Este es un blog de vivencias y reflexiones de una chica que busca la manera de plasmar su interior en algo tangible como las letras.

Aquí encontrarás hartas anécdotas y también procesos mentales, de esos enredados pero que buscan explicar lo que sucede en la vida y así encontrar un sentido. Encontrarás ejemplos de cosas que no hay que hacer; confesiones amorosas, de esas que toda chica necesita contarle a su mejor amiga; quejas y lamentos, letanías de alguna época mentalmente negativa; pero también hallarás decisión, actitud, fuerza y valentía (O al menos un sincero intento de ello).

Espero motivarte a seguirme. No sólo en lectura, sino en este trabajo interno, esta búsqueda de bienestar.

Seamos luz en medio de tanta oscuridad.


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sábado, 6 de mayo de 2017

Pequeña catarsis y el camino hacia la luz


Hace más de una semana fui a un taller de astrología aplicada.

Se preguntarán ¿qué rayos es eso?

Pues bien, estaba recontra desanimada e hipersensible (no negaré que la plata es una de mis mayores preocupaciones), y justo vi un anuncio de FB sobre un taller para la abundancia, dirigido por una astróloga, psicóloga y coach que y sigo desde hace años, y me inscribí. Fue muy bonito, pero al final terminé más confundida de lo que ya estaba. Espero aprobar mi tesis para que mi profesora (que también es coach y astróloga) me haga mi carta astral (se la hace gratis al alumno con mejor nota del salón y esa quiero ser yo) y me ayude a aclarar mis ideas.

Porque la ansiedad me esta rayando.

Una de las tareas que me propuse para lograr mi objetivo de abundancia (que no sólo incluye lo material, aunque es una parte importante del concepto) fue escribir. Volver a escribir. Tema engorroso para mí, porque está ligado a la confusión que tengo.

Esta semana no hay show, y debido a los varios días que he estado tirada en mi cama, en parte por mi estado de ánimo y en parte porque físicamente estaba mal, no sé si somatizando o por los antibióticos que me recetaron para el helicobacter, pues me creé un horario, bien ameno, bien distribuido, bien ordenado, como para tener de referencia y poder hacer todo lo que tengo que hacer. Que no es la gran cosa pero me pesa la vida.

¿Y qué creen? Todo bien estos días. Cansada, pero bien. Cumplí con todo.

¿Y qué creen? Hoy me atacó de nuevo el monstruo peludo.

Supongo que es el estrés, la presión de la Tesis y lo que viene después de ella, lo que me tiene tan... asustada, ansiosa. Perdida. No sé qué camino tomar, y digamos que no siento mucho soporte familiar como para tomar buenas decisiones importantes (porque la última que recuerdo que me ayudaron a tomar fue estudiar medicina y ya ven... fue irreal). El único que me ayuda constante y concretamente es mi enamorado, sin él, ahorita estaría más perdida.

¿Qué pasa cuando me pongo así?


Bueno, estoy detectando cierto patrón. Mi profe de tesis habló de un mal generalizado en todo el mundo, no recuerdo cómo lo llamó, pero se caracteriza por procrastinar todo lo que hay que hacer porque en el fondo hay mucho miedo de enfrentar la vida. Y sí, eso me pasa, mucho. Entonces, por ejemplo hoy, estaba todo perfecto como para ponerme a leer sobre la bendita prensa sensacionalista del país. Hasta me tomé una pastillita para mejorar mi concentración. Y vaya que me funcionó, Porque, así como anoche que estuve viendo videos en Youtube hasta las 4am en vez de leer, hoy, literalmente, me obsesioné con buscar ciertas cosas en google. Cosas que no tienen importancia en la vida diaria.

Y entonces, "BOOM".

(He borrado varios párrafos. Letras tóxicas).

Bueno. El punto es que hay épocas, como la actual, en que mis emociones me ganan, en que me desbordo por cosas pequeñas. En que todo me afecta un poco más de lo normal, quizás porque estoy más débil emocionalmente.

Entonces, ¿Qué hacer?

Buscar ayuda. Hablar con alguien. Lo contrario a lo que dije párrafos más arriba jajaja.

Puedes sentirte miserable, la peor cosa del planeta.
Puedes estar atrapadx en el hoyo, pensar que no tienes remedio, que la vida no te depara nada bueno.
Puedes pensar que las pocas personas que realmente te quieren, lo hacen por compromiso.
Puedes pensar lo que quieras y sentirte hasta las huevas.

Pero lo que no es válido es dejarte llevar por eso.

¿Hacerle caso? NO. Identifica lo que te pone mal, escríbelo, grítalo, díselo a alguien de confianza, si es necesario. Pon a prueba tus creencias centrales. Busca soluciones.

Recuerda que nada está escrito, porque existe el libre albedrío, y que puede ser que tengas la tendencia a cojear de un pie o caer por algo o alguien... a mí me cuesta que las cosas no me afecten. Pero YO DECIDO qué sucede en mi vida, quiénes entran porque son buenos para mí, quienes salen porque terminaron de cumplir su función o me hacen daño, y por sobre todo, YO DECIDO CÓMO ME SIENTO Y QUÉ HARÉ respecto a lo que me pasa.

Y hoy, a pesar de que he llorado como hace meses no lo hacía, no voy a hacerme daño, no voy a alimentar en base de repetición y profecías autocumplidas esas creencias horribles que tengo sobre mí misma y mi futuro. Esa creencia de que como no soy nadie, no me va a llegar nada bueno, alimentada por las cosas que perdí y ciega ante las cosas hermosas que SÍ tengo conmigo.

Hoy, a pesar de que he llorado, voy a dejar de angustiarme y voy a OCUPARME por crear mi futuro.

Este es el camino que he estado tomando estos años, y a lo que me debo aferrar para no caerme.

El camino de la Fe, de que el Universo tiene algo bueno para mí también, en que yo construyo mi felicidad. Y en que me faltan demasiadas cosas sólo si me fijo en lo que me falta, pero tengo demasiada suerte y demasiados privilegios si miro lo que tengo.


martes, 18 de abril de 2017

Abstracto


1:46 am.

Mañana tengo clases a las 7 de la mañana. Debería dormirme para despertarme a las 6:30 y bicicletear hasta allá. Debería haber leído el libro sobre la relación de la violencia en los medios de comunicación y el desarrollo en los niños para avanzar mi tesis. Qué va, debería estar avanzando mi tesis en estos momentos.

Pero escribo.

Hace mucho tiempo no siento tanta ansiedad. Hasta se me ha soltado el estómago (a todos les pasa, no me vengan con ascos). ¿Qué pasa mañana, qué es tan importante? Nada.

Nada, en realidad.

Tomé mi dosis condicional de ansiolítico porque ya la cosa está afectándome. ¿Será que tomé mucho mate?


No tengo idea. Lo único que sé es que, después de meses de meses de no tener inspiración, ésta me corre por las venas, llega a mis dedos, y no tengo ganas de otra cosa que escribir. Y escribir, y escribir, y pensar, y escribir. Siento el flujo de las palabras dentro de mí como una ola que me lleva, sin que yo pueda hacer mucho, hasta este pequeño rincón en la web, en el que por tanto tiempo dejé mi huella mental y por tanto tiempo abandoné.

¿Mis razones? Suficientes como para hacerlo. La vida real me consume, y no tengo tiempo para pensar demasiado y escribir cosas que no quiero que lean. He vuelto a mi yo reservado y natural, coherente con mi personalidad, y me gusta. Sólo que a veces, a veces, nace el impulso escritor, como motivado por una descarga eléctrica que me hace temblar todo el cuerpo, y la única manera de calmar mi mente procrastinadora es ésta: escribiendo.

No quiero contar nada en especial, es lo chistoso. No tengo ganas de poner al día a nadie, porque la gente a la que realmente le importo está a mi alrededor, o me contacta por escrito, no me busca por aquí. No tengo ganas de anunciarle nada al mundo porque he reaprendido a ser perfil bajo, escojo que no me conozcan porque me basta con que me conozcan las pocas personas que me conocen bien, inclulyéndome a mí misma, y eso me gusta, me siento contenida, estable, madura. No tengo un mensaje específico que lanzar por el internet, algo que solía tratar de emitir, como un escrito dentro de una botella, inmaculado hasta que alguien lo encuentre y lo lea (quien deba hacerlo), porque en realidad no soy quien para dar consejos ni lecciones ni inspirar ni nada. Me basta y me sobra con mi vida.

Sólo quiero expresarme. Deshacerme de esta ansiedad que me tiembla en el pecho y no me deja concentrarme.

Hoy ha sido un día movido, por eso estoy movida, por eso no atino a hacer lo que debo. Últimamente he tenido noticia de varias personas con TCA, y eso me tiene preocupada. Por qué no aceptarlo, sí, estoy preocupada. Incluso mantuve una conversación bonita e interesante con una compañera que me confesó que había tenido bulimia y yo le confesé que había tenido anorexia y resultó ser lindo conectar en ese nivel con alguien porque te sientes comprendida. Pero no puedo evitar estar movida.

Porque recordar es volver a vivir.

Por mi mente pasan muchas frases, situaciones, proyectos... Sí, ya sé pensar hacia futuro, me aburre pensar en lo que ya viví porque es repetido. Me pica en mi conciencia la idea de escribir sobre lo que sé. ¿Quién soy yo para dar consejos, por un lado? Sé mucho de muchas cosas pero no soy experta en nada. ¿Qué gano confesándome ante la sociedad? En realidad, me victimizaría, y desde que aprendí a dejar de lado el drama, lo juro, no es una idea que me parezca atractiva. Por eso ya no escribo por aquí: no quiero más drama. No quiero recordar/volver a vivir, tengo suficiente con mi presente (influenciado por el pasado, no puedo negar que hay cosas que siguen ahí), no quiero que me conozcan por esto. Quiero, en cambio, ser reconocida por mis logros, por lo bueno que puedo aportar. Entonces, ¿Es bueno escribir sobre lo que experimenté y cómo lo vengo manejando tan bien durante tanto tiempo? ¿Aporta a la sociedad? ¿Sería inmolarme como una heroína el escribir sobre la anorexia y bulimia y conseguir cierto reconocimiento morboso? ¿Lo haría por los demás?

No estoy tan segura. Ya no quiero dedicarme a salvar vidas porque tengo suficiente manteniendo la mía a salvo. No tengo fuerzas para ser el paño de lágrimas de nadie, me cansa, me debilita, me genera ansiedad, me devuelve a esas épocas y me distrae de mis metas, que tanto me costó adquirir. Pero una parte de mí quiere escribir, quiere expresarse, porque sabe que soy buena en eso, y sabe que tengo un mensaje importante que decir. Porque sabe que tiene potencial para ayudar a otros. Porque, no como salvación de los demás, sino como acto de redención de mí misma, el publicar mis pensamientos puede servir como aporte a la sociedad y terapia de autorreconocimiento de todo lo que he logrado, no de cuánto he fallado.

Mi vida es genial. Estoy feliz donde estoy, haciendo lo que hago. Hay personas que echo de menos, pero de las que he aprendido a vivir lejos sin que eso me lastime. Hay personas que amo con locura, más de lo que pensé que amaría, y otras de las que me alejé más de lo que creí posible alguna vez. Me conozco cada vez mejor, y cada día se me hace más fácil boicotear mis autoboicots. Porque los tengo, sí: hoy no quise cenar, estoy gordita para mis estándares, me llega tener rollos y grasa en la papada, brazos, panza, caderas, piernas... Pero caray, estoy con una gastritis tan fea que si no como, me muero de dolor. Si tengo dolor, o si estoy débil o triste, no funciono. Si no funciono, no alcanzo mis objetivos. Algo hay que digerir. Me he convertido en una guerrera 24/7 y me enorgullezco de mí misma por no dejarme consumir por el drama. Me afectan menos los problemas cotidianos, me preocupo más por solucionar que por analizar. He cambiado para bien. Me siento libre, tranquila la mayoría del tiempo. Siempre pensando que no soy la gran cosa, pero eso no va a cambiar nunca. Me conformo, y me siento feliz, siendo una hormiga más de la colmena, que puede dejar huella a su alrededor, pero que no es más que nadie.

¿Por qué escribir? Porque me gusta. Me causa placer (aunque el teclado de esta computadora no me gusta tanto). Porque es parte de mí, porque es algo que había olvidado hacer (aunque sigo siendo "La alumna que tiene problemas de síntesis").

No puedo proyectarme aún a largo plazo, y eso está bien. Simplemente no soy así. Estoy cerca de terminar mi carrera, todo un hito en mi vida, porque la anterior la dejé a la mitad, y esta me ha ayudado a crecer inconmensurablemente. A veces me pongo a pensar qué haré una vez que ya no me tenga que matricular y más bien buscar trabajo... ¿Oficina? No, por favor. ¿Agencia? Dios me libre, no puedo estar bien viviendo bajo mucho estrés. ¿Seguir con los shows? Letanías necesarias, de momento, para subsistir. ¿Negocio propio? El año pasado creía más en mi idea que ahora, que veo de forma más realista que mis productos valen más de lo que alguien puede pagar y no son necesarios. ¿Qué rayos haré cuando termine mi carrera? No quiero volver a vender mi tiempo por dinero que no lo vale haciendo cosas que no me ayudan, esa lección la estoy terminando de aprender. No quiero volver a faltar a mis ideales y no quiero aportar a mantener el mundo como está, aletargado, inconsciente. Tendría que ser mi propia jefa y producir, ¿pero qué?

Por eso, al menos en las últimas horas, se ha vuelto tan satisfactoria e interesante la idea de escribir. Ser yo misma. Porque sé que tengo mucho para dar, el problema es que no sé por dónde enfocarlo. Tengo muchas herramientas nuevas para vivir mejor. Cómo he cambiado, cómo he crecido.

Deberían pagarnos por vivir y por tener el potencial de cambiar el mundo, caray. Así conseguir las cosas necesarias para subsistir no sería tan difícil y no habría tanta desigualdad.

2:16 am. Me siento más liberada. Espero sea suficiente para poder avanzar mi tesis.

Gracias, pequeño espacio en el internet, por soportar (de ser soporte, de contener) mis manifestaciones.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Perdida

Muy bien.

Como, duermo. Me preocupo por mantenerme, por mantener la cabeza a flote, por seguir viva -y sana. Perfecto.

Pero no es suficiente.
Si lo fuera, esta tristeza se habría ido definitivamente.
Y por el contrario, parece querer instalarse.

Estoy convencida de que es algo dentro de mí que está fallando. Algo que yo no estoy haciendo bien.

No puede ser que me sienta tan sola que me deprimo.

Quizás tiene que ver con el tiempo que me dedico a mí misma.
Si no acepto que soy de esas personas "defectuosas" que no pueden tener una vida normal porque necesitan descansos y tiempos libres y bajas dosis de estrés para vivir bien, voy a seguir siendo un alma en pena.

Tengo muy poco tiempo libre, y de pensar que debo invertirlo en tareas me desmotivo más. Me gusta no poder tener tiempo para pensar en que no me invitan a tal o cual lugar y que mi vida social es casi nula, pero por otro lado sigo deseando tener vida social y nada, ni la mejor de las chambas o la clase más divertida, me hace dejar de querer divertirme un poco. No lo digo por drama, lo digo por aburrimiento.

Me han ofrecido una buena chamba, bien remunerada y con suficiente tiempo libre, a cambio de dejar el restaurante. Pero yo soy terca y orgullosa, y no quiero dejarlo porque me da pena. Y porque aprendo cosas bonitas ahí, y porque quiero terminar de hacer amigos ahí.

Y porque es la única manera de lograr que este individuo extraño me visite.

Porque sí, creo que lo que más me motiva a seguir de mesera es que esta persona lo encuentra como excusa para pasar a saludarme dos minutos y luego irse.

El viernes celebró su cumpleaños. Me la pasé ansiosa toda la semana por la anticipación, me enteré de que fue a verme un día que yo no estaba y de hecho se apareció el mismo viernes a la hora de almuerzo. Me preguntó como tres veces si iba a ir, y que le pusiera "going" a su evento en facebook. Ese día no podía tragar comida de lo nerviosa que estaba. Y cuando por fin llegó el momento... nada. El chico se la pasó  de grupo en grupo, riendo, conversando y divirtiéndose con todos, sin mostrar interés especial en mí. Mi ex-jefe (Con quien fui, porque lo conocí gracias a él. Debo ponerle un nombre porque nos hemos hecho bien amigos, le diré Sheldon porque me recuerda a ese personaje) dice que sí le intereso y que me va a invitar a salir, que sólo no se la ponga tan difícil, y que eso es obvio porque si no no estaría invirtiendo tiempo en ir a verme. Yo creo que es un chico demasiado lindo que cultiva sus amistades hasta con quienes no conoce mucho, porque sí, así es él.

Y obvio, eso me tiene triste.

Me llega que mi felicidad dependa de la presencia de alguien más en mi vida.

Creo que es que estoy en ese punto en el que necesito motivación externa, porque estoy tan perdida que solita no logro encontrarme. Ya me siento mejor conmigo misma en el sentido de que tolero tocar mi propia piel, me proveo de comida y descanso y pido abrazos, pero no se me hace suficiente.

¿Será momento de ir al psicólogo nuevamente? ¿O quizás es más simple que eso y sólo debo dejar este trabajo en el restaurante y cortar con esta "relación" insana basada en espejismos?

Yo creo que la clave está en lo segundo. No sólo necesito más tiempo para mí (Tiempo que invertiría en hacer mis tareas bien y en hacer yoga, lo cual sabemos que aumenta el ánimo), sino también alejarme del estrés, del querer complacer a todos y, sobretodo, de no nutrir mi necesidad desesperada de tener un vínculo con cualquier persona sólo porque estoy aburrida y un plus one le daría algo de color a mi vida.

No, creo que no estoy perdida. Creo que sé bien lo que tengo que hacer, el problema es la falta de motivación, mi miedo de tomar decisiones y el miedo al rechazo.

Rechazo, esa emoción con la que he tenido que lidiar desde tan pequeña y que hasta ahora me moviliza a hacer - o dejar de hacer- cosas. Todo se resume a ello.

Es que simplemente no toleraría que me rechacen otra vez.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Demasiado bueno para ser verdad

¿Qué es lo peor de estar soltera?

Que te moleste el hecho de estarlo.

Hasta hace sólo unos días yo estaba recontra contenta disfrutando de la tranquilidad de mi rutina y de no tener tiempo para nadie más que para mí. Bueno, eso no ha cambiado. La diferencia está en que antes no había nadie que me interesara tanto como para ponerme nerviosa y querer hablarle a toda hora. Está Ra, pero más que cualquier cosa lo veo como amigo.

A este tipo definitivamente no lo veo así.

Lo conocí el día del conciertito. Ya lo ubicaba porque había quedado entre los mejores de un programa concurso de TV (Era el único que recordaba de ese programa y según yo debía ganar). Antes de salir a cantar me invitó a salir con él. "¿Tienes planes para más tarde?", "No", "Ah, porque pensaba ir a X lugar. Fácil vamos más tarde, pues", "Ya". Así de simple, directo, seguro de sí mismo, sin titubear, sin rodeos. Y yo sorprendida de que me haya mirado.

No me llevó ahí, me llevó a un restaurante-bar con fama de ser el lugar más romántico de la Costa Verde.
Nos tomamos un trago. Hablamos un montón, de varias cosas, me divertí como en meses no lo hacía, aunque por ratos el tipo se me hacía demasiado hablador. Me sentí interesante, bonita, tomada en cuenta, aunque estaba medio muda de los nervios. Me dijo cosas como "¿A tí te gusta ser copiloto? Entonces nos vamos a llevar super bien", "te voy a regalar un USB con los videos que me vuelven loco", "tenemos que ver esta película juntos". Yo no atiné a nada más que sonreír y aceptar. ¿Qué hace una chica como yo cuando un hombre atractivo, 5 años mayor, detallista, famosillo y claramente interesado en una le dice indirectamente que quiere conocerla más? Pero en eso no terminó la noche. Puso una canción en su celular, lo puso cerca de mi oído y juntó su cabeza con la mía. Con su otra mano tocó mi mejilla, y mi frente. Me miraba a mí, yo miraba a otro lado y canturreaba. Para mí, eso es una invitación obvia a mirarlo a la cara estando a menos de 10 cm de distancia y besarnos. Y no acepté. Me dejó en la puerta de mi casa a las 12 en punto. Yo estaba hiper cansada porque había tenido turno en la tienda y show además del conciertito. Me pidió mi teléfono, me timbró y me dijo que le encantaría volver a salir conmigo en los siguientes días.

Me mandó un mensaje al día siguiente, yo no tenía saldo y le timbré, y él me llamó inmediatamente. Hablamos, quedamos en salir el miércoles en la noche. Le puso like a varias fotos mías en fb, yo a algunas de él. Me preguntó a dónde me gustaría ir, le dije que por un café y que yo pagaba lo mío y él me mandó un par de indirectas del tipo "eres una especie en peligro de extinción". Hablamos poco esos dos días, y llegó el miércoles.

Me recogió de mi casa, pero no fuimos a tomar un café sino a comer comida árabe. Delicioso. Conversamos y reímos un montón. Íbamos a un pub cerca de ahí a ver a un grupo de funk presentarse, pero nos distrajimos con un piano que había en el parque por el que pasamos y nos quedamos cantando con un extraño que tocaba canciones de Coldplay. Llegamos tarde al pub, se pidió un Mojito, yo nada porque acababa de cenar y me he habituado a no comer mucho de noche. Más conversación, pero esta vez ningún intento de nada. Me volvió a dejar en mi casa poco antes de las 12. Se despidió de mí con un abrazo y me dijo que fácil nos veíamos la próxima semana. O sea, esta semana. Le mandé un mensaje diciéndole que me había divertido un montón y que ojalá la cosa se repitiera, me dijo que de todas maneras.

Le hablé los días siguientes y con las justas me contestó.

Decidí no hablarle yo y hasta ahora no sé nada de él.

Estoy pensando seriamente que algo hice mal.

Y creo saber qué fue: Sor Cristal no besó al príncipe. Y el príncipe se desalentó porque:
a) Dije algo malo.
b) No me esmeré demasiado en arreglarme, a propósito (Para que no se fijara en mi físico y para que no pensara que estaba demasiado entusiasmada).
c) Se dio cuenta de que no soy una cortesana cualquiera, y eso implica tratarme con respeto. Y no está dispuesto a involucrarse en algo así conmigo. Probablemente tiene miedo.
d) No buscaba más que un choque y fuga y al darse cuenta de que conmigo no lo iba a conseguir, se rindió.


Quizás era porque yo estaba sin lentes y él estaba de rockero, y el miércoles en cambio estaba con traje de oficina y DIOS, un hombre en terno se ve cincuenta mil veces mejor que en camiseta. Quizás fue porque estaba cansada y no esperaba que me invitaran a salir, y estaba algo incómoda porque me había tomado a la ligera y pensado que iba a atracar en besarlo así nomás. El punto es que el primer día no me gustó tanto. Pero el Miércoles la situación fue como para caer rendida a sus pies... Y eso fue más o menos lo que pasó conmigo.

Pienso (No, mejor dicho, sé) que estoy exagerando un poco porque después de todo han sido sólo dos salidas. Pero mi lado entusiasmado se pone a pensar y DIOS, no es perfecto, ni siquiera es mi tipo (Demasiado gringo para mi gusto), pero me encanta todo lo que ví. La palabra perfecta para describirlo es "Encantador". Su voz, su sonrisa, su olor, su mirada, sus gestos, sus movimientos corporales, su sentido del humor, su arte, sus intereses... ¡Ayyyy! Yo que pensaba chotearlo sin más terminé hechizada. Hechizada y sintiendo lo que no había sentido desde Laro. De verdad pensé que le llegó la competencia seria, porque ni con Brownie al lado me sentí tan cómoda, con esa electricidad en el aire al estar cerca. Me sorprendió que no salieran chispas.

Lo peor es que me encantaría buscarlo. De hecho, le escribí para saludarlo, hasta el sábado, cuando decidí que no iba a buscarlo más. ¿La razón? Estoy casi 100% segura de que él sabe que causa ese efecto en las mujeres, y que está acostumbrado a que se le lancen encima. Después de todo es guapo, le va bien económicamente, es hiper carismático y sociable, y es medio conocido en el mundo de la música (O sea, que yo que soy una despistada lo ubicara ya es decir bastante). Y bueno, volviendo al punto, no lo busqué porque estoy segura de que no marcaría una diferencia con el resto de chicas. Mientras, lo que yo busco es enamorarme y que me tomen en serio para no sufrir más de la cuenta.

Y lo que me ha tenido medio cabizbaja es que me hubiera FASCINADO seguir conociéndolo.

Lo peor de todo es que creo que este alejamiento tiene que ver con que soy así, tan Monja. Me detesto por eso, porque por tímida, tarada o idealista me pierdo de oportunidades buenísimas de conocer gente y disfrutar de la vida. He estado en una pelea conmigo misma por este tema por varios días, al punto de que pensé seriamente en mandarme, invitarlo a salir, besarlo y que pase lo que tenga que pasar (He is SOOOO sexy!). Pero no: si mi naturaleza no es esa, si no me nació devolverle ese beso, si no se volvió a dar la situación y si le desanimó que yo sea tan "tranquila", pues supongo que es por algo. No puedo ir en contra de mí misma y de lo que creo; y si bien muero de ganas, no creo que sea adecuado besar al primer desconocido que me invita a salir sólo por eso, ganas. Creo que tiene que haber algo más, algún tipo de conexión; y ahora que la siento, el hombre se desaparece del mapa T_T.

Quiero pensar que él se la pierde, porque soy una chica que sí vale la pena. A pesar de lo poca cosa que soy, de mis pocos amigos, de mi casi nula capacidad económica, soy una buena persona y una buena pareja. Pero me acuerdo de lo mosquita muerta que soy y me doy rabia, caracho. Así ni amigos voy a tener. Parezco personaje de novela inglesa del siglo XIX.

Ojalá, ojalá que pronto se aparezca mi Mr. Darcy/Rochester o any fancy surname que tenga a llenar el pequeño pero significativo vacío que siento en mi vida. Porque por ratos, sólo por ratos, cuando no tengo nada que hacer, o llega el fin de semana y recuerdo que todo el mundo tiene un plan y yo no, en esos momentos es que me siento sola y desearía poder interactuar con otro ser humano. Amo la tranquilidad y la independencia, pero no quiero estar sola todos los días.

Supongo que el gran atractivo de este individuo es ese: el hecho de que se haya fijado en mí y exista la posibilidad de ya no estar tan sola.

¡Si pudiera, Gringo, me voltearía mientras sonaba esa canción de The Carpenters y te besaría! Quizás así, al menos arriesgándome, podría hacer distinta esta historia.

Supongo que también estoy un poco herida después de todo lo de Brownie y por eso no quiero gastar mis emociones en gente que no lo merece. Espero que eso signifique madurez.



Actualización: Anoche me llegó al hígado y le hablé. Esta fue la conversación:

Yo: Habla
Q tal?
Él: Holaaa!!!
Estres babe.
Tons of it.
Yo: Uy
X q?
Él: Quiero vivir en frozen! Jajaja
Plata.
Yo: Jajaja
Él: :/
Always.
Yo: Nooo
Él: Mo money mo problems.
Yo: El mal de todos
Pucha
Él: Tengo q perseguir algunos clientes pa que me paguen
Yo: Te iba a preguntar en q andabas pero ya me respodiste xD
Ala, q feo
Él: Jajaja siii....
(Pequeño silencio)
Q pelas te gustan?
Yo: Y aparte de corretear a tus clientes, como has estado?
De todo en realidad
Pero especialmente las q tienen contenido, no soy de mucho cine comercial (a menos q se trate de cosas tipo marvel)
Me imaginaba q estabas ocupado o q t habías molestado
Él: No, porque molesto??
Yo: No se, x q de pronto ya no hablamos xD
X q lo de las peliculas?
Él (15 minutos después): Oh.
 Nada, curiosidad :)
Yo (¿Curiosidad? ¡Curiosidad tu abuela!): Ah ya :)
(Fue, es la confirmación que necesitaba) Bueno, te iba a decir para salir otro día pero veo q andas bien ocupado. Hablamos!
Él: :) bso baby, hablamos!!


Casi le escribo que notaba la falta de interés, pero no había necesidad de ser una bitch y mandarle ondirectas despechadas pues no me ha tratado mal nunca y no somos nada. Así que listo, me quité la espinita, me arriesgué y tengo el panorama más claro. Por eso estoy tranquila :) Aburrida, pero tranquila. He quedado con una amiga en salir de "cacería" uno de estos días... Vamos a ver qué tal me va, y si logro divertirme.

¿Quién pensó que me iba a quedar de brazos cruzados? Hay que hacer q las cosas pasen, y si no pasan, al menos se intentó.

¡Neeeeeeeeeeext! ;)



viernes, 9 de mayo de 2014

Mantra

Respira.

Soy más fuerte que mis emociones. Yo las domino.

Respira, y relájate.

Nada bueno se consigue estando triste.

Cálmate.

Todo pasa en tu cabeza, la realidad no dice nada al respecto. Deja de atormentarte tú solita.

Todo está bien :)

Sí, yo soy una babosa que se mete cabe solita. Todo está súper bien :) Sólo saco conclusiones precipitadas de cosas que suceden, tratando de dar explicaciones... Cuando lo único que es verdad es que si sucede algo, bien, y si no, también. Sea lo que sea, estaré bien, porque soy una mujer buena, bonita, inteligente, y sobretodo, fuerte.

Así me calmo ;)