Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


Mostrando las entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Sobre la debilidad

Y bueno. Como es Diciembre, fin de año y esas cosas, he decidido que voy a empezar con el análisis del año.

Soy de las mayores en mi trabajo. Sobre mí están las dueñas y algunos coordinadores, padres de familia; mi jefa, que casi no duerme de todo el tiempo que trabaja ahí, y una chica de mi edad que se acaba de casar. Me siguen chicos de menos de 23 años, y niñas de 15.

Creo que está de más explicar el contenido de las conversaciones.

Se han armado un par de parejitas en el elenco además de las ya existentes. Además del tema "trabajo" o "estudios", el tema "amor" es el favorito en las conversaciones grupales. Usualmente no participo porque no tengo mucho qué decir. No me gusta gastar mi voz gritando para que me escuchen en el carro, o aconsejar a chicas que, por lo que puedo ver, terminan dos veces por semana con el enamorado pero se juran amor eterno. Me gusta ser observadora (Quizás peco de pasiva, pero usualmente es mi rol), pero el otro día no pude evitar participar.

Y es que escuché, entre otros muchos comentarios, un "sí, estoy volviendo con la chica con la que había terminado hace un mes, pero se la estoy haciendo larga porque no quiero mostrar debilidad".

¿Debilidad?

Esto es lo que creo, es lo que me ha pasado a mí y lo que les dije a estos chicos: Mostrar tus emociones en ningún contexto significa debilidad. Al contrario, hay que ser valiente para dejarse al descubierto. Ser débil no es cosa de emociones o sentimientos: ser débil es la actitud de dejarse vencer.

Tener la capacidad de sentir y tener preferencia por alguna persona y lo que nos pide no es ser débil. En cambio, dejarse llevar por emociones destructivas y pisotear por alguien a quien queremos, sólo porque lo queremos, eso es ser débil. Este chico, que mencionó lo de la debilidad, estaba siendo molestado por ser un pisado, que hacía lo que ella le pedía, aún así no le gustara. "Bueno, lo hago para evitar problemas con ella, porque sino se molesta y me hace roches. Prefiero llevar la fiesta en paz".

Conozco esa postura. Conozco personas que la tienen o tuvieron. Yo misma la he tenido. Y no es agradable, no, sobre todo cuando ese "llevar la fiesta en paz" incluye dentro de un paréntesis un "a costa mía". Aquí hay dos temas, en realidad: Hasta qué punto se es capaz de soportar cosas de otra persona "por mantener la armonía", y el tema que planteé en un principio. ¿En qué momento hay que tener vergüenza de lo que sentimos, y cuándo lo que sentimos por un ex es real, simple costumbre, o necesidad de estar acompañados?

Sobre la primera cuestión:
Soy experta en mantener la fiesta en paz. De buena manera, porque así es mi carácter y porque muchas veces no me molesta ceder con tal de ver a la otra persona feliz, o esforzarme por lo mismo. De la mala manera también, permitiendo que tomen decisiones por mí y jueguen con mis emociones. No quiero pecar diciendo "yo nunca", pero puedo decir que este año he crecido en ese aspecto porque he descubierto lo que quiero, lo que no, lo que soy capaz de tolerar y perdonar y lo que otra persona debería ser capaz de hacer por mí. Y no es que pida mucho.

Ser pisado no es malo siempre y cuando uno no sólo sea feliz con ello, sino que no se trate de cosas que lo degraden a uno. Por ejemplo, está el hecho de dejar de ver a personas sólo porque la pareja no quiere. Pienso que el simple hecho de que esa situación se presente ya habla de una persona algo conflictiva, celosa/posesiva y, por ende, negativa. El amor no posee, no manda. Uno es libre, y con esa libertad regresa al lado del ser amado. Temer perder a alguien porque ve a una chica bonita (o sale de juerga con los amigos sin parejas) le quita aire a la relación y al final termina cansando.

Las chicas del show pecan de celosas. Son lindas, son talentosas, pero no se valoran, y están detrás del susodicho, lloriqueando cada dos semanas porque hizo tal o cual cosa. Ahora: hablar de relaciones es complicado porque se trata de dos mundos complejos y distintos e implica cierto grado de madurez de ambas partes y bueno, no se puede generalizar en nada; pero creo que hay un patrón, y es que "si sufres en una relación, entonces no es una buena relación". Y no necesariamente por la otra persona, sino porque uno mismo no está preparado y hay cosas en las cuales crecer. Quizás hace falta fortalecer el autoestima y la independencia para lograr apreciar la presencia de otra persona que le sume a tu vida, que apoye, que acepte (no necesariamente que comprenda) y que a pesar de todo decida estar al lado de una. Esa es una de las cosas sobre el amor que creo haber aprendido en este tiempo, porque he estado sola y , justamente, fortaleciendo mi identidad. Estar con alguien no sólo es cuestión de sentimiento, también es una decisión que conlleva ciertas actitudes de respeto, pero siempre respetando la dignidad propia. Porque antes de ser una pareja son dos individuos y hay que quererse. Sino, ¿Qué amor se le va a dar al otro?

Y esto me remonta a algo que aprendí en Cieneguilla: El amor verdadero no te hace sufrir. Quien piensa que parte de estar enamorada implica soportar infidelidades, celos enfermizos, desplantes y desconsideraciones o manipulaciones está recooooooontra mal. El amor por definición excluye todo eso, y aceptarlo evidencia la falta de afecto que uno puede tener y que busca llenar a cualquier costa; es el apego, la necesidad de la compañía de cierta persona y sólo esa persona, la que trae dolor.

Yo soy celosa, pero cero posesiva. Me puede costar dejar ir a largo plazo, pero soy consciente de cuándo hay que cortar algo porque no es adecuado. Me cansé de responsabilizar de mi crecimiento personal a terceros, pero es evidente que con varias situaciones de por medio aprendí a cortar con relaciones insanas que me quitaban energía (mental, emocional, física) y no me aportaban (mental y emocionalmente) nada de valor. ¡Punto para mí!

Por la segunda cuestión: Yo no sé si este chico realmente ama a su ex o lo que sean. Pero lo que dijo me hizo pensar en este asunto: me da pena ver cómo la gente que me rodea aún confunde el hecho de "amar a alguien" con "ser débil". Y es que eso hemos aprendido en esta sociedad machista, materialista, progresista, utilitarista y vacía: "lo que importan son los resultados, da igual cómo lo logres". Una de las enseñanzas más grandes que me dejó Cieneguilla y que es la que estoy teniendo presente últimamente (Porque es algo que a mí también me cuesta) es "disfrutar del camino", hasta que llegue a mi meta. Esa es la razón de mi buen humor: disfrutar el camino es vivir el presente, pero no sólo vivir, sino sentir. Si no se siente no se experimenta plenamente, y por ende, no se aprende. Y yo estoy viva porque quiero aprender, perfeccionarme y dejar algo bueno para los demás, sean mis hijos o mi comunidad. Por eso escribo, porque me gusta dejar huella de mi paso por aquí, y sobre todo, procurar que sea una huella positiva.

Creo que no hay que tenerle miedo a lo que sentimos y mostrarnos tal como somos. Si alguien nos quiere es porque nos conoce, y nos conoce tal como somos, sin máscaras. Cuando uno está en una relación, se supone, está con alguien con quien puede mostrarse tal como es y con la confianza de que va a aceptarlo así sus emociones sean negativas, piense distorsionado y se equivoque, pero siempre con la consigna de acompañarlo a que se corrija y mejore como persona. Esa unión espiritual es la más fuerte de todas y la que yo aspiro volver a tener.

Creo que demostrar "debilidad" por cierta persona no nos hace débiles. Nos hace auténticos con los demás, y honestos con nosotros mismos.

Creo que decir "te quiero", "me gustas", "te extraño" o "eres importante para mí" no deberían ser herramientas para elevar el autoestima de otro, sino para mostrarnos vulnerables, humanos, imperfectos, y aún así, tan dignos de respeto y amor como nuestro objeto de deseo. Debería ser una manera de validarnos a nosotros mismos, de mostrarnos respeto y amor a nuestra propia esencia y naturaleza sensible, no sólo a la existencia de otro.

Estoy en una guerra declarada en contra de las cosas de esta sociedad que creo que están mal, y esta es una de ellas (Aparte de la del acoso callejero, en palabras de mi hermana "ahora soy una piraña y le respondo a quien se meta conmigo"), y pienso batallar por este otro ideal que tengo: el de una sociedad libre de emociones calladas, que siempre terminan pudriéndose y trastornádolo todo, y lo que es peor, generando enfermedades tabúes y malos entendidos que serían fácilmente evitables siendo honestos con uno y transparentes con los demás (por eso me autodenomino Cristal).

¿Por qué me dejé convencer de que era mejor construir un muro a mi alrededor para que nadie se me acerque? ¿En qué momento empecé a tener vergüenza de lo que sentía? ¿Cuándo pensé que querer a alguien que no estaba conmigo era malo? Creo que eso, en parte, es lo que me entristeció tanto todo este tiempo: pensar que era inadecuado. Nop, sentir algo nunca va a ser inadecuado: son las acciones que deriven de esa emoción las que pueden ser inadecuadas. En cierta forma, tener tantas ganas de darle cariño a alguien y no poder hacerlo nos puede desorientar y hasta desesperar. Pero lo mejor no es transformarlo en odio o rencor, o algo mucho peor: orgullo. No. Lo mejor es, como dice mi amada Elsa: dejarlo ir. Decirlo. Dejarlo ser. Seguir amando. Guardarlo intacto en un lugar especial del alma., pero no tratar de eliminarlo. Porque simplemente no se puede. Cansa, pero cansa mucho mas luchar en contra de la corriente. Lo bueno de dejarlo ser es que el amor NUNCA puede traer de regreso rencor ;)

Y es que sentir es estar viva, y estar viva implica felicidad :)

El domingo fue el cumpleaños de Laro, y me invitó a recibirlo con él y sus amigos en un bar. No salté de alegría porque estaba en la movilidad regresando de un evento. ¿Cómo la pasé? Alucinantemente bien. Me reí mucho con la gran amiga que me acompañó, pero me hubiera encantado hablar más con él. Me daba miedo, vergüenza: conozco lo habladores que son sus amigos y no tengo ganas de complicarme con nada que me quite energía como aparentar cosas y eso. Esta situación de retomar contacto con alguien es rara para mí, así que en cada oportunidad estoy con los sentidos bien despiertos, captando información como una maquinita. Estoy un poco ávida de acontecimientos, pero a la vez no tengo nada de prisa (Sobre todo porque vivo para los shows y con las justas como y descanso). Hubo, si, un momento que para mí fue clave: yo estaba volviendo del baño y de casualidad me encontré con él en un pasillo. Ahora lo puedo decir porque ya lo analicé: me reprimí un impulso gigante de abrazarlo. Por poco me abalanzo sobre él de la felicidad. "Felizmente" me contuve, creo, porque no sé cómo lo habría interpretado. A veces hay que comportarse, por consideración con la mente de la otra persona que probablemente no entienda lo que pasa.

Y he aquí el kit de asunto: Nunca me han gustado las cosas sin nombre. Pero empiezo a comprender que hay algunas que requieren, efectivamente, cierta libertad hasta que tomen forma.

Si hay algo que he descubierto en estas semanas es que quiero mucho aún a mi ex. Mucho. No sé de qué manera, pero no puedo evitar sentir algo bonito por él. Creo que en parte es normal porque vamos, ¡es mi ex! ¡Siempre va a haber algo entre él y yo! (Creo que es en parte ese algo lo que hace que mis amigos del show estén terminando y volviendo con sus parejas cada dos por tres). Por otro lado, es algo que me sorprende, porque lo había dado por muerto (O enterrado vivo, que en aras de este asunto es lo mismo), y porque es algo en lo que simplemente no quiero pensar para no complicarme. YO NO QUERIENDO COMPLICARME. Ja.

¡Wait, no, Ja no! ¡Punto para mí!

Bueno. Eso era. No sé qué es, aún no tiene nombre. Lo único que sé es que a mí me hace bien, me trae alegría sentir esto. Fui demasiado feliz a su lado y hoy por hoy no veo la situación con la tristeza de que ya no es así, sino con la alegría de que sucedió. Probablemente él no siente lo mismo y bueno, en realidad, me da igual, porque me basta con que a mí me haga sentir bien. Por eso no se lo digo directamente y más bien permito que lo sepa cuando lea este post ;)

Y ojo, me sorprende que igual puedo querer de una manera similar a otras personas (Como Mr. Red, que está guardadito hasta que sea momento de darle forma también). El corazón no tiene que ser exclusivo de nadie. Mientras más grande, mejor. Eso nos hace fuertes. Y creo que, con todos mis errores y locuras, soy una mujer fuerte. ¡Un punto más para mí! :D

Finalmente: estoy convencida de que hay que dar el ejemplo para poder lograr cambios en esta sociedad. Por eso escribo aquí lo que pienso y siento. Y no tengo vergüenza de que lo sepan los implicados.

Así que los reto a todos ustedes a decir lo que sienten a sus seres queridos (Y no tan queridos) de una manera asertiva, sobre todo ahora que se acerca Navidad y Fin de Año y hay que cerrar capítulos o limar asperezas para empezar bien el próximo año. Se los aseguro: no se van a arrepentir. No lo hagan para conseguir una respuesta o lograr un cambio de actitud de manera inmediata o visible (Como, creo, yo lo estoy haciendo). Tampoco lo hagan para quedar bien con alguien. Háganlo por ustedes, porque no sólo ellos se van a sentir bien: ustedes mismos, aceptando y validando sus propias emociones, van a sentirse más plenos, en paz con el universo, fuertes y agradecidos. Y no por nada dicen que el agradecimiento es la emoción más bonita de todas :)

Yo, por mi parte, estoy agradecida de poder estar viva para poder sentir esta alegría y este amor hacia otras personas :)

domingo, 16 de noviembre de 2014

Dejar ir

¿Por qué me toca dejar ir a tantas personas que han estado tan cerca de mi esencia y mi corazón?

Esta ha sido una semana de fantasmas y ciclones emocionales. Yo pensaba que el día de los muertos era el 1ero de Noviembre, pero al parecer ha habido una demora y han decidido salir todos en estos días.

Primero Mr. Red y su mensaje "esperanzador" que me tuvo contenta y medio en la nube por varios días. Luego, el miércoles, el mensaje más esperado e inesperado del mundo: LARO. Ese Laro, Laro- Laro, mi ex Laro. Diciéndome que quiere verme y hablar conmigo (Y luego dejándome colgada porque "No tiene apuro, quiere que sea algo tranquilo. Básicamente quiere saber cómo estoy y contarme cosas que ha aprendido"). Como entenderán, han sido noches complicadas pensando mucho en si tengo algo que decir, planeando mis reacciones, desistiendo una y otra vez de decirle tal o cual cosa, e imaginando qué rayos voy a hacer en cada posible escenario que se presente... Complicada y ansiosa. Pero manejándolo bien para tratarse de él.

Hasta anoche pensaba que la vida estaba sacando todas sus cartas de golpe y hasta me sentía agradecida porque por fin estaba "pasando algo" importante en mis relaciones.

Hasta anoche.

Que me volvió a hablar Mr. Red. Muy lindo todo. Exceptuando que me contó que se va a quedar a vivir allá.

Agradezco y estoy feliz de que me hable y quiera ser mi amigo. De nuevo, habla bien de él y me confirma que no estoy equivocada acerca de quién es. Es una persona que quiero mucho y admiro y me siento honrada de que piense que vale la pena hablarme (He ahí una muestra de mi autoestima). Pero no pude evitar ponerme a llorar como una Magdalena y hasta este mismo momento sigo llorando porque (Aparte de que vive rodeada de chicas bonitas y eso obviamente despierta mis celos)... ¡se va a quedar allá!

Es decir, saber que se va de viaje por unos meses a la India a meditar y hacer yoga pero que va a volver me daba cierta tranquilidad sobre qué esperar. "No tengo que pensar en él hasta que sea el momento, y si regresa y me busca, vemos". Pero ahora me dice que regresa en febrero para ver lo del alquiler de su departamento y que se va a ermitañear lejos de todos por algunos años... ¡Dios, ese es el sueño y la pesadilla juntas!

En mis construcciones más locas me imagino mochileando, viviendo en lugares exóticos como los que él está conociendo, pero siempre me veo acompañada. Aprendiendo cosas espirituales, nada de hierbas y drogas sino full meditación, todas esas cosas siempre me han llamado demasiado la atención. La aventura, el descubrir, el valerse por uno mismo, conviviendo y aprendiendo de la gente. Luego me acuerdo de que no tengo plata ni para completar un mes de estudios, que he tenido que pagar una operación mía con dinero prestado y que se viene navidad y la época más feliz del año (Esto sí no es sarcasmo, amo Diciembre)... Y me obligo a pisar tierra y deprimirme porque la rutina sigue. Deseaba, en un rincón profundo, que él volviera a Lima, me buscara, me dijera que no me había olvidado y que lo quería volver a intentar. Todos sabemos que es obvio que yo quería eso, en el fondo, sin decirlo, porque así soy. ¡Pero ahora que he confirmado mis sospechas y que sé a ciencia cierta que se queda por allá y no hay futuro para esto (Porque es muy probable que se vaya al Tíbet y no me sorprendería que se convierta en monje)...!

Duele. Duele tener que volver a matar algo tan lindo.

Así como hice con Laro, cuando soñé que le interesaba otra tipa y luego confirmé (porque entré a su facebook) que efectivamente salía con otra chica, y no me morí de la tristeza sólo porque es fisiológicamente imposible. Y con quien sigo un poco resentida porque me cambió por otra. ¡Que ni se le ocurra pedirme que trate de ser amiga de ella porque le clavo un tenedor en los testículos!

Se repite la historia, se repite esa tristeza tan fuerte. Laro tiene planes más grandes que lo van a ayudar a crecer como persona, Cristal la desprendida lo suelta porque lo ama tanto que no soporta verlo encerrado en sus brazos y no quiere estar con alguien que no la quiere de la misma manera. Mr. Red está en una etapa importantísima de su vida, de viaje para encontrarse y construirse a sí mismo, que respeto, admiro y aliento... Y no le digo ni pío sobre lo que realmente pienso acerca de eso porque no quiero que se moleste conmigo ni que se sienta forzado a hablarme por pena ni se vuelva a desaparecer de la vista. Como le dije a Laro alguna vez, "prefiero tenerte como amigo a no tenerte en absoluto".


Sería mentir si digo que lo he estado esperando. Después de todo, luego de que no me respondiera mis mensajes y diera por sentado que me detestaba y que le causaba rechazo, decidí enterrarlo. Y pensé que lo había hecho, con decepción porque "había jugado conmigo", "yo había permitido que se burle de mí", "su espiritualidad es pura finta", y quise interesarme en otra persona. Pero al igual que pasó con Laro y Brownie, no se puede querer a alguien más si tu corazón está ocupado aún. No se puede enterrar algo así sin más y pretender que se descomponga. El que me haya vuelto a hablar me hizo darme cuenta de que no lo había olvidado como pensaba y me dio la esperanza de que podíamos retomar contacto y podríamos volver a ser amigos, oh, con aquella persona que tan interesante y buena me parece... Y sí, una parte de mí me decía "listo, te quiere, quiere estar contigo". Me permití soñar un poco con que me decía que lo acompañara, que volvía a salir con él y pasar las noches en su casa. Me alegraba la idea de volver a tenerlo en mi vida.

Saber que es imposible tenerlo, al menos de la manera en la que esperaba tenerlo, me duele mucho.

Espero, realmente espero, que la intención de Laro sea la de retomar lo que pueda quedar de nuestro vínculo, en paz, armonía y basándonos en el cariño que al menos yo sé que sigo sintiendo por él. Sé que soy una nueva persona y él también y no quiero ni pensar en la posibilidad de que siempre se puede volver porque no es algo que me interese que suceda. Ya no.

Porque con quien esperaba volver era con Mr. Red. Sí me enamoré de él, a pesar de que fue poco tiempo y todo eso. Creo que con algunas personas basta con mirarlas a los ojos para saber quiénes son y quererlas sólo por eso. Pero, así como antes hice con amigos que viven lejos, y con Laro, "si realmente amas a alguien, tienes que dejarlo libre. No hay mayor muestra de amor que la de dejar que alguien siga su camino, haga su vida como quiere y sea feliz". Así me vuelva a partir en pedazos, vuelva a desconfiar de la gente, me aísle y no quiera nada con nadie. Lo tengo que dejar ir, porque quiero que sea feliz más de lo que quiero que esté conmigo. Al fin y al cabo, si no se queda significa que no era para mí y que va a venir alguien mejor, ¿no?

Me frustra saber que él va a estar tan lejos. Pero espero que, de alguna manera, este pequeño acercamiento signifique que de alguna manera le importo y que si bien lo dejo ir como pareja, pueda quedarse en mi vida así, extranjero, de manera espiritual, como amigo, compañero, enviado especial en la India y Nepal, maestro, bitácora de la aventura que me encantaría emprender, referencia espiritual cercana; como lo que sea que es y que no tiene explicación en palabras. Ahorita no siento que eso sea la mejor opción porque me está sangrando el pecho, pero tengo fe en que en un tiempito podré verlo así. Ya me entrené con lo de Laro, y si pude superarlo a él, puedo superar cualquier otra cosa.

Realmente espero dejarlo ir y que se convierta en eso, y pueda quererlo y admirarlo tranquila, sin poseer ni esperar nada de él.

Y que él me quiera de vuelta por eso, Y que no se le ocurra volver a desaparecerse porque me siento más feliz si él está y puedo mandarle imágenes chistosas y molestarlo por su altura y su parecido con los Leprechauns. Así como sé que me sentiré más completa si estoy bien con Laro, porque fue muy importante en mi vida.

Porque de verdad que ya no quiero volver a decir adiós a nadie que significa mucho para mí. Al menos no durante muuuuuchos años, cuando la vida esté en declive y todos tengamos que partir.

Este miércoles es su cumpleaños. Feliz día, Mr. Red. Deseo de todo corazón que encuentres lo que buscas, que seas más que feliz por el resto de tu vida, y que puedas compartir esa sonrisa pura y esa mirada marrón brillante conmigo de vez en cuando. Lo suficiente como para que yo también sea feliz.


sábado, 8 de noviembre de 2014

Alienación y reputación

Me provoca contar algo que me pasó anoche, por lo inusual, y porque es algo que (para variar) me ha puesto a reflexionar sobre mí misma. Probablemente voy a parecer una vez más una quinceañera por contar lo que voy a contar. Pero ni modo, pues, ¡¡¡así me pasa!!!


Luego de tener show en la tarde, me fui a casa de un amigo a un mini torneo de Beer-pong. Ahí se apareció Sheldon con un amigo al que llamaré "el Tocayo", a quien conozco de antes por ser amigo de mi ex, Laro. Decidí irme con ellos porque iban a un lugar cerca de mi casa y podían jalarme, pero en el camino decidí quedarme con ellos y seguir a Sheldon en sus "movimientos por la Lima nocturna". Luego de una conversación muy paja en la puerta del primer local y debido a que no logramos entrar, Sheldon decidió ir a su siguiente destino: una fiesta rave.

Nunca había ido a un Rave, que al final no era tan rave porque la música era más bien tranqui. Al parecer es un evento que siempre se hace, y esta ocasión se hizo en un local que recién están terminando de construir, por lo que había polvo de construcción en las paredes y ningún adorno colgado. Pagué mi entrada (SÍ, GASTÉ DINERO EN PAGAR MI ENTRADA) y ya desde la puerta me fui dando cuenta de cómo iba a ser la cosa por dentro: gente drogada y hipster.

Yo no me considero hipster, pero sé que lo parezco, y probablemente lo soy, y me da igual. Muchas veces cuando camino por la calle me han hablado en otros idiomas pensando que soy extranjera y mis amigos siempre me dicen que me visto medio hippie. Con lo tímida que soy en grupos grandes, la vergüenza no me permite moverme mucho, así que mis movimientos de baile son más bien robóticos, semi catatónicos; sumando el cansancio de haber estado casi casi modelando el vestido de Elsa en la fiesta de cumpleaños (Y el hecho de que mis juergas básicamente tienen música infantil y hay chocolates y sanguchitos en vez de alcohol), pues como se entenderá, además de sentirme como un pez fuera del agua, sin maquillaje y vestida como para salir y volver a mi casa sin parar en ninguna parte (Jean, botas marrones, cafarena fucsia, chompa beige de brillos tejida, una casaca de cuerina marrón, cero maquillaje y una trenza en el pelo), me veía RARA.

Lo cual, para fines de esa fiesta, era perfecto, porque por alguna razón, la gente parecía haberse empeñado en vestirse raro xD

Bueno. Estaba parada en un pasillo conversando con mis pocos amigos y varios conocidos, por ahí que saludé a mi prima, siempre hermosa y bien vestida, o a un amigo con el que actué hace años que también conocía a la gente de ahí, o a los amigos de mis amigos, que hay que saludar porque hay que ser educada y vamos, estoy entrenando mis habilidades sociales, no se aprende a ser una socialitè de la noche a la mañana y no lograré sentirme en mi salsa si no interactúo con otros seres humanos cara a cara... Y en eso me presentan a un chico. No era nada feo, pero yo no estaba interesada en gilearme a nadie, sino más bien divertirme y hacer amigos. Por ahí que miraba a ver si había alguien interesante, pero este individuo no calificó como tal. Uno más, de los tantos conocidos que estaban pululando por ahí, que saludan y te miran de reojo mientras conversas con tu gente. Yo, la verdad, estaba más concentrada en parecer relajada, moverme al ritmo de la música como a quien le gusta y evitar autistear, mi especialidad. Tarea un poco difícil si sientes que todos los chicos no gays de la fiesta te miran, sea porque te ves bien o porque te ves mal.

En fin. Estaba sentada en un muro mirando a la gente cuando este chico se sentó a mi costado y luego de preguntarme que hacía por la vida me invito a bailar.

Alerta amarilla.

Le dije que más tarde. Me di cuenta de que me interesaba más conversar con él que bailar, a lo mejor me hubiera gustado que me saque a bailar otro chico que me atrajera más. Pero a los dos minutos me volvió a invitar, y esta vez me pareció muy rochoso decirle que no, así que acepté.

Alerta naranja.

Le advertí que no sabía bailar música electrónica, me relajó el saber que podía hacer lo que me diera la gana y no iba a parecer fuera de lugar (Lo cual me pareció perfecto, creo que si pudiera pertenecer a algún grupo debería ser ese en el que mientras más raro bailas, te mueves, te vistes o hablas, más normal eres), y nada, bajamos a la pista de baile.

No era un lugar abarrotado, por lo que el chico me jaló hacia la mitad de la pista, pero se me pegó como si tuviera personas a su alrededor que lo empujaban hacia mí. No se pegaba como uno se pega sin querer a otra persona, incómodo, mirando a otro lado que no sea la cara de una, no: se me pegaba con toda la conchudez que (espero) el alcohol y la seguridad en uno mismo te permite.

Alerta roja.

Me dio un poco de envidia su seguridad en sí mismo.

El caso es que estaba incómoda (Y a la vez expectante, eso no me suele pasar seguido), por lo que me alejaba lo más que podía (No funcionaba) y redireccionaba sus manos cuando por ahí bajaban más de lo que mis amigos suelen tocar. Hasta ahí, siempre trato de pensar, puede ser simplemente su estilo de baile, una costumbre inconsciente más que un movimiento de seducción, por lo que si bien cuidé de mi espacio personal, no fui clara. Pero cuando empezó a buscar mi cara, ahhh no, ahí, brother, estamos hablando de otra cosa.

Parecerá chistoso que lo cuente, pero muy pocas veces me ha pasado eso de que estoy bailando con alguien y me quiere besar. Una vez fue en mi viaje de promoción. Las chicas con las que fui hacían concurso para ver quién besaba más chicos. Alguna vez en alguna otra discoteca, no recuerdo bien. Pero la mayoría de las veces, como he salido con mi pareja o simplemente no voy a discotecas, no he tenido que anunciar que no estoy interesada con mi lenguaje corporal ni he tenido que defenderme. Así que, en mi ignorancia y apelando a mi sentido común, le alejé las manos y le dije bien clarito: "Discúlpame, pero en serio, no soy de hacer esas cosas. Lo siento": El chico rió, me dijo que no importaba, que igual seguir bailando era divertido, pero como a los 5 minutos y a pesar de distraerlo con un poco de conversación tonta como "qué pajas las luces" o "espero que este paso no se vea muy extraño" volvió a insistir. Así que le dije para volver con mis amigos, porque El Tocayo tenía mi casaca.

No había nadie donde habían estado todos, así que nos pusimos a conversar un poco sobre Halloween. A los pocos minutos me dijo que quería volver al baño y me hizo una seña de que lo espere donde estaba. Felizmente apareció El Tocayo y Sheldon, y aunque les dije que el chico éste me había dicho que lo espere, me dijeron que fuera con ellos a la pista de baile, que daba igual, que no tenía por qué quedarme ahí. Medio culpable me fui con ellos. Al rato nos lo encontramos en otro lado, conversando con otras personas.

No pasó mucho tiempo y decidí irme a mi casa. Eran más de las 2 de la mañana y hoy tenía clases (Y ya no puedo seguir faltando por flojera), así que le pedí al Tocayo que me pasara mis cosas para irme. En el camino a su carro para recoger mi mochila le conté lo sucedido y que me sentía mal por eso, porque "soy una nerd" por no haber besado a este chiquito. Me dijo que aunque ahora la gente se agarra a cualquiera porque le provoca, no tenía por qué aceptar al primero que se me acercara, y que fuera viendo si realmente quiero o no quiero probar alguna vez besar a un desconocido. Después de todo, también soy humana, tengo impulsos y necesidades, y esas cosas que siempre te dicen para tranquilizarte y decirte que si bien no eres rara, siempre es bueno seguirle la corriente al resto aunque sea un poquito.




Pero no. El problema, si es que existe alguno, es que a mí no me gusta seguirle la corriente a las personas en este tipo de cosas. No es culpa de mi educación en colegio de monjas, porque la mayoría es normal y se va a una discoteca bien rica y apretadita a chapar con el que se le plante en frente. Debe ser algo de mi familia, de lo que me enseñó mi mamá. Pensaba que iba a ser lo mismo que con mis parejas, con quienes me suelto relativamente rápido (Tan rápido como me voy encariñando). Pero veo que no.

¿Se puede aprender a ser más mandada? ¿Debería aceptar un beso de un chico que me saque a bailar la próxima vez que alguien se me insinúe, simplemente porque es normal? ¿Soy una cucufata por miedo o porque realmente pienso que ese tipo de cosas no van conmigo?

Ya he hablado de este tema antes, cuando en mayo me bajé la aplicación esta de Tinder y sopesé la posibilidad de probar conocer gente por la vía fácil. El punto es que yo no busco algo superficial, y sé que en una discoteca no voy a entablar amistad con alguien churro que se me acerca a bailar (Si es que tengo suerte, porque usualmente no me interesa la gente que se me acerca). No me gusta esta sociedad vana en la que el amor es cosa de un beso y a la vez un beso no significa nada. Simplemente no me parece divertido andar compartiendo saliva y bacterias con gente que no conozco sólo porque "tengo necesidades y esa persona me parece atractiva", en mi opinión es una manera de justificar la falta de sentido. A mí se me hace mucho más fácil besar a alguien en una reunión que en una discoteca, y que ese alguien sea alguien que no sólo me atraiga físicamente. Será quizás por las veces que he besado a compañeros en escena, pero no me gusta besar a alguien sin sentir nada más que hormonas efervesciendo. Yo quiero algo real, no me gusta la imitación. Pero, lamentablemente, al parecer es necesario que tenga que adentrarme en la aventura de dejar de ser un poco yo para sentirme mejor conmigo misma por al menos intentarlo y no quedar mal. Lo digo porque me siento presionada por un grupo social en el que es normal hacer eso y si no lo hago no seré aceptada ni querida. Qué tonto, qué fútil... qué contradictoriamente necesario para poder encajar.

Hoy en la mañana estuve dándole vueltas al tema y he llegado a la conclusión de que podría, sí, aceptar el consejo del Tocayo y quizás más adelante, poco a poco y conforme vaya cogiendo más soltura en situaciones sociales, aceptar que un chico desconocido (QUE ME GUSTE) me bese. ¡Pero no el primero que se me para en frente después de años, pues! ¡Y menos si simplemente no me atrae, si no lo conozco, y si encima me ha hecho sentir como un objeto!

Porque si hay algo que detesto de esta sociedad tan machista es eso, que las mujeres se conviertan en una perra si besa a un chico pero el chico sea un ganador si besa a una chica; que no pueda caminar tranquila en la calle (menos en un bar) sin sentir que estoy en una especie de mostrador, a la vista de los compradores. Además: si ellos pueden, ¿Por qué yo no? Si las personas que me interesan o me han interesado probablemente han hecho eso (O lo están haciendo en este momento), ¿Por qué pensar que me voy a mancillar por eso? No digo que voy a ponerme ropa dos tallas menos, mostrar mis pocos atributos y encamarme con el mejor postor, pero, Dios, algo tengo que vivir, ¿no?


Sí. Pero a mi manera, con dignidad, haciéndome respetar, y piña si es que parezco una monse por no hacer lo que todos hacen. No quiero sacrificar mis principios por parecer algo que no soy.

No sé. Supongo que con los días me iré ordenando internamente. No tengo por qué sentirme mal por ser yo misma.

Creo que más importante que parecer o encajar sería trabajar en esa autoestima que hace que me sienta tan insignificante. Mejor me concentro en eso y en mejorar socialmente con la gente que se me acerca simplemente a conversar (Y que probablemente, en contra de lo que pienso, no busca nada más que eso), no en situaciones como la de anoche.

Me siento mal porque creo que estoy cagada. Pero no me voy a rendir, y voy a seguir luchando por mejorar, sobretodo esa inseguridad. Después de todo, a veces puedo ser el alma de la fiesta y tener conversaciones súper interesantes y profundas, que, finalmente, es lo que a mí me interesa.


Sí, tan mal no estoy.

¡Si tan sólo a alguien le gustara yo por ser así, tal cual como soy, con mis ganas e intentos de cambiar lo malo que hay en mí pero con mis locuras, incluidas las de este blog...!

lunes, 3 de noviembre de 2014

Saliendo del valle


Nada, sólo paso para comentar que estoy mejor :)

Mejor en el sentido "Más animada", "Comiendo un poco más", "Dejando de perder el tiempo con juegos de video y haciendo más cosas por mi vida". En fin, viviendo.

Me hizo bien el mensaje del post anterior, porque me ha ayudado a ver hacia adentro y ver mas objetivamente hacia afuera.

En gran parte es gracias a mi pequeño cambio de actitud, que espero mantener.

Estos (pocos) días he estado creyendo más en la importancia de cuidarme y teniendo más fe en mi futuro, y haciendo cosas por construir uno bueno. Estoy empezando por seguir viendo a mis amigos, tanto nuevos como antiguos. Mi zona de confort es tirarme en mi cama y jugar Bubble Witch saga (Y el resto de jueguitos) en facebook, y me ha estado costando pero estoy saliendo. Sheldon me ha presentado gente y asi él tenga otros planes, voy a reuniones. Ahora que ha sido Halloween tuve varios shows y salí a la calle disfrazada de Elsa (A comprar mi almuerzo en Mc Donald's y a pasear por un parque bastante transitado de mi zona), y en la noche fui a una fiesta de disfraces hasta tarde. Moría de sueño, pero cambiar de actividades vale la pena el esfuerzo. ¡Hasta he salido a comer! Yo, que no gasto dinero en alimentarme decentemente porque "es caro, prefiero comprarme frutas secas y chocolates y sobrevivir con eso mientras no estoy en mi casa", decidí aceptar una invitación de un viejo amigo para ir a su cumpleaños, a cenar en grupo, ¡y gasté más de 50 soles sólo en mí! ¿Y saben qué? ¡Lo valió! No sólo comí rico sino que la pasé muy bien :) Eso también me ha motivado a hacer mejor mis trabajos, y pensar menos paranóicamente. ¿Pretendientes? Quiero mantenerme en la actitud de estos días: No me interesa, y así sufro menos. Llegará en el momento que tena que llegar, ahora es momento de preocuparme de otras cosas, y esto lo he comprendido (POR FIN) gracias al mensajito de Mr. Red :) )Es extraño, pero así me está pasando. Tengo que abrazar mi proceso de crecimiento en vez de huir de él). Estoy más presente en el presente, aquí y ahora, no tanto en mi rinconcito gris. Aprovechando y disfrutando un poquito más.


Bueno, básicamente eso. Mi mamá está un poco detrás de mí para que coma así que no me puedo escapar tan fácil, y bueno, estoy tratando de comer mejor. Y he decidido volver al yoga: Muy aparte de la persona con la que puedo relacionarlo, cuando hacía yoga me sentía bien. Puedo cambiar de pensamiento, y necesito hacer yoga. Siento que mi cuerpo y mi alma me lo están pidiendo a gritos, y ahora sí me siento motivada para retomarlo. Motivada y además con tiempo y dinero.

Ayer me peleé con mi hermana, pero no quiero pensar en las cosas feas que me puede haber dicho o en los muchos defectos que yo tengo que mejorar para ser una persona agradable (Para ella, vivir conmigo es un martirio y me lo ha dicho). Quiero mejorar, pero por mí, para sentirme bien. No sé, además, qué tan cierto sea. Para otras personas ha sido lindo compartir espacios conmigo. Quiero pensar que es cosa de subjetividad.

Eso, y que hay que automotivarse. No soy perfecta, por más que quiera no lo seré, peor puedo re-aprender a sentirme a gusto conmigo misma y dejar de autoagredirme. Sé que tengo cosas buenas, pero tener buena autoestima no significa ni alardear de lo bueno ni lamentarme de lo malo. Significa utilizar las muchas herramientas que sé que tengo para vivir, y vivir bien.


Me da un poco de pena admitirlo, pero soy de las personas que no pueden vivir con mucho estrés por una cuestión de salud. Y eso significa que no debo hacer tantas cosas a la vez, que no soy súper heroína ni capaz como otras personas a las que admiro, y aunque tengo la creencia de que eso significa ser débil y defectuosa, me siento mejor haciendo menos dinero pero disfrutando más. Por eso necesito volver al yoga. Mi espíritu necesita a alimentarse de paz de nuevo.

Finalmente, ¡un poquito de motivación reciente! :)

(Gracias por leerme ;) )




martes, 28 de octubre de 2014

Nido mental rojo

Advertencia: Estás entrando en mi mente. Probablemente no entiendas mucho de lo que digo porque este es un vertedero para desahogarme. Si te gusta saber de líos mentales ajenos o crees que te pueda ayudar a ti ver cómo otra persona desenreda sus marañas, bienvenido.

*********

Ayer sucedió algo que no me esperaba para nada.

Estaba modorreada, en ese estado en el que se está aún decidiendo si despertar o no, viendo las notificaciones de facebook que pudieran haber llegado en la madrugada, costumbre que tengo desde hace tiempo para saber si alguien me habla o sucedió algo importante pero sin mucha esperanza de encontrar algo digno de mención o que pudiera cambiar mi día...

Y, como para cambiar el curso de las cosas, encontré un mensaje de alguien inesperado. 

Era simplemente un saludo bastante correcto, simple y directo. No supe qué hacer, y luego de cranearla un poco y reprimir mi impulso de responder apenas visto el mensaje, lo respondí de la misma manera: cordial, correcto, con una cara feliz al final. 

Puede que no haya sido EL mensaje de la vida, pero a mí me movió el mundo.

No se trata de LA persona de la vida, pero a mí me movió el mundo.

Por lo que significó para mí, por el aprendizaje que estoy teniendo gracias a su paso por mi vida, y por lo que gracias a ese mensaje descubrí que me pasaba.

*********

He estado perdida este mes y medio, sin ánimos de escribir, porque la verdad es que no ha pasado nada demasiado interesante. Despertar, estudiar, trabajar, jugar en la computadora. Fantasear, desear que alguien llegue para hacer mi vida más interesante y tener oportunidad de pasear, disfrutar, viajar. Buscando maneras de socializar. Sí, he puesto mi granito de arena por salir de mi ensimismamiento.

Me asaltaron a finales de Setiembre cerca de mi casa, por lo que tuve que invertir en documentación, y me han prestado un celular por mientras que sólo conecta a facebook (De manera precaria. No tengo whatsapp, ni internet, pero el facebook me salva y con eso puedo sobrevivir hasta que ahorre lo suficiente como para comprarme un aparato nuevo). 

Renuncié al restaurante y ahora sólo estoy en lo de los shows infantiles, que me consumen tiempo porque mi chamba ahí se basa en crear. Crear secuencias para los shows, crear pelucas y disfraces para los personajes. Me he creado mi propio vestuario de Elsa, de Frozen, junto con una amiga que lo cosió, y como ejercicio de paciencia he llenado el corsé de lentejuelas cosiéndolas una por una, y pegando escarcha en la capa con pincel y pegamento especial, con forma de copos de nieve, también uno por uno. Lo cuento porque me siento orgullosa de mi trabajo, ha quedado lindo :) Ha sido una manera de ocupar mi mente en cosas constructivas en vez de rumiar penas. Además, ahora que no estoy en el restaurante estoy mucho más relajada, puedo dormir más y hacer las cosas que me gustan y tener tiempo de hacer trabajos (Que igual hago a última hora, pero bueno, eso es ya más mi tendencia a la procrastinación). 

Con el chico este nunca se concretó nada. Salir del restaurante implicó tener una oportunidad menos para vernos, por lo cual se fue bastante estrés, porque todos los días que tenía turno estaba a la expectativa de que se apareciera. Me cansé de perseguirlo (Me daba remordimiento cada vez que le hablaba), y más luego de que me plantó. Sí, me plantó. Aclaré las cosas con él luego, y simplemente no quedó en nada. Y me cansé: soy insistente pero no me gusta caer pesada, así que estoy en el proceso de aceptar que simplemente no quiere nada conmigo. No me extraña, por lo que no debería entristecerme, pues debería estar acostumbrada al rechazo (Como dije en un post anterior), pero bueno, soy humana, y siento. En su defecto, estoy viendo más seguido a "Sheldon", de quien me he hecho muy amiga, y me pasa la voz a sus planes locos los fines de semana. Me hace bien conocer gente, socializar y hacer cosas que hace tiempo no hago porque tontamente dependo de un novio para hacerlas. Me da gusto estar construyendo amistades y vida social muy aparte de la persona con la que pueda estar, porque eso me da identidad y me llena :) Lo curioso del asunto es que en parte salgo con Sheldon porque él y este chico tienen amigos en común, el sábado pasado esperaba encontrármelo... Pero al parecer tiene un radar para evitarme xD. Así que NEEEXT.

Todo está siguiendo su curso, todo es monótono. Poco a poco me estoy construyendo luego de hacerme casi convertido en polvo después de mis relaciones. Es bueno saber quién soy. A pesar de las circunstancias. 

Pero hay un tema que no me deja del todo tranquila, y es esa insatisfacción, esa sensación de que me falta algo, de que mi vida no está completa. Y que, de una u otra manera, repercute en mi estado de animo y mi alimentación.

Sí, para variar, mi chivo expiatorio.

A veces pienso mi anorexia siempre será sintomática. Luego me acuerdo de que hubo un tiempo en que me costaba menos comer y me pregunto qué había de diferente entonces. Reconozco que estoy dejando que se instale el hábito, que poco hago por cambiarlo porque es cómodo y me da miedo cambiar y sentirme mal (Quienes padecen TCA saben que cuando no hay costumbre, tener comida en el estómago puede ser muy estresante). Casi a diario sueño cosas relacionadas con el internamiento en Cieneguilla, o que vomito. Hoy soñé que por fin me pesaba y salían 35 kilos, que no se notaban porque sí comía y no vomitaba como en el 2009. No tengo idea de cuánto peso, no tengo manera de saberlo tampoco, pero la ropa de nuevo me está sobrando y no me molesto en hacer algo al respecto.

¿Por qué? ¿Por qué las ganas de autoagredirme, si sé que tanto eso como la tristeza no me llevan a nada? ¿Es porque creo que es parte de mi identidad batallar a diario con lo que como? ¿Es porque simplemente es mi manera de ser y tengo que aceptar que el resto de mi vida pasaré por épocas así, pero que sólo será eso, épocas, y que pronto encontraré la motivación interna para no hacerme tanto daño? ¿Es mi vegetarianismo últimamente adquirido una manera más de esquivar la hora del almuerzo o lo hago por convicción? Todas estas preguntas me las hago casi a diario, temiendo haberme vuelto a convertir en ese monstruo que alejó a Laro y que casi me mata. No quiero dar pena, no quiero ser negativa, no quiero estancarme ahí de nuevo... ¡Pero se me hace tan natural...!

Entonces, volviendo a hacer comparaciones, noto que hay algo que me motivaba a comer: el hecho de que me inviten. El comer en casa de mi pareja, que me digan que no soy deseable, que me obliguen a gustarme como me veo. Claro, "si tuviera enamorado comería mejor", es la excusa del mes. "Al menos sentiría que significo algo para alguien, no estaría tan sola". 

Y es que, exceptuando mis perros (Los cuales compiten entre ellos por el que gana más caricias de mi parte), el único momento en el que me siento importante para alguien es en los shows, en los que los niños me abrazan... nombrando a un ser que represento, pero que no soy yo. Este tipo de situaciones me hace preguntarme: ¿Habrá alguien que, algún día, me quiera por quien soy, tal cual, así esté raquítica (Seamos honestos, es más probable que pase eso a que tenga sobrepeso), así no llegue a tener estudios, ni trabajo, que por alguna razón tenga un hijo encima, simplemente por el hecho de ser yo, mi esencia, yo?

Quiero creer que es posible. Me aferro a esa idea para poder encontrar motivación. Con motivación hago las cosas, haciendo las cosas me siento bien conmigo misma, y sintiéndome bien conmigo misma alimento mi alma y obtengo fuerzas y razones para quererme más. Las dudas siempre están, siempre. No tener crisis existenciales sería como no pensar para mí. 

Sí, ando confundida respecto a lo que siento por mí. Estoy en una fase rara tanto interior como socialmente. Construí un muro luego de Mr. Red para que nadie se me acercara, pero me olvidé de que "nadie es una isla" y que, realmente, no soy feliz aislándome. Estoy trabajando por rehacer mis vida social y volverme más amigable sin dejar de ser yo misma (Y me da mucha pena convertirme en un ogro cuando tengo que hacer trabajos de grupo porque "si no dirijo yo, nadie más lo hace"). Probablemente las cosas pasan como pasan porque simplemente no estoy preparada para entablar una relación con alguien, que es lo que yo pienso que necesito. Primero tengo que ser yo y realizarme, y estar consciente de ello, experimentarlo, no sólo decirlo. Eso es algo que choca con mi deseo de no estar sola, pero es necesario. Eso es algo que me mostró Mr. Red. 

El mismo que, descubrí un día, me había bloqueado. Para luego mandarme un saludo.

Entenderán mi confusión: Wait, ¿No lo había espantado? Con todo lo que le dije, desde el fondo de mi corazón y tratando de ser razonable, ¿No era que había salido corriendo pensando que soy una indeseable, loca, necesitada, dependiente y demás adjetivos que harían que un hombre decida no tener nada con una chica? ¿No me había demostrado que no quería saber nada de mí? Entonces, ¿Por qué me ha escrito? ¿Ahora que hago? ¿Le respondo bien? ¿Le respondo mal?

Como verán, soy muy torpe en mis relaciones.

Antes de contestarle con un "Igualmente, Mr. Red :) ", me puse a pensar si realmente quería decirle algo. Pensaba que todo estaba zanjado, su silencio era más que claro. ¿Estaba molesto él conmigo? ¿Estaba molesta yo con él?

He ahí el asunto.

He construído un muro, no para que no me hagan daño, sino para yo no hacerme más daño en mis relaciones. El común denominador ha sido que yo siento/pienso que he metido la pata porque las cosas no han funcionado, y como reprimenda me he aislado y empezado a dejar de comer. No estoy molesta ni con Mr. Red, ni con Laro, ni Brownie, ni el chico indeciso, no: Estoy molesta conmigo misma. Por eso es que no termino de zanjar ninguno de estos asuntos, porque no es con ellos, es conmigo. Por eso es que soy incapaz de atraer gente a mí, porque yo misma me repelo. Porque considero que fui tonta al entregar mi corazón, porque considero que como no me correspondieron, no soy querible, porque aún creo los mensajes de mis ex parejas que me decían que era defectuosa y que nadie me va a querer si no cambio. He estado tratando de cambiar por otros, no por mí. Me he enfocado mal. No he podido entender bien el significado de las cosas que estaban pasando, de nuevo mi percepción me jugó una mala pasada. 

Lo cierto es que no he confirmado si lo que creo acerca de las razones de Mr. Red para "terminar" conmigo es cierto: para mí es más fácil pensar que jugó conmigo y que una vez conseguido lo que quería, se dio cuenta de que soy una chica seria y usó de excusa su viaje para alejarse. Es más fácil pensar eso porque es lo que me han enseñado. Contradictoriamente es fácil también creer que es un buen ser humano y que sus razones han sido más espirituales que otra cosa, lo cual me termina confundiendo. Sea cual sea la razón, el hecho de que me haya saludado me hace pensar mucho, porque implica que ha pensado en mí. Lo cual me hace un mínimo de importante. Yo, que no soy importante para nadie, importante para alguien que es importante para mí. Eso me reconforta.

Así que gracias por pensar en mí, por acordarte de mi existencia, por hacerme reflexionar y observar bien, porque eso me permite desentrañar este lío interno y crecer, que es lo que a fin de cuentas busco: crecer y ser feliz. No andar por la vida de paso, simplemente existiendo, sino encontrarme un significado. Saber que puedo calar en otros me ayuda a darme valor, porque valoro eso.

Yo no sé que pase por su mente. Es un tema escabroso para mí, porque probablemente me costaría creerle si me dice que lo hizo por su viaje más que porque no me quisiera. Pero saber que al menos no me odia me ayuda a limpiar las asperezas que pueda tener con él... Y conmigo misma, gracias a lo que pasó con él. 

Yo había decidido dejar el tema atrás y seguir con mi vida, pero es bien difícil si el círculo no se ha cerrado. Dejar ir no significa olvidar, sino soltar, y yo estaba tratando de enterrarlo para no pensar en cosas que me duelen. Lo mismo digo del "indeciso". Enterrar no implica que algo ha muerto. Menos en mí, que, sabemos, hago lazos sentimentales fuertes con cualquiera que me preste atención porque así estoy de hambrienta de cariño. Lo que siento por Mr. Red no ha muerto porque yo lo decidí así, y por eso me he estado sintiendo mal. No puedo comenzar algo nuevo si no he dejado ir del todo algo del pasado, y no puedo dejar ir del todo algo del pasado si las cosas no están claras. Me paso con Laro, me pasa con este tipo. En el primer caso el tiempo ha hecho su efecto porque me he visto obligada a matarlo, y por las cosas que me he enterado gracias a Sheldon me he decepcionado mucho de él y se que no es el mismo que hace dos años; en el caso de Mr. Red, el que me haya escrito simplemente a saludarme y desearme que ande bien, en cambio, implica buenas intenciones. Y eso me salva, porque yo no quiero estar molesta con él (ni conmigo), porque creo firmemente en que tenemos una conexión especial que no debería ensuciarse (Que no quiero etiquetar con nombres como "amor" o "amistad" porque se convierte en algo limitado), y porque me da esperanzas de que, en algún momento, las cosas con él estarán bien.

Espero no estarme equivocando y malinterpretando para mi beneficio lo que está pasando. 

Es que simplemente me enferma no estar en buenos términos con todo el mundo. Más que por el karma, es por tranquilidad mental. 

Y en lo que a mí respecta, tengo más claro qué es lo que tengo que trabajar conmigo misma. No sólo es buscar cosas de mí que me gusten, porque eso lo tengo identificado. Se trata de un problema que no tenía antes, que se basa en mis relaciones (Porque antes no había tenido ninguna, vivía ensimismada). La problemática es distinta porque yo soy distinta. Antes me sentía desagradable porque mi papá no me quería y las chicas de mi colegio no me hacían mucho caso. Aprendí a tener amigos y a no depender de mi papá. Ahora me siento desagradable porque no consigo interesarle a quien me interesa (Y esto va desde hace años, no es reciente), y eso ya es otro campo en el que tengo que trabajar conmigo misma.

Además, el otro día que luego de meses hablé con mi mamá profundamente, me hizo bien saber que ella reconoce y que me recuerde que estoy en una parte de mi proceso de evolución en la que tenía que pasar por oscuridad para construirme a mí misma (Oooootra vez), que siempre hay alguien arriba que vela por mí, y que estoy aprendiendo.

Me siento agradecida por tener la oportunidad de encontrar una respuesta. Me da esperanza en que puedo volver a estar bien :)

lunes, 15 de septiembre de 2014

Perdida

Muy bien.

Como, duermo. Me preocupo por mantenerme, por mantener la cabeza a flote, por seguir viva -y sana. Perfecto.

Pero no es suficiente.
Si lo fuera, esta tristeza se habría ido definitivamente.
Y por el contrario, parece querer instalarse.

Estoy convencida de que es algo dentro de mí que está fallando. Algo que yo no estoy haciendo bien.

No puede ser que me sienta tan sola que me deprimo.

Quizás tiene que ver con el tiempo que me dedico a mí misma.
Si no acepto que soy de esas personas "defectuosas" que no pueden tener una vida normal porque necesitan descansos y tiempos libres y bajas dosis de estrés para vivir bien, voy a seguir siendo un alma en pena.

Tengo muy poco tiempo libre, y de pensar que debo invertirlo en tareas me desmotivo más. Me gusta no poder tener tiempo para pensar en que no me invitan a tal o cual lugar y que mi vida social es casi nula, pero por otro lado sigo deseando tener vida social y nada, ni la mejor de las chambas o la clase más divertida, me hace dejar de querer divertirme un poco. No lo digo por drama, lo digo por aburrimiento.

Me han ofrecido una buena chamba, bien remunerada y con suficiente tiempo libre, a cambio de dejar el restaurante. Pero yo soy terca y orgullosa, y no quiero dejarlo porque me da pena. Y porque aprendo cosas bonitas ahí, y porque quiero terminar de hacer amigos ahí.

Y porque es la única manera de lograr que este individuo extraño me visite.

Porque sí, creo que lo que más me motiva a seguir de mesera es que esta persona lo encuentra como excusa para pasar a saludarme dos minutos y luego irse.

El viernes celebró su cumpleaños. Me la pasé ansiosa toda la semana por la anticipación, me enteré de que fue a verme un día que yo no estaba y de hecho se apareció el mismo viernes a la hora de almuerzo. Me preguntó como tres veces si iba a ir, y que le pusiera "going" a su evento en facebook. Ese día no podía tragar comida de lo nerviosa que estaba. Y cuando por fin llegó el momento... nada. El chico se la pasó  de grupo en grupo, riendo, conversando y divirtiéndose con todos, sin mostrar interés especial en mí. Mi ex-jefe (Con quien fui, porque lo conocí gracias a él. Debo ponerle un nombre porque nos hemos hecho bien amigos, le diré Sheldon porque me recuerda a ese personaje) dice que sí le intereso y que me va a invitar a salir, que sólo no se la ponga tan difícil, y que eso es obvio porque si no no estaría invirtiendo tiempo en ir a verme. Yo creo que es un chico demasiado lindo que cultiva sus amistades hasta con quienes no conoce mucho, porque sí, así es él.

Y obvio, eso me tiene triste.

Me llega que mi felicidad dependa de la presencia de alguien más en mi vida.

Creo que es que estoy en ese punto en el que necesito motivación externa, porque estoy tan perdida que solita no logro encontrarme. Ya me siento mejor conmigo misma en el sentido de que tolero tocar mi propia piel, me proveo de comida y descanso y pido abrazos, pero no se me hace suficiente.

¿Será momento de ir al psicólogo nuevamente? ¿O quizás es más simple que eso y sólo debo dejar este trabajo en el restaurante y cortar con esta "relación" insana basada en espejismos?

Yo creo que la clave está en lo segundo. No sólo necesito más tiempo para mí (Tiempo que invertiría en hacer mis tareas bien y en hacer yoga, lo cual sabemos que aumenta el ánimo), sino también alejarme del estrés, del querer complacer a todos y, sobretodo, de no nutrir mi necesidad desesperada de tener un vínculo con cualquier persona sólo porque estoy aburrida y un plus one le daría algo de color a mi vida.

No, creo que no estoy perdida. Creo que sé bien lo que tengo que hacer, el problema es la falta de motivación, mi miedo de tomar decisiones y el miedo al rechazo.

Rechazo, esa emoción con la que he tenido que lidiar desde tan pequeña y que hasta ahora me moviliza a hacer - o dejar de hacer- cosas. Todo se resume a ello.

Es que simplemente no toleraría que me rechacen otra vez.

viernes, 20 de junio de 2014

El elefante azul


¿Qué pasó con aquella mirada que transmitía esa urgencia de fundirnos en un abrazo interminable?

¿Por qué la alegría de la compañía debe ser opacada por la tranquilidad de la soledad?

¿Cuándo fluir dejó de ser una religión para convertirse en un problema?

Cuando no puedo hacer mis tareas y me la paso distrayendo la mente en tonterías, como series de tv o páginas de chistes, o simplemente durmiendo, es la nueva señal inconsciente de que algo no está bien en mí. De que algo me está pasando, de que algo me molesta o no quiero ver.

Eso significa que es hora de hacer introspección.

Estas dos últimas semanas me las he pasado postergando mis tareas. He sido cumplida y productiva, he tenido buenas ideas sobre todo en las madrugadas, pero he tenido menos ganas de estudiar. Sigo haciendo mis cosas (Un poco tarde pero las hago, mis trabajos son buenos… creo). Sigo yendo al yoga, a cumplir con mis actividades, respondo con una sonrisa, estuve contenta en mi cumpleaños… No me siento mal. Pero sé que algo me pasa.

Y lo único que puede explicar esta sintomatología es lo que ha pasado conmigo y Mr. Red.

No quiero que signifique tristeza. Quiero ser fuerte, inmune, valiente y madura, que este tipo de cosas no me bajen la moral, que pueda seguir adelante como si nada hubiera pasado. 

¿Por qué tengo que sentirme triste porque alguien decide alejarse?

“Ya te lo dije. Me gustas y todo, pero no quiero tener una relación”.

Yo lo entiendo. De verdad que lo entiendo, y también lo acepto. Sé que se está cuidando, que está tratando de que nada lo distraiga de su camino hacia él mismo, y eso es algo que no quiero cambiar de él por nada del mundo porque esa conciencia lo hace especial. Lo que menos quiero es cortarle las alas. ¡Pero no puedo evitar que me duela, pues! Porque estaba naciendo algo bonito (Que ok, no duró mucho, pero fue bonito y me ilusioné) y creí en él y confié en él, y planeé con él, y al final ahora ni nos hablamos, porque él tiene miedo, se está yendo, aún no se siente a gusto consigo mismo, qué sé yo.

¿Y lo que yo decido? ¿Y lo que yo quiero? 

Lo peor es que si no lo acepto, voy a terminar vomitándolo. Y no quiero eso. No quiero escribir una carta de despecho y reclamos. No quiero victimizarme y lamentarme de mi mala suerte (¿Qué podía esperar de alguien que conocí poco y virtualmente?). Me revienta ser tan inocente y ver cuánto me falta madurar, prefiero mil veces cuando hago las cosas bien, al menos no siento vergüenza de mí misma. No soporto sentirme “mal”, “desencajada”, y lo único que sé que puedo hacer, ya que no puedo mostrarle a NADIE mi debilidad, es escribir. Escribir para mí misma, para, una vez más, sorprenderme y defraudarme a mí misma con confesiones de alguien que parece desesperada por atención y cariño. Desesperada no. Pero sí decepcionada.

Lo que quiero es que podamos hablar. Ser amigos. No espero nada de él más que algún comentario sobre algún tema de yoga, o de fotografía, o alguna broma. No espero ninguna invitación, ni confesión, ningún “te quiero”, “quiero verte”, “ya verás que se repetirá pronto :)”.  Eso sería ser más ilusa de lo que ya soy. 

Bueno. Una relación debe ser de dos. Desde un principio esto no tenía pies ni cabeza por la situación en la que él está, y ahora sería injusto para mí ser su "whatever" sólo cuando le provoque verme. Yo me lo merezco todo, sino es mejor nada. Eso, en caso de pareja. Y en caso de amigos, es normal no hablarse por días. Yo hago eso con mi Joseph, y con Annie, y no por eso dejo de quererlos. 

Sólo que, obvio, no hay ningún otro tipo de atracción y encima manifestada hacia ellos.

Dios, ¿Cuándo maduraré?

No me gusta ser así, no me gusta que esto me esté afectando cuando dije que no lo haría, cuando se está cortando todo ahora para evitar peores ratos después, cuando racional y espiritualmente lo comprendo; cuando es por nuestro bien. Son mis emociones y mi irracional tendencia a sentirme poca cosa la que me hace cuestionarme qué tengo de malo (Que trato de pensar que no es mucho) y si no hubiera sido mejor nunca hacerle caso, o por el contrario, convencerlo de que si ambos sentimos algo no está mal huir de ello.

No. Ante todo está la libertad, y yo respeto eso. Lo hice antes con varias personas. Lo haré mil veces más si es necesario. No quiero retener a nadie a mi lado, es lo más vil que podría hacer.

Yo sé que me evita, porque no quiere hacerme daño y que me ilusione. Yo sí lo extraño, extraño hablar de cosas profundas con él. Supongo que duele porque estoy matando eso. Me gustaría que volviera a confiar en mí, saber lo que pasa por su cabeza. Es cuando fue más abierto que más lo quise. Así pensara diferente a mí en algunos temas.

Quiero que quede claro: No voy a quejarme ni decirle nada feo, no voy a molestarme con él tampoco. Simplemente voy a dejar las cosas donde están, y si avanzan, chévere. Otra cosa: yo no creía haber encontrado a mi alma gemela, a la persona con la que pasaría el resto de mis días. No quería proyectarme más allá de algunos varios meses, y sabía que esto duraba para largo pero no de "esa" manera. Saber eso no siempre es bonito. Pero no podía evitar saber que él era alguien especial, que esa conexión y afinidad no se encuentra tan fácilmente con cualquier otro ser humano y que significaba que estábamos unidos, de alguna manera, que una alianza habría significado muchas cosas buenas para nosotros como individuos y para otras personas, y que matar algo cuando aún no terminaba de cobrar forma es muy triste. Yo no siento que esto es lo que iba a durar, sino que se está cortando. Porque implica miedo, y yo he aprendido a dejarme sentirlo y aún así arriesgarme. Y es decepcionante darme cuenta de que el que se paralizó fue él. 

Supongo que él está aprendiendo eso, y está en todo su derecho. Y es mi turno aprender a caer parada de este tipo de decepciones.

De todas maneras, era una locura pretender tener algún tipo de vínculo con una persona que está en medio de su “noche oscura del alma”, y que encima se va de viaje.


Lo único que me da esperanza es que ni él ni yo hemos muerto, y que quizás esto no sea un ”hasta siempre” sino una especie de pausa, meter todo en el congelador (Cosa que dudo posible pero en fin), y que más adelante se presente como una compañía espiritual sobre todas las cosas, y que seamos los “amigos” o “compañeros” en este camino. Después de todo, yo sé esperar, y sé que esto no ha terminado.

Además, la muerte tampoco es el fin.

Y ya, me voy a poner a hacer mi tarea de radio, que tengo que presentarla en una hora.




domingo, 15 de junio de 2014

Peleando

Hoy me sentí como aquella vez en el internado en que no quería hacer nada.

Recuerdo que me empeciné en no salir de mi cama. Hice mis actividades mañaneras sin ganas, desayuné malhumorada, y diciendo queme sentía mal, me quedé en mi cama. En esa época dormía en la cama de arriba de un camarote, por lo que la sensación de intimidad era mayor. Recuerdo que no quise salir a ninguna de las actividades del día, y me estaba zurrando en el hecho de que me podían poner alguna medida correctiva por no cumplir con mi rutina (Entiéndase como castigo). Me llegó ser perfecta, me llegó tener que seguir órdenes, me llegó todo el tratamiento y había decidido que no iba a volver a comer.

Recuerdo que llamaron al almuerzo y yo seguía emperrechinada en mi cama, sin moverme, sin tomar agua, sin nada. Incluso me mandaron a llamar varias veces, una de ellas fue mi psicólogo, el Dr. Jesús, pero yo erre con erre que no quería bajar. Simplemente me sentía cansada de todo, de tener que luchar, de tener que pasar por eso, de tener que estar bien. Llegó la hora del almuerzo, y seguía tirada en mi cama, desperdiciando el día. Para alguien que se ha acostumbrado por meses a tener una rutina inamovible, ya empezaba a hacerse rara la sensación.Y eso que antes de entrar ahí estaba acostumbrada a hacer lo que me diera la gana con mis horarios y actividades, y por lo general, faltaba a todo lo que tenía que hacer por recluirme en mi mundito y la comida. Esa mañana se manifestó mi tendencia derrotista, pero las nuevas costumbres estaban haciendo efecto. Escuchaba las risas de mis compañeras y me provocaba enterarme de lo que pasaba, olía la comida desde lejos y quería probarla. Tenía sed. Me retumbaba el estómago.

Y recordé por qué había ido hasta allá. Por qué había decidido separarme de mi familia y pasar por ese proceso tan difícil: porque había escogido seguir la corriente de los vivos y vivir yo también. No recuerdo bien cuál fue mi conclusión luego de todo. Sólo recuerdo que sentí responsabilidad con las chicas que no estaban tan avanzadas como yo, y que me di cuenta de que no iba a ganar nada tirada en mi cama. Nada iba a cambiar por más que quisiera. La única manera de que las cosas mejoraran era si yo hacía algo. Así que hice de tripas corazón y decidí que era hora de comer. Me senté a la mesa, las chicas me miraron pero nadie dijo nada, como era costumbre, y comí lo que tocaba ese día. Más tarde me sentí agradecida conmigo misma por elegir salvarme.


Hoy me siento agradecida conmigo misma por haber elegido salvarme.

No es de esos días brillantes en los que sonrío fácilmente, y el clima no me ayuda mucho. Hace un frío que de alguna manera me ha congelado por dentro, o es que quizás estoy bloqueando para no estar más triste. No tengo demasiadas razones, pero estoy sensible porque mañana es mi cumpleaños, y para variar, algo "negativo" sucedió en los días cercanos. Y encima el día del padre, y los recuerdos, y los "quisiera que", y ay. Yo lo llamo "Síndrome de Junio". Me pasa siempre en esta época.

Pero, ¿Saben qué? Yo ya no soy la misma.

Estuve leyendo mis posts anteriores y terminé el último del año pasado diciendo que no me iban a encontrar tirada en mi cama. En eso ando. Sé que las cosas "tristes"no tienen que ser "negativas" sólo porque no me traen alegría inmediata, sino que con el tiempo me direccionarán a algo mejor para mí. No sólo me refiero a Mr. Red, con quien me une un cariño extraño, de esos que no se va a poder concretar mientras él no esté seguro de lo que quiere (Aunque según yo sí lo está, y lo que quiere es estar solo), pero que existe y negarlo iría en contra de lo que es, y lo que es tiene que fluir, así que seguiremos siendo amigos (Espero). Me refiero a todo en general.

Ando bajoneada porque en fin, es mi tendencia cuando algo no es como yo quiero. Pero luego trato de ser razonable, y pienso en el tiempo que he pasado luchando conmigo misma, y entonces veo que no ha sido tiempo desperdiciado.

He aprendido muchas cosas el año pasado, y en lo que va de este también estoy entendiendo otras que antes no tenían tanto sentido para mí: y esas van de la mano con el estar sola. Después de todo, y ya lo había dicho antes, yo soy la única persona con la cual voy a pasar el resto de mi vida, y depende de mí el ser mi mejor amiga o mi peor enemiga. Yo he elegido lo primero, porque se siente mejor, porque es más difícil a pesar de que es lo natural, y porque es lo que me lleva a las cosas que me gustaría que me pasen. Entonces,

"Mi felicidad depende sólo de mí. Yo soy dueña de mis emociones, yo escojo cómo sentirme, y yo escojo sentirme bien".

Y para ello, es necesario hacer las cosas que me hacen bien, y procurar que oras tantas me sucedan. Esto también se aplica a las fechas especiales: un buen día no va a suceder porque sí. Yo tengo que hacérmelo. Así que me estoy terminando de convencer de hacer de mañana, que cumplo 26 años, un buen cumpleaños. Me cuesta porque me es difícil no depender de la presencia de otros para sentirme bien, pero creo que es la prueba de fuego que tengo que pasar esta vez. Es algo que había aprendido en el internado y que empecé a olvidar.

Lo segundo,

"A pesar de todo lo negativo, siempre hay una razón para sonreír".

Mirar el vaso completamente lleno, porque el aire también lo ocupa. Enfocarme en lo bonito, no en lo triste. Evadir desencadenantes como música triste, recuerdos de personas que, una vez más, no están conmigo (Lo digo por mi papá, y por Laro. He soñado con él un par de veces en estos días, y eso lo suelo tomar como un signo. Hoy soñé con Mr. Red, pero Laro se ha hecho presente con la música). Y sobretodo, esforzarme por no estar sola: buscar compañía, buscar actividades, moverme. Hacer que las cosas me pasen, no andar pasiva por la vida esperando a que algo caiga del cielo.

Esos son los retos más grandes en estos días en los que me provoca desaparecer (Figurativamente hablando. No quiero tocar mi régimen alimenticio para no llamar a más demonios).

Así que nada. Mañana, espero, despertaré renovada, y me aferraré a las muestras de cariño de quienes me rodean. Porque sí hay gente que me quiere, y deben ser ellos mi prioridad luego de yo misma.


Al fin y al cabo, mañana empiezo un nuevo ciclo, lleno de retos y de oportunidades, y estaría pésimo no aprobar los aprendizajes del último año por floja.

Por lo pronto, tengo dos consignas autoimpuestas:

- No más citas y esas cosas. Releyéndome me di cuenta de lo superficial que se había vuelto mi blog. Es decir, de lo superficial que me había vuelto yo. Está bien dejar el drama de lado, pero tampoco es para irme al otro extremo. Si hablo de alguien, que sea para analizar lo sucedido y sacar lecciones, no para comentar como niña de 17 mis aventuras amorosas (Aunque no les sorprenda que igual lo haga. Tendré que perdonarme, una vez más). Por cierto, que hace varias semanas ya eliminé mi Tinder. Me llegó. Estaba muy feliz con Mr. Red, pero ahora que sólo somos amigos igual no significa que sigo buscando compañía. Si me toca estar sola, es por algo. Y ese algo lo tengo que aceptar, abrazar y sacarle provecho.

- Es hora de despertar. Ya mi mamá me lo ha dicho mil veces, pero recién con la llegada de Mr. Red lo sentí como un sacudón. Y la mejor manera de empezar a enfocarme en mi tarea es haciendo Yoga. Así que aprovecharé mis contactos y practicaré de nuevo. Algo debo hacer para encaminarme y sentirme bien, ¿No?

En fin. Eso es todo.

Creo que estoy creciendo :) Al menos, estoy siendo alguien más agradable para mí misma, y eso hace que me sea más fácil perdonarme cuando tengo que hacerlo xD


lunes, 9 de junio de 2014

Bad feeling


Yo no sé si es que yo me predispongo o es que realmente se cumple lo que presiento. Lo que sé es que tengo miedo de todo lo que está pasando, porque aunque no es nuevo para mí hay historias anteriores que me han mostrado cómo puede terminar, y yo no quiero sentirme mal de nuevo.

Sí, me refiero a Mr. Red. Es curioso, porque por un lado no he querido “ver” más allá de mi presente para no hacerme ideas, así que lo he tenido por unos días como alguien que se queda en el tablero de manera indefinida. Lo que no me gusta ver es que eso indefinido siempre tiene fecha de caducidad, y suele ser imprevista. Suele serlo, digo, porque, sea por mi fatalismo o porque tengo esa habilidad,  puedo ver cuando los bajones se acercan. Y a mí me asustan los bajones, las crisis, los problemas, porque me asustan los finales, porque me asusta sufrir.

Seré sincera: no quería interesarme en Mr. Red. Después de Mr. Gringo me había propuesto tomarme todo con pinzas. Qué va, después de Brownie. Después de Laro. Desde hace mucho tiempo. Y estoy molesta conmigo misma porque lancé las pinzas a un lado muy rápido, y confié en mi instinto. Ese que usualmente me dice “dale una oportunidad, a ver qué te puede ofrecer”, y entre broma y broma ya estoy metida en algo parecido a una relación. El hombre me encanta, desde su pelo y su piel hasta el hecho de que esté medio perdido en la vida y se tenga q ir a la India a encontrarse (porque eso para mí significa que le importa su aspecto espiritual y vaya, por fin me encuentro con alguien no tan superficial y que hace algo un poco más tangible por ser mejor ser humano). No sé si algún día deje de ser tan inocente.

Me asusto porque me siento bien con Mr. Red. Su “vibra” (llamémosle así a su presencia) es afín con la mía, no me incomoda como lo hacía la de Brownie, por ejemplo. Me fijo mucho en eso a la hora de relacionarme con la gente. Él es suave, como lo era Laro. Pero tiene el plus de ser espiritual, como yo. Eso bastó para bajar la defensa, después de todo, ¿Por qué no confiar un poco? Quizás y estoy al lado de alguien que será importante en mi vida.

De hecho, todo el que se involucra conmigo termina siendo importante para mí, porque todos me traen aprendizajes.

Yo no sé por qué tengo que “necesitar” confiarme en algo que no termine para sentirme segura. Una relación familiar en la que la pertenencia y permanencia sean componentes del amor que sienta por alguien. Eso, y un poquito de pasión, que no está de más nunca si se trata de una pareja (Ya Brownie me enseñó eso).  
Y sin darme cuenta, empecé a quererlo. Más allá de que él no sea muy hablador y sea tanto o más tímido que yo,  o de los defectos que me asustan, hay algo que me hace quererlo. Él también lo ha distinguido, me lo ha dicho. Y tengo miedo de que eso siga creciendo. Ambos tenemos miedo de a dónde nos puede llevar todo esto.

Hace unos meses, una amiga mía me contó que estaba saliendo con un hombre que le llevaba 17 años. Se conocieron en el yoga, él le empezó a hablar y comenzaron a salir. Él salía de una relación de 10 años con una mujer que también va al yoga y a la que no ha dejado de ver, porque aunque su relación no haya funcionado, hay cariño entre ambos. Eso la ponía hiper celosa a mi amiga. El hombre al principio la buscaba, le hablaba, salían, todo super bien, un romance como cualquiera, con un componente espiritual que hacía pensar en una conexión interesante. Hasta que los celos de ella y la indecisión del hombre empezó a hacer que la relación decaiga. Nunca fueron nada formal, por lo que dejar de verse terminó siendo algo casi natural. Al final ella tuvo que decirle adiós porque él le decía que la quería pero no pensaba dejar de ser amigo de su ex de manera tan rápida, ni estaba listo para tener nada, porque estaba pasando por un momento de cambios y crisis de identidad y necesitaba encontrarse a sí mismo. Super comprensible y chévere que sea consciente de ello y busque su evolución como ser humano, pero triste por el hecho de que haya terminado haciendo daño a una tercera que no tenía nada que ver y que se metió por inocente.
Cuando me contó hace unos días que estaba medio colgada por el tipo, le dije que le terminara definitivamente porque no se merecía que no le dieran su lugar. “O eres todo, o eres nada, no hay puntos intermedios”, le dije. Le hablé un poco de Red, comentándole que también salía de una relación larga (Él sí se está divorciando y bueno, tengo el pro de que no es amigo de su ex), y pensé: “qué suerte tengo de que el tipo con el que estoy saliendo no es tan inmaduro y está decidido por mí”.

Al menos, la primera semana.
Ayer, luego de cancelarme la salida del sábado, me dijo por mensaje que quería ir más lento. Que le gustaba todo lo que estábamos pasando y que no significaba que no me quisiera, que le seguía encantando, y que justamente por eso quería tomarse las cosas con más calma, porque dejándonos fluir habíamos ido un poco rápido y quería disfrutar esta etapa. Que necesitaba un poco más de espacio y que encima como se está yendo en setiembre hasta fin de año, no sabía muy bien qué hacer. Después de que fue él el que me abrazó y me besó, que fue él el que me dijo para seguir viéndonos, que fue él el que me buscaba “a la hora que sea, yo la espero, señorita”, que fue él el que me presentó a sus amigos más cercanos, me llevó a su casa, me presentó a su hermano, sus gatas y su cuarto y me dijo “todo esto es tuyo, cuando quieras” y hasta me compró un cepillo de dientes (Un poco a lo Brownie, pero sintiéndose distinto. Esta vez yo no me lo creí, just in case, pero igual me ilusionó). Para mí, lo que me dijo fue: “Tengo miedo. Te tengo miedo, tengo miedo de lo que estoy sintiendo, tengo miedo de volverme a equivocar y de sufrir”. Bueno, después de todo, divorciarse no es cualquier cosa. Y se lo dije. Me dijo que sí, que tiene miedo de lo que está pasando, pero que no pensaba dejar de verme.

Bueno, ya teníamos planes para todo el fin de semana y al final no nos vimos más que el sábado en la mañana para hacer yoga juntos. Hoy vamos a salir a conversar cara a cara sobre lo que para él significa ir más lento pero seguir saliendo. Porque la verdad, y será porque en mis relaciones siempre he ido un poco rápido a pesar del miedo de salir herida, que yo no entiendo bien. Para mí eso es un “ya no me interesas tanto pero vamos a seguir viéndonos a ver si termina siendo un sí o un no”. Es un tibio. Y en este tipo de cosas, lo tibio es lo que menos me gusta. Porque no me da seguridad de nada.

Es obvio que no se puede saber qué va a pasar… Pero eso se construye. Yo tengo miedo de salir herida, mucho. Pero, curiosamente, quiero estar con él. Seguir conociéndolo, seguir compartiendo cosas, seguir conversando, ayudarlo a que se conozca sin un troncho encima. Yo también estoy en el mismo camino de encontrarme a mí misma sola para luego poder sentirme a gusto con otra persona (Digo, por algo me gustaba estar soltera, porque tenía tiempo para mí), y va a sonar un poco raro, pero no me da miedo que se vaya de viaje, porque sé que puedo esperarlo (Después de todo he esperado más que 4 meses por otra persona)y porque creo que sería un reto que me demostraría lo que realmente tenemos. Estoy dispuesta a eso, y a disfrutar del presente sin pensar en el futuro, a pesar del miedo que tengo de que luego todo se caiga.  

¿ Será que me he vuelto a cruzar con un inmaduro?

No sé, pero aunque por un lado confío en que todo saldrá bien (Sea con él o con otro o sola), me llega tener pasar por incertidumbres. Me provoca tirarlo todo al tacho y no exponerme más a que jueguen conmigo.

¿Cuándo aprenderé a no creerme todo lo que me dicen? ¿Cuándo aprenderé a ser prudente con la gente y no confiar de un porrazo? ¿Tengo que pasar por más de estas situaciones para finalmente hacer las cosas bien?

¿¿¿¿¿¿Por qué me tienen que gustar los hombres complicados, emocionalmente inaccesibles o con problemas??????  

Supongo que estas son las consecuencias de vivir :/