicas que hacían, trataba de no resaltar mucho por pura timidez con los chicos y a la vez trataba de que alguien me hiciera caso (Aunque ya para ese entonces conocía y pensaba en el guitarrero que posteriormente se convirtió en mi primer enamorado, con el que salí menos de dos meses xD), y luego me reunía con mi grupo a conversar del tema de la sesión. Un sábado llegué y el que dirigía las dinámicas nos contó un cuento, que he buscado en internet y bueno, creo que encontré algo similar. Dice así:

"Un hombre muere y va al cielo. Cuando San Pedro lo recibe abre un gran libro encima de su escritorio y le pregunta "¿quién eres?". Él, sin pensarlo, le responde: "Soy Mengano Del Campo". San Pedro no se inmuta y replica: "No te pregunté tu nombre, te pregunté quién eres". El hombre no hace mucho caso y responde: "soy el segundo hijo de Pedro Fuentes y Flor del Águila". San Pedro le dice "No te pregunté quiénes fueron tus padres, sino quién eres tú". El hombre piensa un poco más y contesta: "Soy el esposo de la alcaldesa". Mirándolo, San Pedro le dice: "No te pregunté quién era tu mujer, sino quién eres tú". Él respira hondo, un poco nervioso, y contesta titubeando: "Soy arquitecto". San Pedro baja la cabeza y vuelve a decir: "No te pregunté a qué te dedicabas, te pregunté quién eres". El hombre, impaciente y nervioso, replica: "soy padre de tres niños". San Pedro cierra el libro y le dice: "No te pregunté si tenías hijos, te pregunté quién eres". Él, nervioso, le responde: "soy un hombre; sí, un hombre, así me hizo Dios". San Pedro lo mira fijamente y le dice: "No te pregunté tu sexo, sino quién eres". Él empieza a lagrimear ansiosamente y contesta: "heterosexual". "No pregunté por tu inclinación sexual, sino quién eres tú". El hombre llora desconsolado porque tiene miedo. Y San Pedro murmura: "Todos son iguales, se ufanan de tantas cosas y olvidan lo indispensable". Se levanta, toca su barbilla, da unas vueltas y le dice al hombre: "Por esta vez, haré una excepción contigo. Regresa y averigua quién eres, sólo es una tarea; siempre fue sólo una. Porque quiero una respuesta cuando vuelvas."

Como lo mencioné, han pasado 10 años y aún me acuerdo de ese cuento. Pasando por alto el asunto de San Pedro recibiendo a los difuntos en el cielo, me gustó porque fue el cuento más filosófico que escuché, y porque me di cuenta de que nada de lo que yo tuviera en la vida iba a definir exactamente quién soy yo. Por ahí las cosas que hiciera... Pero creo que va más allá de eso.

En estos días, con el estado de ánimo estable en el que me he manejado (No perfecto: estable. No voy a negar que tengo muchos miedos e inseguridades pero ese no es el tema de este post), con los nuevos descubrimientos que explican muchas cosas sobre mí misma y el tiempo que ha pasado, he estado tratando de responder esa pregunta. ¿Quién soy?

Por mucho tiempo yo tenía un concepto de mí y pensaba que era alguien indefinido, repulsivo, defectuoso, en fin, estaba llena de creencias, muchas de las cuales estaban equivocadas y otras sobredimensionadas; en realidad, eso era lo que yo pensaba acerca de mí y no lo que yo era/soy. Yo quería pensar que yo era eso porque me era más fácil lidiar con esa realidad que con la realidad real (xD), y me convencí de ser alguien oscuro porque para lograr mis fines de desaparecer, necesitaba creer que yo era todo eso y más. Pero a fin de cuentas, las cosas que hacía y que solitas se mostraban les daban pistas a los que estaban más cerca de mí de quién era, aunque yo no lo veía, y me trataron de hacer ver, pero yo no quise. Conforme pasó el tiempo me terminé perdiendo y me resigné a no tener definición, y simplemente hacer lo que podía sin esforzarme demasiado, porque total, no tenía ni metas ni sueños. Recién ahora estoy terminando de descubrirme y me atrevo a decir que me encuentro más agradable de lo que pensé que sería. ¿El truco? Aprender a ser objetiva, a mirar mi interior con los ojos de alguien que no soy yo, y escuchar lo que los demás tienen que decir. Ah, y perderle el miedo a no tener la razón, y el de resaltar por el simple hecho de ser diferente.

Ya lo debo haber mencionado hace varios posts, pero hoy por fin quiero hablar un poquito más a fondo del nuevo descubrimiento que he hecho en mí y que ayuda a terminar de explicar aquellas sombras que no terminaba de comprender ni aceptar. Empecé a visitar a una nueva psicóloga y un nuevo psiquiatra a raíz de mi "crisis" existencial de finales de año y con el propósito de descubrir por qué tenía cierto retraso en mi desarrollo personal-social, y ayudarme a tomar algunas decisiones sobre mi futuro (Sobretodo el profesional). Después de hacerme un extenso examen para ver mi estado cognitivo (Cuyo resultado cuantitativo en realidad es irrelevante pero explica muchísimas cosas), mi psicóloga y psiquiatra me diagnosticaron Trastorno de Déficit de atención con Hiperactividad, que por mi temperamento introvertido no se demuestra en la necesidad de moverme y hablar con otros, sino en una gran inteligencia (según ellos, superior a la normal) que se manifiesta en, vaya, no soy una freak, un vastíííííííííííííííísimo mundo interno, lleno de historias, de personajes, de situaciones, con la capacidad de ver entre líneas, de quedarme horas de horas divagando sin querer salir de mi mundo, sí, eso que se ha visto taaaaaaan a menudo en este y otros espacios. Según ellos, el nivel de inteligencia que tengo explica por qué me iba tan bien en tantas cosas y predice que tengo muy alta potencialidad para aprender lo que quiera y hacer lo que quiera... El problema es que mi incapacidad para organizarme y priorizar me trunca. Más allá de las limitaciones económicas y las pocas oportunidades que he tenido, si yo hubiera descubierto esto antes probablemente me habría cambiado de carrera hace tiempo, o encontrado un mejor trabajo, o tenido un mejor desempeño laboral, y eso a su vez me habría traído menos frustración y por lo tanto menos depresión. Habría aprendido a manejarme en la vida y tomar decisiones. Eso que yo llamaba inmadurez, flojera e incapacidad innata tenía nombre. No es que no me daba la gana de hacer cosas, es que simplemente mi organismo no podía concentrarse; no es que no me daba la gana de tomar decisiones, es que mi cabeza no daba con las soluciones; no es que fuera excesivamente torpe sin razón, o que no tuviera gracia lo que digo, o que no sirviera para algo; es que esa hiperactividad, que se basa en la impulsividad, me hace justamente tener conductas sin pensar, y a la vez ese pensamiento tan ágil hacía que mis comentarios no tuvieran sentido para otros porque, vaya, no están en mi cabeza para entender todo el contexto en el que yo veo las cosas.

Así que, si bien esto está significando un medicamento más en la lista (Hoy fue el primer día que lo tomé, no me da sueño pero me hace sentir muy rara), estoy contenta porque mis problemas tienen arreglo :) Y además, esos defectos y limitaciones que consideraba insuperables y todos esos problemas y situaciones por las que pasé, todo, todo, tienen una explicación. Este en realidad es un tema desconocido hasta el momento para mí y no tengo ganas de escribir demasiado porque no es el tema principal de este post y tendría que dar ejemplos y profundizar y terminaría siendo la cosa más aburrida (Ya de por sí leer a otro hablar bien de sí mismo lo es), pero es importante para mí comentarlo porque ha sido el punto clave para por fin tener una idea mucho más clara y acertada sobre la respuesta a esta terrible y difícil pregunta: ¿Quién soy?

Definitivamente uno va madurando y adquiriendo experiencia y conocimientos y desarrolando habilidades conforme va creciendo y viviendo, y todo esto es demostrable de forma tangible para que los demás tengan una idea de quién es uno, pero en el fondo, la esencia de cada persona siempre es la misma que cuando nacemos (Obviamente va mejorando con lo que se hace en la vida). Y todos nacemos buenos, llenos de amor, de luz y de ganas de vivir. Sino los bebés no tendrían el impulso de respirar y nutrirse para seguir vivos, y uno podría simplemente decir "corazón, deja de latir" o "cerebro, apágate" cuando queramos dejar de existir. Basta con que uno descubra esta esencia, la comprenda y la abrace para poder por fin darle respuesta a la pregunta. Es algo que no se puede explicar con palabras, sino que se tiene que sentir.

Como dice mi psiquiatra, "Yo no soy un conjunto de diagnósticos, yo soy una persona con ciertas características que se pueden clasificar y etiquetar, pero a fin de cuentas soy una persona, única, irrepetible, con una historia de vida y componentes internos que no se van a encontrar en nadie más, y por lo tanto, debo ser tratada como una persona y no como un diagnóstico". Soy mucho más que mis problemas y las cosas que me han pasado, que definitivamente me han construido, pero que no me terminan de definir. Soy mucho más que las cosas que puedo hacer, las habilidades que tengo, la potencialidad que tengo, las cosas que lograré en el futuro; soy mucho más que las emociones que tengo, los pensamientos que me inundan, las sensaciones físicas y los deseos y sueños; soy, SOMOS TODOS, un espíritu, parte del todo, dentro en un ser vivo, con un granito de arena que aportar a esta sociedad tan enferma, con muchas habilidades y potencialidades por desarrollar y con muchos sueños que cumplir para sentirme satisfecha. Queda bajo mi responsabilidad, entonces, enlistar lo que me compone y procurar tener la mejor vida que pueda tener, pero una vez integrado en mí misma el concepto de ser, pues simplemente ya no hay vuelta atrás. Va a ser imposible volver a esa oscuridad que casi me mata.

(Carajo, quería escribir algo más pero ya me olvidé qué era. TDAH strikes back!)

Yo no creo que llegue a definirme a mí misma por completo, porque para eso tendría que llegar al final de mi vida y pasar más tiempo conmigo misma; sin embargo, me voy dando cuenta de que dándole una solución a mis limitaciones me convierto en alguien más querido por mí, que enfocándome en lo que me gusta y dejándome ser me siento más feliz; que viéndome lo más objetivamente posible, aceptando mis errores y grandísimos defectos pero también mis virtudes me convierto en alguien más agradable, y a su vez eso me invita a seguir construyéndome y convirtiéndome en mi mejor versión de mí misma. Sólo así mi verdadero yo sale a la luz y se puede expresar.

Ojo, que esto no es una apología al ego y no estoy diciendo que ya lo logré, felicitacoines a mí; creo que es un camino que hay que recordar todos los días, sobretodo porque tengo la tendencia a olvidar fácilmente lo bueno y útil para seguir bien, y es algo en lo que tengo que seguir trabajando hasta que me toque estirar la pata. Con estas pequeñas palabras trato de definir lo que tengo en mente, pero creo que no voy a poder hacerlo nunca. Definitivamente es un concepto que simplemente se siente, se sabe, como cuando se tiene una corazonada de que algo va a pasar, y estoy escribiendo esto porque es algo que quería expresar y se supone que este es el lugar perfecto para hacerlo. Y como dije en el post anterior: "Si uno deja salir su luz, está dándole el ejemplo/el permiso a los demás para que también lo hagan".

Creo, entonces que en estas semanas he estado la mayor parte del tiempo contenta porque por fin he tenido mayor conciencia de quién soy yo, que al menos he entendido un poco la complejidad del asunto, y que estoy haciendo cosas por desarrollarme, terminar de descubrirme y realizarme.

Supongo, espero, sueño con que, una vez bien trabajado este aspecto, pueda encontrar a alguien que pueda ver, sentir y amar quien soy, en esencia, en lo que ya haya logrado, en lo que sea capaz de lograr y en lo que se me haga difícil para conseguirlo (Y lo tengo que aceptar, aquí está uno de mis mayores miedos: no ser amada/retribuída y quedarme sola, por lo compleja que puedo ser :/ )

Y tú, ¿ya sabes quién eres?



viernes, 7 de febrero de 2014

De cómo llegué hasta aquí y a dónde quiero llegar

Es chistoso cómo la vida nos manda lo que necesitamos justo en el momento en que lo necesitamos, si estamos abiertos a recibir lo que sea que venga. Y es gracioso cómo el cielo nos manda señales acerca de las decisiones que debemos tomar.

Siempre he confiado en que el cielo provee. Por eso quizás a veces me dejo demasiado y no actúo. Recién he aprendido que no sólo hay que atraer con el pensamiento y desear con el corazón, sino conseguir con el cuerpo. El resto lo hace la vida.

Han pasado tres semanas desde que comencé con una nueva rutina en algo casi desconocido para mí: el mundo de la publicidad y los efectos. A mí nunca me han entusiasmado demasiado los efectos visuales, y ahora hasta pienso en que diseño gráfico sería una linda carrera técnica a seguir más adelante. Mi trabajo consiste en coordinar: recibir mails, responder, ver que se realicen los pedidos de las agencias de publicidad, hacer cronogramas de realización de las películas a las que les están poniendo efectos y estar atenta a cualquier pedido que puedan hacerme. Es super variado, todos los días hay algo nuevo. Definitivamente cuando vea TV o vaya al cine y vea spots publicitarios me la voy a pasar acordándome de mi chamba y diciéndole a quien tenga cerca "Mira, ese comercial también lo hicimos". ¡Ni qué decir de las películas! Me siento hasta orgullosa de poder meter mi cuchara y opinar :) 

El dueño de la agencia es un descendiente de japoneses joven y muy buena gente que sigue mucho su intuición para la toma de decisiones (Y gracias a eso le va muy bien). Él tiene una mano derecha, la productora, que es quien ve todo lo que se hace en la empresa. Es una chica muy bonita y un par de años mayor que yo, pero super profesional y dulce a la vez. Actualmente yo trabajo con ella asistiéndola... pero quizás no por mucho tiempo. 

Mi jefe me dijo hace unos días algo que me puso muy contenta: "Yo hasta ahora estoy buscando dónde está el truco, porque todo esto contigo es muy raro: apareciste un día tocando la puerta y dejaste tu CV justo cuando estábamos buscando una coordinadora. Y hasta ahora todo va super bien contigo. Tienes mucho talento, todavía no entiendo qué hacías vendiendo softwares o lo que sea que hacías". Yo me esperaba una reprimienda o al menos varios consejos acerca de qué más hacer y qué mejorar, pero nada. Es más: me quiso disuadir de estudiar, porque "Aquí vamos a necesitarte todo el tiempo. Verás, yo me la estoy jugando contigo, por ahora tú estás asistiendo a (mi jefa) pero en un tiempo no muy largo yo quiero que tú hagas su trabajo para que ella pueda dedicarse a vender. Y yo creo que lo puedes hacer porque tienes todo el potencial y las ganas, pero me preocupa cómo haríamos si tienes clases y se cruza con alguna reunión". 

¡Qué curioso está resultando todo! Yo suelo creer bastante en mi instinto (Exceptuando en el tema romántico porque si lo que estoy soñando y percibiendo resulta ser verdad... será tema de otro post), y sabía que este año 2014 me iba a traer muchas cosas buenas... ¡Pero vivirlo es super diferente! O sea, yo ya he hecho trabajo de coordinación antes y quizás por eso no se me hace algo tan complejo... De hecho batallo un montón con las cosas técnicas que se manejan y que yo ni idea tenía, y hasta preferiría hacer trabajo en la cancha antes que coordinarlo (O sea, preferiría actuar EN los comerciales y películas, o grabarlos y editarlos yo)... Pero definitivamente creo que estoy dentro de donde me corresponde estar, y eso me alegra un montón :) ¡Y encima que venga mi chino jefe y me diga que soy talentosa...! 

Estos días, muy aparte de ese presentimiento sobre el amor del que prefiero no hablar porque eso sí me da ansiedad y de ahí no paro, me he estado sintiendo muy plena. Muy yo. Muy armada, estructurada, por fin en mi sitio. No sé cómo explicarlo. Siento como que mi vida está empezando después de todo el sufrimiento de la etapa anterior. ¡Hasta me estoy levantando más temprano en las mañanas y haciendo aunque sea 15 minutos de ejercicios, simplemente para sentirme fuerte y sana! O sea, ¿YO haciendo deporte? Ni en mi internado en Cieneguilla me motivaba tanto desayunar y hacer una serie de sentadillas. Odiaba las rutinas, mucho tiempo estuve así. Pero ahora es distinto: estoy convencida de que hacer ejercicios me hace bien, y como viene de adentro esta motivación de sentirme bien, lo hago. Y tampoco es que me mato ejercitándome: no hago repeticiones. Es simplemente para quitarme la estúpida idea de que lo que como me va a engordar, para tonificar y quitarme fofedades, y ¡para estar más linda!. Los días que no he hecho nada me he sentido un poco culpable, pero me he tratado de convencer de que no es nada malo y que por eso no me voy a echar a perder. Y aquí comienza el tema del cual no he hablado en un montóóóóón de tiempo: mi TCA.

Últimamente estoy empezando a creer que mi problema verdadero es la depresión causada por las frustraciones (A su vez causadas por un sinfín de factores externos como mi situación familiar e internos como mi déficit de atención... Tema del cual aún no hablo porque aún no tengo nada concreto y apenas lo tenga será tema de un post). Y bueno, tiene también un alto contenido conductual. La comida fue el chivo expiatorio, y mi cuerpo pagó los platos. Mi vida se vio terriblemente afectada por todo esto, pero YA NO MÁS: me complace poder decir que voy más de un año sin vomitar lo que como de forma voluntaria y con el propósito de no engordar, que no he hecho ayunos completos en más tiempo, y que me estoy haciendo responsable de forma casi constante de mi alimentación. Quizás suene a justificación, pero me siento orgullosa de casi no saltearme comidas, casi no reemplazar alimentos por otros, y comer de forma nutritiva, variada y hasta darme gustitos (En la vida me habría atrevido, por ejemplo, a comer pasta en la noche. Ahora me importa un bledo porque sé que un plato de tallarines con la salsa creada por mi hermana y su novio no va a hacer diferencia ni en mi peso ni en mi figura, ni me va a hacer mejor o peor persona. Los tallarines de mi hermana son ESPECTACULARES y yo amo la pasta). Me estoy manteniendo sana. Estoy siguiendo un régimen adecuado que me permite verme delgada pero no enferma (Simplemente estoy comiendo normal, sin excesos ni privaciones, nada del otro mundo), los ejercicios están destinados a fortalecer y tonificarme más que a adelgazarme (Por eso no hago mucho) y qué puedo decir, todos los días aparece esa vocecita que me dice que al día siguiente ya no comeré chocolates o helados y que cada día iré recortando mi ingesta hasta acostumbrarme a de nuevo vivir del aire... y todos los días la callo y me como feliz lo que me corresponde. Lo que necesito. Lo que merezco, simplemente por ser un ser humano :)

Hoy justamente encontré de casualidad la historia de una mujer que vivió con su trastorno de la alimentación por fácil 30 años. Contaba cómo empezó, qué cosas tristes le pasaron, reflexiones actuales sobre su salvación y explicaciones psicológicas de su comportamiento, en fin, todo lo que se puede leer en una autobiografía y que sirve de "inspiración"... Y ahí me detengo, porque más que hablar de lo bonito que me está yendo en el aspecto "profesional", quería hacer una reflexión acerca de este tema. 

Comparto con ella la idea de hacer de éste un mundo mejor, de contribuir con la sociedad y ayudar a jóvenes que como yo en algún momento estén desorientadas (no ahora, definitivamente) a encontrar el camino adecuado para una vida satisfactoria. Yo pensé por mucho tiempo que para ello debía exponer mi historia para que la gente supiera lo desolador que puede ser tener una enfermedad psicológica/emocional tan fuerte... Pero ahora lo veo diferente. Quise escribirle un comentario a esta chica puesto que tiene un blog (En inglés), pero, por alguna razón del destino, se borró. En él le preguntaba si tenía la certeza de que haber publicado un libro con su historia haya ayudado a estar bien a más gente de la que podría haber inspirado a estar mal. Y me explico: Cuando alguien quiere oscuridad, va a hacer lo posible por encontrarla, y la va a absorber de cualquier sitio. Lo sé porque he estado ahí. No era necesario que me dijeran números, bastaba con comentarios sutiles como "lo suficiente como para necesitar estar hospitalizada" para inspirarme a estar mal y querer, yo también, estar hospitalizada. Y sé que no soy la única que ha querido enfermarse más. Porque esta enfermedad es así: el hambre es un agujero negro que absorbe todo lo que puede para mantenerse, porque es antinatural. Imagínense, pues, el lindo material "inspiracional" que sacan las autoras de estas tristes historias.

Yo no estoy en contra de escribir sobre una. Yo misma lo hago: lo encuentro terapéutico. A veces sacar los pensamientos más corrompidos y retorcidos de una misma y hacer que otra persona lo lea es realmente purificante. El problema es que, cuando se publica, cualquiera lo puede leer. Y eso es lo peligroso: yo no quiero cargar en mi karma (Lo diré de esta manera, sí, karma) el que una pequeña o un chico utilice mi historia, mis recuerdos, mis emociones y reflexiones para recordar las suyas propias y sentirse mal, o tomar ejemplo de algunas tácticas y mentiras mías para hacerse daño. Simplemente no podría. Ya suficiente con que mi proceso esté en la nube: por eso me cambié de blog. Es bueno sentirse identificado, pero identificarse no es lo mismo que simular y mucho menos imitar. 

Seré honesta: Yo también pensé en publicar un libro con mi historia. He tenido una vida promedio, ningún drama terrible, simplemente muchas piedras en el camino. Como todo mortal. Como la de esta chica cuyo libro pude ojear; sin embargo, ¿Cuál sería la diferencia? ¿Qué aportaría? ¿Quiero ser una fuente de lástima y un mal ejemplo para algunos, quiero ser tristemente célebre o ser halagada y admirada por haber triunfado, al punto de vivir de ello y recordar todo el tiempo que yo también la pasé mal? NO. Yo quiero dejar recuerdo de que luché, de que salí victoriosa, y quiero motivar a otros a intentarlo. Pero no creo que contando pormenores de lo mal que estuve, dando entrevistas y haciendo del tema una forma de vida sea la manera. Todos sufrimos, una lágrima más sólo aumenta el morbo de la gente. Y tampoco creo que tenga que vivir de ello, porque implicaría recordar todos los días que tuve un pasado triste. Eso se convierte en un arma de doble filo. Lo pasado, pisado; mientras menos lo evoco, menos me afecta: cada vez que me meto a los chats, leo una historia o me entero de la situación de alguna amiga me siento mal, recuerdo por lo que pasé y me siento tentada a volver a estar ahí, simplemente por adicción a esa sensación. Y eso está mal. Por eso es que casi no toco el tema; para mí hay cosas más importantes de qué hablar que la comida y lo que hago con ella. Como por ejemplo, las cosas que estoy logrando, y la manera en que estoy consiguiéndolo. Eso, creo yo, es mucho más constructivo que darle vueltas a un asunto que quier dejar atrás como parte de lo que me compone pero que no me define. Yo quiero ayudar, y no tengo problema en hablar; pero primero estoy yo y mi bienestar, y si creo que me puede afectar o tentar a volver a caer, o si ven que en vez de ayudar a crear conciencia estoy creando morbo, por favor, DETÉNGANME. Hay formas y formas.

Este post es un post de autoreafirmación: Hoy, viernes 7 de febrero del 2014, me siento más yo que de costumbre. Pasé por lo que tuve que pasar para por fin ser la mejor versión de mí misma (Y sé que puedo mejorar aún mil veces más), pero no tengo que demostrárselo al mundo entero para sentir que fue real. Eso sólo reafirma el ego. Con que la gente más cercana a mí y que realmente me importa sepa cómo me siento exactamente, creo, es más que suficiente. No quiero exponer mi imagen a la opinión pública: quiero influir en quienes realmente puedan hacer un buen uso de mi experiencia. Y de lo que realmente es utilizable, además. Yo quiero ayudar pero primero estoy yo y mi bienestar, y creo que la mejor manera de ayudar a otros es con el ejemplo. Por eso es que escribo aquí y mantendré mi anonimato, porque creo que es importante saber que se puede tenerlo todo habiendo empezado de cero sin necesidad de poner una cara o nombre que sólo ayude a reconocer y alimentar banalidades. Y voy a seguir escribiendo, teniendo cuidado de no escribir miserias y convertirme en la fácil y conocida víctima de las circunstancias, no: de hecho me voy a sentir super mal y caeré, y sé que en algún momento lo reflejaré porque trato de ser transparente conmigo misma, pero JAMÁS crean que me he rendido si no lo digo explícitamente. Tengan por seguro de que me voy a levantar SIEMPRE. 

Yo me enfermé porque no conocía lo que era estar bien, y recaí porque no valoré estar bien. Pero creo que, por fin he aprendido la lección, que se que es de esas que duran para toda la vida. Ahora me toca seguir haciendo las cosas bien para yo seguir sintiéndome bien y dejarlo manifiesto para enseñar cómo lo hice a los demás, para que los que por algún juego del destino lo lean también lo hagan, y así esta sociedad tan podrida mejore. Dejar salir nuestra luz propia para que la de los demás también pueda brillar.

Ahora por fin siento que se ha ido la suciedad de adentro y que por fin mi luz puede (Y tiene mi permiso de) salir. Y junto con la mía (Como dice un poema de Marianne Williamson, "our greatest fear", con el que también me siento identificada"), le doy pase a los que me rodean a ser luz también. Porque este mundo necesita no de víctimas, sino de ganadores. Para que los demás se sientan bien no es necesario empequeñecerse, sino ser ejemplo de que también se puede ser grande.

"Nuestro mayor miedo no es ser inadecuados/incapaces. Nuestro mayor miedo es brillar sin medida". Porque nos han enseñado que está bien ser menos que el resto. Yo traté de apagarme para que los demás brillen; sólo atraje desgracias a mi vida y no aporté nada positivo a mi entorno. 

Yo quiero ser grande, toda mi vida lo quise.. pero me enfoqué mal. Ahora, y espero no estar cantando victoria demasiado pronto, tengo la convicción de que voy a hacer lo imposible por no volver nunca más a ese estado deplorable en el que estuve sumida por años y en el que hasta ahora a veces me acerco porque en fin, la vida tiene altos y bajos. Soluciones las hay, es cuestión de abrir bien los ojos. 

¿Cómo llegué hasta donde estoy? Sufriendo. Y ahora sé que valió la pena. 




miércoles, 22 de enero de 2014

Si no es, no es

No mencioné en mi post anterior un tema importante. Quizás un poco por vergüenza: Habría significado dar a conocer un poco más esa parte mía que no me gusta mucho ver, y aceptar que hice daño a alguien que quiero mucho. Pero creo que es importante contarlo para finalizar de una vez con este capítulo, y que quede registro.

Después de las muchas idas y venidas de Brownie, la verdad es que ya estaba bastante curada del asunto de andar de pareja suya. Estuve bastante tranquila este mes que no lo vi... Hasta que me convenció para salir. Que no me había olvidado, que seguía enamorado de mí (Y que no se había dado cuenta de lo mucho que le importaba), entre otras cosas con contenido sexual que prefiero no poner aquí para no mancillar el contenido mental y reflexivo de este espacio, pero que se resume en "Te tengo ganas y quiero volverte a tener". Joseph, mi mejor amigo que estudia en Buenos Aires, es la única persona a la que le he podido contar con todos los detalles todo lo relacionado al tema (Quizás porque como es gay no me molesta tanto), y a pesar de sus consejos de que "ya me ha humillado demasiado", "no sabe cómo acercarse a una mujer", "me ha denigrado al punto más bajo con todo lo de su ex y ahora con el asunto de tener un encuentro", yo le hice caso a mi instinto y salí con Brownie, sólo para darme cuenta de que en mi interior también quedaban más que cenizas.

Y sí, pasaron cosas intensas. Qué puedo decir, he superado ese tabú autoimpuesto, cosa que en parte me da gusto pero por otro me avergüenza... por el hecho de que, de alguna manera, lo utilicé.

Cuando salimos y me di cuenta de que me provocaba abrazarlo y besarlo traté de ser sincera conmigo misma. Suelo bloquearme y negarlo todo. Se lo dije, y acepté volver a intentar a largo plazo, haciendo las cosas bien, el recuperarnos. Ir poco a poco para no perdernos. Sin embargo, y este es u tema que ha estado siempre presente: ya había sido sincera conmigo misma y por ende, tuve que aceptar la otra gran parte de lo que sentía por él.

¿Alguna vez les ha pasado que quieren intentar que les quede un vestido, que les guste un postre hecho por otra persona que quieren, o dicho de una manera más directa, han intentado enamorarse de alguien porque saben que es alguien bueno (A pesar de sus defectos y las miles de cosas horribles que te ha dicho, y lo sabes porque al principio de su relación te entregó todo de sí mismo al punto de no creerte posible tanta maravilla)? Ya, eso me pasaba con Brownie. Y me pasó durante toda la relación. Más allá de que él es intensísimo y tiene reacciones muy fuertes (Lo cual me ha ayudado a aprender a sortear caracteres así y responder), muy en el fondo de mí sabía que él no era para mí. Suena horrible, aceptarlo lo fue y escribirlo peor aún: simplemente no me nacía. Lloré mucho cuando finalmente se lo dije en su cara: te quiero muchísimo, pero no estoy enamorada de tí. Quiero estarlo porque eres lindo, bueno, inteligente, guapísimo, masculino, sexy, cariñoso, generoso, tranquilo, y me engríes, pero desde el principio, sea porque todavía pensaba en mi ex o luego, porque habiéndome enamorado no lograba colmar tus expectativas y después porque las cosas feas que me dijiste e hiciste pudieron más que mi cariño hacia tí, siempre, siempre sentí que algo no cuadraba. Que eras una pieza del rompecabezas de mi vida pero que encajabas mejor en otra parte, y que simplemente por más que me hiciera a la idea no iba a poder amarte como realmente lo mereces: plena y completamente segura de que es contigo con quien quiero estar por el resto de mi vida (Y hablo en esos términos porque desde el principio él ha ido con el asunto del matrimonio, y eso me espantaba). Como bien dijo el Jefe de los Trolls en "Frozen" (Soy un poco fanática de Diseny, de vez en cuándo lanzan sus buenas frases): "El corazón es muy difícil de modificar, pero a la cabeza se le puede persuadir".

¿Qué puedo decir? Lo último que me dijo fue "No quiero que te cruces de nuevo por mi camino". Así, dramático, infantil, con esas palabras. Resulta que a pesar de decirle que siempre lo iba a querer así, tibio, más como un gran amigo y compañero de ratos libres (Y que siempre me iba a parecer el mejor amante), esa noche me dijo que no le importaba, que yo siempre le había dado migajas y que igual quería estar conmigo. Esa noche nos acostamos por última vez, para yo sentirme terriblemente mal al día siguiente y cortarle las alas. Primero, porque me dijo explícitamente que "al menos le diera eso, ya que no podía amarlo", y eso significaba salir herido; ¡ni fregando iba a involucrarme con alguien que yo quiero sabiendo que le puedo hacer daño! Brownie está demasiado acostumbrado a que lo quieran superficialmente y a recibir "aunque sea eso", es decir, cualquier forma de amor, porque simplemente la necesita. Pero eso no está bien. Eso no es quererse, ni respetarme, y mucho menos quererme a mí y respetarme. Segundo: Habría aceptado continuar con este tipo de relación en el caso de que me constara que él ya no tenía sentimientos fuertes hacia mí. Pero me había dicho y demostrado lo contrario una y otra vez. Soy egoísta, pero no tanto. Tercero, pero no por ello menos importante: YO NO QUIERO SER LA AMIGA CON DERECHOS DE NADIE. Así como él, lo merezco todo, o mejor nada.

Así que nada, como no le pude dar "eso" se molestó conmigo. Un par de días después fui a dejarle unos libros que me había prestado, me encontré con él dentro de su carro y sus amigos alrededor; ellos me saludaron super contentos, pero él me volteó la cara, ni me miró, y luego me mandó una foto de una carta que le escribí, rota, y la última línea de toda nuestra relación: "No quiero que te vuelvas a cruzar en mi camino".

MC tenía razón (¿Comenté que me estuve mensajeando con su ex, la chica por la que estaba confundido, y que nos hicimos amigas? ***He editado el contenido de este paréntesis por respeto. Siempre se lo he dicho: no me gusta recriminar ni sacar en cara acciones pasadas. Sólo aclaro que me trató horrible y pasaron cosas muy feas, al parecer justificadas por mí: yo creo que nada justifica las conductas inmaduras e hirientes***): merezco que me amen por quien soy (Así mi vida y mi familia sea algo parecido a un pantano), por las cosas que hago o mi potencial, y respetando cada uno de los aspectos que me componen.

Así que nada: Si bien quise muchisimo a Brownie y estuve enamorada un tiempo de él, más pudieron las cosas negativas de ambos. La relación llegó a ser tóxica, y me enterqué y aferré a la idea de que tenía que estar con él porque me convenía alguien tan virtuoso como compañero de vida. Obvié la parte del amor, eso de derretirme con mirarlo, pensar en él y sentir mariposas en el estómago, que no exista nadie más en el mundo cuando nos besamos, que una canción me haga pensar en él, que no me importe nada con tal de estar a su lado y sentirlo cerca, visualizarme de viejita juntos y tomados de la mano así alguien tiemble o no recuerde nada y soportemos pedos, cacas y peleas porque sabemos que nos pertenecemos, en fin... Eso. SI no es la persona, uno simplemente lo va a sentir y ya. Toca dar un paso al costado para que, si de verdad se le quiere, encuentre a alguien mejor.

Me da mucha pena que haya terminado, y más que haya terminado así. Me he sentido super mal, super culpable y hasta, de nuevo, desmerecedora de que me quieran, por todo lo que ha pasado y siendo esta vez "la que no lo quiso", porque en mi caso normalmente soy a la que le dicen "ya no". Pero me está ayudando a entender este rol, y poco a poco se me está pasando. El amor no es pasión, tampoco es pena. El amor no se fuerza, simplemente se da y permanece a pesar de todos los obstáculos; no es racional, no tiene razones ni condiciones, ni justifica malos tratos, insultos, berrinches y manipulaciones. Amar no significa poseer a la otra persona, sino dejarla ser libre para decidir y ser feliz, y acompañarlo si es posible en ese proceso, porque estar en su vida es lo que da felicidad. El respeto se demuestra en cada una de las cosas que se dicen y se hacen. Y en mi historia con Brownie, creo que fallamos en todos estos aspectos xD.

Ojo que hay diferencia entre amar y estar enamorado, ¿eh? Para amar no hay razones, para estar enamorado sí, y son necesarias para mantener una relación con alguien. Todos empezamos con que nos gusta alguien y luego nos enamoramos por las cosas lindas que vemos y experimentamos, pero para que se convierta en amor tiene que pasar por pruebas y evolucionar, y si aún a pesar de lo malo se quiere seguir con la persona porque lo bueno lo supera todo con creces, entonces vale la pena.

Me toca estar sola, tratar de estar tranquila, concentrarme en mi trabajo (Que por cierto ME ENCANTA) y buscar la forma de ponerme a estudiar pronto.

Lo único bueno que rescato de toda esta experiencia es lo mucho que he aprendido y madurado. Pero bueno, no sirve de nada escribirlo si no lo demuestro ;)

lunes, 20 de enero de 2014

Año nuevo, buenas nuevas :)

Usualmente pienso que tengo buena suerte, solo que tiendo a ver lo que me falta y me desanimo.
Cuando veo lo que tengo, me siento muy agradecida. Pero soy ambiciosa y quiero más, y eso me lleva al otro lado.

Desear no es malo, atrae lo que se desea. En exceso frustra. En escasez paraliza. Yo me voy de un lado a otro.

Por mucho tiempo no sabía muy bien qué hacer con mi vida. El año que pasó aprendí, entre otras cosas, a caminar por mí misma, sin bastones.Y creo que lo he hecho muy bien, porque solita he logrado las cosas que ahora tengo.

Síp, año nuevo, buenas nuevas.

No, la vida es más que romance (Del cual ya tuve suficiente y ya aprendí bastante). Y en los aspectos en los que más me faltaba avanzar, los que estaban más estancados, es en los que tengo buenas noticias :)

Primero, tengo un plan de vida bastante definido en comparación a mi eterno "Quiero ser doctora". Todo el año pasado junté mi dinero como Tío McPato y finalmente pude pagar la deuda que tenía con mi universidad. Pero ese no era el fin. El fin era poder dejar de estar atada y poder caminar, sea ese u otro camino. Pues bien, me ofrecieron una beca. Sacando cuentas, ni aún así podría estudiar, porque si bien tendría el 80% cubierto (Ni siquiera era seguro, porque había que pagar un montón para postular y hacer un informe que no necesariamente iban a aceptar, aunque yo creo que con las circunstancias de mi vida sí lo iban a hacer), el 20% restante estaría conformado por pasajes, COMIDA (Sí, porque tengo que alimentarme), separatas y materiales, y con las propinas no me iba a alcanzar. Así que, de manera indefinida, adiós al sueño de la bata blanca :(

Pero no todo tiene que ser tristeza. Si otra cosa he desarrollado en este tiempo ha sido a adaptarme a la realidad, buscar soluciones realistas y moverme. Pues bien, ya estoy grandecita como para quedarme en casa mirando el techo y contemplando cómo pasan las horas, sin producir dinero (A mí que me encanta sentirme útil) ni mucho menos tener estudios. Mi plan era, entonces, conseguir un buen trabajo en el que me pagaran lo suficiente como para estudiar algo. Y esa es mi primera meta cumplida: Hoy fue mi primer día de trabajo en una compañía seria de post-producción :) (Para ser más específica, se dedica a ponerle todos los efectos visuales a miles de comerciales, videos institucionales y películas. ¡Es muuuuy paja!). Me gusta el ambiente de trabajo que hay ahí, no tengo que estar todo el día atada a un escritorio (Gracias a Dios) y tiene mucho que ver con lo que he estado haciendo estos últimos años (Coordinación, administración y arte a la vez). Encima y para ponerle la cereza al asunto: queda al frente de mi casa. No camino ni 20 metros de la puerta de mi edificio y ya estoy en el lugar, así que no gasto ni en pasajes ni en alimentos (Sólo en chucherías).

Pues bien, parte A del plan: check. Falta la parte B.

Pero no falta porque no la tenga meditada, sino porque es un poco más complicada. Requiere dinero :/

Una de las características mil veces mencionadas de la depresión y el pesimismo es la falta de metas y la falta de perspectiva. Una vez que la visión de túnel se amplía, aparecen posibilidades que no se sabía que existían y que por constituir una posible solución generan entusiasmo. En una de las visitas a una psicóloga, ésta me dijo que "es bueno ser persistente y empujar paredes para lograr lo que se desea, pero a veces hay que saber cuándo parar, y esto es cuando por más que se empuja el muro, éste no avanza. Es dañino darse de cabezazos contra un muro incólume". Y eso estuve haciendo: esperando la oportunidad para retomar medicina y ser doctora, golpeándome con la realidad una y otra vez. Me lo dijeron mil veces, pero tenía que pasar por un largo proceso de aceptación y reordenamiento emocional y mental para por mí misma buscar otras alternativas que me motivaran. Pero por fin puedo decir que he encontrado una solución, y que estaba más cerca de lo que pensaba.

Yo sé que tengo vocación de servicio y sé que lo que más feliz me haría sería estudiar medicina. Incluso hoy que he estado entretenida lo he extrañado. No sólo es la bata y la actividad mental y física, es todo lo que implica, es el conocer al ser humano. Esa es mi pasión. Desgraciadamente, no tengo los medios y no los voy a tener por parte de terceros a menos que suceda un milagro, y no puedo quedarme de brazos cruzados. Tengo que hacerme cargo de mí misma de forma realista. Tengo que empezar desde abajo para poder alcanzar esa meta tan alta. Felizmente, por lo que sé, la vocación nunca desaparece, así que espero lograr ser psiquiatra o neuróloga en unos buenos años, cuando yo misma me lo pueda proveer, sin depender de nadie. Mientras tanto, me debo concentrar en crecer.

No me voy a ir por el teatro, porque es un asunto casi políticamente complicado en este país. Hay que acostarse con ciertas personas, comportarse de cierta forma, juntarse con cierto grupito y dejar de ser uno mismo para convertirse en un producto que agrade a los productores. Y yo no quiero desnaturalizarme, me llega tener que fingir, requiero dinero para obtener ese status. No, yo adoro la actuación, el canto y el baile, pero estudiando eso no es el camino que me conviene (Al menos de momento, que mi prioridad es trabajar y producir para mantenerme. Porque sí, para lo único que dependo de mi mama es para el techo: el resto de cosas las veo yo). Me di cuenta de pronto de que la idea de estudiar una carrera no muy larga (Que no fuera secretaría, esa idea me tenía deprimida) en un instituto y que siempre había menospreciado era más atractiva viéndola desde mi nueva postura. Comunicaciones tiene una amplia gama de aplicaciones y áreas en las que desenvolverme, está íntimamente ligado a lo que he hecho toda mi vida, no me desagrada para nada, no es para "gente que no sabe qué estudiar" como yo pensaba bien prejuzgosamente, me acerca de otra manera a las productoras y casas realizadoras, y lo más chistoso, ¡Es justo lo que hago en mi chamba actual!

Ya tengo averiguado dónde puedo estudiar y cuánto he de pagar, está dentro de mi presupuesto. De nuevo no tendría que pagar pasaje ni comida porque el sitio también queda cerquísima de mi casa.. El único problema que estoy enfrentando para lograrlo es que necesito dinero para la matrícula (Y para pagarle a mi ex también, que me ha puesto un deadline y, citándolo, "No importa si dejo de comer o salir a la calle, tengo hasta el 31 de enero a las 11:59 con 59 segundos de la noche para pagarle. Moraleja: NUNCA acepten nada de su pareja, por más amor y buenas intenciones que hayan, porque en algún momento la tortilla se voltea, los sueños se rompen y no perdonan. Felizmente es poco dinero, pero estoy tan ajustada que ni eso tengo. Estoy dejando de comer para ahorrar, lo cual no es óptimo, pero no me queda de otra. Con mi otro ex también hubo dinero en deuda de por medio, pero es otra historia más ligada al trabajo, no me lo dio a mí, y nunca se confirmó si lo debía o no. Se supone que me iba a decir, pero su silencio de "No quiero saber nada de tí" también me suena a "Y eso incluye tu dinero, quédatelo, me va muy bien sin él" así que no lo priorizo). En fin. Mi opción era pedir prestado, pero mi hermano me está poniendo excusas para no darme un cobre. Dice que "mejor vea bien si me gusta esta chamba nueva y que me asiente económica y emocionalmente antes de estudiar", pero para mí que me subestima. Típico de él, me trata como a una enferma inválida (Ejem. Me lo busqué yo solita).El único punto donde tiene razón es en el factor tiempo: trabajar de día y estudiar de noche debe ser matado. No sé si me de tiempo para hacer mis trabajos grupales (Aunque tampoco sé si los haya, no es igual que la universidad. Creo). Lo bueno de no tener tiempo, claro, sería que no gastaría tanto ;). Después de todo, no tendría vida.

Así que bueno, en eso ando: evaluando mis posibilidades y viendo cómo lograr la parte B de mi plan. Ya tengo incluso pensado estudiar luego alemán y enseñarlo en mi colegio como profesora a tiempo completo, y también estudiar música, algo de animación, diseño gráfico o fotografía. Vamos a ver, vamos en orden. Sí, estoy motivada. No quiero retrasar más mis estudios. Por fin siento que la vida me está dando oportunidades y no quiero dejarlas ir; que la tortilla de la fortuna se ha volteado y me toca a mí recibir cosas buenas y triunfar. POR FIN. Hay muchas cosas en la vida que quiero hacer y aprender, por fin tienen un nombre y una posibilidad de existir, y eso me motiva cada día. Siempre supe que iba a ser una estudiante eterna y jamás me molestó la idea. Sólo que la idea de ser estudiante eterna porque no puedo continuar ni graduarme por factores económicos no es la más adecuada xD

Laro me re-enseñó a desear y aspirar alto. Brownie me enseñó que hay que trazar un plan de acción para lograr mis metas. Hoy por hoy, nada me para ;)

(Ah, ah, ¡Me olvidaba!: El psiquiatra me bajó la dosis de antidepresivos, no sé si ya lo conté. Estaba siendo envenenada, era demasiado. Ya estaba teniendo temblores, mareos y náuseas de lo fuerte que estaba la fluoxe. Ahora tomo la mitad, y me va super bien. Tengo más energia y estoy más contenta. Se nota, ¿No? ;) )